Ese viernes de febrero…

Lakers Get Gasol

Viernes 1 de febrero de 2008. Estaba sentado en el sofá tranquilamente viendo el telediario de TVE1. Tiempo de los deportes y la eterna Maria Escario daba el repaso a las noticias deportivas del día. En esta época aún sin teléfonos de última generación, aún sin apenas boom de redes sociales, el Telediario era una buena fuente de información, así como luego repasar las webs de siempre.

Entre noticia y noticia y ya justo cuando estaba a punto de despedir el espacio de deportes para ver que tiempo iba a hacer al día siguiente, Escario decía que había una noticia de última hora: Pau Gasol había sido traspasado a los Lakers. No me lo creía, para nada me lo esperaba y fui corriendo al ordenador para ver si era cierto. Entré en ESPN y sí, era cierto: Lakers get Gasol.

Por aquella época Kobe Bryant había pedido a la franquicia algo para poder optar al anillo, para dar ese paso adelante y meterse en todo lo alto de la conferencia oeste y buscar las finales. Este fue el paso. Pau Gasol llegaba a Lakers en un trade con Memphis Grizzlies donde los angelinos daban a Kwame Brown, Critterton, McKie, 2 futuras rondas y los derechos de…Marc Gasol. Pensaba en el quinteto compuesto por Fisher, Kobe, Odom, Bynum y Gasol y me estremecía.

Lo que vino después de todos es sabido. Lakers llegaría ese año a las finales frente a Celtics para en los siguientes dos años ganar los anillos que ahora mismo están en la mano de Gasol. 3 años mágicos que fueron sin duda un antes y un después en la carrera de Gasol y que se convirtió en el complemento perfecto para un Kobe que ganaba sin O’Neal su 4o y 5o anillo.

Muchos grandes momentos en estos 3 años, pero tal vez el punto álgido fue ese enfrentamiento a Howard en las finales de 2009, donde tanto ofensiva, como defensivamente Gasol fue muy superior a un Howard que estaba en el punto álgido de su carrera. Pau Gasol se convertía en uno de los mejores pivots de la liga y todo el mundo lo había presenciado. El grito era el anillo. El grito era todo.

The Scream

La siguiente temporada fue una de luces y sombras donde la salida rápida en 2a ronda de PO contra Dallas Mavericks (4-0) fue el punto donde Phil Jackson dejaba la franquicia y donde Pau Gasol vio como poco a poco la química que encontró en sus primeros 3 años se iba perdiendo.

Llegó el lockout y con él el punto clave en el principio del fin de la carrera de Gasol en Los Angeles. En una decisión que sorprendió a la grandísima mayoría, David Stern vetaba un trade entre New Orleans Hornets, Houston Rockets y Los Angeles Lakers donde Chris Paul iría a LA, Gasol a Houston y Odom, Scola, Martin y Dragic a Hornets. Pero no se aprobó por la NBA o mejor dicho, por el propietario de los Hornets que por aquel entonces era la NBA. Aquí empezó uno de los mayores ‘Y si…‘ de la historia de la NBA (los What ifs que tanto le gustan a Simmons).

Este trade que nunca llegó a realizarse, a parte de destruir al anteriormente conocido como Lamar Odom, hizo que las dudas sobre Gasol se proyectaran ya descaradamente y dejó al jugador de Sant Boi con la mosca detrás de la oreja.

A partir de este momento, entre muchos otros factores, ni Lakers, ni Gasol fueron los mismos. Y no hablamos de profesionalidad, que fue máxima, sino de ese algo que había ahí detrás, de ese intento de traspaso, aprobado por casi todos y que a últimisisisisisisisma hora se echó para atrás. Luego vino la cuesta abajo de Lakers con una plantilla claramente inferior a otros años y sobre todo con las lesiones de Kobe Bryant.

El pasado verano, Dwight Howard acababa contrato con Lakers y salía al mercado libre, en aquel desayuno que compartimos con Gasol, le pregunté si para cuando se le acabara a él el contrato esperaba también campañas de StayPau y cosas similares, sonríe y me dice que no, para nada y como dije en su día, mi sensación era clara. Iba a salir al mercado y probablemente salir de Lakers.

Y así ha sido, después de ser el jugador que más rumores ha llenado en los últimos años en tierras lacustriles y de que hasta última hora se rumoreara que Lakers quería el sign & trade, finalmente salió como agente libre y decidió irse a Chicago, donde jugará las próximas temporadas en un proyecto donde la salud de Derrick Rose será el gran * dentro del proyecto. Si él está sano y Noah al nivel que ha estado hasta ahora, podríamos decir que es otro gran candidato a ese Este tan abierto este año. Pero Gasol debe hacer algo que se le venía pidiendo en Lakers estos últimos años, meter mucha intensidad.

Su nuevo entrenador, Thibodeau, es exigencia en estado puro y no se casa con nadie, así que o hace todo lo posible y más o su paso por Bulls igual no es tan feliz como muchos vaticinan. Otra cosa a parte es que Thibs se encuentra por primera vez con una buena rotación interior con Noah, Gibson, Mirotic y el propio Gasol, así que habrá que ver que distribución de minutos realiza y sobre todo, quien se gana el jugar en los momentos decisivos. Va a ser divertido la verdad y uno de los grandes alicientes de esta nueva temporada que está aún lejos en el calendario.

