El Podcast Desde El Sofá – Ep.6: Podcastagram

Se acabó la NBA! sí, Miami Heat gana su tercer anillo y en El Podcast Desde El Sofá de hoy hablamos del G7, de los triples de Battier, de la bandeja de Duncan, de Drake y de Instagram… eso sí, hoy no hubo ask…

Recuerda que puedes también oirnos en iTunes y en iVoox, y que nuestro ask sigue abierto esperando tus preguntas…aunque hoy no las respondamos.

El espacio salarial, en un pincho

Con la temporada recién acabada, y el periodo de agentes libres acechando tras el Draft, vamos a tratar de ponerte al corriente en como funciona la NBA en este aspecto, por si aún no lo conocías, y por introducir algunas cosas que cambian este año. Las reglas son complicadas, y las excepciones, interminables, así que intentaremos mantenerlo simple y riguroso, aunque no podamos recoger todos los detalles. Si tenéis alguna pregunta… ya sabéis como contactar con nosotros, mandadnos la CronicaSeñal, y estaremos allí.

Muchos ya sabréis que la NBA es una liga con un límite salarial, y este es blando, es decir, se puede superar, eso sí, no de cualquier manera, hay una serie de reglas y situaciones que lo permiten. La suma de los contratos en vigor del equipo forman su masa salarial y hay tres cantidades muy importantes, iguales para todas las franquicias, que determinan lo que un equipo puede hacer o no si las sobrepasan:

  • El tope salarial, que determina que equipos se encuentran por debajo del tope y cuanto espacio disponible tienen. Este año, se calcula que estará en torno a los 58.5 millones de dólares (la cifra exacta se conocerá más adelante).
  • El nivel de impuesto de lujo, que es la cantidad  a partir de la cual los equipos se ven obligados a pagar un tributo a la Liga. Las cantidades con las que se penalizan a los equipos, aumentan este año. Para esta temporada, la estimación de dónde se colocará este límite es de 71.6 millones.
  • Y una figura reciente, introducida el año pasado, y que empezará a ser más importante aún este: el apron en inglés o ¿saliente? en español. El apron es un punto que se sitúa siempre 4 millones de dólares por encima del nivel del impuesto de lujo (para la próxima temporada, por tanto, se estima que estaría en 75.6 millones) y dependiendo de lo que los equipos hagan, puede marcar un límite salarial duro.

Por otro lado, recordar que los agentes libres, o jugadores que acaban contrato este verano, los podemos dividir principalmente en dos grandes grupos, aquellos restringidos, que son (por lo general) los que acaban el primer contrato que firmaron, y que pueden ver como su equipo de origen iguala cualquier oferta por ellos y los no restringidos, que son libres para firmar donde quieran. La lista de agentes libres de este verano está aquí. Y recordad que las cantidades mínimas y máximas, y la duración de los contratos ya está estandarizada y depende de los años de servicio y lo que cobraron en años anteriores.

Hay varias maneras de firmar a un agente libre. En todos los casos, el equipo tiene que tener sitio para el primer año del contrato del jugador. Repasemos las posibilidades:

