Hablar de las Nike Hyperdunk es probablemente hacerlo de una de las zapatillas más usada en el planeta para jugar a baloncesto. Desde el 2008 este modelo de la marca del Swoosh es todo un referente para jugadores de todas las edades y niveles, desde la NBA, hasta las ligas de infantiles de tu ciudad, siempre verás unas Hyperdunk.
Para empezar a lo grande el verano, llega el nuevo modelo de las Hyperdunk, con toda la tecnología nueva que Nike ofrece: Lunarlon en la amortiguación, Flywire para la sujeción e Hyperfuse para hacerlas más transpirables.
Nuevo look como no podía ser de otra forma, en una zapatilla que la parte interior será de un color y la exterior de otro, un detalle más que jugón, que personalmente me gusta mucho.
A la venta el próximo mes de julio y ya os digo desde ya, que os vais a cansar de verlas durante el próximo Mundial de finales de verano y sobre todo en la próxima temporada de la NBA. Vuelve un clásico.
Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.
El ambiente en el AT&T era de fiesta. Nadie quería perderse el partido donde la venganza podía cumplirse. Toda la ciudad de El Alamo apoyando a los Spurs para finiquitar Las Finales y llevarse así el 5o anillo. Todo estaba en orden y el guión fue el previsto…incluso mejor.
Para aquellos que ven el baloncesto sólo un rato o el último cuarto (sí, los hay), seguramente el partido de ayer sería otro más, una victoria clara del equipo local y la fiesta del Larry O’Brien. Pero el partido fue de todo menos aburrido.
Miami movió una pieza que seguramente nadie esperaba, desconocemos si por soltar una medida desesperada o creyendo 100% en ello. Ray Allen saltaba de titular siendo (Wario) Chalmers el sacrificado. Miami salía sin bases puros. La jugada salió bien.
El equipo de Spoelstra y sobre todo Lebron James fue el primero en dar, y encima lo hizo a lo grande con un parcial de salida casi escandaloso y metiendo una diferencia de 16 puntos a favor de los playeros. James a sus anchas, a lo G2, mientras que la defensa apretando desde siempre con James unido a Parker en un emparejamiento que el francés no pudo superar. Las cosas pintaban bien para Heat. Hasta que se demostró que el banquillo de Spurs es algo más.
Mills, desde las antipodas con amor y junto a un ETERNO Ginobili, supieron contrarrestar la salida en tromba de Heat, para al final acabar con un marcador de 29-22 el cuarto con 17 de Lebron.
No sabemos si este fue el último cartucho de Miami, pero esa pinta tuvo. A partir de este momento, la máquina engrasada de Popovich empezó a funcionar. Duncan destrozaba una y otra vez a Haslem, mientras que Leonard empezaba a poner su candidatura al MVP encima de la mesa y encima a lo grande, tanto en un lado, como en el otro de la pista, ya que James nunca volvió a ser el mismo.
El mate de Ginobili levantó a todo el mundo de sus asientos, a un servidor incluido, uno de esos mates que cambia tempos de partido, que levanta aficiones y que enciende al público de cara a ese objetivo común llamado anillo. San Antonio lo quería ya. Ahora mismo.
La segunda parte fue la prolongación de lo que habíamos visto en los G3 y G4, la apisonadora Spurs en pleno funcionamiento, ayudado (o provocando) un atasco en Miami que ya nunca supieron remontar. Splitter se saciaba del tapón que le metieron el año pasado, con uno similar a Wade. Misma jugada y Mills metía otro triple más. Otro más de nuevo. Ginobili de 3. Fin. Game Over.
Spoelstra hizo una de Popovich sacando de forma totalmente desesperada a los defenestrados Chalmers y Beasley, pero no salió. Mientras El Aborigen Mills seguía enchufando de todos colores y encima Oh La La Parker, sin enchufar hasta el momento, se unía a la fiesta, para que ésta fuera ya perfecta. Leonard MVP y dejando de ser promesa.