Gasol ya es historia en Lakers. Su presente es Chicago. Para mi, volviendo al primer párrafo del texto fue toda una noticia, pero ya no por el hecho de que fuera Gasol, sino porque era una pieza más que apetecible para Lakers y así he visto a Gasol durante este tiempo en LA, un gran jugador que ha ayudado a mi equipo a ganar 2 anillos, pero como jugador de mi equipo le he intentado siempre exigir el máximo y a veces, me he quedado con ganas de más, con esa sensación de que podía darme más, y eso me da una rabia infinita. Es como aquel ‘qué podría haber sido...’, pero de nuevo entamos en el juego de Simmons y sus What IfsMe quedo con aquel grito, el grito que valió un anillo y el grito que demostró el potencial que tenía. Un grito que fue todo.

PO Desde El Sofá (V): Vuelta al rumbo

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Chicago evitó meterse en el Gran Hoyo de la Muerte del que nunca nadie salió en la NBA, con una victoria en Washington que ya pone en 12-10 el registro de los equipos visitantes en estos Playoffs, y viendo como está funcionando esta temporada la ventaja de campo, y la que puede haber liado Nene, seguramente hayan vuelto a poner la eliminatoria al 50%, aunque se encuentren un partido por detrás, y tengan que ganar otro más de los dos que les quedan en el Verizon Center.

Y este será, indudablemente, el Mike Dunleavy Jr. Game. El hijo de Mike Dunleavy Sr. se disfrazó de Dios disfrazado de jugador de baloncesto para meter 35 puntos con la camiseta de Chicago, y lo más importante, dar opciones y facilidades a media cancha a los Bulls, que pudieron abandonar una de sus mayores armas en ataque, el rebote ofensivo, para recogerse de manera más rápida y precisa ante la velocidad del equipo capitalino. Así que irónicamente, esta explosión anotadora, donde más pudo ayudar a los Bulls fue en defensa, consiguiendo frenar una salida potente, con muchas oportunidades fáciles para Wall y los Wizards.

Uno se dio más o menos cuenta de que ese iba a ser el día del veterano jugador cuando le entró hasta esto. Pero lo que siguió y precedió fue una gran demostración de puntería (8 de 10 desde el triple), y un clínic en el uso de los bloqueos indirectos.

Thibodeau, cuando no tiene un base que marque diferencias en el pick’n’roll, o incluso con uno de esos en cancha, basa casi todo el juego de su equipo en situaciones que parten de la floppy, esa jugada que hace parecer la pista una máquina de pinball, en la que tres jugadores (dos a un lado, uno a otro) ponen pantallas para liberar a un tirador, y que luego este haga lo que sea pertinente con la ventaja o la variante que se haya utilizado. El problema es que siempre les ha faltado un jugador capaz de hacer algo con el espacio y la confusión que se puede crear de manera consistente, pero cuando esa persona aparece, Deng, en su momento en bastantes ocasiones, o el Dunleavy de anoche, los Bulls se convierten en un equipo bonito de ver. Fijaos cómo utiliza aquí la propia ansiedad de Trevor Ariza por pararle, para que vaya a donde no debe, y obtener un tiro abierto. Precioso.

Y para que veáis el timo que es eso del clutch: tras anotar un triple en la primera posesión del último cuarto y poner 32 en su casillero, Mike sólo metió 3 puntos en los últimos 11:48 y cometió un par de costosas pérdidas. ¿Le quita importancia a su actuación? ¿Habría ganado Chicago sin él, pese a ser poco más que un señuelo en los últimos minutos de un partido apretado? La respuesta a ambas preguntas, como podéis imaginar, es 42.

Otra clave del partido para mí fue la apuesta de Thibodeau por mantener a Noah en el partido pese a que le pitaran la segunda falta muy pronto. Washington se emperró en sacar la tercera del nuevo DPOY (que podía haber caído perfectamente, la verdad) yendo con Nene al poste bajo una y otra vez, más pendiente del silbato que del aro, lo que supuso una gran serie de posesiones fallidas cuando los Wizards podían haber abierto un gran hueco. Y Noah no vio la 3ª hasta el último cuarto, y llegó con 3 a los últimos 6 minutos (cuando volvió a encadenar dos seguidas), pudiendo jugar 41 minutos. Si Thibs lo manda al banco, se autoimpone el castigo. Casi mejor dejar que decidan los árbitros.

Y por supuesto, muy importante para este partido, y potencialmente para la serie, fue también la expulsión de Nene. Cuando se estaba volviendo a meter en el partido, con un par de canastas, una a media distancia y otra a la contra, cayó en un pique con Jimmy Butler que no encajó muy bien un agresivo bloqueo anterior en la jugada que le liberó para acertar la suspensión, y acabó siendo él el expulsado del partido.

Ahora, Nene, que por el motivo que sea, y los ha habido de todo tipo, parece incapaz de encadenar tres partidos redondos en su carrera, deja en manos de Adam Silver perderse algún partido de la serie ante una gran oportunidad: la de lograr una tempranera tercera victoria, lo que equivale a poner pie y medio en la siguiente ronda.