  • Firmarlo directamente, si la franquicia tiene el suficiente espacio salarial. Por tanto, el equipo tiene que estar tantos millones por debajo del tope salarial (aquellos 58.5 millones) como tenga pensado ofrecer el primer año. Luego revisaremos cómo se calcula el espacio salarial, porque hay una serie de retenciones bajo el tope que lo hacen algo más pequeño de lo que parece.
  • Firmarlo a través de una excepción de nivel medio o bi-anual. Hay cuatro tipos de excepciones típicas para poder fichar agentes libres, que funcionan de diferente manera y por diferentes cantidades:
    • La excepción de nivel medio para equipos con espacio, la pueden utilizar los equipos que hayan estado por debajo del límite. Además de lo que firmen con el espacio que tengan bajo el tope, tienen 2.65 millones más para ofrecer a uno o más jugadores (en total).
    • La excepción de nivel medio para equipos que no pagan impuesto, que la pueden utilizar los equipos que, pese a estar por encima del tope salarial, sumando los 5.15 millones que se pueden ofrecer a uno o varios jugadores, no quedan por encima del ya mencionado apron o saliente (unos 75 millones). Si un equipo utiliza esta excepción, esa cifra se convierte en un límite salarial duro, que no pueden superar de ninguna de las maneras, ni para fichar agentes libres por el mínimo.
    • La excepción de nivel medio para equipos que pagan impuesto, que la pueden utilizar los equipos que estén por encima del apron, o vayan a superarlo durante la temporada. Permite ofrecer hasta un total de 3.2 millones a uno o varios jugadores. La pueden utilizar también equipos que no lleguen a ese punto, y no hayan usado la excepción de equipos que no pagan impuesto, para evitar que el apron se convierte en límite duro.
    • La excepción bi-anual, que al igual que la de nivel medio para equipos que no pagan impuesto, la pueden utilizar equipos por encima del límite, pero por debajo del apron, y si es usada, le pone un límite salarial duro al equipo para el resto de la temporada. La diferencia es que la cantidad a utilizar es más pequeña (2 millones, en lugar de 5) y sólo se puede utilizar cada dos años. La temporada pasada la utilizaron Bulls, Clippers, Spurs, por lo que no podrían hacerlo este año.
  • Obtener a un jugador en una operación de firma-y-traspaso. En este caso, se ponen de acuerdo el equipo de origen y el nuevo destino, y funciona con las mismas reglas que rigen un traspaso, y por tanto, tiene que haber algún tipo de compensación por el equipo que firma. Esta es la manera que tienen los equipos por encima del límite para firmar a jugadores de equipos ajenos por más de 5 millones, pero obliga  al entendimiento entre partes. Y a partir de este año, se introduce una nueva regla: para poder obtener a un jugador tras firma-y-traspaso, hay que renunciar a, y no se puede haber utilizado, la excepción de nivel medio de equipos que pagan impuesto (la de 3 millones) y tras la operación el equipo tiene que quedar por debajo del ya famoso apron. Esta operación, también activa ese límite duro: si un equipo trae algún jugador de esta manera, no podrá superar el apron bajo ninguna condición en todo el año.
  • Firmarlo por un contrato mínimo. Cualquier equipo puede ofrecer el mínimo a un jugador, salvo aquellos que hayan activado el límite duro. En ese caso, sólo podrían hacer el fichaje, si la masa salarial sigue por debajo del apron. El mínimo oscila entre los 490.000 dólares para jugadores sin experiencia, a los 1.4 millones para aquellos que llevan 10 años o más jugando en la Liga.
  • Y ya por último, la renovación. Los equipos pueden volver a firmar a sus propios agentes libres, independientemente de dónde se encuentren respecto al tope salarial o el apron. En este caso, la cantidad que se puede ofrecer dependerá de los llamados derechos Bird, y la duración del contrato anterior que haya firmado el jugador. Si el último compromiso con un equipo fue de tres años o más, y no ha sido cortado, su franquicia actual podría ofrecerle cualquier tipo de cantidad, hasta llegar al máximo, aunque estén muy por encima del tope salarial. En caso de que vengan de un contrato de menor duración, la cantidad podría ser inferior, pero sería algo más largo de explicar.

Ahora vamos a tratar de expresar lo mismo de otra manera, como las opciones por equipos según el tamaño de su masa salarial:

Situación respecto al tope ¿Qué pueden hacer?
Por debajo del límite
  • Ofrecer tanto dinero como espacio tengan.
  • Utilizar la excepción de nivel medio para equipos con espacio, 2.65 millones adicionales
  • Realizar firmas-y-traspaso
  • Renovar a los jugadores a los que no hayan renunciado, aunque supere su espacio, o a los que han renunciado con el espacio que les quede.
  • Firmar jugadores por el mínimo y traspasar a los suyos con las reglas pertinentes
Por encima del límite, sin llegar al apron
  • Utilizar la excepción de nivel medio para equipos que no pagan impuesto (5.15 millones) y/o utilizar la excepción bi-anual de 2 millones (salvo Bulls, Clippers, Spurs) y/o recibir jugadores en operaciones de firma-y-traspaso (y activar el límite duro)
  • Utilizar la excepción de nivel medio para equipos que pagan impuesto (3 millones) y/o utilizar la excepción bi-anual de 2 millones (salvo Bulls, Clippers, Spurs) o recibir jugadores en operaciones de firma-y-traspaso
  • Renovar a sus propios agentes libres (si no han activado el límite duro y lo sobrepasan)
  • Firmar jugadores por el mínimo y traspasar a los suyos con las reglas pertinentes
Por encima del apron (ahora o tras realizar una serie de movimientos)
  • Utilizar la excepción de nivel medio de equipos que pagan impuesto (3 millones)
  • Renovar a sus propios agentes libres
  • Firmar jugadores por el mínimo y traspasar a los suyos con las reglas pertinentes

