Quinto partido de la serie entre Bulls y Hawks, el partido pivotal, ese partido que mueve la balanza hacia un lado o hacia otro, ese partido que siempre es clave en las eliminatorias y que en NBA, desde que se juega a 7 partidos, el 83% de equipos que lo gana, luego gana la serie…
El partido no empezó muy allá que dijéramos, de hecho, conforme iba avanzando el partido cada vez iba pensando en como escribir este artículo ya que no estaba pasando casi nada en la pista. Bulls a su ritmo, con Rose haciendo lo mínimo y Hawks igual que siempre, jugando bien, pero sin acabar de despegar, con un Josh Smith motivado y un Joe Johnson que da la sensación de ir tan sobrado que parece que ni se esfuerce… Tan sólo destacar al base titular de los Hawks, Jeff Teague, que está siendo sin duda una de las sensaciones de estos PO…
Con este panorama los Bulls iban manteniendo su ventaja de 5/6 puntos, sin despeinarse y sin sufrir, incluso los Hawks, llevados de la mano de Zaza Pachulia (!!!!) llegaron a remontar y ponerse por delante… pero nada, llegamos al último cuarto, Rose despertó y en un par de arreones rápidos, apretando un poco más en defensa y 3 fallos de ATL y la diferencia ya fue definitiva para los de Chicago que se pone 3-2 en la serie.
Si ayer vivíamos el mejor partido de los PO… está serie de Bulls-Hawks está siendo todo lo contrario… lo ‘triste’ es que uno de los dos jugará la final de conferencia… mientras en South Beach sonríen…
El 10 de abril, tras el enfrentamiento de Liga Regular entre Chicago y Orlando, Jameer Nelson le dijo a su rival Derrick Rose, cámaras de televisión por medio, «nos vemos en segunda ronda«. Y podría haberlo hecho.
Con hiriente sentido del humor, y añadiéndole imaginación a una de las excentricidad locales por excelencia en Atlanta, los Hawks trataron de ayudar a que Nelson viera a Rose. Emulando al antiguo entrenador de los Falcons de la NFL, Jerry Granville, que todos los partidos dejaba unas entradas en taquilla para el fallecido Elvis Presley, los Hawks anunciaron que tenían dos entradas por si Jameer quería llevar a algún acompañante a su cita con el futuro MVP. No eran muy buenas, estaban en el anillo superior del United Center, pero menos da una piedra.
Parece ser que el base de los Magic no se presentó. E hizo bien, porque lo que hubiera visto, no creo que le trajera muy buenos recuerdos. Los Hawks siguen dando la sorpresa: ayer batieron a los Bulls en Chicago.
Los que gusten de ver temblar los cimientos del orden baloncestístico, están de enhorabuena. Los Play-Off de este año están resultando apasionantes a todos los niveles, y la incertidumbre se adueña de los finales y los resultados, sin que el recuerdo sepa llevarnos a una situación similar. Al menos, en casos como el de Memphis, los más optimistas veían la amenaza venir desde el final de la Temporada Regular, pero por Atlanta, nadie daba un duro. Los Hawks eran un equipo gris, que acababa la temporada con 6 derrotas consecutivas, con jugadores que parecían aburridos de jugar entre ellos. Nos engañaron a todos.
Y lo de Orlando, podía tener su explicación, si tenemos en cuenta que los Magic llevan autodestruyéndose desde aquel traspaso repentino. No eres tú, soy yo, todo eso. Pero ganar a Chicago, en el United Center, y sin Hinrich es cosa más seria. Ya no estarán usando a Jameer Nelson y su desafortunada frase como motivación, pero Larry Drew ha encontrado otra manera de ponerles las pilas.
Joe Johnson anotó 34 puntos y metió los 5 tiros de tres que lanzó sin fallo, Derrick Rose no anotó su primera canasta hasta que quedaban cinco minutos para el descanso y no visitó la línea de tiros libres en toda la noche, y una serie de cameos de los actores secundarios de Atlanta, de Crawford a Collins, de Wilkins a Pachulia, sirvieron de apoyo al actor principal para robar el primer partido y recuperar el factor cancha en estas semifinales.
La última vez que coincidieron en Play Off estos dos equipos, también en unas semifinales de Conferencia, los Hawks se llevaron uno de los dos partidos de Chicago tras una buena noche en el perímetro: Mookie Blaylock, disimulando con su parecido físico, le ganó la partida esa noche en su propia cancha al verdadero MVP (aunque algún Cartero le robara el premio del buzón) anotando 8 triples, el máximo personal de su carrera. Aquel partido acabó con un resultado idéntico al de anoche, 103-95, y Michael Jordan tuvo el mismo porcentaje de acierto en tiros de campo que Rose ayer: 41%. Las coincidencias terminan aquí, y además, fue el segundo partido de la serie, no el primero, pero los seguidores más optimistas de los Bulls se pueden consolar sabiendo que su equipo acabó la serie 4-1, y además, se llevó el O’Brien a casa ese año.