Lo cierto es que Washington no se derrumbó tras el incidente, incluso se pusieron por delante, con Beal jugando muy bien y con acierto en el último cuarto, y Wall dejando los habituales detalles de jugador impresionante, pero quién sabe qué hubiera pasado con el ala-pívot en pista, y los problemas de Chicago para cerrar los partidos ante los Wizards. Y su baja en el próximo partido, de producirse, se me antoja especialmente sensible, no sólo por lo bueno que es el Nene 100% en ambos lados de la cancha, sino por el poquito talento que tienen los Wizards detrás: Trevor Booker es un pedazo de pan y un tío que te llevarías a Crimea, pero no es muy buen jugador de baloncesto (y si por cualquier casualidad se saliera, y se marcara algo parecido al 24/12 de principios de año frente a Atlanta, no seáis la clase de soplapollas que mencionan en Twitter diciendo «¿Hoy no habláis de Trevor Booker?». Casi 250 partidos de NBA le contemplan) y las opciones Al Harrington y Drew Gooden estarían bien si esto fuera 2009 y no tuvieran un monstruo como Taj Gibson delante. ¿Hacerse pequeños con Webster? A tramos quizá, pero Chicago es muy mal equipo para probar a encogerse.

Cada partido se convierte en una final cuando el equipo de fuera gana los dos primeros. El siguiente será todavía imprescindible para Chicago, y simplemente una muy buena oportunidad para Washington, pero no la última. Los Bulls han tardado, pero han logrado ajustarse al vértigo, ahora les queda conseguirlo incluso cuando no encuentran a alguien que les sujete el ataque. Que no es baladí.

El sofi del día: ¡PELEA! Siempre molará ver una tanganilla que no va a a más de vez en cuando…

PO Desde El Sofá (III): Fundidos

Fundidos

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Ayer mira que no acertamos, pero hoy lo hemos hecho de pleno. United Center, Chicago, la ciudad del viento, la ciudad donde unos magos casi sin darse nadie cuenta se han puesto 0-2 en la eliminatoria poniendo patas arriba la conferencia este, vamos vamos a por materia.

El partido empezó como acabó el primero de la serie, es decir, con un dominio total de los Wizards que llegaron a coger unas diferencias brutales de hasta 17 puntos que los más agoreros ya empezaban a calificar de definitivas para el equipo de el amigo Thibs. Pero como siempre Chicago tiene algo escondido, algo que nadie espera y como ya pasó el año pasado con The Nate Game, esta vez se subió al carro DJ Augustine, un suplente, un gregario, uno de esos que siempre está ahí y que se echó a los Bulls a sus espaldas, entrando al final del 1Q e igualando las fuerzas.

La máquina defensiva de Thibodeau se había puesto ya en marcha y poco a poco empezó a minar esa diferencia casi insultante, hasta que al final del 3Q, los Bulls se pusieron por delante y todo siguió yendo rodado.

Intensidad. Esa es la palabra que debe definir a la franquicia de Chicago bajo el mando de Thibodeau. No descanso, jugar a muerte todo y (para sus críticos) exprimir al máximo a todos los jugadores habidos y por haber…o al menos a los que juegan. Se apagó la luz de los magos y la defensa de Bulls poco a poco se fue haciendo ama y señora del partido.

Pero no estaba todo dicho, los capitalinos tiraron de casta, de ganas de igualar y acortar la serie. Factor que sumado a la falta de un jugador como Derrick Rose, un MVP, uno de esos que te enchufa cuando lo necesitas, hicieron que Wizards remontara 10 puntos en los minutos finales para forzar una prorroga que estuvo Beal a punto de evitar en una jugada final, que si no llega a ser por el DPOY aka Noah, hubiera entrado más que claramente.

La prorroga fue toda de Wizards, empalmando un parcial de 24-8 y con Nene dominador, ante unos Bulls fundidos, claramente cansados y donde DJ no era el DJ que todo el mundo pensaba haber visto durante el partido, agotado? falta de recursos?…Rose…ay…Rose…

La serie se desplaza ahora a la capital con un 0-2 que podríamos llamarlo de justo y claro para Wizards… pero estos son los Bulls de Thibodeau, así que cualquier cosa puede pasar…

Rose…ay… Rose….

Sofi del día: Para Snell que no sabemos por qué asesinar/matar/degollar a Noah en este momento del partido…

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Rose vuelve

Cuando no ha pasado ni un mes desde que dio comienzo la temporada de la NBA parece que vamos recuperando algunas de las sensaciones que echamos de menos el año pasado. Una de ellas era la de ver a los Bulls bajo la batuta de Derrick Rose, el que fuera MVP hace un par de temporadas.

Todo el mundo en la Ciudad del Viento quiere ver la confirmación del gran equipo que tienen los Bulls, un equipo que es una realidad, con varias temporadas a sus espaldas y que se caracteriza sobretodo por el sacrificio y el trabajo en conjunto. Eso es algo que el año pasado se echo en cara a Rose.. nadie sabía cuando iba a volver.

Pasó el All-Star, los Playoffs sufriendo frente a los Nets y perdiendo por agotamiento frente a los Heats, después de una temporada que fue un calvario de lesiones.. Y Rose seguía en la grada, esperando su momento.. llego a decir que se quería recuperar al 110% y en ello está.

Mucho se escribió y se dijo sobre su actitud, sobretodo comparada con el gran esfuerzo que estaban realizando sus compañeros en el parquet, pero todo era cuestión de tener paciencia y recuperar física y mentalmente a la estrella del equipo.

New York Knicks v Chicago Bulls

Las buenas sensaciones de la pretemporada han dejado paso a ciertas lagunas en el principio de la temporada regular.. y lo que es peor, un amago de lesión que hizo que se encendieran todas las alarmas. Afortunadamente, todo quedo en un susto y este fin de semana Rose volvía a dirigir al equipo para conseguir la victoria sobre los Pacers, hasta ahora invictos.

