Sorpresas o no…

Por el este, todos esperaban que a estas alturas Miami estuviera ya casi clasificado para PO, pero la cruda realidad que el equipo de los Superamigos es un equipo más que ramplón, que sobrevive de las individualidades y que está muy, pero que muy lejos de ser un equipo dominante… ya ni hablamos de superar aquel mítico 72-10, vamos, me parece un insulto…

Celtics sigue a lo suyo, dominando en el este con un equipo un año más viejo, pero con un Rondo que parece que ha dado otro paso adelante y todo después de quitarse la cinta… claro este no se podía cortar más pelo, así que bien. O’Neal está encajando mejor de lo que muchos se pensaban en el equipo y está aprovechando claramente la baja de Perkins, con lo cual, junto al Otro, hacen del juego interior de los Celtics algo más potente, aunque el amigo Jermaine aún no ha hecho gran cosa. El resto, van a la suya como siempre.

Los Magic es el equipo del que nadie habla, pero que sigue ahí. Ha mantenido el bloque y eso se nota, ya que los de Van Gundy siguen ganando y ganando, con esa aportación/cambio que ha sido el ingreso al equipo de Quentin ‘Ex-Brandy’ Richardson. Ahí junto a los Magic, están los Bulls, eso sí, sin Boozer aún lesionado pero con Rose a un nivel tremendo, este es un equipo muy a seguir…

Sorprendente el caso de los Cavs, nadie le daba más de 20 victorias y actualmente, a pesar de su horrorosa camiseta, se encuentra a 0.5 victorias de los Heat. Es curioso lo de este equipo, parece que hayan dicho: vamos a demostrar que con cuLeBron no se acaba el mundo y de hecho lo están demostrando con una buena rotación y muchos jugadores por encima de los dobles dígitos de media en anotación. Sin duda Mo Williams, Varejao y sobre todo JJ Hickson han dado ese paso adelante… y sobre todo la dirección en el banquillo de Byron Scott.

Entre las decepciones (y ya no se si meterlo aquí o verlo como algo normal) los Knicks, que aún con Amaré no dejan de ser un equipo normalito, ramplón y del grupo del ni fu ni fa, queda demostrado que hay que rodear bien a un jugador y que sobre todo Felton no era el base indicado… pero quien sabe, aún queda liga…

Cambiamos de conferencia y vamos a la que todo el mundo dice que es el oeste más flojo de los últimos años. Una grandiosa sorpresa asoma en lo alto de las tablas clasificatorias, New Orleans Hornets.

El equipo de Chris Paul está sorprendiendo a todo el mundo, con un juego sin complejos y sobre todo con un Chris Paul a nivel de MVP que está guiando al equipo a un record sorprendente de victorias, poca gente daba algo por estos Hornets. Okafor parece que ha despertado y empieza a apuntar todo aquello que se le veía cuando llegó a la liga pero que todavía no había demostrado. David West hace de Davis West y la incorporación de Ariza les ha venido muy bien a los de New Orleans para asentar aún más el equipo. También mencionar el papel de Monty Williams, el entrenador de los Hornets, el cual después de pasar 5 años de asistente en los Blazers, debuta en la NBA y está haciendo que todo el mundo se fije en sus Hornets.

El resto, todo con una calma tensa, en Lakers, a pesar de las 2 derrotas seguidas, una de ellas con record por parte de los Suns, el equipo sigue en la linea marcada por Phil Jackson, donde este año sobretodo me está sorprendiendo el aporte del banquillo de gente como Shanon Brown, Blake o el propio Barnes, a parte de Odom, que parece que jugar con USA y casarse (y supongo que comer gominolas…) le está sentando más que bien, será curioso ver cuando Bynum esté sano (!!!!!!) que hará Phil con él, lo dejará en el banquillo o lo pondrá de titular. Gasol y Kobe a lo suyo, es decir a niveles altos a más no poder.

En San Antonio parece que le han dado algo al amigo Duncan, parece más joven que nunca y está demostrando que los Spurs no están para nada acabados y pueden dar mucha guerra en este oeste donde Rockets echa mucho de menos a Yao y los equipos, llamados a animar (Clippers, Kings, Warriors) no van a dejar de ser eso… animadores y los Thunder de momento aún no son ese equipo que sorprendió a todos el año pasado, tal vez por eso, porque todos están ya avisados de Durant & cia.

La liga sigue su curso y casi un mes después hay sorpresas positivas o negativas… pero a veces si lo pensamos bien… igual no son tan sorpresas no?

Pregunta de la semana: Cuánto va a tardar Pat Riley en coger las riendas de los Heat?

