PO Desde El Sofá (XII): A medio gas

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

No tenía muy claro por qué partido optar hoy para ver de la jornada de anoche en la NBA, por un lado tenía lo que podía ser una batalla (y vaya que lo fue…pero de otro estilo) en DC y por otro tenía la ocasión de ver a Warriors contra Jazz. La verdad es que me picaba la curiosidad el tema Warriors, por verles después de ‘tanto’ tiempo y por ver al Druida Snyder qué podía hacer después del repaso del primer partido, así que, como Jimmy, me fui a La Bahía.

El partido empezó como creo que toda la humanidad esperaba, es decir, con un ritmo frenético por parte de los de Kerr Brown, con un inicio que hacía prever un partido que pronto se acabaría y donde veríamos muchos minutos de McAdoo.

Hay que ser claros, con Golden State jugando a ese ritmo nadie puede hacerle frente. Así de claro y contundente, ese nivel de exigencia y de superioridad en ambas partes de la pista es sencillamente de excelencia y ni nada ni nadie puede hacer nada contra ellos, pero Snyder tenía un pequeño as en la manga y lo sacó a relucir en el segundo cuarto.

¿Forma de cortar este ritmo? Haciendo faltas. Pero no de la forma en plan hacka que a lo mejor nos viene a la mente, no, esta vez la táctica era sencilla. Cada vez que un jugador de Golden State salía a todo velocidad de cara al aro, se le para a mitad de la cancha y hacer el 5vs5 que tanto gusta al ritmo lento de los de Salt Lake City.

De esta forma tan sencilla, Utah se metió en el partido y poco a poco, la ventaja que parecía que iba a ser definitiva se fue bajando y con Hayward a la cabeza, Jazz se lo fue creyendo.

Aún con este ritmo, siempre el partido daba la sensación de estar a 3 triples locos de Curry de partirse e irse todo al garete, pero Jazz aguantó cada una de las embestidas de Warriors, pero sin llegar a pegar ese estirón definitivo para poner el partido a sus pies.

De hecho, la sensación que daba es que Golden State, aún yendo a un ritmo que para nada le gusta, estaba bien en el partido y prueba de ello fue que nunca dejó de comandar en el marcador desde el inicio hasta el final… y en toda la serie hasta ahora.

Aún así, me gusta el movimiento táctico de Snyder, que estaba claro que tenía que hacer, porque o bajaba el ritmo o las posibilidades de Utah de hacer algo son las mismas de que La Crónica Desde El Sofá juegue el All-Star Game.

Sofi Del Día: Todo el mundo habla de las zapatillas de los amigos Ball, pero no, el Sofi del Día se lo vamos a dar a toda la gresca que pasó ayer en el Verizon Center de DC, sobre todo el placaje de Oubre.

PO Desde El Sofá (XI): Primera de ley

Los Cavaliers ganaron el partido que abría la serie y por primera vez lo hicieron de forma convincente y con total tranquilidad. LeBron y Kyrie estuvieron magníficos, la circulación de balón fue precisa y segura cuando la pusieron en marcha, y no dejaron en ningún momento que el ataque de los Raptors explotara.

El partido comenzó con Cleveland por delante desde el principio, y pudo haber sido peor para Toronto por lo desguarnecidas que estaban las esquinas, desde donde los Cavaliers pudieron encontrar aún más acierto. Un espectacular mate de James tras pase a tablero de Irving ponía un 10-2 que hizo a Casey parar el partido, y aunque los Raptors estuvieron más atentos en defensa, en ataque sólo sacaban réditos del contraataque: a media pista los dos-contra-uno a Lowry, y sobre todo, a DeRozan, eran un éxito ante la incapacidad de Toronto para encontrar el hombre libre o mejor emparejado. A pesar de sufrirlo en la ronda anterior ante Milwaukee, los Raptors se enfrentaron al trap como si no hubieran visto uno en su vida. El poquísimo acierto en el poste bajo de sus hombres altos, Valanciunas de vuelta al quinteto titular incluido, no ayudó. Toronto acabó con 18 puntos el primer cuarto.

