PO Desde El Sofá (XI): Los mismos demonios

Como el Madrid con la Champions: lo de los Raptors frente a los Cavaliers parece ya obra de un hacedor mayor, de un narrador omnisciente, con mucha mala leche y algo de sadismo. Toronto tuvo oportunidades para llevarse el primer partido de la serie, pero fue Cleveland, que no estuvo por delante ni un solo segundo durante todo el tiempo reglamentario, quien finalmente salió vencedor en la prórroga.

Y además pueden torturarse con una serie de amargas acciones que no cayeron de su lado, algunas por puro azar, otras por problemas de ejecución o de claridad mental, que pesarán como losas de aquí al próximo partido. Nunca habían venido en mejor posición, ni habían pillado tan débil a LeBron. Los Cavs estaban cansados, magullados y vivos por muy poco. Pero hicieron su mejor partido de Playoffs, que no es mucho decir, y dan un primer golpe fuera de casa que aunque por supuestísimo, no es definitivo, es muy duro por todos los antecedentes.

Y es que esta vez no se puede señalar a nadie, ni apuntar a un claro punto de mejoría. Toronto, sobre todo con Anunoby, hizo un buen trabajo sobre LeBron, que no tuvo tanto protagonismo como en la serie contra Indiana. Lowry y DeRozan estuvieron bien: no fue para nada una de sus típicas actuaciones desoladoras en los Playoffs. Valanciunas hizo mucho daño por dentro, y los Bench Broskis pusieron su energía habitual. Simplemente, Cleveland también estuvo al nivel: fueron un equipo en lugar de un hombre orquesta, y estando más finos en los minutos finales se llevaron la victoria y recuperan la ventaja de campo.

Korver y JR Smith (cinco triples cada uno, uno por cabeza para abrir la prórroga) hicieron mucho daño desde fuera, y Green (sobre todo en la primera parte) y Tristan Thompson, que perdió la titularidad, pero no la importancia en la rotación, dieron muy buenos minutos realizando todo tipo de tareas ofensivas y defensivas. Los únicos puntos negros fueron Love, que a pesar de mostrarse muy voluntarioso (otras veces puede ser cosa de actitud, no ahora), está reñido con el acierto, y fue blanco fácil (como el juego de palabras) en defensa, sobre todo para Valanciunas, y Hood y Clarkson, para los que Lue no parece encontrar otro acomodo que esperar a que entren en buena racha, para exprimirlos mientras dure, cosa que ayer no sucedió.

LeBron por su parte, se va con la victoria en primer lugar y un triple doble en segundo, pero facturando un partido diferente y menos espectacular de a lo que nos tiene acostumbrados. Con sólo 26 puntos en 32 posesiones de tiro, apenas pisó la pintura ni fue a la línea, en la que fue su noche menos eficiente en estos Playoffs. Tiró mucho de suspensiones lejanas, y no entró a canasta apenas hasta la recta final del partido, en la que fue más agresivo. También dejó para el final el uso del bloqueo y continuación, en cualquiera de los dos roles (y cuando lo hizo fue casi siempre con uno o dos «pequeños», casi siempre Korver, bloqueando para él, sin intención de conseguir una ventaja de velocidad), prefiriendo a menudo recibir en aclarado a un lado de la pista, pero para pasar o tirar, sin penetrar muy a menudo. A diferencia del segundo partido frente a Indiana, en este, cada vez que salió a pista, su intención era implicar al resto de jugadores, repartir asistencias, y no quedársela para él hasta que viera la situación propicia para ello. De todos modos, metió la que tenía meter: el empate a 105, en un fadeaway precioso sobre Anunoby en el poste bajo que evitaba a Cleveland tener que entrar por debajo en el juego de las faltas.

El mayor acierto de sus compañeros en comparación con otros días sin duda le ayuda a ejercer más el papel de distribuidor, pero James parece estar reservándose, calculando cuánto le queda y cuándo y cómo es mejor usarlo. Otro detalle fue el cambio de su descanso habitual, de principio del segundo y último cuartos, a finales del primero y tercero. Eso podría ser para evitar que los Raptors hagan tanto daño con sus suplentes como suelen en los momentos en los que LBJ habitualmente se sienta, pero cuesta creer que él vaya a alterar su rutina por lo que sucede con un banquillo rival.

El partido tuvo cosas de otra época. Ambos equipos jugaron muy grande, con Toronto cerrando con los titulares y prácticamente siempre con un pívot en pista, y Cleveland con varios minutos, en dos tandas, de Love, Green y Thompson juntos en cancha. Ningún equipo cerró bien su tablero: Thompson capturó 9 rebotes ofensivos, y Valanciunas 8, y Toronto tuvo tres ocasiones de ganar el partido en tiempo reglamentario con un palmeo, pero ni el lituano, ni Miles, ni DeRozan acertaron a embocar el balón, tras un triple errado de VanVleet.

