La Crónica On Tour vol.3: Nets vs Raptors

Una fría noche de marzo, Londres se vistio de gala para recibir el espectáculo de la NBA. Era la primera vez que la competición más importante en el mundo del baloncesto visitaba Europa con un partido de la liga regular (lo siento pero es algo que machaconamente repitieron durante el evento).

Por supuesto había mucha expectación, aunque creo que más por parte de los extranjeros que vivimos en la capital inglesa que por los propios nativos. A pesar de ello el O2 Arena registro una buena entrada, probablemente, con más gente el sábado que el viernes, ya se sabe que frente a unas cervezas un inglés no sabe decir no.

Aunque desconozco las verdaderas intenciones de promocionar el baloncesto en UK, está más que claro que la cercanía de los JJOO ha ayudado a traer estos dos equipos de la NBA a tierras británicas.

Como ya he comentado, para un inglés una buena cerveza marcará el éxito de un buen evento, así que prevía cola, adquirimos una. Al localizar nuestros asientos pudimos comprobar como mucha de la gente asistente ya llevaba entre pecho y espalda más de una pinta.

Entre el público muchos franceses, italianos, españoles… y una gran masa confusa que silbaba, aplaudia y gritaba (visiblemente afectados por el contenido etílico en sus organismos) cualquier acción que le llamará la atención, el target del evento.

El partido que la NBA había traido a Londres no iba a enfrentar a dos de los mejores equipos, pero tenía el aliciente de ver a Calderón, que es español en las filas de los Toronto Raptors y comprobar como se había aclimatado Deron Williams en New Jersey.

La verdad es que entre gente gritando, pitando en los lanzamientos libres y luego aplaudiendo, etc, etc. quizás lo más remarcable del enfrentamiento fueran las pésimas defensas y los juegos y espectáculos en los tiempos muertos.

Porque a pesar de ser dos equipos de mitad de tabla para abajo, sus mascotas, animadoras y speaker eran de primera, eso no lo puede negar nadie. Con eso se consiguió que entre viaje y viaje al bar, los ingleses y el resto del público no dejarán de animar.

Del partido en sí, ya que New Jersey ganó los dos choques, hay que destacar la actuación de López que estuvo bien acompañado por Sasha Vujacic y una discreta presencia de Deron Williams. En Toronto nos quedamos con ganas de ver al mejor Calderón,pero estuvo muy flojo en los tiros, aunque no dejo de ser el máximo asistente de su equipo.

El fichaje de los Raptors James Johnson parecía jugar a dejar sus estadísticas igualadas al número de su dorsal, el cero, pero finalmente anoto 2 puntos. Hasta la mascota de los Raptors anotó más canastas en los espectáculos de los tiempos muertos y el descanso.

Y es que esa es la impronta que dejó la NBA en su escapada a Londres. Desde la entrada del O2, con pasillo para los espectadores al juego ofensivo (el partido del sábado registro 3 prórrogas) pasando por las cheerleaders, las mascotas y demás.

Por supuesto, para acompañar tan americana velada, no pude evitar cenar un buen perrito caliente, en esta ocasión acompañado de cerveza, no Coca-Cola.

La locura de marzo

Aunque oficialmente comenzó el martes, y ya ha habido cuatro partidos, con la emoción hasta los últimos segundos como suele ser típico en el torneo, incluida, hoy, a las 3 de la tarde hora española, comienza con un West Virginia-Clemson el torneo final de la primera división del baloncesto universitario, el Gran Baile, la Locura de Marzo, el March Madness, el mes en el que puede pasar de todo.

En América, la gente rellena sus brackets (cuadro de eliminatorias) a todos los niveles: páginas webs de medios de comunicación, y empresas como Foot Locker organizan concursos en los que a menudo, el que mejor acierte el cuadro (en años como el pasado, nadie fue capaz de alcanzar la perfección) se puede llevar un suculento premio económico. En las oficinas de todo el país se realizan porras, a veces con su bote asociado, muchas otras por tener simplemente durante el año los bragging rights, el derecho a creerte el experto entre tus compañeros. Hasta el presidente y Nobel de la Paz, Barack Obama, hace una, que además es publicada en la ESPN. Estés dónde estés, te muevas en el círculo que te muevas, es casi imposible pasar el mes sin que alguien te pregunte por como llevas el bracket. Y la respuesta, siempre suele ser mal.