Y por último, vamos a explicar como se calcula el espacio salarial de un equipo, que casi siempre es menor de lo que parece, de hecho, en algunos casos, los equipos no llegan a crear espacio salarial. En teoría, es la diferencia entre los contratos que queden garantizados para la próxima temporada y el tope salarial de (aproximadamente) 58.5 millones. Por ejemplo, si un equipo tiene 30 millones en obligaciones con 5 jugadores, su espacio será de 28.5 millones, que podrán ofrecer a agentes libres.

Pero hay un par de excepciones. Por un lado, hay que dejar una serie de retenciones bajo el límite para completar la plantilla. Los equipos tienen que reservar el mínimo de novatos, 490.000 dólares, por cada jugador que le falte hasta llegar a los 12. En el ejemplo anterior, ese equipo  con 5 jugadores tendrían 7 de estas retenciones bajo el límite, y a $490K cada una, el espacio se encogería en 3.4 millones, tendrían 25.1 de espacio en lugar de 28.5. Según se fueran firmando jugadores, se irían reduciendo la cantidad.

Y por otro lado, los agentes libres de un equipo siguen contando en su espacio salarial como una retención bajo el límite, hasta que renuncian a ellos. Para evitar que un equipo utilice todo su espacio salarial, y después renueve a sus propios jugadores cuando ya estén en el límite, los jugadores aún no renovados pesan en el límite una cierta cantidad ya estipulada, que los equipos pueden rehusar. Aunque luego sean renovados por más dinero, y se pasen del límite, para poder hacerlo hay que mantener esta retención.

Si se renunciara al jugador, todavía podría ser firmado, pero sería como si viniera de otra franquicia, necesitarían utilizar su espacio o las excepciones pertinentes para traerlo. También podrían firmar-y-traspasarlo una vez que hayan renunciado a él.

Y os dejamos aquí nuestra famosa mundialmente Calculadora de Espacio Salarial, para que veáis en qué punto se encuentran los equipos, y cuáles son las retenciones bajo el límite. Por ejemplo, la franquicia que aparece por defecto, los Atlanta Hawks, pese a tener sólo 21 millones garantizados, y tenga una pila de espacio virtual, está muy por encima del tope. Hasta que no renuncie a sus agentes libres (y en lugar de hacerlo, a lo mejor prefieren renovarlos) no se crearía de verdad el espacio salarial.

Según vayan apareciendo las noticias sobre jugadores/equipos ejerciendo sus opciones para el año que viene, y las cantidades fijas de dónde se situarán los límites y demás movimientos que vayan surgiendo, la iremos actualizando. Recordad que el apron está unos 17 millones por encima del límite.

Y como siempre, trabajos de este tipo serían mucho más jodidos sin la FAQ de Larry Coon. Nuestra admiración eterna.

El Podcast Desde El Sofá – Ep.5: Big Balls Antennas Up Allen

Pues antes de lo que nosotros incluso pensábamos, vuelve El Podcast Desde El Sofá, hoy nos hemos controlado y hemos hablado del brutal G6, de Ray Allen, la cinta de Lebron, camisetas, gestos, música y tortillas de patatas…

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PO Desde El Sofá (XXXVIII): Veinticinco

25 es el número de personajes que se pueden escoger en el Mario Kart de la Wii. Los años que necesitas para unas bodas de plata. El número atómico del manganeso. 25 fueron los puntos anoche de LeBron y Wade y los que promediaron entre Parker y Manu. 25 son los triples que lleva Danny Green en estas Finales, récord de la NBA y es el cuadrado de 5, el número de partido dentro del orden de la serie que ganaron ayer los Spurs. Y de 25 pensamientos estará compuesta esta crónica de hoy para la que hemos olvidado cualquier pretensión narrativa.