Y la otra gran oportunidad de los Raptors, su última posesión de la prórroga, fue estropeada también por un problema no tan habitual en la NBA actual: el pobre espaciado de la pista. LeBron, deja la marca de Lowry para ir ayudar a Thompson que se ha quedado en el cambio con DeRozan, pero el base de los Raptors, en lugar de terminar el cambio de lado a lado de la pista, lo que hubiera dado a DeMar la opción de pasar a dos tiradores y/o haber sacado a Jeff Green o JR Smith de la pintura, decide quedarse en el poste bajo…

…para acabar siendo el mejor protector del aro Cavalier: su presencia (y una muy buena recuperación de Thompson también) impide a DeRozan buscar el tablero para una bandeja, y tiene que pararse y sacar un pase fuera para que VanVleet marre en su segunda oportunidad de ganar el partido para Toronto de la noche.

Podríamos hablar también de la decisión de Casey de poner a VanVleet, con el hombro maltrecho y golpeado de nuevo en este encuentro, y además frío porque no estaba en pista, como tirador en las dos posesiones que les hubieran dado el encuentro, pero lo cierto es que lo más seguro es que ninguna de esas dos jugadas le tenían a él en la pizarracomo protagonista, sino más bien como señuelo para alejar defensores, y que además de CJ Miles, que ya estaba en pista, los Raptors no tienen tiradores más fiables que él.

Tampoco pareció tener mucha consecuencia la otra pobre decisión del equipo, el tiempo muerto que gastó Lowry poco antes de los dos minutos para salvar una posesión a la que le quedaban 2.2 segundos, y que acabó en el limbo igualmente, al no ser capaz de poner el balón en juego en los cinco segundos que tiene para realizar el saque lateral. Como Toronto fue por delante, no pidieron tiempo muerto hasta su última jugada, y no parecieron necesitar más. Quedan como dos anécdotas, pero al final también pueden ser un indicador de cómo en estos finales de partido tan tensos ante Cleveland, quizá no tienen la mente tan fría como en otras ocasiones.

Veremos cómo se recuperan de este golpe, y si los Raptors enfocan esta derrota con filosofía. En el fondo es sólo un partido, Indiana ya ganó en Cleveland, LeBron está cansado, sus estrellas no han desaparecido, y han anotado bien contra la porosa defensa de los Cavaliers.

Pero es otra pintada de cara más, y cuando por fin se podían creer mejores.

Sofi del día: Anoche Drake estuvo sentadito, espero que haya habido llamada de Smithers, Kiki Vadeguay u otro jerifalte similar para explicarle que ya se han acabado las tonterías, y que como dijo Paco Jémez, si no tiene el título de entrenador, no puede estar de pie.

PO Desde El Sofá (IX): Pero sigue siendo el Rey

LeBron continúa invicto en la primera ronda de Playoffs, ganando su quinto Game 7 consecutivo, poniendo así definitivamente fin a la serie contra unos peleones Pacers, que se subieron a su barba, pero no pudieron finalizar el trabajo. Eso sí, esta vez, y pese a la fantástica línea final (45 puntos, 9 rebotes, 7 asistencias y 4 robos), James no hubiera cruzado la meta sin la ayuda de dos compañeros que no habían sido factor en partidos anteriores.

Tristan Thompson, que partió de titular, dominó en los tableros, fue eficiente en ataque y su tamaño y habilidad en los cambios vinieron bien en defensa a un equipo muy frágil en ese aspecto. Y George Hill, que tras tres partidos sin jugar fue insertado en el encuentro en la segunda parte, tomo el timón para dar algo de descanso a un LeBron en la reserva y ayudó a entrar en ritmo a un Love que parece haber perdido la habilidad de crear su propio tiro.

Los Cavs mandaron durante todo el partido con ventajas que llegaron a los 14 puntos, pero los Pacers no dejaron de arrear, y recortar diferencias, poniendo las cosas muy complicadas a la febril encarnación de los Cavaliers de esta temporada. James no pudo cumplir su deseo de jugar el partido entero, teniendo que retirarse con calambres un minuto antes de que acabará el tercer cuarto, y el hecho de que sus compañeros no sólo aguantaran una ventaja de dos puntos, sino que ampliaran una diferencia que llegaría hasta el final, acabó siendo clave en el pase de ronda de Cleveland.