Aunque haya equipos muy superiores que durante todo el año hayan demostrado que están entre los mejores del torneo, basta con una mediodía aciaga en la que los aros se encogen como el agujero de una aguja ante una soga (lo del camello era una mala traducción) para tirar por la borda en el primer compás, los sueños de un equipo, las esperanzas de unas aficiones que se cuentan por decenas de miles, y las esotéricas predicciones de los millones de personas que llevaban a ese equipo en volandas a la Final Four en sus brackets.

Realizar la quiniela del Torneo es una experiencia en la que se amalgaman mitos y creencias, y nunca sale como deseamos. Yo ahora miro la que realicé la tarde del domingo, en cuanto se dio a conocer la configuración en el llamado Selection Sunday, y sin haber cambiado nada la situación de los equipos, la reharía de manera diferente. Tu apuesta se convierte en una olla dónde tienes que mezclar al dente lo que has visto, lo que has oído, lo que has leído, lo que tu corazón te dice, y lo que has aprendido de las dinámicas de otros torneos.

Hay unas cuantas constantes a casi todos los torneos, que uno intenta acomodar en su acertijo, pero tienen un problema, no sabes que equipo cumplirá ese perfil… y nadie te garantiza que lo que ha pasado pueda volver a repetirse. Por tanto, parte de la ciencia de la bracket consiste en tratar de identificar a la cenicienta, aquel equipo pequeño, que no se resigna en volver a las 12 a casa. También está el equipo en el que sus jugadores importantes son todos veteranos de 3er y 4º año, que tienen experiencia marciana, y suelen jugar mejor de lo que parece por su ranking. O el equipo con irregulares e inconsistentes tiradores, a los que la magia les dura una trifecta de partidos. O Duke, que siempre estará ahí, juegue como juegue. Tampoco nos podemos olvidar del equipo con futura estrella NBA que en el Torneo queda estrellado, y el favorito que siempre se va a las primeras de cambio. O aquellos que han cogido carrerilla ganando el torneo de su conferencia, con los que suele pasar dos cosas: o vienen motivados para llegar lejos, o todo era un espejismo contra el que se estrellan rápido. Casi todos los años pasados nos encontramos algún equipo que cuadra en este perfil, pero a ver quien acierta todo.

Sin más dilación, presento mi cuadro, y aprovechad para hacer capturas de pantalla, que no tendré ninguna vergüenza en borrarlo si fallo como una escopeta de feria. En vez de ir comentando eliminatoria por eliminatoria, iré destacando cosas importantes en las que pensé delicadamente cuando la iba haciendo, y así hacer un sucinto repaso a lo que ha dado de sí la temporada.

Duke, el favorito que se va fuera pronto: Locura que haces con el corazón, no con la cabeza. Si vas a hacer la gansada de echar a Duke en segunda ronda contra un número 9, al menos tienes que tener un buen motivo. Y mi motivo es, aparte del odio a los Diablos Azules, que las cuatro veces que habré visto jugar a los Vols de Tennessee estos dos últimos años, los naranjitos se han salido. Sin ir más lejos, son uno de los equipos que han podido ganar esta temporada al que elijo como campeón: Pitt.