  • Popovich empezó con Ginobili titular para igualar el quinteto de Miami con Mike Miller: no lo había sido desde los dos últimos partidos el año pasado contra Oklahoma City. Seguramente no ganaron por el cambio (-1 en 17 minutos del grupo), pero si esto fue lo que sirvió para poner en marcha otra vez a un Manu al que todos los dedos acusadores apuntaban antes del partido, Gregg comenzó la victoria aquí. Sólo metió un triple (aunque si la primera canasta que fue pisando hubiera sido de tres, el 2 de 5 sería más que aceptable), pero sus pases y penetraciones desarmaron a una defensa de alto riesgo como la de Miami. Sus 24 puntos, mejor marca de la temporada, desmontaron la estructura piramidal de los Heat y fueron claves en la victoria de San Antonio. Que no estaba muerto, que no.
  • Miami, no estuvo por delante en el marcador en ningún momento del partido, y desde el 17-17, San Antonio lideró ininterrumpidamente. Al principio y al final del tercer cuarto estuvieron muy cerca, pero tal como sus torrentes de puntos les metían dentro, con largas rachas sin anotar el hueco se volvía a abrir. 4:20 se pasaron sin canasta en el primer cuarto, y en un periodo de 6:27 minutos entre el tercer y el último periodo, metieron sólo dos tiros libres. Este tipo de sequías suelen suceder cuando LeBron no está en cancha… pero anoche estaba presente en esos casi 12 minutos de anotación nula.
  • Una de las preguntas al ver a Ginobili de titular era… ¿confiará Popovich en Joseph o Neal para dirigir al equipo? Habitualmente, San Antonio distribuye los minutos para que Parker o el argentino estén, uno de los dos, en pista todo momento, y el juntarlos desde el inicio podría dificultar el plan tradicional. Pero si las cosas se hacen bien, no hay problema. Manu se fue a 33 minutos de juego, y los cambios se escalonaron para que uno quedara siempre presente: Manu salía a falta de 5:58 en el primer cuarto, y volvía dando descanso a Parker a 1:29 del final del período, y así… Se fueron repartiendo para jugar 22 minutos juntos, 11 con Ginobili y 14 con Tony.
  • Era la séptima vez esta temporada que el argentino superaba los  33 minutos de juego, y la primera sin que hubiera una prórroga de por medio. De hecho, este es el partido que más minutos ha jugado en el tiempo reglamentario… desde aquella serie contra Thunder, también
  • Miami volvió a jugar sin dos hombres altos todo el partido y a dejarse a Chris Andersen en el banquillo. San Antonio tuvo 27 minutos los dos pívots presentes, con Boris Diaw adelantando en la rotación a Splitter y siendo el primer hombre en salir del banquillo. Si paramos el partido con el 101-114, en el que los dos equipos tiraron la toalla a 1:06 del final, DuncanDiaw fue un +1, SplitterDiaw un +7 y el resto de minutos con un sólo hombre alto, casi todos con Duncan, +5, así que se podría decir que funcionaron más o menos igual con cualquier configuración. La combinación titular habitual durante la temporada, y la mejor pareja defensiva del equipo por números, DuncanSplitter, no coincidió ni un sólo minuto.
  • Free BIRD! Su defensa es peor que lo que sus excelsos números en tapones, y el espectáculo que generan indica, es un daño colateral del paso al tiempo completo al small-ball de Miami y el efecto dominó que ha mandado a Splitter, la mejor pareja para él, al banquillo, los increíbles porcentajes de tiro se basan en que no tira y sólo se la juega cuando la puede meter… lo que queráis poner como excusa. Haslem está siendo masacrado (en el AT&T quedará de recuerdo hasta la próxima temporada una línea de estas blancas rodeando donde yace su cuerpo de Udonis) y creo que Andersen ha hecho los méritos suficientes para ganarse el puesto de pívot suplente. No puede abrir tanto el campo para tirar como Haslem, necesita estar un par de pasitos más cerca del aro, pero todo lo que coge, va para abajo. Y hacer sólo lo que sabes hacer bien, es una virtud.
