Rebote en 3D

Durante décadas, la única manera de estudiar el rebote eran utilizar los simples números totales: cuántos cogía cada jugador, cada equipo… se podía ajustar los resultados por partido, o por minuto, pero poco más.

Después, alguien con muy buen criterio (¿Dean Oliver?), se dio cuenta que el número de oportunidades que tiene cada jugador es muy diferente. El pasado miércoles, el Philly-Orlando y el Indiana-Charlotte empezaron a la misma hora, en la misma Liga y duraron el mismo número de minutos, pero en uno se cogieron un total de 85 rebotes, y en el otro 100. Hibbert o Biyombo tuvieron más oportunidades de engordar los números que Vucevic o Hawes. Así nace el porcentaje reboteador, o tasa de rebote, que no indica cuántos rebotes coge un jugador, sino cuántos se llevan de todas aquellas oportunidades que surgen cuando ellos están en pista. Durante años esto se tuvo que estimar, proporcionalmente a los minutos jugados y las situaciones que se producían a nivel de equipo, pero desde que se analizan los play-by-play posesión a posesión, es posible obtener un número exacto.

Y en ese mundo de dos dimensiones nos encontrábamos, hasta que la NBA añadió a la presente temporada una tercera: con el nuevo sistema de cámaras que han colocado en cada pabellón, y que registra en todo momento, varias veces por segundo, la posición de los jugadores y el balón, la Liga puede hacer virguerías, y una de ellas, que ha compartido con nosotros, es lo que ellos llaman oportunidades de rebote, y que se define como el número de veces que un jugador está a un metro de la pelota cuando se ha fallado un tiro, y la pelota es para quien la coja. Además, llevan la cuenta de si estos rebotes fueron disputados, o por el contrario fueron a parar a ese hombre en solitario.

En la página de la NBA que recoge las estadísticas de tracking, podéis ver todos estos números y jugar con ellos, hasta que os canséis. Nosotros vamos a combinar lo que estos números nos ofrecen para descubrir alguna cosa nueva, aunque las posibilidades son mucho más grandes:

  • Porcentaje de oportunidades de rebote o tasa de oportunidades de rebote

La NBA nos ofrece con aquello de las oportunidades de rebote la posibilidad de saber cuántas veces un jugador estuvo a un metro de un rebote en términos totales… pero sucede como en su día con el número de rebotes, no todos los jugadores tienen la misma opción de tener esa «oportunidad de rebote». Por ejemplo, hay un rebote defensivo en juego en el 51.7% de las posesiones con Roy Hibbert en cancha, cifra que lidera la Liga con gran margen entre los jugadores habituales (DPOY alert!). En la cola está Greg Monroe: sólo en el 37.7% de las jugadas que defienden en Detroit acaban en rebote, por lo que aquellos en malos equipos defensivos están en desventaja: cogeran menos rebotes y también tendrán menos oportunidades totales.

Si hacemos algo así como el porcentaje de oportunidades de rebote, o tasa de oportunidades de rebote, podemos calcular, en qué porcentaje de rebotes de su equipo, un jugador tuvo una oportunidad de cogerlo, es decir, estuvo a un metro o menos del balón. Y ahí, sigue ganando Kevin Love. El de los Wolves, convierte un 48.2% de los rebotes que hay en pista en una oportunidad de rebote. El siguiente jugador habitual (Adrien, Humphries o Gobert se cuelan por el medio), es KG con un 44.3%, una distancia bastante importante.

El mayor engañador si comparamos estos resultados con los de la lista de rebotes defensivos por partido es Blake Griffin. Tercero en capturas, con 8.7, sólo se acerca a por una oportunidad de rebote en el 34.8% de los fallos rivales con él en pista. Naturalmente, de engaño nada. para tener ese lugar en la clasificación general tradicional, convierte un gran número de esas oportunidades (el 75.5% de rebotes por oportunidad es el número 1 entre hombres altos) pero también se ayuda de jugar bastantes minutos, en un equipo que además concede muchos rebotes. Cosas así nos ayudan a poner en perspectiva los números, y hacer un perfil más detallado sobre cómo consiguen los jugadores barrer los tableros.