Creo en Kemba, no en Jimmer. Perdón, en su equipo: He puesto a los Huskies de Kemba Walker en la Final Four, porque me parece un buen equipo, que ha tenido que pelear en el Big East, la conferencia más dura del Baloncesto Universitario, por lo que Walker se ha puesto a prueba contra los mejores. Además, de su camino a la Final Four, sólo me preocupa, y mucho, el encontronazo con Texas. El enfrentamiento contra los Longhorns es posiblemente al que más vueltas le he dado realizando el cuadro, y cada cinco minutos elegiría uno nuevo. Al final, me he decidido quedar con el mejor jugador, y ese es el base neoyorquino. Por otra parte, BYU, al equipo con el otro fenómeno senior que también parte como tercer cabeza de serie, no les veo avanzando más allá de la segunda ronda. Después de suspender a Brandon Davies por incumplir el código de honor de la Universidad (mantener sexo con su novia antes del matrimonio, solo informo, y no empiezo a hablar de religión y política que me caliento) veo a un equipo un tanto flojo, que va a tener un partido complicado con la experimentada Universidad de Wofford que va a dar más guerra de la que su ranking indica, y luego se cruza con el ganador de los siempre rugosos Johnnies y la Universidad de Gonzaga que ha cogido carrerilla. Jimmer Fredette ya sabe lo que es anotar más de 30 puntos y que tu equipo pierda o esté a punto. Y me temó que en su último partido antes del salto a la NBA, le pasará lo mismo.

En realidad, no me fío de la MWC: Pese a que alabé a la Mountain West Conference en esta página hace un tiempo, no voy a creer en sus éxitos en este torneo hasta que no lo vea. Siempre se quedan cortos. Este año llevan un 2º cabeza de serie (San Diego State), un 3º (BYU) y a UNLV como 8º. El año pasado con un 3ª (New Mexico) y BYU de infravaloradísimo 7º, no pudieron con la segunda ronda, y San Diego y Las Vegas no ganaron ningún partido. Hasta que los equipos de la Conferencia no ganen entre ellos más de 3 partidos en una temporada, no apostaré por ellos.

Muchos favoritos al final… o no: He mandado a la Final Four a dos primeros cabezas de serie, y dos terceros. Echando la vista atrás, la fórmula no parece ganadora. Pero es que cuesta pensar en quien desbanca a los favoritos. A los Dukies me los he cargado con mala saña, pero a Kansas les dejó llegar al Elite Eight. De los terceros cabezas de serie llegan 3 de los 4 a cuartos (ya expliqué porque me cargo a BYU)… pero de los segundas rondas, solo dejo llegar a uno a octavos: me cargo a los otros tres en el segundo partido.

Y aunque luego me arrepienta y parezca estúpido, tengo mis motivos: Notre Dame, pese a ser un buen equipo que se ha merecido incluso una primera ronda por sus méritos en el Big East, y pese a tener un integrante con el gen Hansbrough, me tienen mucha pinta de ser susceptibles a una mala noche contra un equipo físico e irregular… como Texas A&M. Florida no me inspira mucha confianza, y tengo mucho miedo a su posible enfrentamiento con Michigan State. Los espartanos de Tom Izzo han realizado una temporada mediocre, pero este equipo es de los que realizan un torneo inversamente proporcional a todo lo anterior. Y pese a que el último mes de La Fábrica de Churros, North Carolina, ha sido excelente, y Harrison Barnes ha vuelto a poner su nombre en la lista de aspirantes a número uno del Draft, me cuesta olvidar el horripilante inicio que realizaron. Son un equipo joven, que el año pasado jugó el NIT, a diferencia de Washington, que adquirió una valiosa experiencia en el Torneo que creo que este año les puede ayudar a superar a un equipo mejor a ellos sobre el papel.

Sin cenicienta: Si os fijáis en mi bracket os daréis cuenta de una cosa, que este año, no pongo cenicienta. De los ocho equipos que llegan al Elite Eight, 6 están entre los 12 mejores de la Liga, Texas no sigue a ese grupo muy de lejos, y St.John’s es una sexta cabeza de ronda, que estaría más arriba de no haber quedado encuadrada en el infierno del Big East. Y los motivos por los que no hay cenicienta son varios. Hay equipos que me gusta su potencial para asustar al establishment, pero han quedado encuadrados en el primer partido contra otros conjuntos, que me gustan aún más. Para encontrar una cenicienta, creo que hay elegir a escuadras que tengan un primer partido contra un equipo mejor colocado en los rankings, pero asequible, y así cojan confianza para emprender mayores hazañas. Por ejemplo, veo potencial de cenicienta en Utah State, pero se enfrentan de primeras con los sólidos Kansas State que han recuperado a Jacob Pullen, y que me han gustado mucho siempre que los he visto jugar. Oakland tiene buena pinta también, pero se estampa contra Texas, nada más y nada menos, de primeras.

