Ajustando en Playoffs: cómo evitar a Hibbert

En el primer partido de la serie entre Indiana y New York, Roy Hibbert puso 5 tapones, alteró muchos más tiros, e hizo que todo el mundo se llevara las manos a la cabeza con su décimo puesto en la lista de defensores del año. Los Knicks no dejaban de estrellarse contra él y anotaron solamente el 44.2% de los intentos cerca del aro.

La estrategia defensiva de Indiana en los bloqueos directos con Hibbert en pista, suele ser tratar de negarlos. La idea es que el jugador no utilice la pantalla que colocan para él, pero a cambio se le concede un camino relativamente fácil hacia la canasta. En este caso, el defensor del hombre alto, que no ha salido, espera en las proximidades del aro, y será él, el que tenga que utilizar su capacidad de intimidación para defender la jugada. Así los Pacers llevan a los rivales a encontrarse con Roy.

En el siguiente ejemplo lo vemos. Tyson Chandler y JR Smith inician un bloqueo directo en el ala izquierda. Roy Hibbert se queda esperando un par de metros atrás, esperando que Smith llegue. La tarea para Lance Stephenson, por su parte, consiste en que JR no aproveche el bloqueo, y tenga que salir por la izquierda

Así Indiana consigue lo que quiere, obligar a NY a tener que anotar sobre Hibbert, una tarea bastante complicada.

¿Cómo podría New York atacar esto? Cortar por detrás de Hibbert no es fácil, ni los Knicks son un equipo que esté habituado a hacerlo (sólo en el 5.2% de sus posesiones, una de las marcas más bajas de la Liga). Suelen defender sin necesidad de muchas ayudas por lo que es difícil de encontrar tiradores en las esquinas. El único jugador de los Knicks que parece atraer a los defensores hacia el medio es Anthony, que cuanto ataca la zona lo hace con mentalidad anotadora. Mucha gente pide más agresividad para que los hombres altos de los Knicks fuercen el dos contra uno, pero esto no es nada fácil si el bloqueo se niega, porque una de las ventajas para la defensa de este método es que el negador suele permanecer atento a la línea de pase. De hecho, con Hibbert en pista, ningún pívot de los Knicks ha finalizado cerca del aro en estos dos partidos.

Indiana defiende los bloqueos directos con Hibbert, obligándote a batirles desde fuera, y habitualmente, tras bote. Muchos equipos no tienen el personal para hacerlo, y si lo tienen, a veces es a costa de sacrificar la defensa. Pero no es mala noticia para los Knicks, que son excelentes desde el perímetro. Eso sí, tienen que ser inteligentes, porque no todas las opciones son igual de buenas.

Por ejemplo, al negar los bloqueos y dejar caer al hombre alto a la zona, la solución más fácil y rápida es el pase a Tyson Chandler, que siempre tendrá un tiro abierto a media distancia con este esquema. Pero…

…el problema es que esto se convierte en una ventaja teórica de los Pacers en esta serie. El pívot de los Knicks sólo ha tirado en ese área más allá de la línea de tiro libre nueve veces en toda la temporada. Dejar que un jugador que está poco acostumbrado intente el tiro menos eficiente en baloncesto, suele ser una buena noticia para la defensa rival. Los mejores jugadores de la Liga desde ahí suelen meter un 50%, que siempre es un porcentaje más bajo que cerca del aro, no se sacan faltas, y se suelen coger menos rebotes de ataque. En Dallas, Chandler se prodigaba un poco más por esa zona, pero algunas eran jugadas diseñadas, diferentes a tirar desde la dinámica del pick’n’roll, y su porcentaje fue del 48%, algo con lo que Indiana estaría dispuesto a vivir. Kenyon Martin sí que lo ha aprovechado un par de veces, y lleva dos canastas a media distancia ante Hibbert, pero esto debería ser más excepción que regla.

