Así en mayúsculas lo pongo. No hay nada más salvaje que hacer un tapón a un mate y quedarte el balón… JaVale McGee se lo hizo anoche a Wesley Matthews, que creo que la próxima vez que intente un mate, se lo pensará dos veces…
Griffin contra Gortat
Griffin sigue recogiendo trofeos después de sus mates, el último Gortat, pero esta vez todo fue diferente ya que los arbitros entendieron que fue falta en ataque…
Lo mejor sin duda ha sido después lo que ha dicho Gortat en su twitter…
La primavera la sangre altera
Hoy es el primer día de la primavera. Las flores salen, empieza a hacer buen tiempo, empezamos a sacar la manga corta…y en la NBA se preparan para los Play-Offs, empieza lo divertido.
El próximo 13 de abril se acaba la temporada regular de la NBA, apenas quedan poco más de 15 días para que algunos equipos se vayan de vacaciones y para que otros se pongan el mono de faena y empiecen a mostrar sus armas.
Llegados a esta época, es bueno ir mirando como van las cosas en ambas conferencias para ver que nos podemos encontrar o qué vamos a ver estos días en la liga.
Empezamos en el Este donde 3 equipos luchan por ser el equipo con factor cancha en todos los PO: Boston, Miami y un invitado de lujo, como es Chicago. Rose está a nivel de MVP, tal vez el gran candidato a ganarlo, y eso se está notando. Los Bulls fueron uno de los equipos más perjudicados este verano con The Decision, junto a los Nets, no consiguieron ‘cazar’ a ninguno de los grandes y se tuvieron que conformar con la ‘pedrea‘ en forma de Carlitos Boozer, que aunque ha tenido su lesión de la temporada, está rindiendo a gran nivel, junto con Noah, pero claramente la clave de estos nuevos Bulls (a parte de Rose) es el sistema defensivo de Tom Thibodeau, que después de muchos años siendo asistente defensivo, se está estrenando por la puerta grande como head coach.
Con esto tendríamos los 3 primeros puestos casi cubiertos, el cuarto quedará para los Magic que tendrán con toda seguridad una primera ronda frente a los Hawks, que van de capa caída. Las tres últimas plazas del Este, se las van a jugar 5 equipos, con Sixers, Knicks y Pacers partiendo con ventaja frente a Bucks y Bobcats. Va ser interesante ver a Sixers y a Knicks en estos PO, unos, los Sixers, que se están despertando de gran manera en este final de temporada y otros, los Knicks que ahora están en una pequeña etapa de crisis post-melotrade.
En el Oeste, todo apunta a que los Spurs se van a llevar el gato al agua, aunque ahora Popovich ya está en modo ralentín, es decir, dando descanso a Duncan, Ginobilli y Parker, así que cualquier cosa puede pasar de aquí al 13 de abril. Los Lakers están por detrás a 6.5 victorias que se antojan demasiado. Lakers lo que piensa ahora es intentar quedar mejor que el primero del este, ante una hipotética final, quedar 2o por delante de Mavs y sobre todo que Kobe descanse.
Los Mavs van a intentar esperar un fallo Laker para meterse segundos, mientras que los Thunder parece claro que tendrán la 4a plaza. A partir de aquí, nada decidido, con 7 equipos luchando por 4 plazas. Los Nuggets, aún con resaca Carmelera, parece que van a entrar en PO con esos jugadores que amablemente les han dado desde NY, jugadores que hacen un equipo más completo y estable, mientraas que Blazers ha ganado mucho con la llegada de Gerald Wallace, ya que si a esto le sumamos los minutos de calidad que seguro que dará Roy y con Aldridge a nivel All-Star, no deben tener muchos problemas para conseguir una de esas plazas. Lo divertido viene ahora, con Hornets, aún viviendo del gran inicio de temporada, Grizzlies, Rockets, Suns y Jazz separados por apenas sólo 3 partidos. Todo puede pasar, pero parece que los Jazz desde la salida de Sloan y Deron Williams no son los mismos, así que se pueden descolgar.
Casi todo por decidir todavía en un inicio de primera que va a ser más que interesante en ambas conferencias…
La Crónica On Tour vol.3: Nets vs Raptors
Una fría noche de marzo, Londres se vistio de gala para recibir el espectáculo de la NBA. Era la primera vez que la competición más importante en el mundo del baloncesto visitaba Europa con un partido de la liga regular (lo siento pero es algo que machaconamente repitieron durante el evento).