Otro motivo es que las cenicientas suelen tener un jugador destinado a acabar en la parte final de la Lotería del Draft, y que se distingue por su muñeca, que se calienta en cualquier momento, y enciende las sobremesas del tercer mes del año en América. Si Jimmer y Kemba, Kemba y Jimmer, y volvemos otra vez con ellos, jugaran en Belmont o en St.Peter, sería otra historia. Pero no lo hacen, y no veo ahora mismo en esos equipos de la parte baja del cuadro un microondas relevante. Lo más que me he atrevido con un equipo cuyo número de semilla tenga dobles digítos, quitando el upset de Michigan State a Florida, es a pasar a Richmond (12) por encima de Vanderbilt (5) y Louisville (4). El primer partido lo veo bastante claro, no me gusta Vandy para nada este año, pero odio dejar en la cuneta a los chicos de Rick «15 segundos» Pitino, lo he hecho simplemente por inercia.

En total, en mi cuadro, solo en 9 partidos ganan equipos cuya semilla es 9 o menos, 6 en primera ronda, 3 en segunda, y nadie pasa más adelante. En la parte Este del cuadro, los 8 primeros cabezas de serie, ganarían su partido de primera ronda. Con amenazas como Marquette o Villanova, en las que no he confíado, acechando. Ya me estoy arrepintiendo.

Final Four, Pitt, Ohio State, Purdue y UConn: Esos son los cuatro equipos que creo que acabarán en la Final. Me preocupa la inexperencia en partidos de tan alto nivel de Pittsburgh, a los que doy como campeones, pero creo que este puede ser el año que un equipo nada acostumbrado a estar entre los cuatro finales se imponga (ninguna Final Four, solo una llegada a los Sweet 16 en la pasada década). Purdue me gusta desde el principio de temporada, y aunque hayan estado por debajo de las expectativas es una de esas apuestas que haces desde el principio, al igual que Ohio State, que han estado mucho mejor, probablemente, el mejor equipo del pais esta temporada. Y ya os he hablado de Kemba Walker y Connecticut, que son lo más parecido a una cenicienta que he puesto en mi cuadro.

Recuerda que puedes ver todos (espero y supongo que en España no habrá blackouts) los partidos del torneo en streaming legal desde la página web de la NCAA, NCAA.com. También puedes encontrar aplicaciones para seguirlo en tu iPhone y en tu iPad. Así que no tienes excusa para perderte ni un segundo del March Madness, la locura de marzo. Y entender porque nos gusta tanto.

The Fab Five

En 1991 la Universidad de Michigan hizo un quinteto que pasaría a la historia: Jalen Rose, Chris Webber, Juwon Howard, Jimmy King y Ray Jackson, se les llamo The Fab Five… y la ESPN les ha hecho un documental que hoy te traemos entero…

Entrenando después de…

El otro día se enfrentaron Lakers y Heat, en el segundo partido de su serie donde los angelinos visitaban Miami. Pero qué pasó después?…

El partido fue muy intenso, típico partido de marzo entre dos franquicias de PO y que van a buscar estar lo más alto posible, es decir, intensidad desde el primer minuto.

Además, ambos equipos se les veía picados, por una parte los Heat llevaban ya algunos partidos perdidos seguidos y los rumores de nuevo hablaban de Pat Riley volviendo a los banquillos, sin mencionar el famoso Cry-Gate… ni las ganas que siempre tiene LeBron cuando se enfreta a Kobe. Por parte de Lakers, algo parecido, quería callar bocas después del partido de Navidad, así como seguir la racha triunfal desde el parón del All-Star, además, como LeBron, Kobe quería demostrar quien manda.