Los números de Rose volverán a ser los del MVP de 2011, de eso estamos seguros, pero por ahora hay que quedarse con esa vuelta a la actitud ganadora y la garra que caracteriza a estos Bulls. Todas las cámaras se fijan en él, todos los focos de atención, todo el equipo gira entorno a él cuando esta jugando.

Los Bulls solo han disputado nueve partidos, queda mucha temporada por delante pero Rose ha vuelto, es solo cuestión de tiempo que vuelva el MVP.

Las camisetas de Navidad

Brooklyn Nets

Una de las grandes atracciones en los últimos años está en ver las nuevas equipaciones que van a lucir los equipos en tan señalado día. Además adidas, como se venía rumoreando, ha decidido usar las mangas, pero además, han metido logos grandotes… lo cual nos gusta.

La verdad es que por la red se está escuchando y leyendo de todo acerca de las camisetas, pero la verdad es que a nosotros nos gustan. En La Crónica Desde El Sofá, siempre estamos en esa delgada linea que si la pasas estás en lo hortera, así que creo que estas camisetas están ahí. Somos muy fans de las camisetas de los 90 y el hecho que se haya decidido poner logos grandes delante, hace que nos ponga mucho. En cambio, el tono gris de todos los logos, le quita claramente puntos. En mi opinión personal, estas mismas camisetas con los logos a todo color, es decir, cada logo tal cual como es, hubieran sido tremendamente más molonas, pero bueno que se le va a hacer…

Golden State Warriors

Otra cosa a destacar es la ausencia de los números en la parte frontal, esta vez figuran en la manga (y en la espalda claro) un movimiento extraño la verdad, pero como apuntábamos, no deja de ser otro experimento de cara a…publicidad? quién sabe…

Nuestra favorita sin duda es la de los Nets. aunque a destacar también Warriors, Spurs o la propia de los Bulls. Aquí puedes verlas todas en la web de la NBA y en la tienda.

Hemos querido separar las camisetas navideñas de nuestro post de nuevas camisetas de este año, ya que creo que necesitaban una mención especial.

Avance de temporada 2013-2014: Chicago Bulls

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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Los Bulls añaden a un equipo que ha ganado 45 partidos y plantó toda la cara que pudo a Miami en Playoffs a Derrick Rose por Nate Robinson, Mike Dunleavy por Marco Belinelli y más minutos de Jimmy Butler por Rip Hamilton. Una de las franquicias más estables las últimas temporadas, reteniendo una gran cantidad de jugadores importantes y a su entrenador, Tom Thibodeau, Chicago es un equipo que juega de memoria y más duro que nadie, que perdió la chispa en una desafortunada lesión.

No es sorpresa en absoluto, que con el MVP de la temporada 2011 de vuelta, en muchos círculos los coloquen como segundo equipo en el Este. Con Thibs y Rose, los Bulls tienen un registro de 94-26, que equivale a 64 victorias de cada 82. No sabemos aún cuánto y cómo jugará el base nacido en el mismo Chicago, pero si lo hace lo suficiente, los Bulls pueden volver, tras dos años con la ilusión asesinada antes de tiempo, a luchar por el anillo sin cortapisas.

  • Radiografía de los Bulls

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • The real return

La vuelta de un reciente MVP que está todavía en sus mejores años, si es en buenas condiciones, siempre ayudará una barbaridad a cualquier equipo. Pero aquí es aún más importante porque Rose sostenía una parte descomunal del ataque de Chicago.

Los Bulls fueron en 2012 el quinto mejor equipo en ataque, y si separásemos sólo los minutos con Rose en pista, con una marca de 107.6 puntos por 100 posesiones, hubieran sido segundos. Este año fueron vigésimocuartos, y un auténtico desastre en todos los aspectos, menos en el rebote ofensivo.

El de Chicago, uno de los ataque más estructurados de la Liga, con más jugadas, recursos y bloqueos que la mayoría, son la prueba de que si falta talento y acierto, la pizarra puede hacer muy poco. El enorme trabajo que realizan los Bulls en cada posesión por liberar a sus jugadores, se queda en nada por no tener a nadie que pueda abrir en canal una defensa. A menudo acaba en tiros de media distancia, que además no meten: tienen uno de los peores porcentajes de la Liga además de una de las mayores frecuencias. El equipo prácticamente no salía a la contra el año pasado, y su ataque a media cancha resultaba inoperante e incapaz.

Con Rose de vuelta, se espera que las cosas cambien. No son sólo los más de 20 puntos y constantes viajes a la línea que esperamos de él, sino la atención que recibe, la posibilidad de recuperar la transición y lo que atrae al medio de la pista.

Hay muchas ganas de verle jugar con Jimmy Butler, que acabó muy bien el año tirando de 3 (desde que empezó a jugar el 19 de enero, y hasta Playoffs, metió el 40.6% de los triples), y es un término medio entre la falta de rango de Rip Hamilton, el escolta con el que más minutos compartía Derrick en el quinteto titular, y lo que aportaba Kyle Korver, que formaba parte de la plantilla la última vez que Rose pisó la pista. Aunque apenas coincidía con el ahora jugador de Atlanta unos 14 minutos por partido, el ataque del equipo era dinamita pura en esos momentos (111.7 puntos por 100 posesiones, mejor pareja en Chicago).