Lo que New York tiene que hacer es empezar los bloqueos fuera de la línea de tres, y tener a sus jugadores preparados para tirar el triple tras bote si Chandler es capaz de poner la pantalla.

Los Knicks tienen una de las mejores marcas de la Liga tirando de 3 desde el pick’n’roll, metiendo el 43.2% de los triples, una cantidad equivalente a más del 65% en tiros de dos. Hibbert no se va a acercar (hasta que Indiana ajuste al menos) a puntear el tiro, y los exteriores de los Knicks tienen que grabarse a fuego que si el bloqueo es exitoso, tendrán la oportunidad abierta, como hizo Prigioni anoche. Aquí vemos a Stephenson preparado para negar la ayuda, y Hibbert como siempre esperando atrás…

Pero esta vez Tyson es capaz de aprovechar que Lance no está todo lo perpendicular a la canasta que debería, ni muy atento, y con eso y agarrar un poquito, lo elimina de la jugada y crea una opción de tiro abierto que Pablo reconoce inmediatamente.

En la siguiente jugada sucede algo parecido. Esta vez es Melo el que lleva la pelota, y George Hill el que intenta negar el bloqueo tras un cambio.

En este caso, la negación está siendo bien ejecutada, pero Anthony y su legendario primer paso, amaga con utilizar el bloqueo igual, obligando a Hill a dar un paso hacia a la izquierda para que no lo haga, lo que permite a Chandler girarse y poner el bloqueo por el otro lado. Fijaos a como cambia el pívot su posición entre la imagen anterior y la siguiente:

Hill ha picado, se encuentra con el bloqueo donde no lo esperaba, y ahora Melo tiene la opción de tirar el triple a placer.

Los Knicks anoche acabaron con un triple 5 de las 22 jugadas etiquetadas como bloqueo directo, mientras que en el primer partido sólo lo hicieron 2 de 30 (y uno de los intentos fue sobre la bocina). Chandler y el jugador al que bloquee tienen que coordinarse bien para evitar la negación y aprovechar los despistes, y así acabarán sacando a Hibbert de la zona.

Otra opción, por diversificar un poco el ataque es pedirle a Felton, o a Prigioni también, que hagan pagar con el floater cuando Hibbert espere demasiado atrás. Raymond tiene un 56% de acierto (y Pablo un 60%, pero sólo en 5 intentos), y de hecho, ayer lo tenían en el guión porque fue lo que hicieron en las dos primeras jugadas del partido, aunque luego no lo recuperaron ninguna otra vez en el resto del encuentro.

Y finalmente, Melo se tiene que ganar el sueldo. Es uno de los mejores tiradores de media distancia de la NBA, y como ya dijimos, el único al que los Pacers respetan para ayudar más de lo que deberían. En la siguiente captura vemos como Hill y Stephenson se han cerrado ante la amenaza que supone, y Melo acaba consiguiendo la asistencia para Felton. Si lee bien estas situaciones, y es generoso, podrá conseguir despejar el camino para cuando se la quiera jugar luego él.

En definitiva, lo habitual es pedirle a un equipo y a un jugador que sean agresivos y ataquen la canasta, pero aquí en mi opinión, las características de ambas franquicias incitan a cambiar el guión. Los Knicks necesitan obligar a Hibbert a defender más arriba si quieren acabar invadiendo el aro, y ellos tienen el personal adecuado para hacerlo. Evidentemente, vivir de las suspensiones y la media distancia tiene un gran riesgo, pero ahí está la grandeza de Indiana, por eso son una de las mejores defensas de la Liga, y ganar en las semifinales de Conferencia no es fácil.

Pero New York movió pieza anoche, y veremos si Vogel ajusta algo para el siguiente.

PO Desde El Sofá (XVII): Hola Mike!

Se veía venir. Desde que se supo la lesión de Westbrook, se veía que a Thunder le faltaba algo y como ya dijimos el otro día, no es lo mismo jugar contra Rockets que contra Grizzlies.