  • Tasa de carga del rebote ofensivo

Recoger o no rebotes en ataque es una cuestión casi filosófica. Hay equipos que desprecian hacerlo para volver más rápido a defender, mientras que para otros es parte importante de su juego. La tasa de rebote ofensivo de un equipo, nos permite conocer muy bien cómo enfocan ellos esa cuestión.

Toronto, Detroit y Chicago están liderando la Liga en tasa de rebote ofensivo, y San Antonio, Atlanta y Miami, cierran la lista. Pero esto ya lo sabíamos en 2D. A lo que nos puede ayudar la nueva dimensión es a saber si los equipos no barren el tablero en ataque por decisión propia… o porque sus jugadores, aunque lo intenten no lo logran. Gracias a las oportunidades de rebote, podemos conocer cuántos jugadores manda cada equipo por tiro fallado.

Los resultados no difieren mucho pero seguramente se ajusten aún mejor a la realidad. Algún jugador de los Bulls tiene una oportunidad de rebote ofensivo cada 1.7 tiros fallados, y le siguen en la tabla Toronto y Denver. A la cola, Miami, donde solamente en una de cada 3 ocasiones alguien carga los tableros. Se cuelan segundos por la cola los Lakers, y luego San Antonio.

Además, Miami, cuando va a por el rebote ofensivo, va. Tienen el mejor porcentaje de rebotes ofensivos por oportunidad, logrando apropiarse el 57.1% de las oportunidades. De hecho, si lo pensáis un poco es natural, que esta clasificación sea inversa a la otra: los equipos que más oportunidades tratan de crear, menos probabilidad tienen de conseguirlo, porque se encontrarán rebotes cada vez más disputados, mientras que otros apuestan sólo por los fáciles.

De hecho, de los 10 equipos que más cargan el tablero en ataque, 7 están entre los 10 peores capturando las oportunidades que pasan a un metro de ellos, y sólo dos, Portland y Toronto, están en la parte baja del Top 10, por los que los podemos considerar los mejores reboteadores ofensivos calidad/precio del mercado.

  • Jugador más descompensado

Como siempre recomendamos, las estadísticas hay que tratarlas en su contexto. Y a veces, hay jugadores que tienen la obligación de cargar el rebote ofensivo, pero se ocupan de otras tareas en defensa. En otros casos, me temo que hay un poco de predilección por el ataque. Eso lo evaluáis vosotros, y nosotros presentamos los números.

Joel Freeland es el único jugador que crea más oportunidades de rebote en ataque (se acerca a un metro del balón en el 27.8% de los tiros de Portland), que en defensa (donde sólo acude al 25.9%). Ian Mahinmi, Tony Allen, Robin Lopez y Ed Davis le siguen en la clasificación. Vemos claramente un perfil de jugador que se tiene que crear sus oportunidades en ataque barriendo los tableros, porque no forman parte del juego de su equipo.

Los que por el contrario, menos se prodigan en ataque pese a cumplir en defensa, son KG (acude a un 44.3% de los fallos en defensa, y sólo a un 9.9% en ataque), Dirk Nowitzki (37.2 vs. 3.4%), y Kevin Love (48.2 vs. 17.7%). La característica común, pese a sus diferentes tasas de capturas, es lo lejos que se sitúan de la canasta rival en ataque.

  • Jugador más imponente

Hemos hablado de cómo la NBA también nos ofrecía números que ponían en contexto si un rebote fue disputado (más de un jugador estaba a un metro de él) o no. El jugador que más rebotes no disputados coge ajustados al número de oportunidades es Cousins. Los jugadores rivales deben tener algo de miedo de Boogie, o piensan en salir rápido a resguardarse del gran Isaiah Thomas, pero lo cierto es que algo más del 25%, 1 de cada 4, de los fallos de los rivales de Sacramento acaban en manos de un Cousins sin nadie en un metro a la redonda. Reggie Evans, que por lo que vemos, ya se ha ganado el respeto como reboteador, es segundo en la lista de incontestables, y Dwight Howard tercero.