  • LeBron y Wade volvieron a tener estadísticas gemelitas. Tras meter 33 y 32 puntos, en 25 tiros cada uno en el anterior partido, anoche fueron 25 ambos, en 22 tiros por cabeza. El Big 3 pasó de 85 a 66 puntos, mientras que el Perimeter 3 de San Antonio (Manu,Tony, Danny) metió 74. LeBron me sigue dejando frío, y parece que va a tirones. No me gusta.
  • Y que esto no desluzca otra clase maestra del Catedrático Duncan. 17-12-3 tapones, en tan sólo 12 posesiones. Y con la sensación de que cada vez que San Antonio hubiera necesitado dos puntos, podían acudir a él al poste bajo. Los Spurs arriesgaron para hacerle llegar el balón (aunque no recuerdo que ninguna de las 18 pérdidas fueran de esta manera) y Siglo 21 lo recompensó adecuadamente. Mención especial a dos jugadas: la que señaló Van Gundy a falta de dos minutos para el descanso, en la que los Spurs consiguieron pasar el balón de una canasta a la otra en tan sólo ¡3 segundos! tras un tiro libre anotado por parte de Miami y a otra a 5:07 para llegar al final del primer cuarto, en la que, defendiéndole Bosh por delante, Neal le hace llegar el balón por arriba, y pese a no tener nadie entre él y el aro, y con el reloj de posesión agotándose, no lo ve claro, se para, da la vuelta, postea de la manera clásica a Bosh, y la mete a tabla igual. Jodido genio.
  • A colación, aunque les siga dando muchas problemas ante equipos enormes… lo que ha avanzado la defensa por delante de Miami en 12 meses. El año pasado a estas alturas (bueno, un poco más) Garnett la cogía una y otra y otra vez, sin nadie para pararle de allí al aro. Aunque era Rondo el que le ponía el globo (y quizá sea el mejor de la Liga para hacer eso, por habilidad y valor/falta de temor en jugársela para dejarla ahí) y no todos los equipos tienen a Rajon, Miami ha perfeccionado el sistema, y los equipos sudan tinta y se arriesgan mucho para explotarlo. Sólo los mejores pueden.
  • Dijo Popovich en su morbosa entrevista de dos preguntas entre el tercer y el último cuarto, que el equipo necesitaría defender bien en la transición de Miami para terminar el trabajo. Miami sólo anotó 16 puntos a la contra, ninguno en los 12 minutos finales en los que además, los Spurs la perdieron en 5 ocasiones, y San Antonio acabó por encima suyo: 18 a la carrera. Ejecutaron los deseos de Pop a la perfección.
  • Que Battier anotara 2 triples y Mike Miller ninguno, seguramente le pone por delante en la rotación, por lo menos el siguiente partido, especialmente si Miami piensa seguir jugando con 4 bajitos. Battier aporta mucho más en defensa, y mientras requiera una atención similar, compensa la diferencia en acierto.
  • Danny Green sigue a lo suyo, 6 de 10 en triples anoche, 25 de 38, un inaudito acierto del 66% en las Finales. Cada vez se atreve a más, manteniendo el acierto, y lidera con 90 puntos a todo San Antonio en anotación. Si el MVP tuviera que entregarse ya a un jugador de San Antonio, se podría argumentar que lo merece tanto o más que el siguiente en la línea: Tony Parker. El ex de North Carolina gana el plus de defensa y de impacto, pero el francés tiene el estatus, el tiro casi ganador, pese a lo barroco, del Game 1, y ese aura que da ser el que empieza las jugadas: él es el creador, Green finaliza. Una cuarta victoria de San Antonio serviría seguramente para desempatar.
  • Y los equipos en general están en fuego: 44.2% de acierto para San Antonio, 42.3% para Miami. Pocas Finales (si es que ha habido alguna) han registrado semejante puntería, y además, con un volumen de 42 triples por partido entre los dos equipos.
  • Miami no ha perdido dos partidos seguidos desde que se inventó la bombilla enero, pero podrían volver a hacerlo de la manera más dolorosa, entregando el anillo. O lo que es peor aún, seguir sin saber lo que es perder dos partidos seguidos… y quedarse sin título. San Antonio tendría también que perder dos seguidos por primera vez en Playoffs para quedarse sin anillo también, y también son buenos en esto: sólo perdieron más de un partido seguido cuatro veces en esta temporada (Miami hasta enero llevaba tres) y dos de esas cuatro mini-rachas negativas fueron en abril, jugando ya con la velocidad de crucero puesta.