Pocas cosas quedan por decir de estos Spurs o tal vez sí y lo hagamos en un futuro cercano. La NBA tiene un digno campeón, el mejor equipo del mundo es campeón…y mientras Popovich sonrie maliciosamente y piensa: Vengados…
Sofi Del Día: Para Adam Silver, que dijo una frase que fue perfecta para definir a Spurs… «You show the world how beautiful this game is». AMEN.
Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.
Cuando Leonard empezaba fallando un triple completamente solo en una de las primeras posesiones del partido, parecía que San Antonio volvía a la mortalidad, regresando a la media después de un partido memorable e histórico, como Baumgartner de la estratosfera. Pues parecía mal.
Los Spurs volvieron a llevarse por delante a Miami, y aunque quizá estuvieran algo menos brillantes que en el partido anterior, en este destrozaron la voluntad de Miami por completo. LeBron metió 19 puntos en un cuarto, en un partido de las Finales, y los Spurs, ni cosquillas.
Estoy seguro de que podríamos ver los dos últimos partidos de las Finales con la pista de sonido sacada de Trainspotting, y quedaría perfecto. Mientras cuadres la euforia de la heroína con las posesiones de San Antonio, y los efectos devastadores con las de Miami, las frases adaptadas para el cine de Irvine Welsh, funcionarían aún mejor que las de Breen (que ya sabemos que no viste de Tommy), Van Gundy y Jackson.
Los Heat no hicieron absolutamente nada mejor que San Antonio. Nada. No ganaron ni en la estética de las jugadas destacadas, que está vez también va del lado de los Spurs con el mate tras rebote ofensivo y el casi poster a Birdman de Leonard y los pases de Diaw. Es más, si no lo supiéramos, y no enfocaran de vez en cuando a Boris hombro a hombro con LeBron, sería hasta difícil determinar, después de lo visto ayer, quién tiene la ventaja en capacidad atlética.
San Antonio selló la pintura a prueba de LeBron, retó al resto del equipo a batirle, ellos no pudieron, y mientras, la máquina de movimiento perpetuo y pase extra estaba a tope de gasolina. Cuando nos quisimos dar cuenta ya había pasado un cuarto y algo, los de Pop ganaban de 20 y esto había durado menos que cinco duros cuando probabas una máquina nueva en las recreativas.
San Antonio y James han vuelto al pasado durante dos noches, a las Finales de 2007 más concretamente. Nadie más de Miami se presentó a jugar. Si no fuera por las camisetas blancas y los ricachones pitando y yéndose del partido poco después del descanso, podríamos pensar que esto era Cleveland. Tanto los Spurs como James son una versión más bonita y mejorada de lo que teníamos por entonces, pero el desarrollo de los acontecimientos ha seguido el mismo patrón, repetimos una vez más… las dos últimas noches.
Porque no olvidemos que, jugando un poquito a la ciencia ficción, en un universo paralelo en el que MacGruber no se carga el aire acondicionado, esto podría ir 2-2, o peor aún, con San Antonio sufriendo el golpe moral que ahora ha dejado malherido a los de Florida si se hubieran puesto 2 abajo en su campo. O los Heat estaban ya barridos, y Daimiel pasándoselo pipa en el Bongos Cafe en lugar de camino de San Antonio.
Pero como Greg Oden no tiene ruedas, y no es una bicicleta, en estas nos encontramos. San Antonio tiene la mesa puesta. Eso sí, si Miami se levanta de esto, sería la remontada más épica en la Historia de la NBA. Eso es lo que está en juego.
Sofi del día: Jeff Van Gundy hablando del Mundial de fútbol. Los únicos momentos en cuatro años en los que un americano se interesa por el soccer.
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Quiero empezar la crónica de hoy haciendo una pregunta a todo aquel que en estos momentos está perdiendo un rato de su vida en leer las (normalmente) tonterías que escribimos por aquí, habéis visto el primer cuarto del partido de anoche? Si la respuesta es negativa, dejad todo lo que estéis haciendo, incluido esta crónica y poneros a verlo YA, pero YA, es decir, no podéis hacer otra cosa… ale, id y luego seguimos.