Con banquillos en pista, los Raptors ya encontraron aro. Con Ibaka y cuatro pequeños, y el campo más abierto, Lowry sí supo castigar el hombre extra que le mandaban en los bloqueos, y con acierto en las suspensiones, comenzaron a anotar, y a reducir la ventaja. Enfrente, el quinteto de LeBron y tiradores suplentes no tuvo el acierto habitual, y los Raptors redujeron a 2 una diferencia que había llegado a los 18. Lue volvió a los titulares, y un par de triple rápidos de Smith y Love volvían a separar a los equipos. DeRozan y Patterson no tuvieron el mismo acierto que Lowry e Ibaka con las suspensiones y un par de costosas pérdidas mandaba a 14 la diferencia al descanso, en una primera parte en la que Irving poco a poco había escarbado 16 puntos.

Al volver del intermedio, Toronto tenía las cosas un poco más claras: mandaban hombres extra (habitualmente Lowry) al bloqueo a DeRozan para darle más opciones, posicionaron a Valanciunas más cerca del aro para poder anotar y presionaron más a Irving en defensa. Consiguieron meter a DeMar en el partido, pero LeBron cogió más protagonismo en la anotación y los Cavs ampliaron la ventaja. La respuesta de Casey para parar el torrente Cavalier fue mandar a Tristan Thompson a la línea, pero el Hack-a-TT sólo duró una posesión después de que anotara ambos. Cleveland cerró el cuarto en una nota alta, con movimiento de balón preciso y contribución de todo el equipo con LeBron en el banco, llevando la diferencia a las dos decenas.

El último periodo empezó como es habitual en ambos equipos en los cuartos pares, con el LeBron vs. Lowry y sus banquillos respectivos, y se desarrolló en alto ritmo, con poca precisión y saldo de empate técnico. Toronto no fue capaz de reducir la ventaja y a falta de dos minutos Casey sacó la bandera blanca.

Veremos que ocurre en el siguiente, porque esperamos más guerra de Toronto…

Sofi del día: Si miramos al boxscore PJ Tucker metió un único triple anoche… que podrían haber sido cuatro, si no tuviera un pie en la línea en tres aciertos más. Anoche les dio igual, pero si este partido hubiera sido uno de los de la anterior serie, podría haber sido muy costoso.

PO Desde El Sofá (X): El verde vuelve

Los Celtics anoche se llevaron la que, me atrevo a decir, es la victoria más clara en la Historia de los Playoffs NBA para un equipo que tardase, como los toros, seis minutos seis, en coger su primer rebote.

Washington abrió con un parcial de 16-0, con Marcin Gortat dominante, mientras los Celtics tardaban menos en hacer un cambio y volver a su anterior quinteto titular que en anotar un punto. Pese a todo, ganaron de 12, y como se suele decir, no pareció siquiera tan ajustado.

Isaiah Thomas, que venía de pasar la noche anterior en Washington (estado) en el entierro de su hermana, en lo que parece la pesadilla que nunca acaba, perdió un diente por el camino, y pese a ello, fue con sus triples, y junto a Kelly Olynyk, el que redujo la brecha inicial y evitó que el inicio pasara de malo a terrible. Y no paró ahí, porque fue un dolor de muelas constante (chiste intencionado) para la defensa de los Wizards toda la noche, hasta acabar con 33 puntos. Bien acompañado en ataque por un Al Horford que se quedó a un rebote del triple doble, Jae Crowder que anotó 6 triples y Marcus Smart y Avery Bradley que le echaron una mano con la defensa a Wall (al que amargaron pese a lo redondo de su número de asistencias) y Beal, prácticamente todos los jugadores importantes de Boston salieron ayer enchufados y eso les permitió una victoria tan clara.