Atlanta ganó en intensidad, el verdadero factor cancha para Chicago, que ha sido el equipo que más y mejor había sabido usarla durante la Temporada Regular, en un día que los juegos interiores Horford–Smith y Boozer–Noah estuvieron discretos. Debe ser chocante para Thibodeau, agasajado en el previo al partido como mejor entrenador de la NBA, ver a sus muchachos abandonar las rotaciones y el esfuerzo al final de las posesiones, después de estar un año entero en el que no fallaban ni en las palizas a equipos inferiores. Que Kyle Korver pareciera a ratos el alma defensiva de este equipo creo que lo resume todo. Y por ahí, por la defensa es por donde tendrá que apretar Chicago. Pese a la actuación ineficiente de Rose y el bajo par de Boozer y Noah, estoy seguro que Thibs hubiera firmado anotar 95 puntos.
Y Atlanta, seguirá a lo suyo. Tras ganar este partido, si logra, aunque sea, meter dudas a Chicago en el segundo partido, y ganarle en energía a los puntos, va a llevar esta serie muy lejos. Y estos son los Play Off adecuados, para que ocurra, incluso cualquier cosa.
Los PO han empezado y ayer estuvimos siguiendo el primer partido, el Bulls-Pacers, partido que fue mucho más divertido de lo que todo el mundo podía esperar.
La verdad es que habían ganas de PO, creo que todo el mundo baloncestístico lo esperaba, los PO y empezó con una de las series que a priori iban a estar más desequilibradas de toda la primera ronda, pero pronto nos dimos cuenta que el baloncesto es bonito de verdad.
Pacers salió serio, muy serio, apretando a muerte en defensa y sin miedo a hacer faltas y más faltas, es decir, marcar una linea evitando canastas fáciles, es decir, la lección muy aprendida de como parar a la ofensiva de Bulls.
Los Bulls por su parte hacían agua por cualquier lado, con Boozer cargado de faltas y con un Noah algo dormido. Rose en cambio iba a lo suyo, mientras Collinson se destapaba en los PO como un base más que solvente para manejar a un equipo…y de repente apareció el factor inesperado: Tyler Hansbrough.
El jugador con cara de psycokiller, se mostró muy seguro con su tirito desde 5 metros al cual ni Boozer, ni Kurt Thomas (aún sigue jugando!!!!), ni Noah podían hacer nada… pero no sólo eso, defendía y atacaba el aro, que lo veía del tamaño del United Center, es decir ENORME!.
Mientras el amigo Danny Granger entraba en juego, poco a poco se veía en la cara de Rose que esto sólo lo podía solucionar él. Se puso el traje de MVP y levantó él solito (con ayuda de algún triple que otro de Kyle ‘Kutcher’ Korver) un partido que estaba más en Indiana que en Chicago. Pacers jugó muy, pero que muy bien, pero no pudieron con Rose.
Ha sido una gran forma de empezar, grande, grande… veremos si todo sigue hoy también.
El más que probable nuevo MVP de la liga, Derrick Rose, ya está empezando a gozar de dicho estatus, prueba de ello es el nuevo y espectacular anuncio que ha rodado para adidas.
Anoche en el más que interesante Heat vs Bulls, al final del segundo cuarto, Derrick Rose demostró por qué actualmente es el candidato no.1 al MVP… Chalmers aún lo está buscando…
Pau Gasol: Su inicio de temporada ha sido brutal, incluso se le metió en la carrera del MVP, ahora ya con la entrada de Bynum, sus números han bajado, pero no deja de ser un año brutal para el de Lakers. Dirk Nowitzki: Nadie esperaba que los Mavs estuvieran haciendo lo que están haciendo y mucho de eso es gracias a Robin Hood. Kobe Bryant: Está en modo diesel, moderándose mucho, pero sigue siendo el mejor. Manu Ginobili: Podríamos aplicar la misma historia que con Dirk, los Spurs es el mejor equipo de la NBA y todo por ese cambio de juego, el más beneficiado, Manudo! Emeka Okafor: El lamentable sistema de puestos para el All-Star ha hecho que la lista de pivots del Oeste para elegir sea lamentable, así que con Okafor quiero dar mis respetos al brutal inicio de temporada que tuvieron Hornets.
Amaré Stoudemire: Ahora mismo para mi el MVP de la liga y gran valedor del resurgir de los Knicks. LeBron James: Empezó mal, bueno regular, pero ahora mismo parece que ha encontrado su hueco en los Heat. Derrick Rose: La lesión de Boozer hizo que se tuviera que tirar el equipo a la espalda y ahora con Boozer está disfrutando todavía más. Sin duda el mejor base del este. Dwyane Wade: Los Heat son su equipo y en cada partido demuestra quien es el que manda. Dwight Howard: Aunque carente de muchos movimientos que por cierto sí tiene Gasol, Howard es dominante y sin duda el mejor pivot del este.
George Karl – Por sus mil y 2 victorias. Rick Carlisle – Se rapó el pelo y le va bien… muy bien, 12 victorias seguidas para Mavs. Derrick Rose – Está llevando como sólo el sabe a los Bulls. Amaré Stoudemire – Lleva +30 en los últimos 7 partidos…y todo victorias para Knicks. JaVale McGee – A parte de por tener el nombre molón, por hacer el Mejor Mate Fallado del Año.