  • Y si San Antonio cerrara esto en el sexto partido, habrían acabado la post-temporada con un registro de 16-4 , el mejor desde… los Spurs de 2007.
  • Jugada que me moló mucho por diseño y ejecución: una de banda, a falta de 8:51 en el tercer cuarto. Ginobili pone un bloqueo vertical a Green para que vaya a recibir y Parker, que acaba de sacar, le bloquea a él de la misma forma para que la vaya a recibir de Green a la mano. Esta secuencia de bloquear al bloqueado parece iniciar una jugada sacada del ataque Flex, lo que significa que Duncan debería ser el siguiente en bloquear a Parker, que se dirige cortando a pasar por debajo de la canasta. En su lugar, Timmy se va al poste alto para hacer un bloqueo y continuación con Manu. Como Miami estaba cambiando en todos, Ginobili ha pasado de estar con Miller, a quedarse sólo con Bosh, pasando por un emparejamiento temporal con LeBron. San Antonio consigue colocar al argentino con el pívot rival, e inmediatamente abre el campo: Parker y Leonard a las esquinas, Green al ala derecha, Duncan con James sellando el poste bajo. Y aquí viene la parte de la ejecución, también deliciosa. Ginobili da varios pasos atrás, casi hasta la línea de medio campo para poder atacar a Bosh en carrera. Encima, Chris le dirige hacia la izquierda (vamos, Bosh, entre zurdos deberíais conoceros) y LeBron elige no ayudar (algo años de verle, me dicen que si lo hubiera hecho, no cambiaría nada, Manu se la habríaa dejado tan tranquilo a Duncan y santísimas pascuas). Dos puntos fáciles.
  • Otro detalle molón: el pase entre las piernas de LeBron del que la retransmisión no se percató en directo.
  • Con lo buen pasador que es Parker, y es posible que sea el tercero mejor del equipo, tras Manu y Boris Diaw. Cosas que sólo pasan en San Antonio.
  • 13 puntos en 26 minutos por partido saliendo del banquillo, 64.7% de acierto en 3.4 triples tirados en media, +18 en 132 minutos de serie, de las mejores marcas del equipo. Los números de Ray Allen impresionan más que su impacto mediático, o incluso, aparente.
  • La cruz del banquillo es Norris Cole, que acabó con un -14 en 6 minutos, y viendo el partido es totalmente creíble. Cuando él estaba en pista, San Antonio ensanchaba el campo, y mandaba al playmaker titular, bien Manu o Tony, al aclarado contra él, y siempre sacaban algo. Parker está metiendo 25 puntos con un 60% de tiro verdadero y dando 6 asistencias por 36 minutos en estas Finales con el base suplente de Miami delante, que acumula un -31 en 82 minutos. Si Miami quiere ser campeón, tiene que empezar mandando ayuda en esta dirección.
  • Las Finales siguen siendo pitadas de manera laxa, aunque el número de faltas vaya aumentando: Miami tira 24.7 tiros libres por 100 posesiones durante la Temporada Regular, los rivales de San Antonio lo hacen un 20.6 (segunda mejor marca de la Liga), y en estas series los Heat van a la línea 17.9 veces por 100. Anoche fueron 23 viajes a la línea, el mayor número para ellos en estos cinco partidos. Desde luego, nadie se podría quejar de que el arbitraje esté sirviendo esto en bandeja a Miami.
  • Y por cierto, si se pitara de esta manera una serie con los Spurs de hace… no sé… 10 años… ya habría costillas dañadas. Bruce Bowen seguramente haya roto mandos de televisión y un par de pajaritas pensando en por qué no le pitaban a él de esta manera. De todos modos, si lo siguen haciendo, es precisamente por eso, por la nobleza (flopping aquí, flopping allá aparte) con la que ambos equipos lo están interpretando. Ya lo dijimos alguna vez, las series nos gustan ligeritas de silbato.
  • Seguimos enlazando… ¿Han llamado a Ginobili ya para cobrarle los 5.000$?
  • Como siempre, bancamos a muerte al equipo que va detrás en el sexto partido (Miami), y el séptimo, que lo haya, y que lo gane el mejor. Y a ver si volvemos a ver un partido que no llegue decidido al minuto final, si no es mucho pedir.
  • Y ya está, veinticinco, por el c…