Butler no sólo puede ofrecerse como una opción de tiro para ensanchar la pista y ayudar a Rose, también puede servir para que los Bulls recuperen el juego en transición y pillen a los rivales desprevenidos. Noah, gran pasador,  puede perfectamente tirar los outlet tras rebote para lanzar un contraataque si tiene dos jugadores corriendo a los lados de la pista, así que si Thibs lo permite… personal hay.

Y es que pese a que la fama la ha ganado como técnico defensivo, Thibodeau también es un buen estratega en ataque, y este año está obligado a plantear cosas diferentes a las del último año. La floppy (jugada típica en la NBA, en la que el escolta parte sin balón de debajo de la canasta, y los tres hombres altos se encuentran a los lados de la zona, preparados para dar varias opciones de bloqueo indirecto al jugador, que saldrá a recibir al poste alto) tenía su principal razón de ser para este equipo en Rip Hamilton, pero los Bulls la han seguido utilizando muchísimo porque tanto Deng como Butler se atreven a tirar desde la media distancia (y Luol de hecho le pone mucho picante pasando cuando la defensa se desequilibra), pero no creo que sea la jugada más indicada para este equipo, no al menos en grandes dosis, porque no es el tiro el punto fuerte de la franquicia, y quita protagonismo y opciones a Rose, jugador sobre el que se va a construir el nuevo libreto.

Si el base puede jugar al 100%, está claro el ataque de los Bulls este año tendrá más libertad y creatividad, y será mejor, porque lo contrario, es muy difícil. Pero lo suyo… será ver cuánto.

  • Cosas de casa

El frontcourt titular de Chicago, y el primer cambio desde el banquillo y/o sustituto cuando hay lesiones o problemas de faltas, ya se conoce de memoria tras 3 temporadas jugando juntos en los mismos roles, lo que en la NBA son años luz. El cuarteto DengBoozerNoahGibson (no todos a la vez en pista, claro) ha compartido 159 partidos (24 de Playoffs) y no hay que descontar el factor de la familiaridad, muy importante, y muy singular en una Liga donde los equipos renuevan casi todas sus piezas en periodos de tiempo muy cortos.

Deng, Noah y Gibson son todos de 1985 (nacieron sólo con 4 meses de diferencia) y  tienen ahora mismo la edad que habitualmente se corresponde con el punto álgido de la carrera de un jugador NBA, pero llegan con cuentakilómetros diferentes a lo habitual. Deng ha jugado muchos más minutos que Joakim y Taj juntos (22.000 contra 18.000 en total) y tiene 9 años de experiencia NBA, contra 6 y 4 de los hombres altos.

Parte de estas diferencias, además de ser consecuencia de cuándo entraron en la Liga, tienen que ver con las lesiones que han ido arrastrando, sobre todo Noah, y el casi maltrato que ha sufrido Deng, que se ha comido la mayor carga de trabajo en la NBA el último trienio. El alero lleva dos años liderando la Liga en minutos por partido (y fue 4º en 2011) y su cuerpo dijo basta en los últimos Playoffs: una punción lumbar para descartar (o confirmar) que Deng sufría meningitis acabó mal, y  finiquitó su temporada repentinamente.

Por tanto, pese a no tener un frontcourt veterano (Boozer sí es algo más mayor, cumplirá 32 en noviembre), los Bulls tampoco están exactamente frescos, y el juego interior está a una mala lesión de tener que darle 20 minutos por partido a Mohammed a sus 36 años.

Pero cuando estén juntos, sabemos lo que se puede esperar de todos ellos, que ya son viejos conocidos. Deng pone el trabajo en las alas, algo de tiro (tras muy buenos años, su porcentaje de 3 cayó, al mismo tiempo que su número de intentos tras bote crecía) y estará en una situación mucho más cómoda para él, siendo el tercer o cuarto jugador al que se busca en ataque.

Boozer ofrece consistencia anotando de espaldas y de media distancia, es un buen compañero de bloqueos directos, rebotea bien, se esfuerza regular, y es un poco perro en defensa individual, pero el esquema de Chicago le tapa bien. Su porcentaje de tiro, siempre estable, tuvo un bajón el año pasado a 47.7 TC%, peor marca de su carrera, y por debajo del 50% por segunda vez. Una caída así, en un jugador aparentemente sano al pasar de los 30, suele ser preocupante, pero como el juego de Boozer no se basa en su capacidad atlética y Chicago no presentaba otra amenaza anotadora de garantías el año pasado, lo vamos a considerar un producto de la situación.

Noah, si está sano (ya se ha dicho en el primer día que tratarán de controlar sus minutos), es para mí uno de los mejores pívots de la Liga en las dos direcciones. Especialmente su defensa superlativa, merecedora de un DPOY, mezclando intensidad, protección del aro, rebote y rango. No es el clásico pívot intimidatorio que se estaciona como última línea de la defensa, y si le pidieran hacer eso seguramente no brillaría, pero es el jugador perfecto para hacer de ancla en el sistema Thibodeau, en el que prima la movilidad e inteligencia en los desplazamientos, y recompensa a los jugadores que destacan en la ayuda. Y con Carlitos de compañero, tiene que echar una mano demasiadas veces. En ataque deja que desear, pero logra ser efectivo gracias a una de las mejores tasas de rebote ofensivo de la Liga y una excelsa visión de juego y capacidad de pase. Los Bulls pueden utilizar a Noah como intermediario en el poste alto siempre que quieran, con garantías de éxito, y es una pena que no pueda postear y atraer marcajes dobles, porque se hincharía a asistencias hacia los tiradores que le esperaran fuera. Anotando, finaliza regular (le taponan bastante) pero se puede contar con él en un bloqueo y continuación, tiene un curioso y particular, pero efectivo, gancho en carrera con la izquierda si se encuentra en una situación de uno contra uno, y su forma de tiro, aunque horrible y dañina para los ojos del espectador, es efectiva, sin estridencias, desde la zona izquierda del ataque, si le dejan solo. Sus capacidades en este lado de la cancha, salvo por el pase, están llenas de asteriscos y condicionantes como veis, pero Joakim es de esos tipos ultra inteligentes, que busca su propia suerte y sabe ponerse en la posición que puede aprovechar.