En el primer partido Oklahoma City Thunder jugó con fuego, un fuego llamado Memphis Grizzlies, los cuales tuvieron el partido e incluso el forzar el OT con los 3 tiros libres de Pondexter, pero no fue así. Ayer en cambio los Grizzlies no dejaron escapar la oportunidad y más cuando tuvieron un invitado de lujo, al cual se le echó de menos en el primer partido: Mike Conley.

El base de los Grizzlies que había estado un poco como Chuck Norris, desaparecido en combate en el primer partido de la serie, hizo anoche su partido estelar, con 26 puntos y sobre todo un triple al final para finiquitar el partido y dejar al público de Oklahoma con una cara un poco extraña. Pero a parte del boxscorismo puro y duro, se vio un Conley con ganas, mandando y sobre todo atacando el aro. Esto hace que el trabajo por dentro de Gasol y Z-Bo no tenga que ser tan fuerte, ya que cuentan con una solución fuera a la cual aportar balones sin miedo a qué pasará.

Conley ya demostró lo que podía hacer en la primera serie ante ni más ni menos que Chris Paul, y aunque las palabras de Tony Cucamono Allen diciendo que es uno de los 5 mejores bases de la liga igual son algo sobradas, ahora mismo la actuación de ayer de Conley sí que fue estelar. Si a estos Grizzlies defensivos, que muerden a más no poder, encima se suma a la fiesta un base con las cosas claras y anotador… ojo, mucho ojo a estos Grizzlies.

Por parte de los Thunder, a parte de Durant (brutal el mate que se cascó ayer), decir que Martin sigue queriendo hacer de todo y claro, aunque ayer estuvo mejor, pero no da de sí y cuando ya decimos que lo siguiente es Fisher… algo no cuadra en la ecuación Thunder. Scotty Brooks ayer ya empezó a hacer cosas ‘raras’ como fue darle minutos a Thabeet buscando cuadrar el juego interior con el de Hollins, veremos a ver como sigue la serie ahora que nos vamos a Tennesse…

El Detalle: Tremendo Tony Allen haciendo un mate en la última jugada del partido con todo resuelto…

PO Desde El Sofá (XVI): La batalla del hielo

Joakim Noah dijo que esta serie iba a ser «una guerra». Pues la primera batalla ha parecido seguir el guión de una de las famosas en la Historia, la del Lago Peipus.

Los Caballeros Teutónicos, reforzados con las armaduras más contundentes conocidas en la época, siglo XIII, iniciaban su cruzada contra los cristianos ortodoxos de la República de Nóvgorod, que se encontraban diezmados tras sus luchas contra invasores mongoles y suecos. La Deutscher Orden era la gran favorita y como su ejército estaba formado por caballería pesada, en contraste con la aparente ligereza rusa, la utilizaron de ariete para arremeter contra su débil oponente.

Pero no contaron con una cosa, el territorio en el que estaban librando la batalla era un lago helado. La menor fuerza de rozamiento les convertía en un grupo lento para la superficie en la que se encontraban, y cuando su rival no se arrugó tras la primera carga, se vieron rodeados. Intentaron retroceder, pero entonces fue la gravedad, que atraía esa contundencia hacia un hielo a punto de quebrar, la que hundió al ejército en el agua. Cayeron por su propio peso, y nunca mejor dicho.

Dirigidos por Tim Aleksandr Nevski Thibodeau, que entiende de física, de la cosa bélica, y también un poquito de baloncesto, los Bulls, aunque jugaban fuera, transformaron el rectángulo de 94 por 50 pies del AmericanAirlines Arena en su terreno, aguantaron la embestida con oficio, y observaron como la superpotencia moría bajo el agua. No estaba Deng, ni Hinrich, ni, por supuesto, Rose. Pero cuando pararon el contador de partidos consecutivos invictos de los Heat en su día, tampoco les hizo falta Noah.