Fue un partido con mucho cambio de quinteto, acrecentado por la falta de hombre altos de los Wizards, que perdieron por una fuerte torcedura de tobillo a Markieff Morris en el segundo cuarto. Tras el fulgurante inicio de Washington, Stevens volvió a los dos hombres altos, sacando de nuevo a pista tres partidos después a Amir Johnson, pero cuando Brad identificó que el problema no era ese, el ala-pívot no volvió a pista. En su lugar, y debido a las circunstancias, se inició una carrera que ríete tú de la espacial en la Guerra Fría por ver quién podía jugar más pequeño y rápido sin sufrir las consecuencias, que alcanzó el punto álgido cuando Brooks puso en pista un quinteto con  Porter de pívot. Al inicio de la segunda parte, Stevens salió con el que probablemente sea su mejor quinteto, con Smart por Gerald Green y fue el mejor periodo de los Celtics. En esta serie, y sin tanta necesidad de escalonar para enfrentarse al desangelado banquillo de los Wizards, no me extrañaría que pasase a ser el titular, y veremos cómo responde Brooks, que (sin Morris) no tuvo respuesta para ese grupo.

Al final, todo el esfuerzo de los Wizards fue en vano, porque los Celtics no pararon de anotar, y como lograron según avanzaba la serie contra Chicago, fueron capaces de parar la sangría en los tableros. Pese a que tardaron casi un cuarto en igualar el partido y otro en ponerse por primera vez por delante, a mediados del tercero, entraron con una ventaja de 15 puntos al último periodo, un vuelco de +31 puntos en lo que era poco más de medio partido. Un último cuarto inspirado de Bojan Bogdanovic acercó mucho a los capitalinos, que llegaron a ponerse a 3 pese a no jugar mucho mejor, pero entonces Stevens sacó de lo más profundo de su perrera al Bogdanovic-stopper novato Jaylen Brown, que además le recompensó con un triple en una noche en la que los Celtics metieron casi la mitad de sus 39 intentos.

No pudieron o no supieron los Wizards atacar a IT en defensa: Stevens incluso abrió el partido enfrentándole directamente a Wall, y aunque ese parcial de 16-0 parezca desde fuera lodo de aquel polvo, fue no el caso. Eso sí, con la necesidad de cambiar cosas, el final del parcial coincidió con el cambio en la estrategia del entrenador Celtic, que no volvió a emparejar a los bases estrella y cuya apuesta salió bien porque siempre estuvo lejos de la acción para no ser castigado. Y cuando sí lograron ponerle uno contra uno, en una ocasión en la que Porter se lo llevó al poste bajo, ni siquiera fueron capaces de salir con puntos de ahí. En el otro lado, el p’n’r central en el corazón de la acción, y la circulación de balón si Thomas se veía abocado a soltarlo, fue suficiente para sacar buenos tiros todo el partido. Cuando empezaron a entrar, la cosa estuvo finiquitada.

Magnífica apertura de serie para los Celtics, y sí, la determinación, el corazón, el orgullo, el coraje, el #ItsNotLuck y todo eso, pero en el partido de ayer, y en la racha de cinco victorias seguidas en Playoffs que llevan, hay también muchísimo talento.

Sofi del día: Washington no puso de su parte para que este partido fuera memorable, y es una pena porque el partido tenía nombre: el «You can’t handle the tooth«, el mismo día que en la otra punta del país retiraban a Paul Pierce no podía ser más perfecto.

Episodio 104: The Armadillo Podcast

Para ser algo diferentes al resto, nos inventamos unos mini premios para esta primera ronda de PO, donde vamos a elegir el mejor partido, la mejor serie, decepciones, sorpresas, MVP…siempre con el Armadillo cerca…

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox y en YouTube. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

PO Desde El Sofá (IX): Ambiente raro

El partido pivotal, el quinto partido de una serie, siempre dicen que es de los que decantan claramente hacia donde va a ir una serie. En este tipo de partidos siempre encontramos ambientes hostiles, un público local que está más cerca de la histeria colectiva que otra cosa, pero ayer en DC la cosa parecía un simple partido más. Raro.

El inicio de partido fue más que igualado, como más o menos estaba siendo la serie, con ambos equipos con sensaciones parecidas a lo que vimos en el final del anterior partido, donde parecía que se jugaba al tempo que marcaba el equipo de ATL, además el tiro exterior de Wizards no entraba ni sin querer, con un Wall desacertado, más distributivo que pensando en su anotación personal (de hecho, no se estrenó hasta entrado el segundo cuarto).