Por supuesto había mucha expectación, aunque creo que más por parte de los extranjeros que vivimos en la capital inglesa que por los propios nativos. A pesar de ello el O2 Arena registro una buena entrada, probablemente, con más gente el sábado que el viernes, ya se sabe que frente a unas cervezas un inglés no sabe decir no.
Aunque desconozco las verdaderas intenciones de promocionar el baloncesto en UK, está más que claro que la cercanía de los JJOO ha ayudado a traer estos dos equipos de la NBA a tierras británicas.
Como ya he comentado, para un inglés una buena cerveza marcará el éxito de un buen evento, así que prevía cola, adquirimos una. Al localizar nuestros asientos pudimos comprobar como mucha de la gente asistente ya llevaba entre pecho y espalda más de una pinta.
Entre el público muchos franceses, italianos, españoles… y una gran masa confusa que silbaba, aplaudia y gritaba (visiblemente afectados por el contenido etílico en sus organismos) cualquier acción que le llamará la atención, el target del evento.
El partido que la NBA había traido a Londres no iba a enfrentar a dos de los mejores equipos, pero tenía el aliciente de ver a Calderón, que es español en las filas de los Toronto Raptors y comprobar como se había aclimatado Deron Williams en New Jersey.
La verdad es que entre gente gritando, pitando en los lanzamientos libres y luego aplaudiendo, etc, etc. quizás lo más remarcable del enfrentamiento fueran las pésimas defensas y los juegos y espectáculos en los tiempos muertos.
Porque a pesar de ser dos equipos de mitad de tabla para abajo, sus mascotas, animadoras y speaker eran de primera, eso no lo puede negar nadie. Con eso se consiguió que entre viaje y viaje al bar, los ingleses y el resto del público no dejarán de animar.
Del partido en sí, ya que New Jersey ganó los dos choques, hay que destacar la actuación de López que estuvo bien acompañado por Sasha Vujacic y una discreta presencia de Deron Williams. En Toronto nos quedamos con ganas de ver al mejor Calderón,pero estuvo muy flojo en los tiros, aunque no dejo de ser el máximo asistente de su equipo.
El fichaje de los Raptors James Johnson parecía jugar a dejar sus estadísticas igualadas al número de su dorsal, el cero, pero finalmente anoto 2 puntos. Hasta la mascota de los Raptors anotó más canastas en los espectáculos de los tiempos muertos y el descanso.
Y es que esa es la impronta que dejó la NBA en su escapada a Londres. Desde la entrada del O2, con pasillo para los espectadores al juego ofensivo (el partido del sábado registro 3 prórrogas) pasando por las cheerleaders, las mascotas y demás.
Por supuesto, para acompañar tan americana velada, no pude evitar cenar un buen perrito caliente, en esta ocasión acompañado de cerveza, no Coca-Cola.
La locura de marzo
Aunque oficialmente comenzó el martes, y ya ha habido cuatro partidos, con la emoción hasta los últimos segundos como suele ser típico en el torneo, incluida, hoy, a las 3 de la tarde hora española, comienza con un West Virginia-Clemson el torneo final de la primera división del baloncesto universitario, el Gran Baile, la Locura de Marzo, el March Madness, el mes en el que puede pasar de todo.
En América, la gente rellena sus brackets (cuadro de eliminatorias) a todos los niveles: páginas webs de medios de comunicación, y empresas como Foot Locker organizan concursos en los que a menudo, el que mejor acierte el cuadro (en años como el pasado, nadie fue capaz de alcanzar la perfección) se puede llevar un suculento premio económico. En las oficinas de todo el país se realizan porras, a veces con su bote asociado, muchas otras por tener simplemente durante el año los bragging rights, el derecho a creerte el experto entre tus compañeros. Hasta el presidente y Nobel de la Paz, Barack Obama, hace una, que además es publicada en la ESPN. Estés dónde estés, te muevas en el círculo que te muevas, es casi imposible pasar el mes sin que alguien te pregunte por como llevas el bracket. Y la respuesta, siempre suele ser mal.