El Podcast Desde El Sofá – Ep.4: Se nos fue

Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablaremos de los partidos 3 & 4 de las finales, D+, Popovich, mujeres de jugadores y zapatillas… eso sí, se nos ha ido un poco en las respuestas…

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PO Desde El Sofá (XXXVII): Y en el cuarto, apareció

Cuarto partido de la serie, Spurs llegan después de meter un serio correctivo a Heat en el tercero, pero apareció él, el que nadie sabía si estaba, el que nadie sabía de su condición, pero sí, apareció Wade.

El cuarto partido de las finales empezó como una partida de ajedrez, Spoelstra metió a Miller titular, esto hacía que Splitter tuviera que defenderlo…45 segundos tardó Popovich en hacer su movimiento y meter a Neal en lugar del brasileño. Small ball baby!.

Después del desconcierto inicial, Spurs empezaron como lo dejaron el martes, es decir, enchufadísimos y con su pareja Neal-Green enchufando triples como si una continuación del tercero se tratara, ventaja inicial larga y momento de poner en marcha la máquina Heat. Spoelstra lo tenía bastante claro, si quería hacer algo en el partido debía de correr, mucho además después de cada rebote ofensivo, y así el amigo cuLebron se fue entonando y poniéndose en modo ATTACK de una forma brutal. Además Bosh estaba muy enchufado tanto en defensa como en ataque…y encima Wade empezaba a resurgir… todo a pedir de boca para los de South Beach.

Miami se iba, lentamente pero se iba y Parker, que parece que estaba bastante bien de sus molestias intentaba mantener a los Spurs no muy lejos. La salida de Diaw y la inspiración de Parker hicieron a Spurs meterse en el partido, pero entonces Wade volvió a aparecer.

El 3 de Miami disipó anoche en la recta final del partido todas las dudas respecto a su estado físico y fue dominante. Claro, si James tiene la ayuda de otro jugador que hace unos números parecidos al suyo, poco puede hacer cualquier equipo, por mucho SA que sea, los cuales además deben de darle algo a Ginobili por que parece que ni está, ni se le espera.

El domingo tenemos el pivotal 5o partido, clave para todo este show, la serie llegará de nuevo a Miami 3-2, hace falta ver quién tendrá 2 bolas de partido y quién irá con el agua al cuello, yo no sabría decir la verdad…

El Detalle: Heat sigue sin perder 2 partidos seguidos desde el 10 de enero, curioso, pero podrían perder el anillo y mantener esta racha…

Cuestión de pelotas

Seguro que lo primero que pensáis al leer el título es en la genial película de culto/autor de Ben Stiller y Vince Vaughn, pero no, no vamos a hablar de cine, vamos a hablar de pelotas o mejor dicho de balones de baloncesto, ya que el año que viene (y el siguiente) vamos a tener novedades.

Como todos sabéis, y si no os lo decimos nosotros, el próximo mes de febrero el comisionado de la NBA aka el que manda aka David Stern dejará su cargo a Adam ‘Smithers’ Silver, hasta aquí todo correcto, pero os preguntaréis, y qué tiene que ver esto con los balones? Pues mucho! resulta que si os fijáis en la pelota con la que se juega la NBA, el balón Spalding tiene en el lado derecho la firma del comisionado de la NBA, en este caso de David Stern. No es un caso único, en la NFL ocurre exactamente lo mismo. Así que, qué pasará con el cambio?

Spalding ya ha dicho su parte. Según parece el cambio efectivo al Silver Ball (por llamarlo de alguna forma), es decir, al balón con la firma de Adam Silver, será para la temporada 14-15, y toda la 13-14 se jugará aún con la Stern Ball (Sternato?!?!?!?!).

Cada equipo de la NBA recibe 72 balones por parte de Spalding al inicio de la temporada, para que vayan usando, entrenando y haciendo con ellos lo que quieran, habrá que ver quien es el primero que se queja, que el nuevo balón con la firma de Silver no agarra igual, bla bla bla bla, como el follón que hubo en 2006 cuando se pasó al raro balón sintético y que al final se tuvo que volver al de siempre.

Así que ya sabéis, id ahorrando para que allá por verano de 2014, comprar ya el Silver Ball!

PO Desde El Sofá (XXXVI): Spurs, man

San Antonio barrió a Miami del AT&T Center, demostrando que pueden ser superiores a los Heat, en una eliminatoria en la que todavía no lo habían acreditado. Los dos partidos que llevábamos hasta ahora nos dejaron una victoria clara del equipo de Florida, y un cara o cruz que cayó de su lado, y nunca habían estado más de 10 puntos por delante en el marcador como nos recordó Mike Breen. Necesitaban una actuación así para que la balanza vuelva a inclinarse, aunque ligeramente, del lado de la espuela.