…
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Ahora para los que sí han visto el partido…y para aquellos que ya han visto el primer cuarto, viene otra gran pregunta: qué tal? bien? ya se os ha pasado el calentón? teníais pañuelos cerca? esperemos que sí, porque lo que vimos anoche en el American Airlines fue probablemente una de las exhibiciones más brutales que jamas se ha visto en una pista de baloncesto.
Vamos a los números, esos que tan poco me gusta, por el tema del boxescorismo, pero que para hoy vienen más que bien para explicar lo que vimos anoche. Y nada mejor que hacerlo que ver el cuadro estadístico de ese 1Q. (pinchar para ampliar)
Alucinante, sólo prestad atención a los tiros de campo de SA, sólo 2 fallos, sólo 2!!!!! y ya luego no digo los 100% de todos, pero es que si sumamos los tiros libres, nos encontramos con un brutal, tremendo y orgásmico 24/28!!!!! increíble.
Dejemos los números. Vamos a las sensaciones. El equipo de Popovich del primer cuarto y tal vez de toda la primera parte, es la máquina engrasada perfecta de jugar a baloncesto. Un juego basado en el equipo, con una circulación de balón elavada al máximo, donde se busca el bien común. Encima enfrente no estaban los Bobcats o Sixers, no, estaban los actuales campeones de la NBA, un equipo que defiende como nadie y al cual apabullaste durante casi 24 minutos.
Anoche también entró en acción una figura que no lo había hecho hasta ahora, como es Leonard, que sacó su aura de gran jugador tanto en ataque como en su defensa a James, estando muy pegado siempre y sin dejar maniobrar mucho al 6 de los Heat.
Evidentemente San Antonio no aguantó este ritmo, eso ni en el 2K, ni en el NBA JAM, si lo hubieran hecho, estaríamos ante el mejor partido de la historia, pero no fue así. Heat no se escondió hasta el final, reduciendo la ventaja (que llego a ser de +25) a digitos simples, con lo cual, hubo un run run de remontada en el pabellón. Aún así, Leonard siguió con su partido y Danny Green empezó a demostrar.
Pequeños detalles también se vieron anoche. Popovich volvió a sacar a Diaw de inicio, fue un poco la de Bonner contra OKC; pero bien hecha. También se volvió a repetir lo de no jugar a Duncan con Splitter, otra que le salió bien contra OKC… y anoche, le salieron ambas. Por su parte, el ajuste defensivo de Spoelstra en la segunda parte, casi lleva a Miami a dar la remontado, algo que hubiera sido de traca. Lewis sigue demostrando que es más que válido y ayer siguió más que acertado en el tiro desde fuera.
Ganas tremenda de que sea ya jueves…o viernes por la mañana.
Sofi del Día: Al primer cuarto de SA. Nada más que añadir.
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Con el aire acondicionado funcionando sin problemas en el AT&T y después de haber sobrevivido el propio pabellón a un concierto de Romeo Santos, San Antonio Spurs y Miami Heat se volvieron a enfrentar anoche en el segundo partido de Las Finales (sí, The Finals mola, pero leñe, vamos a llamarlo así).
Si separáramos el partido por cuartos y viendo para quien ha sido cada uno, el partido de anoche sería claramente lo siguiente: 1Q SA, 2Q MIA, 3Q Lebron, 4Q MIA.
Con casi 20 grados F menos en la pista Spurs empezó el partido queriendo poner las cosas en su sitio desde el salto inicial, basando todo (o casi) en el juego interior con un Duncan a un nivel que muchos se preguntan cual es su secreto para, como un buen vino, mejorar con los años. Si encima sumamos a la fiesta a Oh La La Parker que se puso a asistir como antes de sus molestias, todo iba rodado para el equipo de Lupitalandia. 1Q SA.
El balón siguió fluyendo entre las manos de los jugadores de Popovich, hasta que de repente el partido entró en una espiral de imprecisiones, pérdidas y cosas raras que entre unas cosas y otras, hicieron que Heat pillara un parcial de 9-0 para igualar todo. James empezaba con su recital, esta vez tocaba la pintura y sus más que conocidas entradas a canasta. Esto sumado a la mejora defensiva general de Spoelstra (vamos, lo que han ido haciendo todo el año) y a un Bosh que está especialmente motivado en esta parte final de la temporada, hizo que todo llegara igualado al descanso. 2Q MIA.