Gibson es un complemento interesante a los titulares, ya que tiene la defensa de poste bajo más robusta del grupo (pese a ser algo pequeño para defender pivots, ha llegado al Training Camp con más peso encima) pero el tiro de media distancia que tan buena pinta tenía en su año de novato ha perdido toda su efectividad. Todavía es un buen finalizador y cortador, rebotea bien en ataque y puede postear de manera efectiva por fuerza (sacando muchas faltas), pero el balón no puede circular a través de él, su repertorio queda siempre a expensas de los demás. Por eso sus números son más brillantes con el resto de titulares.

En definitiva, los Bulls tienen un cuarteto de excelentes gregarios, que quedaron expuestos el año pasado a falta de un líder (ninguno de los cuatro paso del 48.5% de tiro efectivo, con la media de la Liga situada la temporada anterior en un 49.6%). La última temporada nos sirvió para comprobar lo que pueden sufrir un grupo de jugadores acostumbrados a ser secundarios si su papel y responsabilidad aumenta. Volviendo al lugar y la cantidad de tiros que les corresponde, se espera que todos vayan a mejor.

  • Ahogando los triples

Chicago es, junto a Indiana, el equipo que mejor defiende el triple en la Liga, sobre todo el de la esquina. Las reglas y las prioridades que marca Thibodeau son claras, y las rotaciones que ejecutan los Bulls, sencillamente perfectas. Fijaos siempre como Chicago, tiene a sus jugadores pendientes de los tiradores, con exceso de celo hasta que cruzan el arco, siempre con más jugadores en el lado fuerte de la pista (en el que está el balón, por donde discurre la jugada) y como cuando se invierte el balón, aparecen las ayudas, siempre dando prioridad al hombre de la esquina: si hay sólo un defensor para dos posibles lanzadores, es preferible dejar que tire el del ala.

También por la manera que defienden el bloqueo y continuación, con el defensor perpendicular a la canasta tratando de intentar no utilice la pantalla, y dándole a cambio un camino a seguir , que normalmente acaba a los lados del campo o ante una ayuda, es muy difícil también para los bases o escoltas tratar de utilizar el bloqueo directo para sacar triples tras bote. Como el hombre alto de los Bulls suele esperar cerca de la pintura,  si entre bloqueado y bloqueador logran entenderse bien para engañar al defensa, y dejarlo enganchado en la pantalla, ahí se crea una opción, que es prácticamente la única para el juego exterior de buscar un triple semi-cómodo, pero claro, es más fácil contarlo que hacerlo.

Otra posibilidad que tienen los equipos de atacar este esquema es el pick’n’pop, el bloqueo directo en el que el hombre alto, en lugar de continuar hacia la canasta, se queda esperando un pase para jugársela de larga distancia. Pero no hay tantos bigs que puedan tirar bien de 3, o muy bien (por encima del 50%) en lanzamientos de 2 lejanos, por lo que es casi tan fortaleza como debilidad. De vez en cuando, sale mal, porque llega, por ejemplo, Nowitzki. En un encuentro que les ganaron los Mavericks en marzo (sin Noah, hay que añadir), el alemán metió 15 puntos y 3 triples en el último cuarto. Ninguna defensa es perfecta, y este es el punto débil, pero no todo equipo tiene un Dirk, y si está Joakim, espectacular cerrando el tiro, son capaces de ajustar y encontrar el equilibrio casi perfecto en el riesgo que conlleva mandar al defensor interior más arriba.

En definitiva, los Bulls tienen muy claro cómo han de hacer, y así se gana media batalla. Por algo media Liga está copiando a Thibodeau.

  • Dunleavy vendrá bien

Pese a su veteranía (cumple 33 años en septiembre), Mike Dunleavy Jr. me parece un jugador más completo e interesante en este contexto que el jugador al que sustituye, Belinelli. En los últimos tres años, Dunleavy ha metido el 41.1% de sus triples en 5.4 intentos por 36 minutos, mejor registro que el 38.6% en 5.1 del italiano. Es un gran pasador, solidario, y no la pierde tanto cuando pone el balón en el suelo. Además, es más grande y con el tiempo ha acabado resultando bastante buen defensor en equipo, le irá bien dentro del sistema de los Bulls.