22 triples

22 triples, una auténtica barbaridad, de hecho es la segunda mejor cifra, tan sólo uno menos que los 23 que se marcó Orlando Magic en su día, pero vamos a mirar los números de otra forma diferente.

Las estadísticas de Suns dice que se jugaron 40 triples, de los cuales entraron 22, pero lo divertido viene al ver que tiros de 2 se jugaron 44 y metieron 21!! es decir, anoche los Suns, metió más de 3 que de 2.

Otro número que sorprende mucho, Lakers tiró 96 tiros en total, metiendo 47, mientras que Suns tiró 84 veces a canasta metiendo 43, es decir, Lakers metió más canastas que Suns, pero claro, sólo 9 triples frente a los 22 famosos.

Los números no mienten y dejan a la clara que a pesar de meter 22 triples tan sólo se ganó por 5, con lo cual, si Suns hubiera tenido un día muy bueno (y no uno brutal como el que tuvo) no hubiera ganado en LA.

Con lo cual los chicos de Alvin Gentry deberían estar bastante preocupados, ya que este acierto desde la linea de 3 no se tiene todos los días y si tienes un día malo o normal y supeditas todo tu juego al triple, lo más probable es que pierdas, a no ser que te salga un día como ayer y metas 22.

Así que aquí acuñaremos en letras mayúsculas y en negrita aquello de: QUIEN VIVE DEL TRIPLE, MUERE DEL TRIPLE.

Contratos y novatadas

Vamos a repasar ahora las reglas de los contratos de los rookies, y la situación en la que se encuentran. Desde 1995, la temporada después de aquella en la que Glenn Big Dog Robinson pidió 100 millones de dólares, la NBA implantó una escala salarial para los rookies, que para los elegidos en la primera ronda funciona de la siguiente manera:

  • Los jugadores firman por dos temporadas, y el equipo tiene la opción unilateral de renovarlos para una tercera y una cuarta.
  • Los salarios están tipificados por posición en el Draft. Este año, la primera elección tiene asignado un valor de 4.29 millones, 3.84 la segunda, 3.44 la tercera… y así progresivamente hasta los 850.000 de la 30ª. Los equipos pueden ofrecer desde un 80 al 120% sobre este valor, es decir, por ejemplo, los Wizards este año podrían haberlo ofrecido a John Wall desde 3.429.520 hasta 5.144.280 dólares. La práctica habitual en toda la liga, es dar siempre el 120%, excepto si eres Memphis que este año ha intentado regatear esa diferencia a Xavier Henry y Greivis Vásquez ofreciéndola en concepto de (difíciles de lograr) incentivos. La escala para el segundo año del contrato es de nuevo entre un 80% y un 120% del 107.5% de la escala del primero.
  • El tercer y cuarto año, como ya hemos dicho, son opcionales para el equipo. Si se retiene a un jugador, habrá que pagarle la escala del tercer año, que es un aumento de un 106.9% sobre la escala del segundo año, y en el cuarto, el incremento es variable según posición: empieza en un 26.1% para la elección número 1, y acaba en un 80.5% en la 30ª.
  • Si el equipo no ejerce las opciones de tercer y cuarto año de contrato, se convierte al final de la temporada en agente libre no restringido, es decir, cualquier equipo podría ficharle, y su equipo de origen no tiene ningún derecho a igualarle.
  • Si el equipo ha hecho valer las dos opciones, el equipo tiene hasta el 31 de octubre, el tiempo en el que aproximadamente comienza su cuarta temporada, para ofrecerle una extensión. Esta extensión, que sería efectiva el año siguiente puede ser de hasta 5 años más, y puede ir desde el salario mínimo (992.680 $ este año en la NBA) hasta el salario máximo (13.603.750 en la 2010/2011) estipulado para jugadores de quinto año, que es cuando comienza la extensión, y a partir de ahí incrementarse (o reducirse) hasta en un 10.5% cada año.
  • Si el jugador no tiene una extensión al final del cuarto año, se convierte en agente libre restringido, es decir, cualquier equipo puede hacerle una oferta por cinco años que va desde el mínimo hasta el máximo para jugadores de quinto año, con aumentos (decrementos) del 8% cada temporada. Su equipo tiene derecho a igualar la oferta y quedarse con el jugador en los mismo términos que este hubiese firmado.
  • Otra opción al final del cuarto año es la llamada oferta cualificante, que un equipo puede extender a un jugador para una quinta temporada con ellos, al final de la cual, el jugador se puede convertir en agente libre no restringido. De nuevo, esto significa que el equipo de origen no tiene ningún derecho de tanteo sobre él.
  • Los equipos pueden pasarse del límite salarial para renovar a sus jugadores con contrato de novato (no hace falta que hayan sido drafteados por ellos, pero han tenido que ser traspasados a ese equipo mientras dicho contrato esté vigente), pero para fichar jugadores que terminan el contrato de novato con otros equipos, las opciones son más reducidas: lo máximo que podrían ofrecerle el primer año es el espacio salarial por debajo del límite que tengan, alguna de las dos excepciones de las que disponen los equipos por encima del límite: la excepción de nivel medio (5.765 millones en la temporada 2010-2011) o la bianual que solo se puede gastar cada dos años (2.08 millones), o acordar una firma-y-traspaso con el equipo origen, que lo firmaría con el contrato deseado (recordemos que el club de origen puede renovarlo por la cantidad que deseé hasta el máximo) y después lo traspasaría. Esta última opción tiene que contar, evidentemente, con el beneplácito del club de origen.