La segunda parte nos deparó uno de los cuartos más tremendamente molones que recuerdo en mucho tiempo. Intensidad, árbitros dejando jugar, Ginobili haciendo lo que sólo Manudo sabe hacer y sobre todo con cuLebron James en modo desatado enchufado 2 suspensiones seguidas que fueron una delicia para todos. Espero que la gente que sigue diciendo que James es sólo físico, sí, parece que aún hay, vieran este cuarto para comprobar lo equivocados, o en este caso, lo suspendidos que están… Incréible cuarto con 10 cambios en la delantera del marcador. Pero sin duda: 3Q Lebron.
El desenlace del partido fue todo lo que nos gusta juntado en un cuarto. Igualdad desmesurada, grandes jugadas y todo decidido por esos pequeños detalles que hacen grande el baloncesto. Hubo tal vez una jugada clave que igual ha pasado muy desapercibida, pero que no quiero olvidar de mencionar… el presunto codazo a Parker, que pasó de ser una jugada de 4/5 ptos, a ser 4 tiros libres fallados por SA. Los primeros los falló un Oh La La aún renqueante de la jugada y los segundos Duncan, bastante seguro hasta el momento. Fue un momento clave, que igual luego no tuvo importancia, pero Spurs se fue sin anotar nada en esta jugada.
Después vino el triple de Bosh, los tiros de Lebron y sobre todo esa sensación general de que el partido se lo había llevado el ex-MVP a su terreno, ganándolo él con todo su repertorio en la segunda parte. 4Q MIA.
Partido James.
Sofi Del Día: Ray Allen, por ser un chivato de mucho cuidado en la jugada de Ginobili que intentó amagar un pase cometiendo dobles…
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Vamos por partes. Que hay mucho que contar del primer partido de The Finals (o Las Finales como se pudo ver en los carteles de publi del AT&T Center).
Empezamos por un factor que poco a poco se vio en el pabellón: No iba el aire acondicionado. Bien. Partido a lo old school de aquellos de pelos a lo afro, permanentes, camisetas de cuadros y patillas peludas y grandes. Calor para los dos, calor para todos.
El partido empezó a un ritmo alto, al ritmo que querían los de SA. Popovich salió con su quinteto alto mientras que Spoelstra siguió tirando de Lewis, primeras incognitas resultas de la noche. Esto hacía que o bien Duncan o Splitter o a veces ambos, tuvieran que salir mucho fuera para contrarrestar los tiros de Bosh o el propio Rashad. Pero además surgió otro factor que salió del banquillo con un ritmo increíble: Manudo, que le dio otro ritmo diferente con sus triples y sus asistencias, haciendo de su salida un impacto perfecto en el partido.
Mientras los jugadores seguían sudando y sudando…
Pero si Spurs tenía a Ginobili, Heat (a parte de calor…sí, lo se, es malo…) tenía a Wade, que junto a Bosh fueron igualando el partido a cara estampida de San Antonio, los cuales seguían ajustando en defensa, haciendo movimientos interesantes con Duncan y Diaw en pista. Con ellos, SA jugaba una zona extraña, donde Duncan dejaba bastante libre a Lewis para que se fuera a las esquinas, mientras que Diaw sí salía algo más a Bosh. Ambos jugadores de SA, cerrando siempre en caso que la jugada fuera a la zona. Interesante, muy interesante.
Pero en el 3Q el ritmo cambio después de un gran inicio de los Heat, donde sólo Ginobili era capaz de aguantarlo (bueno y Duncan que poco a poco iba a la suya…). Lebron parecía despertar y Ray Allen a base de triples y entradas a canasta metían a los Heat muy dentro del partido. Mientras Popovich se cabreaba con las perdidas en un 3Q muy raro, donde hubieron muchas imprecisiones y donde la sensación de agotamiento de los jugadores debido al calor se empezaba a notar.