Lue cambió de nuevo su quinteto inicial y esta vez apostó por el look clásico: volvía Thompson al quinteto, junto a LBJ, Love, Korver y Smith y los Cavs empezaban el partido sin base arquetípico, pero con los cinco jugadores en la plantilla que aún sobrevivían desde los anteriores Playoffs. Con esta alineación, LeBron defendía a Collison, y los Pacers no tenían que poner a Turner en un jugador exterior. El comienzo del partido fue malo, con Indiana fallando los cinco primeros tiros de campo (todo triples), pese a que fueron entre liberados y muy liberados, y Kevin Love en el otro lado fallaba un triple que no tocó aro y finalizaba un posteo de manera desastrosa. Sólo el pick’n’roll de LeBron con Thompson, cuyos bloqueos liberaron a James de los pegajosos defensores de Indiana como aún no habíamos visto, ponía puntos en el marcador. La actividad del pívot fue clave en este inicio, en el que además, con varios rebotes ofensivos, creó segundas oportunidades en las que los Cavs no perdonaron.

Sólo Collison, a el que la defensa de los Cavs daba tiempo y espacio, estaba en marcha por Indiana, y tras dos suspensiones de LeBron sobre Sabonis (¿cuántas de estas han caído en la serie?) y una falta con tiro libre de técnica adicional por un trompazo (no tan fuerte, en apariencia) de Stephenson, los Cavs tenían 12 puntos de ventaja y parecía que el partido podía ser por fin un paseo. Los Game 7 son diferentes, los locales eran además los más experimentados, y esto pinta a palizón.

Pero nada ha sido fácil para Cleveland en esta serie, y nunca han logrado abrir hueco realmente contra Indiana: no importa lo grande que hayan sido sus ventajas, en los cuatro partidos que los Cavs han ganado a los Pacers, nunca lo han hecho por más de cuatro puntos, y este no iba a ser una excepción.

Stephenson, largado por quinta vez de los Playoffs por LeBron James, mantuvo en este arreón al equipo con dos triples tras bote, pero LBJ no iba a parar: su descanso habitual tras el primer cuarto no se producía y las cámaras le pillaban diciendo que no saldría de la pista en todo el partido. Seguía anotando sobre los cambios de la defensa de Pacers (no falló ninguno de sus siete primeros tiros), y los Cavs seguían sin perder ni un solo balón, ni dejar anotar un punto a la contra a los Pacers.

Con la ventaja en su máximo punto, McMillan pidió tiempo muerto, y con los Cavs metiendo en pista a los jóvenes que llegaron al equipo en febrero, los Pacers cosieron por primera vez la herida: parcial de 10-0 a lomos de Stephenson y Sabonis para acercarse a 4, pero un triple de Love y un buen pase del ala-pívot a Thompson devolvían la ventaja a 9, lo que activó a un Oladipo que no había estado muy entonado hasta entonces.

LeBron fue entonces por primera vez en el partido al poste bajo, dominando absolutamente al irritante Stephenson, y lo siguió haciendo con la vuelta de Bogdanovic a pista, pese a que el croata le pusiera las cosas mucho más difíciles, defendiéndole por delante, y obligándole a coger posición muy lejos de canasta y en línea de fondo. Daba igual, James anotaba y volvía anotar, en lo que parecía que iba a ser un partido de leyenda. Collison seguía acertado con sus suspensiones desde los codos de la zona, y por eso la ventaja de los locales no fue a más: 11 puntos al descanso después de que un palmeo de Tristan Thompson no entrara en tiempo de milagro. Las segundas oportunidades, la diferencia en pérdidas entre ambos equipos y la brillantez de James marcaban la diferencia, pese a que Indiana tiraba más y mejor.

El tercer cuarto ha sido aciago para Cleveland a lo largo de la serie, y esta noche mediodía no fue una excepción: los Pacers abrieron con un 16-4 de parcial, ante la empanada Cav, poniéndose por primera vez en todo el partido por delante. En ese momento, Lue cogió el martillo para casos de emergencia y rompió el cristal de una vitrina que no parecía albergar nada muy preciado. George Hill, que se había perdido tres partidos por dolores en la espalda, y que no pisó parquet en toda la primera mitad, salía a pista, y la perdía en un campo atrás por presión de Collison nada más salir. La cosa pintaba negra para Cleveland, los nervios aparecían por primera vez, por lo que LeBron cogió el timón de nuevo, y entramos en la fase más bonita del partido; un duelo entre las estrellas de los dos equipos, en el que Oladipo anotó un par de esas canastas impresionantes con las que nos lleva deleitando toda la temporada (un arqueadísimo triple con LeBron encima sobre la bocina de posesión, y una suicida entrada a canasta), y James daba las réplicas. Agotado tras dirigir el equipo todo el partido, volvió a ceder de nuevo a Hill la misión de subir el balón, y las dos primeras jugadas con el base al mando acabaron en canasta de LeBron, una finalizando el p’n’r y otra en un triple tras pase. No me sorprendería si fue la única vez en toda la eliminatoria en la que LeBron ha metido (o incluso tirado) dos canastas seguidas tras pase de un compañero. Un poco más relajado y descargado, anotó 10 puntos seguidos de su equipo, y de repente se le apagó la luz: a falta de un minuto para acabar el cuarto, se va, no sólo al banquillo, sino a lo más profundo del túnel de vestuarios.