Si en la victoria con la que acabaron con la histórica racha de Miami ganaron gracias al ataque (alto número de rebotes ofensivos, y un 50% de acierto efectivo fuera de la pintura), en esta se impusieron con su seña de identidad: la sempiterna (desde Thibs) defensa. Ajustando a ritmo, dejaron a Miami en 94.5 puntos por 100 posesiones, una cifra que está por debajo, y con un buen colchón, de la del peor equipo de la Liga esta temporada. Esta marca es la 6ª más baja para Miami este año, y en todos los partidos en los que no han llegado al 95 en Índice Ofensivo, han perdido.

Cambiaron el dominio en el rebote en ataque (esta vez sólo cogieron el 26.5% de los disponibles, por debajo de su media habitual) por el defensivo, donde Miami sólo capturó 7 de 44 oportunidades (un 16%). Es curioso como Chicago, que no es un equipo que este año haya sido especialmente incisivo en esta faceta (se encuentran alrededor de la media de la Liga) ha logrado mantener a Miami por debajo del 20% 4 veces (de las 23 veces que les ha sucedido esta temporada), y en 3 de ellas se alzaron con la victoria. De hecho, 3 de los 5 mejores partidos de la temporada (y el décimo) de los Bulls en su propio tablero han venido contra Miami: ya está claro que hay una orden precisa de no conceder segundas oportunidades a este equipo.

Nombres propios en esta victoria de la tropa poco ortodoxa (pese a nuestra comparación) de Thibodeau hay, lo difícil es elegir por donde empezar. Noah fue el corazón, como siempre, con ese latido convulso y espídico de su juego. Su omnipresencia defensiva hace que te entren ganas de rebobinar y ver si se teletransporta de un sitio a otro. Jimmy Butler, que jugaba su tercer partido completo en cinco noches, defendió a LeBron como el que mejor lo haya podido hacer en este año. Robinson tenía una canasta guardada siempre que Chicago la necesitaba, e hizo falta sobre todo al final, cuando con el partido empatado a 86 restando minuto y medio, metió los 7 puntos que le quedaban a este partido. Belinelli sólo metió dos triples, pero lo hizo en los 5 minutos finales, y ambos servían para empatar y notificar a Miami que estaban allí, y no se iban a ir. Los dos jugadores de perímetro, además, se tuvieron que comer una minutada, porque de los dos únicos sustitutos que tenían, uno, Teague era un muñeco ante la presión y los dos-contra-uno de Miami, y el otro, Cook perdió dos balones en minuto y medio por no ser capaz de mantener sus pies en la pista. Ese era el nivel.

El único que tal vez dio un poco la nota fue Carlos Boozer. A pesar de la ventaja que tiene sobre Haslem cuando Miami sale con dos hombres altos tradicionales en el quinteto inicial, no fue capaz de aprovecharla (y dejó algún momento vergonzoso como el tapón que LeBron le puso en una vaga bandeja), y de hecho Gibson jugó casi tanto como él. Pese a que lo fácil sea atizarle, porque a veces se lo gana… y por lo que gana, Boozer es un jugador notable, y fue una bestia en la (ya penúltima) victoria ante Miami. Pero en aquel partido pudo jugar a ratos de falso pívot emparejado con Bosh, y ahora está Noah, que es el que ocupa la posición. Cuando Miami se hace pequeño, Gibson es mucho más apropiado, y el Dukie tendrá que darle motivos a Thibs para justificar su presencia.

¿Tiene Miami que preocuparse? Relativamente. Han perdido la ventaja de campo, y está claro que Chicago es un gran y corajudo rival. Pero si se quiere ver de una manera optimista, la varianza, la suerte, la aleatoriedad o como queráis llamarla le jugó una mala pasada a los Heat. Metieron sólo el 29.7% de los triples (ni el peor equipo en este aspecto, los Wolves, acabó con un porcentaje tan malo), y muchos de ellos fueron buenos intentos, con jugadores solos, que deberían acabar entrando. También acertaron solamente el 55.6% de los tiros cerca del aro, cuando durante la temporada lo hacen en el 66.4% de las ocasiones, mejor marca de la Liga. El buen hacer en las rotaciones, la defensa de los bloqueos y la intimidación de Chicago tienen algo que ver, por supuesto, pero Miami se dejó buenas oportunidades, de las que suelen meter, colgando por el camino.