Y el partido fue eso, un gran duelo, de igual por igual, donde Chris Bosh quiso lucirse frente a Gasol, en un enfrentamiento que fue de lo mejorcito sin duda que se ha visto en todo lo que llevamos de liga, ambos estaban picados y se notaba en cada canasta, en cada ataque y, claro, en cada defensa.

Al final, y como siempre pasa en estos casos, los pequeños detalles decantaron la balanza en favor de los Heat, en los cuales cada vez tengo más claro que la clave es Wade y no LeBron. Los Heat son de Wade.

Pero de este partido, de una de las cosas que se están hablando son del cabreo monumental que cogió Kobe al acabar el partido, no se sabe si por la derrota (lo más seguro) o por qué, pero Bryant se quedó después del partido haciendo sesión de tiro en el pabellón… algo curioso y raro en la NBA… pero supongo que es lo que tienen los ganadores: siempre quieren ganar.

La Crónica On Tour vol.2: Knicks v Hawks

Nuestra segunda parada en la Crónica On Tour tiene el mismo destino que la primera, el Madison Square Garden, pero esta vez para un partido con menos carga emocional como es el New York Knicks vs Atlanta Hawks.

Al contrario del otro día contra Lakers, esta vez decidimos ir al pabellón con algo menos de tiempo por delante, aún así, conforme nos acercamos a la entrada, vemos que la animación sigue en aumento, pero ni comparación a lo que vivimos contra Lakers, donde camisetas de los dos colores se mezclaban, esta vez poca gente de Atlanta.

Esta vez tenemos las entradas mejor situadas y no tenemos que ascender tanto por las entrañas del MSG, estamos en la zona contraria que el partido de Lakers y justo detrás de una de las canastas. Al entrar al pabellón hacemos el mismo ritual que en el anterior y cargamos de comida para no perdernos nada antes del entrar. Al llegar, nos damos cuenta que nuestras entradas son realmente mejores que las anteriores y admiramos la grandeza del Madison, vemos los estandartes, es impresionante.

Hoy voy con mi camiseta comprada el día de Lakers de Amaré, un poco chaquetero, lo sé, pero este era un souvenir que no podía faltar, al llegar a nuestros asientos y después de las fotos de rigor, nos sentamos y volvemos a disfrutar de la comodidad de los asientos del MSG, curiosamente iguales que a los del otro día de Lakers, es decir, el MSG tiene los mismos asientos para todos, estés donde estés.

Miro a la pista y veo a unos niños tirando a canasta, desconozco quienes son, pero una fuerte sensación de envidia me recorre el cuerpo, de nuevo me fijo en el techo, el mítico techo del Garden y de nuevo me estremece.

Poco para empezar y conforme se va llenando de gente, a menor ritmo que el otro día, salen los jugadores a calentar, New York Knicks sale con su chandal retro, señal que repetirán el equipaje  del 69, me gusta. ATL sale de rojo, como mandan los cánones. Me pregunto si ATL saldrá con alguna retro… la respuesta es no.

Como el otro día con Shawne Williams, el marcador muestra la música elegida por Landry Fields en el pre partido, Black & Yellow de Wiz Khalifa, Moment 4 Life de Nicki Minaj y Six Foot Seven Foot de Lil’ Wayne… buenos picks por parte del rookie de los Knicks… Los equipos calientan tiro como el otro día, me fijo en Joe Johnson y en Mike Bibby, dos ‘leyendas’ de la NBA que están a ‘pocos’ metros, el tiro de JJ es tremendo.