De los más habituales, el que menos respeto se ha ganado es Enes Kanter. Sólo en uno cada 10 tiros, puede coger el rebote en defensa tranquilo.


Recordad, que aunque ya tengamos estadísticas sobre el rebote en 3D, esto todavía no es carne y hueso. Hay tantos factores a tener en cuenta que influyen en lo que ha sucedido en esa oportunidad de rebote (uno de ellos, el más claro e interesante para estudiar, el box-out, o bloqueo del rival para que no pueda cargarlo) que seguimos viendo la punta del iceberg.

Pero que haya más información nunca puede ser mala noticia, y se pueden curiosear estas y muchas cosas más… ¿qué os gustaría ver a vosotros?

Caos en La Gran Manzana

Carmelo Anthony

Cuando me planteaba escribir este post, pensaba en sólo un equipo, pero conforme he ido madurando la idea, me he dado cuenta que lo podía extender sin ningún problema a los dos equipos que juegan en La Gran Manzana, a los Knicks y a los Nets.

No se por donde empezar la verdad y no voy a revelar sobre qué equipo iba a hacer el post, pero voy a coger la clasificación actual y voy a ir a por el que peor va…mmmm… ambos están igual… empezamos mal, bueno, pues voy a por el que peor pinta tiene… mmmmm… ambos están igual, ostras, por donde empezamos entonces? Dejame ver un poco más… voy a por el que más lesionados tiene…mmmmm canastos! los dos tienen a tope de bajas… pues nada, voy a tirar una moneda al aire… a ver… WOW! ha caído de canto!!!!!! Bueno, pues lo haremos por orden alfabético, así que empezamos por los Brooklyn Nets.

El segundo año del proyecto ruso en Brooklyn empezaba, sobre el tapete, con una pinta tremenda. Nosotros en nuestra MEGA Guía le dábamos nada más y nada menos que 5 sofás, es decir, la máxima puntuación de cara a ver a este equipo y la verdad es que nos hemos equivocado por completo, ya que el equipo es un auténtico caos. Cierto que están teniendo muchas lesiones en este inicio de campaña, con jugadores que iban a ser claves como Deron Williams, del cual hablaremos luego,  y otros que apuntaban a 6o hombre del año, AK47, pero la verdad es que no se ve nada al otro lado del Hudson.

Jason Kidd en su debut en un banquillo está levantando muchas dudas, hasta el punto que ya hay rumores que los propios jugadores están empezando a filtrar que realmente no hace nada. La defensa no hay por donde pillarla y además en ataque es todo un conglomerado de dudas, que al final muchas veces se resuelven con tiro exterior por parte de Pierce o JJ. Cierto, que su baza interior, López, también ha empezado con lesiones, pero lo que hay en banquillo realmente no está aportando casi nada. La verdad es que jugadores como Pierce o Garnett deben de estar echando un poco de menos la dirección desde la banda de Rivers. Jason Kidd está consiguiendo que en Boston le hagan hijo predilecto por estar cargándose el mismo año a los dos equipos de NY.

Deron Williams

Otro caso a parte es el de Deron Williams, un jugador del que a veces se ha hablado de mejor base de la liga y que no sabemos muy bien por qué, se está diluyendo cual azucarillo. Podríamos hablar sobre sus lesiones, raras, a veces de estas que tardan más de lo normal en estar al 100%, pero la verdad es que entre unas cosas y otras, tal vez esté entrando en ese peligroso club llamado Se Dejaba Llevar… del cual además puede ayudar el hecho que el equipo no apunte a nada, quién sabe… pero ver a Livingston (supongo) de titular en este equipo que parecía estar diseñado para el anillo…duele y mucho.