No dio la impresión de falta de agresividad o conformismo con las suspensiones por parte de Miami, y los números lo corroboran, 27 tiros a menos de 5 pies de Miami, 25 tiros libres y 20 faltas pitadas a Chicago anoche, cifras clavadas al 26.3/24.6/21.3 que promedian en casa en Temporada Regular en estas categorías. Tampoco recibieron un empujón arbitral que se lamentarían de desperdiciar, simplemente, el equipo de enfrente acertó más que ellos.

En definitiva, Chicago ganó la batalla, pero le quedan seis partidos para conseguir otras tres. Fue una victoria merecida, pero no dominante, les queda por hacer. Aunque, como decían en aquella obra maestra de la Nouvelle Vague, Blade, «Hay cabrones que se empeñan en patinar sobre hielo cuesta arriba «. Y nosotros encantados de que lo hagan.

El detalle: Aunque no haya crónica, no os perdáis el otro partido de la noche, el Warriors-Spurs.

Las semis de conferencia

Llegamos tal vez un poco tarde la verdad, ya que anoche se jugaron los dos primeros partidos de las semifinales de conferencia, pero, no os vais a quedar sin un mínimo análisis de como vemos estos 4 enfrentamientos que tienen bastante buena pinta, vamos allá!

Miami Heat v Chicago Bulls

Aquí encontramos 2 grandes factores, los Heat llevan mucho tiempo a la bartola esperando, mientras que los Bulls han sido el último equipo en dejar de jugar la primera ronda. Además, tenemos a unos Bulls donde Belinelli tiene papel de jugador franquicia, bueno, casi, pero con esto ya estamos haciendo ver que Chicago se encuentra muy lastrado por las lesiones.

Aún así, hay un factor muy divertido en la serie: el juego interior de Bulls. Boozer y Noah pueden ser una amenaza para el lado ‘débil’ de los Heat, sobre todo en temas defensivos. Noah se ha recuperado más que bien de sus molestias y ya en el séptimo partido de la serie contra Nets demostró que puede hacer unos números tremendo y más que números, una aportación brutal. Va ser divertido ver como los CuLebron Boys pueden afrontar esto.

Por parte de Miami, pues lo de siempre, ataques centrados en el MVP y a apretar en defensa al máximo. Creo sinceramente que Wade va a ser clave en esta serie, ya que no es lo mismo enfrentarte a Hinrich, que a más que probablemente Nate Robinson…

Lo dicho, va a ser una serie divertida.

New York Knicks v Indiana Pacers

Justo hoy ya hemos hablado de la serie, pero sinceramente el partido fue tal cual lo que pensábamos, es decir, por una parte NY centrado todo en Melo, mientras que Pacers haciendo su juego centrado en que todo el mundo aporte, a lo Spurs vamos.

Esta va a ser una serie que tiene una pinta de irse a 6/7 partidos que tira para atrás, con mucho que competir aún y eso que Indiana ya ha recuperado el factor cancha, pero aún así, como buen equipo irregular, hará alguna de las suyas y Knicks lo aprovecharán.

Va a ser divertido ver los ajustes de Woodson después de lo visto en el primer partido en el MSG. En Indiana creo que todo seguirá igual, West y George campando a sus anchas y Hibbert defendiendo e imponiendo sus cm…

Oklahoma City Thunder v Memphis Grizzlies

Otra serie que ya ha empezado y que está corroborando lo que apuntaba. A Thunder se le ve que necesita a Westbrook como el comer, por mucho que diga la gente que juega mejor sin él, esto no es cierto. Contra Houston ya pasó más apurado de lo que la serie dice, hay que ver los partidos y los resultados para comprobar que todo estuvo más igualado de lo que parece. Pero los Grizzlies no son los Rockets.