Aunque haya equipos muy superiores que durante todo el año hayan demostrado que están entre los mejores del torneo, basta con una mediodía aciaga en la que los aros se encogen como el agujero de una aguja ante una soga (lo del camello era una mala traducción) para tirar por la borda en el primer compás, los sueños de un equipo, las esperanzas de unas aficiones que se cuentan por decenas de miles, y las esotéricas predicciones de los millones de personas que llevaban a ese equipo en volandas a la Final Four en sus brackets.
Realizar la quiniela del Torneo es una experiencia en la que se amalgaman mitos y creencias, y nunca sale como deseamos. Yo ahora miro la que realicé la tarde del domingo, en cuanto se dio a conocer la configuración en el llamado Selection Sunday, y sin haber cambiado nada la situación de los equipos, la reharía de manera diferente. Tu apuesta se convierte en una olla dónde tienes que mezclar al dente lo que has visto, lo que has oído, lo que has leído, lo que tu corazón te dice, y lo que has aprendido de las dinámicas de otros torneos.
Hay unas cuantas constantes a casi todos los torneos, que uno intenta acomodar en su acertijo, pero tienen un problema, no sabes que equipo cumplirá ese perfil… y nadie te garantiza que lo que ha pasado pueda volver a repetirse. Por tanto, parte de la ciencia de la bracket consiste en tratar de identificar a la cenicienta, aquel equipo pequeño, que no se resigna en volver a las 12 a casa. También está el equipo en el que sus jugadores importantes son todos veteranos de 3er y 4º año, que tienen experiencia marciana, y suelen jugar mejor de lo que parece por su ranking. O el equipo con irregulares e inconsistentes tiradores, a los que la magia les dura una trifecta de partidos. O Duke, que siempre estará ahí, juegue como juegue. Tampoco nos podemos olvidar del equipo con futura estrella NBA que en el Torneo queda estrellado, y el favorito que siempre se va a las primeras de cambio. O aquellos que han cogido carrerilla ganando el torneo de su conferencia, con los que suele pasar dos cosas: o vienen motivados para llegar lejos, o todo era un espejismo contra el que se estrellan rápido. Casi todos los años pasados nos encontramos algún equipo que cuadra en este perfil, pero a ver quien acierta todo.
Sin más dilación, presento mi cuadro, y aprovechad para hacer capturas de pantalla, que no tendré ninguna vergüenza en borrarlo si fallo como una escopeta de feria. En vez de ir comentando eliminatoria por eliminatoria, iré destacando cosas importantes en las que pensé delicadamente cuando la iba haciendo, y así hacer un sucinto repaso a lo que ha dado de sí la temporada.

Duke, el favorito que se va fuera pronto: Locura que haces con el corazón, no con la cabeza. Si vas a hacer la gansada de echar a Duke en segunda ronda contra un número 9, al menos tienes que tener un buen motivo. Y mi motivo es, aparte del odio a los Diablos Azules, que las cuatro veces que habré visto jugar a los Vols de Tennessee estos dos últimos años, los naranjitos se han salido. Sin ir más lejos, son uno de los equipos que han podido ganar esta temporada al que elijo como campeón: Pitt.
Creo en Kemba, no en Jimmer. Perdón, en su equipo: He puesto a los Huskies de Kemba Walker en la Final Four, porque me parece un buen equipo, que ha tenido que pelear en el Big East, la conferencia más dura del Baloncesto Universitario, por lo que Walker se ha puesto a prueba contra los mejores. Además, de su camino a la Final Four, sólo me preocupa, y mucho, el encontronazo con Texas. El enfrentamiento contra los Longhorns es posiblemente al que más vueltas le he dado realizando el cuadro, y cada cinco minutos elegiría uno nuevo. Al final, me he decidido quedar con el mejor jugador, y ese es el base neoyorquino. Por otra parte, BYU, al equipo con el otro fenómeno senior que también parte como tercer cabeza de serie, no les veo avanzando más allá de la segunda ronda. Después de suspender a Brandon Davies por incumplir el código de honor de la Universidad (mantener sexo con su novia antes del matrimonio, solo informo, y no empiezo a hablar de religión y política que me caliento) veo a un equipo un tanto flojo, que va a tener un partido complicado con la experimentada Universidad de Wofford que va a dar más guerra de la que su ranking indica, y luego se cruza con el ganador de los siempre rugosos Johnnies y la Universidad de Gonzaga que ha cogido carrerilla. Jimmer Fredette ya sabe lo que es anotar más de 30 puntos y que tu equipo pierda o esté a punto. Y me temó que en su último partido antes del salto a la NBA, le pasará lo mismo.