Ahora veamos los ejemplos de estas situaciones con los rookies que entran en su cuarto año de contrato, la clase de 2007. De los 30 jugadores de primera ronda, con 23 se han ejercido las opciones de tercer y cuarto año, y por tanto eran elegibles para una extensión hasta el 31 de octubre, que de no recibir, los convierte en agentes libres restringidos el verano de 2011. Las excepciones son Acie Law y Javaris Crittenton, a los que los Bulls y Wizards respectivamente no ofrecieron este verano el cuarto año de contrato, Alando Tucker que fue cortado en marzo por los Timberwolves sin llegar a completar su tercera temporada, Morris Almond al que los Jazz no ofrecieron el tercer año de contrato, Sean Williams al que los Nets cortaron antes de terminar su segundo año (sin ejercer las opciones del tercero y cuarto evidentemente), Tiago Splitter que al llegar esta temporada a la Liga, su primer año de contrato empieza a contar ahora, y Petteri Koponen que no ha jugado aún en la NBA.

De estos 23 jugadores en los que se ha ejercido la opción para una tercera y cuarta temporada, sólo cinco han recibido una extensión. Empezamos con el jugador al que le faltó tiempo para recibir una extensión: Kevin Durant. Como fue elegido en la sgunda posición, el salario que le correspondía en 2007 era de 3.476.000 dólares, pero los entonces Seattle SuperSonics le ofrecieron ese incremento habitual 20%, por lo que en su primer año cobró 4.171.200 dólares. El segundo año su sueldo subió un 7.5% (4.484.040 $), el tercero un 6.9% (4.793.438 $) y el cuarto, esta temporada 2010/2011 está cobrando el 126.2% del año anterior, 6.053.663 dólares. La extensión que entra en vigor el 1 de julio de 2011 está hecha por el máximo tiempo permitido, 5 años, hasta la 2015/2016, y comienza en el salario máximo para los jugadores de quinto año: 13.603.750 dólares. A partir de aquí su contrato se va incrementando un 10.5% al año: 15.032.144 $ (2012/2013), 16.460.538 $ (2013/2014), 17.888.932 $ (2014/2014) y 19.317.326 $ (2015/2016). Un total de 82.3 millones en 5 temporadas.

Otros dos que recibieron extensiones, con cifras bastante bien acogidas por los analistas y managers de la NBA fueron hombres altos: Al Horford y Joakim Noah. Elegidos 3° y 9° respectivamente por Atlanta y Chicago, recibieron la misma extensión: 60 millones de dólares por la longitud de extensión máxima, cinco temporadas. La estructura del contrato de Horford no la conocemos, pero si es la estándar, empezando en una cantidad baja, con subidas del 10.5% cada temporada, cobrará la próxima temporada 9.73 millones y acabará ganando 14.5 en la 2015/2016. Con Noah han sido más creativos, y en lugar de recibir incrementos anuales del 10.5%, el contrato está organizado de otra forma, cobrando 12 millones en la primera, y 13.4 en la última, oscilando el salario durante la duración del contrato. De esta manera, aunque los Bulls tengan que pagarle algo más el año que viene, se ahorrarán dinero y tendrán flexibilidad en las siguientes temporadas.

Otra extensión bastante razonable es la que los Phoenix Suns dieron a Jared Dudley: 22.5 millones por 5 temporadas, una media de 4.25 millones al año, por debajo del salario medio habitual en la Liga. Tampoco conocemos detalles de la estructura de la extensión, que con la forma estándar de subidas empezaría en 3.65 millones para acabar en 5.44.