Así que habrá que ver si nuestro amigo Prokhorov tiene suficiente paciencia para ver que puede hacer Kidd desde el banquillo, bien esperando a que la gente se recupere o bien que Deron Williams le de por jugar y poner a rodar el equipo. Así que podríamos hablar que en Nets el banquillo está caliente… y más viendo que ya se ha oído algún buuu que otro en el Barclays.

Cruzamos el puente de Brooklyn y nos vamos a la plaza Pennsylvania de Manhattan para ver que los Knicks están exactamente igual. Pero los Knicks tienen aún más cositas interesantes que contar.

Vamos a echarnos para atrás, en la preseason, donde ninguno de sus nuevos jugadores fue presentado. Algo extraño, muy extraño, ya que nos privaron de una rueda de prensa de Ron Ron aka Metta World Peace, cosa que sólo por eso ya tendríamos que encerrarlos, pero es que luego podemos empezar a contar movidas extrañas como la contratación del hermanísimo de JR. Con lo cual, las cosas no empezaban muy allá.

Para colmo, se convierte en el WTF de la liga con la contratación de Andrea Bargnani un jugador que tardó exactamente 1 partido en ser abucheado en el MSG, pabellón que es capaz de hacer esto o encumbrar a gente como Copeland el año pasado. Este pabellón, LA MECA (y de obligada visita al menos 1 vez en la vida), ha visto ya 7 partidos de los Knicks y tan solo una victoria, haciendo que sea el peor equipo en casa de las 30 franquicias que pululan en la NBA.

Luego empezamos a mirar el tema deportivo y se les ha caído Chandler por bastante tiempo con lo cual y sumando a las restricciones de minutos que tienen tanto Amare como Bruto Martin, hacen que el bueno de Bargnani juegue de 5…sí!!! de 5!!!!!!! con lo cual de nuevo tenemos una situación algo caótica por aquí. Felton también se lesiona y el que en teoría iba a ser tercer base del equipo, el esloveno Beno Udrih se ha encontrado con el puesto de titular en los Knickerbockers, algo que creo nadie esperaba al inicio de temporada.

Pero vamos a sumar más cosas: JR quiere ser titular y JR está siendo aquel jugador el cual desapareció en combate después de que le dieran el premio al 6o hombre, un jugador que te puede dar lo mejor y lo más espectacular, pero que es más que irregular (y ya parece que dejándose llevar). Amaré empieza a quejarse de ese límite de minutos, diciendo que claro, en 4 ratos que sale apenas le da tiempo a entrar en calor… Así que entre unas cosas y otras, nos quedamos que Woodson tiene que jugar al ‘balones a Will‘, es decir, Melo Ball!!!! El 7 de los Knicks se está echando el equipo a las espaldas y realmente si él no estuviera jugando en la franquicia de la ciudad que nunca duerme, éstos ya estarían pensando en Wiggins o algo similar, porque como en los Nets, a los Knicks no hay por donde cogerlos. Y en defensa, podríamos aplicar aquello de ‘qué defensa?’, ya que su mejor hombre está lesionado e Iman Shumpert está ya sumido en una vorágine de rumores de traspaso que no ayudan nada ni a nadie.

New York City Dancers

Si no teníamos poco, Dolan, a la suya, tiene movidas con las New York City Dancers y las deja sin bailar contra Bobcats, así que realmente sólo falta que aparezca Isiah Thomas diciendo cualquier cosa y ya tendríamos follón montado.

La verdad es que si la cosa sigue igual, todos estos factores van a ayudar poco a que Melo le apetezca seguir el año que viene en Knicks y esto puede ser muy divertido de cara a la próxima temporada por tierras del MSG.

Lo dicho, hay caos en La Gran Manzana y huele mucho a que uno de los dos entrenadores tenga el bonito y maravilloso honor de ser el primero en caer este año.

God save the.. basketball

Ahora que se ha puesto de moda y se ha convertido en una sana costumbre que un par de equipos de la NBA jueguen un partido de la temporada regular en las islas británicas, en La Crónica desde el Sofá hemos decidido darnos una vuelta por la liga local de baloncesto.