Seguía haciendo calor…mucho calor…
Llegamos al final con Splitter empezando a destrozar la defensa de los Heat…sí Splitter, pero un 3+1 de Bosh ante un Duncan que salió algo tarde daba un +7 más que divertido para las esperanzas de los Heat. Mientras Lebron se le veía agotado, cansado y pidiendo el cambio. Todo se estaba jugando al ritmo que querían y gustaban los de Miami, pero en una entrada a canasta Lebron dijo basta y acusado (probablemente) por el calor y el ritmo, sus piernas no pudieron más y apenas pudo llegar al banquillo. Adiós Lebron. Hola Danny.
No había hecho absolutamente nada en el partido, pero surgió su figura, la figura de Danny Green que ya fue clave en las finales del pasado año. 3 triples casi seguidos, un mate en contra ataque, hizo que la temperatura en la ciudad de El Alamo subiera más todavía. Leonard. Parker. 2 triples más para sentenciar a unos Heat agotados con un Lebron extasiado en el banquillo con la cara desencajada.
31-9 fue el parcial final, con un BRUTAL 14/16 en tiros de SA en el último cuarto.
Calor, seguía haciendo calor… pero el domingo será otro día….
Sofi Del Día: A la gran Doris Burke que después del grandioso podcast junto a Zach Lowe donde reconoció que Popovich casi le hace llorar…ayer preguntó a Pops por las perdidas…lo mismo que el entrenador de SA le respondió en su día.
Te despiertas sobresaltado. Has olvidado respirar, algo que nunca fuiste consciente de haber aprendido. Tu caja torácica es el tambor de una batería que toca Lars Ulrich, y el concierto está en su momento más dulce. Tu espalda parece mucho más grande que el lecho donde yaces, y sientes que vas a caer por ambos lados. Las leyes de la termodinámica no se aplican en este mundo.
Echando la mano a un lado para tratar de retrasar lo inevitable, encuentras una figura amiga, que te hace recordar que al menos estás a salvo, y que no vas a ninguna parte.
Más tranquilo, tu habilidad para pensar se va recuperando. No ves el menor atisbo de luz, y entre jadeo y jadeo puedes oír la electricidad del gadget que te dejaste enchufado, así que intuyes que es plena madrugada. Mañana te tienes que despertar pronto, y necesitas estar alerta cada minuto del día, pero aún convenciéndote de la necesidad, no puedes descansar. Darás vueltas, comerás techo, dejarás la forma de tu cara en la almohada, y nada funcionará. En algún momento, de puro abatimiento, te quedarás sin consciencia otra vez, hasta que sea la hora.
Es el fracaso, que vuelve otra noche más. Como todas y cada una.
Y no entiende de cerraduras, sistemas de alarma ni órdenes de alejamiento. Es lo que tiene que salga de dentro. Durante el día lo engañas teniendo a tu mente constantemente pendiente de alguna otra batalla. Incluso a veces, te crees que desaparecerá para siempre, tras una buena cena acompañada con dos copas de ese vino que tan cuidadosamente has elegido, pero tú tienes tus planes, y él los suyos. Es agotador escapar, y no puedes evitar ser tristeza por momentos.
Diseccionas las causas, el contexto y los protagonistas de tu mal. Te preguntas qué salió mal. Qué pudo salir peor. No te perdonas tu parte de culpa, y lo único que deseas es poder volver atrás. Lo cambiarías todo por tener una sola oportunidad de regresar al punto donde nació tu obsesión, porque sabes que es imposible vencer a un enemigo que se hace cada vez más grande.
Nadie lo comprende. El resto de lo que te rodean, te dicen que todo funciona. Los halagos siguen llegando, pero no alcanzas a comprender cómo ni porqué le tienen tanto aprecio a lo que para ti es mera rutina, deber moral. Consuelo tan barato y efímero que no cabe en su misma frase. Menciones a la paciencia y al destino que, váyase usted a saber por qué, te tiene que tener guardado algo bueno. En el peor de los casos, alguien se arranca por Coelho o uno de sus facsímiles. «Tendrías que estar contento».
Y una mierda. Sólo tienes una esperanza. Seguir trabajando, estar preparado para cuando llegue el momento.