El equipo de Hollins es otra máquina muy bien engrasada desde el traspaso de Gay y le van a dar muuuuuuchos problemas a los Thunder, infinitos más que dio Houston, y eso se vio ya en el primer partido donde Memphis tuvo la victoria al alcance de la mano.

Aunque Jackson quiere hacer de Westbrook (este papel lo hará Martin, que también tiene que hacer de Harden…wops!), no nos equivoquemos, no lo es y además de largo, con lo cual Durant tiene que tirar del equipo e irse a cifras Koberianas para sacar el partido. Ahora más que nunca los Thunder se parecen muy mucho a los Lakers, es decir, un buen juego interior, pero donde un jugador tiene que tirarse 20/30 tiros por partido para llegar a anotaciones altas y ganar. El llamado Kobe…Durantsistema.

Otra serie larga.

San Antonio Spurs v Golden State Warriors

Uf uf uf uf!!!! sueños húmedos con esta. La rigidez sistemática pero maravillosa de Popovich contra el vetetuasaberquehacen de Jackson, con un Curry a nivel ON FIRE NBA JAM y con un público del Oracle viviendo un pequeño sueño.

La primera ronda de Spurs ha servido para calentar, poco más contra Los Angeles D-Fend…Lakers, así que poco podemos saber de como afrontan los PO estos Spurs. En Warriors vimos una aparición milagrosa de Lee en el último partido de la serie, pero es todo un misterio ver y saber como andara. Bogut dio un paso adelante (de los grandes además) contra Nuggets y va a ser divertido su duelo más que probablemente con Duncan. Otro duelo divertido será ver a Curry defendido casi siempre por Parker, aunque tal vez Popovich haga alguna de las suyas por aquí.

El banquillo puede ser clave en esta serie, habrá que ver como está Manudo y ver si Jack puede afrontar bien esta serie.

Esta serie es la de ver sí o sí todos los partidos… ya que nunca sabes cuando va a llegar el momento Curry y ese momento es ahora mismo IMPAGABLE.

PO Desde El Sofá (XV): El Desconocido

No mentimos si decimos que de los 16 equipos que entraron en PO habían dos que eran digamos los ocultos, y para colmo se enfrentaron juntos… uno de ellos, Pacers es sin duda alguna uno de los mayores desconocidos en la liga y ayer, asaltó el MSG.

Anoche seguro que muchos de los que se sentaron en el Madison esperaban ansiosos una victoria fácil frente a esos de amarillo de Indiana, pero pronto se vio que nada de eso, Pacers venía agazapado, sin hacer ruido pero con uno de los equipos más compensados de la liga y sobre todo, con gente con mucha hambre. En cambio en NY parecía que todo se iba a dejar de manos de Anthony, hasta que hubo un gran problema: las faltas.

Melo se cargó y toda la responsabilidad ofensiva caía en Felton y sobre todo en JR, que parece que desde que le dieron el premio al 6o Hombre, se está medio-dejando llevar. Enfrente un quinteto comandado por Paul George y excelentemente secundado por gente como Hibbert y sobre todo por David West, una debilidad personal, destrozaron por dentro a los Knicks mientras que DJ Augustin, irregular a lo bestia durante el año, enchufaba de todo desde fuera.

El segundo y tercer cuarto fueron de dominio absoluto de los de Indiana y ni el arreón épico final de los Knicks pudo ya con una diferencia que parecía que siempre era corta, pero siempre estuvo ahí. Knicks va a tener que cambiar bastantes cosas ante un equipo que te puede hacer daño de fuera y dentro, es decir, no todo debe ser Melo y su juego exterior, porque si no están más que perdidos ante unos Pacers que aunque suelen de vez en cuando ‘irse’, si no pasa eso… son duros, muy duros.