Edad aparte, la única desventaja del cambio sea quizá también la pérdida de versatilidad, ya que a estas alturas es difícil poner a Mike de escolta, aunque es la posición menos poblada de la plantilla. De hecho, podríamos decir que a estas alturas los Bulls no tienen ningún jugador cuya posición ideal sea la de 2. Con Butler y Snell por arriba y Hinrich por abajo, Chicago no tiene a nadie en la plantilla en la horquilla entre el 1.93-2 metros en la que están la gran mayoría de escoltas de la Liga (quizá acabe llegando Dahntay Jones, que firmó un contrato no garantizado), y donde se encontraban Belinelli y Hamilton. Aunque esto es casi anecdótico con el buen nivel que mostró jugando de 2 Jimmy Butler la pasada temporada, este año sería más difícil sustituir una posible lesión del de Marquette.

El banquillo y la profundidad siguen siendo un problema en un equipo en el que su propietario, que accedió por primera vez a pagar el impuesto de lujo el año pasado, y fue el primero en probar cómo se vive al borde del límite duro, prefiere gastar cuanto menos mejor. Esta temporada, estarán bastante por encima, al menos si no hay movimientos antes de que acabe el año, y así tienen que cerrar el grupo con jugadores como el inmortal Mike James.

Si los Bulls se mantienen razonablemente sanos (por lo pronto, malo ha de ser que el base se pierda el año entero otra vez), con Teague, HinrichDunleavy, Gibson y Mohammed, además de los novatos Snell y Murphy debería ser suficiente. Pero sigue siendo un banquillo algo flojo comparado con el resto de aspirantes, y teniendo en cuenta que está plantilla presenta más riesgos de lesión que otras.

  • Pagando la novatada

A veces se crea una injusta fama alrededor de cómo un entrenador no cuenta con sus novatos, pero las experiencias con Asik, Butler y Teague, y las minutadas que sigue recetando a sus titulares, son pruebas de que Thibodeau carda la lana. El rookie que más llegó a jugar fue el turco, que se acercó a los 1000 minutos en un año plagado de lesiones para Noah, sin ser muy joven (tenía 24 años y experiencia profesional), y sin pasar de ser el quinto hombre alto de la rotación.

Entre Deng, Butler y Dunleavy, al Thibs del pasado le sobrarían minutos para rellenar los 96 por partido de los dos puestos de ala, y eso por no hablar de la opción de utilizar a Hinrich de escolta. Veremos si el del presente prefiere ser un poco más conservador con el reparto, y hace uso de Snell, que podría ser el mejor tirador de la plantilla actual y beneficiarse del tamaño del resto para escarbar minutos de escolta.

Y si Snell no es el mejor desde el perímetro de este equipo, entonces el candidato al título es Erik Murphy, el otro novato. Lleva 3 años anotando más del 40% de los triples en Florida (los dos últimos con volúmenes especialmente impresionantes) y su habilidad anotadora quizá le permita adelantar a Mohammed como cuarto hombre alto, si los Bulls le necesitan más a él. Será el recurso de 4 abierto que el año pasado buscaron y no consiguieron de Radmanovic, y que está plantilla no tiene desde Brad Miller.

  • Cuidado con la estabilidad

Hablábamos al principio de como Chicago es uno de los equipos que más tiempo lleva conservando su núcleo, pero no sería de extrañar que se rompiera en cualquier momento. Luol Deng es agente libre al final de esta temporada, a Boozer se le podría aplicar la cláusula de amnistía (y ya sólo habría que pagarle un último año de contrato) y los Bulls podrían presentarse con siete jugadores bajo contrato, y unos 12 millones de espacio salarial libre la próxima temporada, simplemente con estos dos movimientos, pudiendo añadir presupuesto si colocan a Dunleavy o Gibson.

Muy catastrófica tendría que ser la temporada y muy clara tendrían que tener la decisión de no renovarle para desprenderse de Deng antes de la fecha límite para traspasos, porque no está la NBA como para perder un año en el que tienes la más mínima posibilidad de ser campeón (y Chicago se ha visto forzado, por la misma rodilla, las dos últimas veces), por lo que no veo que su puesto peligre tanto como piensan algunos analistas, pero Luol no está contento por cómo se gestionó su enfermedad, ni por la falta de interés en la renovación de su contrato, y los Bulls ahora mismo, con el nuevo impuesto de lujo, pagarían unos 20 millones más en salarios que el año pasado: descargar a Deng en el paquete adecuado, a costa de no recibir casi nada, supondría un gran ahorro para un equipo que ya no sobrepasaría el tope superior.

Creo que tendría que torcerse algo muy mucho para tomar una decisión tan drástica, pero lo que es verdad es que de los equipos de élite en el Este, los Bulls son seguramente los que más cerca tienen el botón de semi-reconstrucción. Y también son la franquicia que sigue apareciendo en los rumores de operaciones por ala-pívots que podrían estar disgustados si su equipo vuelve a estar sin aspiraciones este año, como Aldridge o Love.

Los Bulls tienen más flexibilidad de la que parece, y habrá que estar atentos, porque hay posibilidades de que aprieten el gatillo.

adidas presenta las D Rose 4

adidas D Rose 4

La vuelta de Derrick Rose a las canchas es uno de los grandes motivos para esperar con una ganas brutales la vuelta de la NBA y como no podía ser de otra forma adidas ya tiene preparada la cuarta entrega de las D Rose.

Las adidas D Rose 4 vienen con un diseño algo rompedor, como si la zapatilla estuviera partida, de esta forma se quiere representar la personalidad de Derrick Rose dentro y fuera de la cancha. Estas adidas D Rose 4 traen lo mejor de la casa, la nueva suela CrazyQuick, el SprintWeb/SprintFrame para aligerar la zapatilla, GeoFit en el tobillo

La verdad es que visualmente impactan y tiene una gran pinta esa suela CrazyQuick mezclada con el resto de componentes que ya habían hecho de las adidas D Rose unas zapatillas de referencia.