La extensión polémica fue la última: 45 millones por 5 temporadas para Mike Conley. Teniendo en cuenta como hemos dicho antes, que la única manera de firmar a un agente libre restringido por encima de la excepción de nivel medio (que solo le daría a Conley 33.78 millones en el periodo) es con espacio salarial o con un traspaso, Memphis estaba simplemente luchando contra equipos que tuvieran 9 millones de espacio salarial el próximo verano.

Es decir, a día de hoy, asumiendo un límite salarial como el de este año para la próxima temporada (lo cual con la nueva CBA, es mucho suponer), sus rivales son Cleveland con Mo Williams y Ramon Sessions, Golden State con Curry o Ellis, Indiana con Collison, Minny con Flynn, Ridnour y Ricky esperando, Oklahoma con Westbrook, Sacramento con Tyreke, Toronto que añadiría un cuarto base a Calderon, Jack y Barbosa a los que ya paga 23 millones y Washington que tiene a Wall.

Otros equipos que podrían tener algo de espacio condicional son, Houston si no renueva ni a Yao ni a Brooks (y tendrían a Lowry en plantilla), New York y New Jersey si no se lo gastan antes en un ‘Melo, pero seguirían teniendo a Felton y Harris con contratos de larga duración, y Phoenix si no renovaran ni a Richardson ni a Hill, pero todavía contarían con Nash.

De todos los equipos que tendrían 9 millones para ofrecer a Conley, no veo a ninguno dispuesto a gastarlo en un base. Y si tienen 9 millones, y quisieran un PG, es muy posible que prefirieran dárselos en sus compañeros de promoción Rodney Stuckey y Aaron Brooks, en la misma situación contractual que él.

Por eso, aunque dentro de 5 años miremos en restrospectiva y Conley se convierta en un All-NBA, mereciéndose el contrato que le han dado y más (algo que ahora mismo parece improbable, pero, peores cosas se han visto), la extensión que ha ofrecido Memphis seguirá siendo lamentable. Porque luchaban contra ellos mismos, y nada más. Porque ningún equipo hubiera puesto más de 35 millones encima de la mesa. Porque esos 10 millones, por lo menos, que han regalado, les van a restar una tremenda flexibilidad a la hora de renovar este verano a Marc Gasol y Zach Randolph y O.J. Mayo el que viene.

Mike Conley era el que tenía el contrato de novato. Pero Memphis son los que pagan la novatada.

El Quinteto de la semana (14.11.10)

Kevin Love – O como es llamado ahora Mr.30-30.
Pat Riley – Todos nos preguntamos cuánto va a tardar en ponerse a entrenar a los Heat.
Paul MillsapEmular lo que hizo McGrady no es tan fácil.
Tinker Hatfield – Por diseñar una pista tan molona.
Paul Pierce – Ha hecho como LeBron… pero de verdad.

Un jugador de otra época

Desde que en Charles Barkley cogiera 33 rebotes en el partido inaugural de la temporada 96/97, su primer partido oficial con los Houston Rockets, en la cancha del equipo que le acababa de traspasar, los Phoenix Suns, nadie había vuelto a coger 30 o más rebotes en un partido.

Desde que Moses Malone, también con Houston, le colgara 32 puntos y 38 rebotes a los Supersonics de Seattle en 1982, nadie había logrado acompañar las 30 capturas con 30 puntos o más.

Y el hito que vivimos anoche en el Target Center de Minneapolis, podría también haber sucedido con un jugador que tuviera enfundada la camiseta de los Rockets. Porque Kevin Love un jugador de otra época, ha empezado jugando, poco, bien poco esta temporada. Kurt Rambis, ese genio que decidió que uno de los equipos más jóvenes y peor construidos de la Liga podría aprender a jugar con el Triángulo de un día para otro, le dio 5 minutos más de juego en la Noche Inaugural a Anthony Tolliver que a él, por su mejor defensa. Con el de ayer, sólo en 3 de 10 partidos (y hubo que esperar hasta el 5º) ha jugado más de 30 minutos, siendo claramente, junto a quizá, un renacido en los dos últimos partidos Michael Beasley, el mejor jugador del equipo, con una gran distancia sobre el resto.

Es por esta situación, que en Houston, que con su GM Daryl Morey al mando no tienen un pelo de tontos, preguntaron por la situación de Love en los Timberwolves. Desde Minnesota, muy educadamente rechazaron el ofrecimiento, y el que también hizo Portland, y dicen que no hay ningún problema. De hecho Love ya es el segundo jugador que más minutos juega del equipo.