Los Pacers son otro mini-Spurs como Grizzlies y van a dar muuuucha guerra… y sin Granger…

El Detalle: Que no os extrañe ver a Stephenson ultra motivado en estas series, fue una mega estrella jovenzuela de la zona de NYC…

PO Desde El Sofá (XIV): Más ganas de ganar

Mientras un servidor se preparaba para ver el 7o partido de anoche, las promos previas de la TNT y sobre todo la publi del Barclays ponían de nuevo aquello del Blackout, no, no hablo de los del League Pass, los cuales por cierto han apagado casi todo el PO…, hablo de Nets vistiendo de negro en casa, como ya pasó en el primer partido de la serie. La cosa prometía, pero poco después vi mi gozo en un pozo, Nets de blanco… era una señal.

La sensación general que me dio el partido es que Bulls quería ganar y Nets, estaba no se, como esperando una inspiración divina de alguien para sacar una ventaja y con ello ganar el partido, así que claro, se impuso la lógica y los Bulls ganaron con menos esfuerzo de lo esperado la verdad.

De este partido hay que resaltar de gran manera de nuevo a Joakim Noah, brutal el partido del francés que ha demostrado que sin duda alguna es uno de los mejores pivots de la liga, sobre todo en los llamados intangibles que aporta al equipo, con sus ganas y su carácter mega ganador. Otra cosa a destacar, pero ya seria de la serie en general es que Bulls haya ganado dicha serie con factor cancha en contra y con Nate Robinson de base titular… sí, hizo el Nate Game con las 3OT, pero uff, si una cosa es Nate es irregular, y en una serie larga a 7, esto es justamente lo que se castiga. Tom Thibodeau ha sacado petroleo no…. DIAMANTES de esta plantilla con las bajas ya sabidas y con Belinelli (!!!!!!!!) jugando casi un papel estelar ha ganado una serie de PO.

Otro cantar es Nets, equipo apático, gris y con un Joe Johnson que se ha dejado llevar clarísimamente. Deron Williams no ha sido tampoco el de después de PO y Wallace quiere y no puede. Tal vez salvaríamos a López, que sigue avanzando año a año, pero no es suficiente. El típico equipo que promete mucho y se ha quedado en casi nada y donde sinceramente, perder aquel partido de las 3OT en Chicago le mató por completo. Habrá que ver que movimientos hace la franquicia para no estancarse de nuevo en el ni fu ni faismo donde tiene pinta que va a caer…

Ahora vamos a tener un Heat-Bulls que va a ser muyyyy divertido.

El Detalle: Jay-Z no fue al último partido de la temporada, una de dos, o bien iba confiado en el pase a semis o bien pasa ya de Nets… o bien tenía algo mejor que hacer, que puede ser lo más probable…

 

PO Desde El Sofá (XIII): Orgullo a ratos

Los Celtics anoche maquillaron con 7 minutos de orgullo, lo que fue una actuación paupérrima en los 41 restantes. A falta de 10 perdían de 26 puntos, y llegaron a colocarse a 4, hasta que la resaca les volvió a mandar lejos de la orilla.

No importa que no podamos encontrar restos de orgullo en el tercer partido, el primero que jugaron en Playoffs en el TD Garden. O en las dos segundas partes de las dos primeros partidos en New York. O en los tres primeros cuartos en este último, en los que anotaron 47 puntos, en casa. Tampoco se habló de él cuando los Knicks forzaron la prórroga viniendo desde 20 puntos abajo en la segunda parte del cuarto partido.

De hecho, anoche, en la postrimería del partido, se hablaba en Twitter de si se renovará a Pierce, si KG volvería, lamentos por la lesión de Rondo… ni los propios aficionados se acordaron de Santa Bárbara hasta que empezó a tronar con la ayuda de las pérdidas de JR Smith y el resto de los Knicks, pero en cuanto la racha se montó, volvieron a reclamar lo suyo.