Con 51 puntos entre Gary Neal y Danny Green, 39 de ellos conseguidos mediante triples, y con San Antonio por fin dominando el rebote ofensivo (19 capturas, el 41.3% de sus fallos, que produjeron 20 puntos en segundas oportunidades), se puede conseguir esa desproporcionada ventaja final de 36 puntos.

Los Spurs están metiendo el 44% de los triples en estas finales, y eso incluye el 3/13 de Manu Ginóbili (la peor selección de tiro en estas Finales con diferencia cuando no le entran, pero Manudo es quien es, porque, precisamente, mete esas), y una actuación pobre en general en el primer partido. No sé cuánto hay de cansancio, y cuánto de mérito Spurs, pero la gran defensa del perímetro que ha estado haciendo todo el año Miami, rotando y llegando a sitios que parecían imposibles, se ha esfumado en estas Finales.

Miami se ha permitido durante todo el año agobiar al jugador que lleva el balón con sus dos-contra-uno, a la vez que recuperaban a tiempo si el balón salía de ahí, y llegaban a todos los pases extra, pero eso sí, llegando siempre al límite. El problema es que San Antonio pone el infinito un poco más lejos.

Y si sus tiradores están enchufados, agradecen esa presión, porque alejando ese uno-contra-dos de la acción, pero con previsión, lo convierten en un cuatro-contra-tres. Popovich parece un maestro de artes marciales, dándole la vuelta a la llave del rival, para que ellos mismos se hagan daño cuando le atacan. Otro ejemplo son los momentos en los que Miami intenta defender al hombre en el poste bajo por delante. Los Spurs, en lugar de intentar forzar el pase y la pérdida, lo intentan utilizar para su propio beneficio. Pop lanza a sus hombres (Green, Leonard, Parker) a penetrar por la línea de fondo, y convierte a Duncan en un bloqueador por la espalda, que abre camino al aro.

En el otro lado, el ataque de Miami, tras concederle la Mención Especial del Jurado a Mike Miller y su 5 de 5 en triples, creo que ya podemos encender la alarma naranja con un LeBron James que está dejando su peor baloncesto del año para el final. Dándole el crédito que se merece a las defensas de Indiana y San Antonio, sus esquemas han aturullado al LeBron anotador, al que el tiro, que es el único recurso que se le permite, le ha abandonado en el peor momento. En Temporada Regular, James estaba metiendo el 40.6% de los triples y el 43.2% de los tiros a media distancia, y en estos tres partidos sus porcentajes han caído al 25% en tiros de tres y al 23.5% fuera de la zona, pese a que los Spurs le animan, con todo el espacio que sea necesario, a que juegue desde ahí.

Como lleva todo el año acreditando que puede tirar (aunque rápido lo olviden algunos), y a falta de saber si habrá algún problema físico del que no sepamos nada, lo que está de moda es culparle a su psique del asunto. Como no entiendo del alma, ni tampoco soy John Cusack, y LeBron no es John Malkovich, en su mente no me puedo meter, pero sí lo recuerdo como el vigente campeón, y un respeto me gusta tenerle. Como este año no ha juntado tres partidos malos, es obligatorio buscarle explicación a esta triada de actuaciones regulares y reguleras ante la tercera mejor defensa por números de la Liga. Cuando igual no la tiene. Las respuestas, como en cualquier serie de moda de esas que viven dejando cosas sin resolver al final de cada capítulo, en el siguiente episodio.

Y sin que sirva de insinuación de Sternato, pues también perjudica a San Antonio por igual, ni de excusa barata: la serie no se está pitando de forma que se invite al juego cerca de los aros. Un servidor la prefiere así, ligera de silbato, con dos equipos honestos que no abusan para darse palos, pero es un estilo que no conviene a LeBron. Anoche se fue de San Antonio sin un tiro libre en 39 minutos, algo que no sucedía desde diciembre de 2009, pese a sus 7 tiros en la pintura (promedia 9 por partido). LeBron sabe que no se está pitando, y con eso también juega. Tal vez demasiado.

De todos modos, al igual que en el anterior, esta victoria vale sólo por un partido ganado, un 25% del Larry O’Brien. Y ya hemos visto que las tornas se cambian rápido. Y más, si Tony Parker se empieza a perder partidos.

El detalle: Un pelín antes de la mitad del segundo cuarto, Splitter se olvidó de que Chris Bosh es zurdo, y ante un tiro suyo a media distancia… le fue a taponar el lado que no era.