El D Rose Tour de adidas llega a Madrid, con Derrick Rose al mando

Nuestro compañero Javi Martín estuvo el pasado lunes por la mañana en el D Rose Tour organizado por adidas y que como no podía ser de otra forma, contó con la presencia del base de los Chicago Bulls, Derrick Rose.

En pleno centro de Madrid, calle Preciados, en unos conocidos almacenes comerciales, adidas nos quiso presentar el D Rose Tour a su paso por España. Os contamos como pasamos la mañana con Derrick Rose.

Estamos citados a las 11 de la mañana y allí nos plantamos desde bastante antes. Es un stand acotado para prensa pero con visibilidad para todo el que quisiera pasar por ahí y echar un ojo y con las D Rose 773 II de fondo. Todo muy accesible tratándose de una superestrella de la NBA. En primer lugar Rose agradece a adidas la posibilidad que le ha ofrecido de viajar y de conocer lugares ya que siempre ha pensado que no iba a poder disfrutar de estos momentos de relax hasta que no se retirase, además hilando con la segunda pregunta contesta que hacer estos viajes son una manera de pasar tiempo con su hijo y de disfrutar ya que entrenar es mucho más duro y difícil. Aprovechan este momento para preguntarle por si jugará en el primer partido de la temporada, cosa que confirma, ya que se encuentra al 100% de su lesión.

Antes de dar paso a las preguntas de los asistentes realiza la protocolaria ‘planta de manos’ a la que adidas nos tiene acostumbrados con atletas de otras disciplinas deportivas. Tras este acto, nos dan paso a la rueda de prensa como tal, invitándonos a preguntar sobre cualquier cosa aunque como era previsible su lesión y su vuelta a las pistas acapararon bastante protagonismo. En estas preguntas, Derrick Rose nos deja claro que no ha estado parado mientras se recuperaba, los momentos más difíciles los pasó al principio y que durante la temporada 2012/2013 se ha dedicado a trabajar en aspectos tácticos sobre otros equipos, a estudiar videos y a hablar con Thibs para entender mejor el juego desde el banquillo. Esto es algo que nos ha sorprendido puesto que es de sobra conocida la ética de trabajo de este jugador pero el hecho de querer aprender a leer el juego, a entender las situaciones en la pista y a jugar de manera más pausada nos lleva a pensar que si su estado físico se lo permite en su regreso puede que se convierta en un jugador mucho más peligroso desmarcándose de esa etiqueta de base de contragolpe, rápido y que no maneja el juego en estático con la misma solvencia que en transición. O puede que no. Sobre su lesión, poco vamos a decir que no se sepa, comenta que se encuentra al 100% como ya hemos dicho antes, que está preparado para jugar y que va a realizar la pre-season con sus compañeros como uno más.

A la pregunta sobre sus compañeros ha destacado lo que habían hecho este año y destacando también que el equipo que están formando para la próxima campaña son jugadores que llevan trabajando mucho tiempo juntos. Quiso dar importancia a esto porque para él a día de hoy muchas plantillas NBA cambian demasiado de un año para otro y el hecho de contar con los mismos jugadores año tras año les ayuda a formar un vestuario sólido y a trabajar más unidos. También le hemos preguntado sobre Tony Snell, del que ha dicho que ha visto varios videos y que piensa que viene para aportar mucho trabajo, ha alabado sus capacidades físicas y ha comentado que espera que se adapte al equipo y pueda aportar esta misma temporada. A la pregunta sobre Nate Robinson, sus actuaciones en playoffs y su futuro en la franquicia ha dicho que entiende que no vaya a renovar por Chicago porque Nate busca un contrato multianual intentando ganar lo máximo posible y que Chicago no puede ofrecerle algo similar, además ha destacado la labor de Nate, siendo fundamental aportando carácter ganador, capacidad anotadora y liderazgo en pista. Sobre Nikola Mirotic, cuyos derechos NBA tienen los Bulls, comenta que aunque no le ha visto jugar en directo si ha visto varios videos, le gusta mucho como jugador y están esperando a que termine sus obligaciones contractuales y se decida por cambiar de aires.

Le encantaría volver a España para el mundial de 2014 si es seleccionado con el combinado USA pero en principio tiene que ver como vuelve a jugar este año, paso a paso, y luego ya verá si se le abre esa posibilidad. Al ser preguntado por el traspaso de Brooklyn nos ha dicho que no cree que haya tanta diferencia entre la conferencia Este que el dejó en 2011 y la que se encuentra ahora y que sigue viendo el Oeste algo por encima con equipos muy peligrosos y competitivos. Habló sobre Dwight Howard y su firma por los Rockets agradeciendo que siga en la conferencia Oeste ya que en su opinión cualquier equipo que cuente con Howard es aspirante al anillo.

Nos hubiese gustado preguntarle por las zapatillas que calza, las D Rose 3.5, una zapatilla que se ve espectacular especialmente en sus colores rojo y negro, y que destaca por su gran ligereza y comodidad, pero no hubo tiempo para más.

Desde aquí también nos gustaría dar las gracias a la gente de adidas España que nos atendió con una amabilidad exquisita en este evento con el MVP Derrick Rose.