A pesar del éxito de convocatoria que tiene la cita anual con la NBA, la BBL, siglas con las que se conoce a la British Basketball League debe estar en el ranking de deportes por aficionados en el Reino Unido por debajo de los dardos, billar a tres bandas, carreras de galgos y la caza del zorro.

En su defensa hay que decir que cuenta con pocos equipos, a día de hoy 12, algunos de ellos han ido cambiando de ubicación, como es el caso de los Lions que llevan poco más de 2 años en la capital. Primero disputando sus partidos en Crystal Palace y a día de hoy en el Copper Box del recinto olímpico de Londres 2012.

Si en los años de su estancia en Milton Keynes, la más larga, con 15 temporadas ya se daban con un canto en los dientes si reunían a 1200 personas para un partido, a día de hoy, esa cifra parece estar más próxima, aunque sea únicamente por la ubicación, los patrocinadores o el precio de las entradas.

Aún así, las coloridas gradas del Copper Box son el escenario habitual de las hazañas de los London Lions. Porque el equipo está en la parte alta de la liga y practica una mezcla de buen baloncesto con jugadas alocadas que hacen mucho más divertido el partido.

london-lions

Esa es la tónica general de la competición, de hecho lo mismo ves lanzamientos triples impolutos como a un jugador tirando la pelota al pie del otro para provocar la penalización.

En el equipo de los Lions destacan varios jugadores británicos que han jugado en college americanos y alguno, como Rod Brown, que personalmente, fue el que más me gusto, que incluso ha por la liga universitaria de USA. Además de las estrellas locales, algún chaval de intercambio desde el otro lado del charco y, en este caso, los Lions cuentan hasta con un jugador australiano.

La otra figura del equipo, en este caso debutante y cuyo nombre no aparecía ni en el video marcador fue Kramer Knutson, que después de jugar en Rumania y Suiza ha decidido probar suerte en Londres. Por lo visto también procede de la liga universitaria, hay que destacar a su favor que la diferencia de calidad con el resto de jugadores era notoria.

Y con esa mezcla tenemos el equipo de los Lions dispuesto a darlo todo por su afición, compuesta en su mayoría por aficionados atraídos por los patrocinadores (acudimos gracias a la invitación de Kulu Valley) y eso si, dado el interés británico por el baloncesto y por la cerveza, pues se puede uno imaginar como acaban estos partidos: en el pub.

Otro punto destacado del partido fue la animación del evento por parte del speaker, no bajo los micros ni un segundo, menos mal que el resultado acompañada porque algunas fanfarronadas y comentarios ayudaban a caldear el ambiente, pero vamos aquí también se grita ‘defence’ y se patalea la grada supletoria que instalan para los partidos.

Creo que antes de cerrar la crónica de una noche de baloncesto en Londres, a la inglesa, habría que hacer un llamamiento a los familiares de las cheerleaders del equipo de los London Lions: readmitirlas en la familia y evitad que sigan haciendo el ridículo. Lo malo es que aquí el concepto de familia es distinto y eso no va a pasar.

Rose vuelve

Cuando no ha pasado ni un mes desde que dio comienzo la temporada de la NBA parece que vamos recuperando algunas de las sensaciones que echamos de menos el año pasado. Una de ellas era la de ver a los Bulls bajo la batuta de Derrick Rose, el que fuera MVP hace un par de temporadas.

Todo el mundo en la Ciudad del Viento quiere ver la confirmación del gran equipo que tienen los Bulls, un equipo que es una realidad, con varias temporadas a sus espaldas y que se caracteriza sobretodo por el sacrificio y el trabajo en conjunto. Eso es algo que el año pasado se echo en cara a Rose.. nadie sabía cuando iba a volver.

Pasó el All-Star, los Playoffs sufriendo frente a los Nets y perdiendo por agotamiento frente a los Heats, después de una temporada que fue un calvario de lesiones.. Y Rose seguía en la grada, esperando su momento.. llego a decir que se quería recuperar al 110% y en ello está.