En realidad, no me fío de la MWC: Pese a que alabé a la Mountain West Conference en esta página hace un tiempo, no voy a creer en sus éxitos en este torneo hasta que no lo vea. Siempre se quedan cortos. Este año llevan un 2º cabeza de serie (San Diego State), un 3º (BYU) y a UNLV como 8º. El año pasado con un 3ª (New Mexico) y BYU de infravaloradísimo 7º, no pudieron con la segunda ronda, y San Diego y Las Vegas no ganaron ningún partido. Hasta que los equipos de la Conferencia no ganen entre ellos más de 3 partidos en una temporada, no apostaré por ellos.

Muchos favoritos al final… o no: He mandado a la Final Four a dos primeros cabezas de serie, y dos terceros. Echando la vista atrás, la fórmula no parece ganadora. Pero es que cuesta pensar en quien desbanca a los favoritos. A los Dukies me los he cargado con mala saña, pero a Kansas les dejó llegar al Elite Eight. De los terceros cabezas de serie llegan 3 de los 4 a cuartos (ya expliqué porque me cargo a BYU)… pero de los segundas rondas, solo dejo llegar a uno a octavos: me cargo a los otros tres en el segundo partido.
Y aunque luego me arrepienta y parezca estúpido, tengo mis motivos: Notre Dame, pese a ser un buen equipo que se ha merecido incluso una primera ronda por sus méritos en el Big East, y pese a tener un integrante con el gen Hansbrough, me tienen mucha pinta de ser susceptibles a una mala noche contra un equipo físico e irregular… como Texas A&M. Florida no me inspira mucha confianza, y tengo mucho miedo a su posible enfrentamiento con Michigan State. Los espartanos de Tom Izzo han realizado una temporada mediocre, pero este equipo es de los que realizan un torneo inversamente proporcional a todo lo anterior. Y pese a que el último mes de La Fábrica de Churros, North Carolina, ha sido excelente, y Harrison Barnes ha vuelto a poner su nombre en la lista de aspirantes a número uno del Draft, me cuesta olvidar el horripilante inicio que realizaron. Son un equipo joven, que el año pasado jugó el NIT, a diferencia de Washington, que adquirió una valiosa experiencia en el Torneo que creo que este año les puede ayudar a superar a un equipo mejor a ellos sobre el papel.
Sin cenicienta: Si os fijáis en mi bracket os daréis cuenta de una cosa, que este año, no pongo cenicienta. De los ocho equipos que llegan al Elite Eight, 6 están entre los 12 mejores de la Liga, Texas no sigue a ese grupo muy de lejos, y St.John’s es una sexta cabeza de ronda, que estaría más arriba de no haber quedado encuadrada en el infierno del Big East. Y los motivos por los que no hay cenicienta son varios. Hay equipos que me gusta su potencial para asustar al establishment, pero han quedado encuadrados en el primer partido contra otros conjuntos, que me gustan aún más. Para encontrar una cenicienta, creo que hay elegir a escuadras que tengan un primer partido contra un equipo mejor colocado en los rankings, pero asequible, y así cojan confianza para emprender mayores hazañas. Por ejemplo, veo potencial de cenicienta en Utah State, pero se enfrentan de primeras con los sólidos Kansas State que han recuperado a Jacob Pullen, y que me han gustado mucho siempre que los he visto jugar. Oakland tiene buena pinta también, pero se estampa contra Texas, nada más y nada menos, de primeras.
Otro motivo es que las cenicientas suelen tener un jugador destinado a acabar en la parte final de la Lotería del Draft, y que se distingue por su muñeca, que se calienta en cualquier momento, y enciende las sobremesas del tercer mes del año en América. Si Jimmer y Kemba, Kemba y Jimmer, y volvemos otra vez con ellos, jugaran en Belmont o en St.Peter, sería otra historia. Pero no lo hacen, y no veo ahora mismo en esos equipos de la parte baja del cuadro un microondas relevante. Lo más que me he atrevido con un equipo cuyo número de semilla tenga dobles digítos, quitando el upset de Michigan State a Florida, es a pasar a Richmond (12) por encima de Vanderbilt (5) y Louisville (4). El primer partido lo veo bastante claro, no me gusta Vandy para nada este año, pero odio dejar en la cuneta a los chicos de Rick «15 segundos» Pitino, lo he hecho simplemente por inercia.