Por su parte, Hawks se mostraba muy sólidos tanto en defensa como en ataque, con un Dentnis Schröder esta vez sí acertado y bastante motivado con el ambiente no-hostil de jugar fuera de casa.

Esto tenía que cambiar, y la cara de Brooks reflejaba en el banquillo que alguna tecla había que tocar o si no tocaba viajar a Cocacolalandia con un match ball a las espaldas, algo que nunca se quiere, así que esa tuerca que había que volver a girar era la defensa, la cual subió enteros para con ella subir también el ritmo de ataque y ganar el tempo del partido para llegar con todo por decidir a la segunda parte.

Otto Porter enchufó un par de triples para empezar la mitad final del partido en lo que parecía que iba a ser el interruptor para enchufar a un público de liga regular, pero los de Coach Bud respondieron con otro parcial de 11-0 para de nuevo empatar todo y volver a la zozobra e la grada. Raro.

Hasta que llegó la jugada que despertó a la gente y como no podía ser de otro modo, llegó de la mano de John Wall, que con un mate en penetración marca de la casa, despertaba a más de uno que seguro que andaba sobado por alguno de los sectores superiores del Verizon Center.

Con ya el público despierto, llegamos al final del partido donde todo seguía igualado, y donde el cuerpo arbitral parece que se comió el silbato en la zona de la defensa de Wizards donde básicamente se permitía todo…raro.

Wizards se lleva el pivotal y con ello, la doble oportunidad de finiquitar una serie que les está dejando más dudas que otra cosa.

Sofi Del Día: Para la mujer que dió por saco durante gran parte de la segunda parte a los comentaristas de la TNT, se le oía más a ella con sus gritos que casi a los comentaristas.

 

 

 

PO Desde El Sofá (VIII): Las dos caras

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Esta mañana dudaba entre qué dos partidos ver, además el amado SofiAlert me daba notas muy parecidas al Blazers v Warriors, así que nada, con ganas de ver a Wall elegí el partido que se disputó en ATL, lo que no sabía es que al que realmente iba a ver era a Calderón.

El cuarto encuentro de la serie entre los capitalinos y los cocacolos fue toda una montaña rusa de sensaciones, si te quedas con el inicio, con los problemas iniciales de faltas de ATL, con Wall y Beal enrachados y con esa ventaja de Wizs de 9 puntos, piensas que la serie iba a volver a la casa de Trump con el 3-1 para los de Brooks, pero no. En ese momento de problemas de faltas surgió el banquillo de Hawks, el sorprendente banquillo de Hawks comandado por José Calderón (!!!!!!!!!!) y Kent Bazemore (!!!!!!!!!!!!!!!!!!) con un +24 en los 14 minutos que estuvieron ambos jugando.

Pero saliendo un poco de los números, la verdad es que dio la sensación de que con la entrada de estos dos jugadores, el tempo del partido cambió totalmente, esa ventaja de Washington se fue al garete y Atlanta se metió en el partido para no volver a salir.

A partir de este momento los jugadores de Bud se pusieron las pilas y fueron poco a poco minando a unos Wizards que parece que la excursión a ATL no les ha sentado nada bien, ya que quitando de esas pinceladas al principio poco vimos durante el partido. Algo raro.

Una serie que parecía que iba a ser clara, entre uno de los equipos más en forma del final de temporada, con uno de los jugadores más on fire de esta parte de la competición, contra uno de los que más pereza dan y con un 2-0…. se ha plantado la cosa con un 2-2 y con muchas incógnitas en el lado de los antiguos Bullets.

Dos caras que tuvieron Wizards, que van a tener que ponerse las pilas en estos 3 partidos que quedan para no hacer una cagada digna de las que solía hacer ATL en su día, qué curioso…

Sofi Del Día: Gortat, en medio de una posesión, no se le ocurre otra cosa que ponerse a atarse la zapatilla