Al final los Knicks, a los que se les ha visto más trémulos de lo esperado, aprovecharon su match-ball y evitaron la posibilidad de entrar en los libros de Historia, primero anoche, y luego en un teórico séptimo partido. La circulación de balón mejoró algo, Shumpert está cogiendo confianza y Chandler ritmo. Nos lo pasaremos bien en la serie contra Indiana.

Pero este partido que por poco no sucedió (Carmelo falló dos tiros libres con 82-82 en un partido que acabó 84-84, y que hubiera significado la barrida a Boston…), será recordado como el de la derrota pírrica, el que ganaron los que perdieron.

La historia de los Celtics se basa en tener más campeonatos que nadie, no en quedarse fuera, y tan claramente como lo hicieron, en las primeras rondas. Si se empieza a celebrar esto, se acaba siendo como, por ejemplo, los Hawks (que ayer en una situación idéntica, partido de eliminación en casa, pasaron de ir perdiendo de 17 en el último cuarto a bajar la diferencia a 3).

Que los Celtics tengan más remontadas o momentos épicos, es función también del volumen: casi nadie ha tenido tanto éxito como ellos. Si juegas más partidos que nadie, más posibilidades habrá de que surjan momentos inolvidables por el camino. Los Warriors, por ejemplo, nos han dado dos series memorables, de esas que darían para una leyenda de matagigantes si las juntamos con otras dos o tres, pero habiéndose clasificado 2 veces en 18 años, es imposible.

No es que a este equipo se le pudiera pedir mucho más. Pierce ha jugado 2500 minutos con 35 años, y Garnett no ha parado tampoco. La pérdida de Rondo es una losa enorme, no sólo por lo que aporta él, sino porque no tenía sustituto. No hay en la plantilla ningún creador bajito que juegue para todos. Esta encarnación de los Celtics ha llegado seguramente hasta donde podía.

Pero si tienen 17 anillos, no ha sido precisamente por conformarse con eso.

PO Desde El Sofá (XII): Desenterrando fantasmas

Kenyon Martin encendió la mecha cuando la misma mañana del partido decía que los jugadores de Knicks debían ir vestidos de negro porque iban a asistir al funeral de los Celtics… pero todo lo contrario.

El partido empezó como casi Bruto Martin había predicho, con un parcial tremendo de 11-0 para los de la gran manzana y con unos Celtics ya más pensando en que isla paradisiaca pasar las vacaciones que en otra cosa. Además Melo iba con el modo MVP, así que todo iba cuadrando bien para la propecía de Martin. Pero no.

Celtics poco a poco fue haciendo su juego y de una posible paliza se pasó a sólo una ventaja de 2 puntos al final del 1Q.

A los Knicks los triples no le entraban y teniendo en cuenta que buena parte de su juego se basa en el tiro exterior, esto no era buena señal. En la parte Céltica, Bass dominaba, Bradley sorprendía, y Pierce parecía el Paul que hacía una pareja letal con Antoine desde más allá de la linea de 3.

Mientras JR, seguía tirando mandarinas hasta llegar a un 0/10 tremendo, nada le salía y cual hormiguita, Boston seguía a lo suyo, anotando y sacando de quicio en defensa a los tiros desde fuera de los ‘Bockers.

Ni el arreón final de JR y Melo pudieron al final superar la ventaja y los miedos volvieron a salir en el MSG. Ahora la serie vuelve a Nueva Inglaterra, con unos Cs a punto de igualar la serie a 3 en su cancha y dejar todo para un épico 7o partido en el MSG el próximo domingo, donde tal vez esos miedos vuelvan a salir.

Doc Rivers al ser preguntado sobre el 3-0 y que ningún equipo NBA había remontado eso, dijo algo así como: «Me gustaría ser parte de algo bonito…«. Quien sabe si la negra vestimenta de calle de los Knicks fue para su propio funeral?

El Detalle: Mucho VIP en la sala, pero Woody Allen necesita urgentemente cambiar de gorra.