En total, en mi cuadro, solo en 9 partidos ganan equipos cuya semilla es 9 o menos, 6 en primera ronda, 3 en segunda, y nadie pasa más adelante. En la parte Este del cuadro, los 8 primeros cabezas de serie, ganarían su partido de primera ronda. Con amenazas como Marquette o Villanova, en las que no he confíado, acechando. Ya me estoy arrepintiendo.

Final Four, Pitt, Ohio State, Purdue y UConn: Esos son los cuatro equipos que creo que acabarán en la Final. Me preocupa la inexperencia en partidos de tan alto nivel de Pittsburgh, a los que doy como campeones, pero creo que este puede ser el año que un equipo nada acostumbrado a estar entre los cuatro finales se imponga (ninguna Final Four, solo una llegada a los Sweet 16 en la pasada década). Purdue me gusta desde el principio de temporada, y aunque hayan estado por debajo de las expectativas es una de esas apuestas que haces desde el principio, al igual que Ohio State, que han estado mucho mejor, probablemente, el mejor equipo del pais esta temporada. Y ya os he hablado de Kemba Walker y Connecticut, que son lo más parecido a una cenicienta que he puesto en mi cuadro.
Recuerda que puedes ver todos (espero y supongo que en España no habrá blackouts) los partidos del torneo en streaming legal desde la página web de la NCAA, NCAA.com. También puedes encontrar aplicaciones para seguirlo en tu iPhone y en tu iPad. Así que no tienes excusa para perderte ni un segundo del March Madness, la locura de marzo. Y entender porque nos gusta tanto.
The Fab Five
En 1991 la Universidad de Michigan hizo un quinteto que pasaría a la historia: Jalen Rose, Chris Webber, Juwon Howard, Jimmy King y Ray Jackson, se les llamo The Fab Five… y la ESPN les ha hecho un documental que hoy te traemos entero…
La Crónica On Tour vol.2: El inicio
Así empieza un partido de NBA, es decir, aquí te mostramos el salto inicial y el ambiente que se vivía en el inicio del Knicks-Hawks…
Entrenando después de…
El otro día se enfrentaron Lakers y Heat, en el segundo partido de su serie donde los angelinos visitaban Miami. Pero qué pasó después?…
El partido fue muy intenso, típico partido de marzo entre dos franquicias de PO y que van a buscar estar lo más alto posible, es decir, intensidad desde el primer minuto.
Además, ambos equipos se les veía picados, por una parte los Heat llevaban ya algunos partidos perdidos seguidos y los rumores de nuevo hablaban de Pat Riley volviendo a los banquillos, sin mencionar el famoso Cry-Gate… ni las ganas que siempre tiene LeBron cuando se enfreta a Kobe. Por parte de Lakers, algo parecido, quería callar bocas después del partido de Navidad, así como seguir la racha triunfal desde el parón del All-Star, además, como LeBron, Kobe quería demostrar quien manda.
Y el partido fue eso, un gran duelo, de igual por igual, donde Chris Bosh quiso lucirse frente a Gasol, en un enfrentamiento que fue de lo mejorcito sin duda que se ha visto en todo lo que llevamos de liga, ambos estaban picados y se notaba en cada canasta, en cada ataque y, claro, en cada defensa.
Al final, y como siempre pasa en estos casos, los pequeños detalles decantaron la balanza en favor de los Heat, en los cuales cada vez tengo más claro que la clave es Wade y no LeBron. Los Heat son de Wade.
Pero de este partido, de una de las cosas que se están hablando son del cabreo monumental que cogió Kobe al acabar el partido, no se sabe si por la derrota (lo más seguro) o por qué, pero Bryant se quedó después del partido haciendo sesión de tiro en el pabellón… algo curioso y raro en la NBA… pero supongo que es lo que tienen los ganadores: siempre quieren ganar.