Mucho se escribió y se dijo sobre su actitud, sobretodo comparada con el gran esfuerzo que estaban realizando sus compañeros en el parquet, pero todo era cuestión de tener paciencia y recuperar física y mentalmente a la estrella del equipo.

New York Knicks v Chicago Bulls

Las buenas sensaciones de la pretemporada han dejado paso a ciertas lagunas en el principio de la temporada regular.. y lo que es peor, un amago de lesión que hizo que se encendieran todas las alarmas. Afortunadamente, todo quedo en un susto y este fin de semana Rose volvía a dirigir al equipo para conseguir la victoria sobre los Pacers, hasta ahora invictos.

Los números de Rose volverán a ser los del MVP de 2011, de eso estamos seguros, pero por ahora hay que quedarse con esa vuelta a la actitud ganadora y la garra que caracteriza a estos Bulls. Todas las cámaras se fijan en él, todos los focos de atención, todo el equipo gira entorno a él cuando esta jugando.

Los Bulls solo han disputado nueve partidos, queda mucha temporada por delante pero Rose ha vuelto, es solo cuestión de tiempo que vuelva el MVP.

Las camisetas de Navidad

Brooklyn Nets

Una de las grandes atracciones en los últimos años está en ver las nuevas equipaciones que van a lucir los equipos en tan señalado día. Además adidas, como se venía rumoreando, ha decidido usar las mangas, pero además, han metido logos grandotes… lo cual nos gusta.

La verdad es que por la red se está escuchando y leyendo de todo acerca de las camisetas, pero la verdad es que a nosotros nos gustan. En La Crónica Desde El Sofá, siempre estamos en esa delgada linea que si la pasas estás en lo hortera, así que creo que estas camisetas están ahí. Somos muy fans de las camisetas de los 90 y el hecho que se haya decidido poner logos grandes delante, hace que nos ponga mucho. En cambio, el tono gris de todos los logos, le quita claramente puntos. En mi opinión personal, estas mismas camisetas con los logos a todo color, es decir, cada logo tal cual como es, hubieran sido tremendamente más molonas, pero bueno que se le va a hacer…

Golden State Warriors

Otra cosa a destacar es la ausencia de los números en la parte frontal, esta vez figuran en la manga (y en la espalda claro) un movimiento extraño la verdad, pero como apuntábamos, no deja de ser otro experimento de cara a…publicidad? quién sabe…

Nuestra favorita sin duda es la de los Nets. aunque a destacar también Warriors, Spurs o la propia de los Bulls. Aquí puedes verlas todas en la web de la NBA y en la tienda.

Hemos querido separar las camisetas navideñas de nuestro post de nuevas camisetas de este año, ya que creo que necesitaban una mención especial.

¿Demasiado pronto?

15 días ya de temporada, 110 partidos (algo menos del 10%) y muchas cosas sorprendentes en este inicio. Pero, ¿cuándo se convierten las novedades en tendencia? ¿Será pronto, o ya podemos saber muchas cosas de esta temporada con los primeros encuentros que hemos visto?

Para empezar, podemos tener una muy buena pista de cara a los Playoffs. En las últimas 5 temporadas, entre 12 y 14 de los equipos que acabaron jugando las eliminatorias por el título ya estaban en esa posición en los primeros 15 días de competición. Por tanto, atendiendo a la historia más reciente, es probable que alguno de los equipos que ocupan esa posición de manera sorprendente (Philadelphia, Boston, Charlotte o Phoenix), aguante el tirón el resto del año.

Pero veamos lo que tarda en estabilizarse una temporada NBA de manera un tanto más gráfica. Gracias a la base de datos de la NBA en NBA.com/Stats, podemos estudiar cómo va avanzando la correlación a nivel de equipo entre cualquier índice, un día dado, con su valor a final de temporada. Veamos por ejemplo lo que sucede con el porcentaje de victorias.