Y no deberían tenerlo. Porque Kevin ha cogido tres rebotes más en un partido, que Chris Bosh en los 5 partidos que llevamos de mes de noviembre. Porque los 31 rebotes en una noche son mucho más propios de otras épocas. Finales de los 50 y principios de los 60. La guerra de Bill Russell contra Wilt Chamberlain. La época en la que el (escaso) tamaño de los jugadores, su paupérrima eficiencia anotadora, y el ritmo endiablado hacían que un jugador de 2.03 metros como Neil Johnston pudiera decir que sabía lo que era coger 39 rebotes en un partido de la NBA. O los 206 centímetros de Jerry Lucas bastaban para coger 40.

Y Kevin Love siempre ha sido vieja escuela. En una época en la que los jugadores que entran en la Liga siempre son comparados con el ejemplo más reciente, el nombre de Love siempre estuvo asociado a Wes Unseld y a Bill Walton, sobre todo por su recuperación del arte del pase de apertura de contrataque, el outlet pass que por siempre permanecerá asociado a Wes y Bill. Pero el «Gran Pelirrojo» es la comparación más evidente. En primer lugar, por lo poco habitual de las comparaciones interraciales, y también porque los dos salieron desde UCLA, ese campus a escasos 10 minutos de las playas de Santa Mónica donde Kevin nació.

Aunque sus números de ayer tengan algo de posible aberración estadística, con su parte de explicación, ya que los Knicks sólo dispusieron 26 minutos de un Amar’e Stoudemire con problemas de faltas, Ronny Turiaf no jugó por una distensión en su rodilla izquierda, y sus insignes compañeros (Milicic, Beasley, Tolliver, Pekovic y compañía) no se van a matar por quitarle rebotes, llegó al partido de ayer siendo ya el mejor reboteador por minuto jugado esta temporada, y con los 31 de ayer no habrá hecho más que aumentar su ventaja con Reggie Evans. Y aún tenemos recientes además, los 24 rebotes y el excelente partido que cuajó en el Staples contra unos Lakers a los que hicieron sudar más de la cuenta.

No sabemos si en Memphis se tirarán de los pelos por cambiarlo por O.J. Mayo (y por privarnos a todos de la hilaridad de una alineación GayLoveGasol) porque con Marc y Randolph los Grizzlies no se pueden quejar de juego interior, pero lo que sí es seguro es que los Timberwolves sí que se arrepentirían. Por eso, más les vale tener contento a este hombre, que lo único que pide por el momento es lo que merece, jugar y ser importante. Porque además, puede ser la mejor y casi única razón que tiene Ricky Rubio para cambiar Barcelona por las Ciudades Gemelas.

La pista que quieres para tu equipo

El nombre de Tinker Hatfield igual no te suena, pero si te decimos que es diseñador de Nike y que alguna de sus creaciones son entre otras casi todas las Air Jordan y muchas de las zapatillas que salen de Nike, ya supongo que te sonará de algo.

Pues bien, lo último de Hatfield es el diseño de la pista de juego de la Universidad de Oregon. La pista llamada la Kilkenny Floor, recibe su nombre en homenaje al equipo que ganó el campeonato en 1939.

La pista… simplemente brutal.

La camiseta más fea

Recuerdo hace un 3 años cuando se crearon los Thunder, que esperaba ansioso el diseño de la nueva camiseta, el nombre daba para hacer algo espectacular, no se, un rayo lateral, algo delante… no se, algo… Pero los primeros avances de la camiseta auguraban un horror que todos esperábamos que no fuera cierto… pero sí.

Los Thunder habían decidido poner Oklahoma City en dos lineas en su camiseta azulona de los partidos fuera de casa y un simplón Thunder sobre fondo blanco en los de casa, creando así a camiseta más horrenda de toda la liga.

Cierto es que no son los 90, donde las camisetas tenían logos grandes y estaban en esa delgada linea que separa lo hortera y lo jugón, pero tampoco les hacía falta mirar muy atrás, simplemente ver de donde venían, simplemente ver la camiseta de los extintos Seattle Supersonics.

Los Sonics siempre se habían caracterizado por tener una de los equipajes más bonitos de la liga, con esa mezcla de amarillo y verde, y sobre todo con unos diseños siempre acorde con la época en la que se estaba jugando, con incluso su toque de los años 90, con ese Sonics en grande y la torre de Seattle de fondo.

El último equipaje de los Sonics, fue de lo más bonito visto en mucho tiempo con esa camiseta blanca con la franja verde y las letras de Sonics en casa y alternando los colores para los partidos de fuera, por eso esperaba más de los Thunder y por eso, una camiseta de los Sonics con el 35 de Durant, es una de las joyas más preciadas que puede tener cualquier amante de las camisetas de NBA.