Se acerca el momento del himno, pero antes salen a mitad de la pista Amaré Stoudamire y Landry Fields, este es el último partido pre-All-Star y ambos son la representación de Knicks en LA, ambos dan las gracias a los fans por el apoyo y los votos, gran ovación y en seguida momento del himno, mucho menos emotivo que el del otro día…

Tiempo de las presentaciones, los Hawks reciben sus correspondientes ‘buus‘ además muy acentuados ya que el anterior partido entre ambas franquicias acabó con una buena pelea entre los jugadores…

Se apagan las luces, es la hora de los Knicks. Aunque ya lo vi el otro día, vuelves a ponerte en modo piel de gallina cuando el MSG se oscurece y los jugadores son presentados con el público gritando sin parar. Las luces se vuelven a encender y me fijo en Spike Lee, está ya en su sitio con la misma indumentaria que el otro día, es decir, gorro naranja llamativo a más no poder y su camiseta retro naranja de Fields.

El partido está a nada de empezar y me fijo que el del asiento de delante se ha pedido una cerveza con una caña extraña no se muy bien de qué… algo peculiar. El partido empieza con Horford ganando el salto a Mozgov… y los primeros minutos son de una calidad más bien espesa, aunque los Hawks salen algo más enchufado. Mola ver jugar Bibby y a Johnson.

Al poco de empezar me empiezo a dar cuenta que detrás tengo un buen aficionado de los Knicks, comenta cada jugada, se lamenta en cada una de ellas, pero sin chillar mucho, como si se lo hablara a él mismo… es muy fan de Gallinari

Llegamos a la media parte, pocos puntos como buen partido del Este y al estar en un anillo inferior al del otro día, decido darme una vuelta para ver el ‘ambiente’ del MSG. Mientras voy girando por el anillo, me fijo de nuevo en los estandartes, sobretodo en los de campeones, era otra época para los Knicks… demasiado tiempo?

De repente veo que en una de las puertas pone Team Store, así que allí que me voy, al meterme para dentro nada más cruzar el pasillo, me encuentro en lo que sería la tienda de los Knicks, llena de mil cosas todas con el logo del equipo. Al estar en obras, la tienda comparte espacio con la de los Rangers, aún así da gusto estar en esta tienda. Como no podía ser de otra forma, algo cae entre mis manos: una simpática camiseta de Mr. Happy con el logo retro de los Knicks, bonita para combinar con vaqueros. Allí en la tienda veo uno de los artículos más curiosos que me deja Nueva York… una manta con mangas de los Knicks!.

Al salir de la tienda sigo dando la vuelta al pabellón por mi anillo… y al ver todo el movimiento decido bajar… hasta donde me dejen, total, si me llaman la atención diría un simple: I’m lost sorry! y todos contentos. Así que bajo todo lo que puedo, justo hasta ya tienes que llevar pulserita para entrar, es decir, casi nivel de pista. Aquí el pabellón impresiona más, es ENORME. Nadie me dice nada, así que sigo por ese anillo y veo una especie de bar VIP de Coca-Cola… pero a este no se puede entrar…lástima.

El partido sigue a un ritmo tranquilo, con los Knicks dominando el partido y con un Amaré especialmente motivado, supongo que se juntaba el partido pre-All-Star y la batalla que hubo una semana antes… El tercer cuarto es justo donde los Knicks dan la puntilla, con dos triples de Fields que sentencian el partido para Knicks.

Al final la victoria fue para los locales por 102-90, con un Amaré con 23 ptos y Chadler con 20. Por parte de los Hawks, mucha aportación del quinteto pero poco más, Marvin Williams 17, Josh Smith 14, Horford 12, Bibby 15 y Johnson 11, vamos partido más que discreto por parte de  ATL.

En este partido menos VIPS que contra Lakers: Forrest Whitaker, Matthew Modine, jugadores de los NY Yankees y el gran Dominique Wilkins que estaba comentando para la TV de los Hawks… Así también se vio muchísima menos animación que contra Lakers, menos bailes de las Knicks City Dancers y menos camisetas para el público… aún así pude coger un par de tubos de estos para hacer ruido, buen recuerdo.

Nuestro tiempo en el Madison se acababa y la verdad es que una sensación de pena me invadió… volvimos a pasar antes de irnos por la tienda, admirando como el MSG se vaciaba dejando los asientos casi desiertos… al salir una placa dando las gracias por la visita… era el mejor colofón para este sueño hecho realidad.