Corr1

R², el coeficiente de determinación, lo podemos entender intuitivamente como el porcentaje (de la varianza) del resultado final (es decir, en este caso, los registros de victorias y derrotas a final de temporada de cada equipo) que conocemos en ese punto. Como veis, el primer día de la temporada es prácticamente 0: que un equipo gane o pierda su primer partido no nos dice prácticamente nada de cómo quedarán al final. Pero según van pasando los partidos, la evidencia sobre qué equipo es bueno y cuál malo aumenta, más rápidamente incluso de lo que puede parecer.

En béisbol, la niña bonita de los analistas estadísticos deportivos, está ya más que estudiado cuando las pequeñas muestras del principio de la temporada se pueden empezar a considerar más o menos estables. Y ese punto es cuando el coeficiente de correlación es 0.7, y por tanto, R², el cuadrado de ese valor, es de 0.5, es decir, el punto en el que se explica el 50% de la varianza final. ¿Quiere decir esto que todo el pescado queda vendido llegado a ese momento? Por supuesto que no. Hay lesiones, traspasos, estados de forma, casualidades del calendario… pero una vez en ese 50%, ya es un momento de tomarse algo más en serio lo que va sucediendo, y empezar a pensar que mucho de lo que vemos, en cuanto al rendimiento de un equipo, comienza a ser real. Las muestras ya no son tan pequeñas.

¿Y cuánto se tarda en llegar a ese punto en baloncesto? ¿Finales de año? ¿El All-Star Break? Pues, viendo la historia reciente, no. Cualquier día de estos. El siguiente gráfico muestra como avanzó el coeficiente de determinación jornada a jornada las cinco últimas temporadas (incluyendo la comprimida de 66 partidos de 2012). Respecto al porcentaje de victorias, se llegó al 0.5 entre el 6º y el 24º día de competición. En 3 de los últimos 5 años, ya habíamos alcanzado ese punto a estas alturas.

Corr2

Pero hay otro indicador que se estabiliza aún más rápido. Ya hemos hablado en la que tal vez no sea tu página favorita (pero es en la que estás ahora), de cómo y por qué el margen de victoria tiene más valor predictivo para conocer lo que va a suceder que las victorias y derrotas simplemente, y en las cinco últimas temporadas, el valor de 0.5 en el coeficiente de determinación del diferencial de puntos por 100 posesiones, ya había sido alcanzado a estas alturas, por lo que pese a que los equipos de la NBA sólo hayan jugado unos 7 partidos en media, y se hayan enfrentado a pocos rivales, el diferencial ya no es una muestra pequeña, y nos pinta un dibujo algo más fiable.

Corr3

A modo informativo, el diferencial resta mérito al comienzo de temporada de OKC (3º en victorias, 8º en ventaja por 100 posesiones) y Charlotte (18º vs. 27º) y tiene a Washington entre los 8 mejores del Este, pese a que están a la cola en partidos ganados junto a Detroit. El método no es perfecto, pero será interesante prestar atención a estos casos.

Como es lógico, no todas las estadísticas se estabilizan de la misma manera. El rebote por ejemplo, es mucho más irregular, y parece que es más interesante en este caso esperar a cumplir al menos un mes de competición para empezar a tomarse las muestras en serio. Por tanto, es una invitación a tener calma con ejemplos como el de Toronto, que han subido de la 20ª a la 2ª posición provisional. Además, el ataque y las estadísticas asociadas, parecen estabilizarse más rápido y mejor que las de la defensa, así que confiad primero en los avances en esta área.

Corr4

En definitiva, aunque todavía no se puedan sacar conclusiones definitivas, y haya muchísima tela que cortar aún, empezamos a tener una buena visión general de cómo están situados los equipos en el panorama NBA. No significa que en casos puntuales tengan que echarse a temblar (Charlotte, con el segundo peor registro al final, empezó 7-5 el último año, e Indiana, el equipo de moda y pateador oficial de culos en este inicio de temporada, comenzó 4-7), y el aumento generalizado del uso del triple va a convertir la NBA en una materia mucho más impredecible (ya hablaremos), pero cuidado, porque no es tan pronto como podíamos pensar.