En este momento, y con una exigua ventaja de 2 puntos, todo era pánico en Cleveland. Luego nos enteramos por Doris Burke que estaba sufriendo calambres, pero el corazón de todos los aficionados de los Cavaliers tenía que estar en un puño, aunque saliera por su propio pie en lo que parecía estar más cerca de ser un apretón que una lesión. El show en ese instante lo ponían en la pista los árbitros, empeñados en pitar falta en cada rebote.

Tras la reanudación, cuando oíamos superpuestas las palabras de Lue, indicando que lo primero que tenía que hacer el equipo era no perder balones, mientras los Cavs tiraban por la banda (y la borda) la primera posesión del crucial último cuarto, nos sorprendíamos porque LeBron todavía no estaba ahí. Ni tampoco volvió cuando McMillan tuvo que pedir tiempo muerto después, porque Cleveland sin su rey había aumentado la ventaja a 8, y tenía que volver a meter a Oladipo a pista, después de sacarlo para darle a él también un merecido descanso.

No lo sabíamos entonces, pero esos momentos fueron claves: por primera vez los Cavs se impusieron a Indiana sin sus líderes en pista, y la diferencia no se llegaría a recortar de nuevo. HillLove, al que se le vio cómodo por primera vez en el encuentro sin James a su lado, abrieron hueco y continuaron desarrollando su química incluso cuando LeBron reapareció a 8:41 para el final, y en un segundo plano.

Los Cavs volvían a presionar a Oladipo con dos jugadores en defensa, los Pacers, que no han logrado tener una respuesta consistente a ello en toda la serie (su gran debe), se atascaron, y Hill daba la puntilla a su antiguo equipo, el de su ciudad natal,  dirigiendo buenos bloqueos y continuaciones y anotando en un palmeo. Necesitaron su providencial presencia porque LeBron no era el de los tres primeros cuartos: una pérdida incomprensible castigada a la carrera por los Pacers, y una penetración a medio gas que le salvó un tapón ilegal de Turner, no eran lo requerido de su altísimo estándar de excelencia.

Las esperanzas de los Pacers menguaban, porque el tiempo restante no estaba de su parte, y una decisión arbitral discutible, en un partido muy mal dirigido, pudo apagar el penúltimo conato de reacción. Turner fue expulsado del partido por cometer su sexta falta en un rebote ofensivo que, de haber ido el silbato en la otra dirección, podría haber sido un 2+1, y los Cavs quedaban 9 puntos por delante a 4:17 del final. Dos suspensiones de Collison y Oladipo con unos tiros libres de Thompson por el medio acercaban a Indiana a la media docena de diferencia: volvió a brillar entonces la estrella del repudiado pívot de los Cavs, que taponó enfáticamente a un Collison que se escurrió de un James fundido, para evitar que Indiana se acercase demasiado.

El silbato fue entonces adverso a Cleveland en una terrible falta en ataque pitada a LeBron tras coger un rebote en su propia canasta y encontrarse delante a Sabonis, y los Cavs dieron su última muestra de defensa verbenera: Oladipo cruzó la pista entera del tirón para anotar una bandeja sin oposición tras recibir el saque lateral en su propio campo, en lo que sería el último estertor de los Pacers.

En la siguiente jugada, los Cavs tenían obligación de anotar para que Indiana no pudiera reducir el partido a una posesión, y la pizarra de Lue funcionó, consiguiendo una bandeja para James tras cortar hacia el aro después de apoyarse en Korver ante el dos contra uno de Indiana. La ventaja de 6 puntos ya sólo la podía arruinar un milagro tardío que no se produjo, y Cleveland certificó unos tiros libres después una victoria que le costó horrores conseguir.

La buena noticia para ellos es que siguen adelante, en el que quizá fue el partido en el que escoltaron a LeBron de mejor manera (pero tampoco mucho, no nos vayamos a creer), y que los Raptors, que les esperan en la siguiente parada, tendrán otras cosas, pero todavía no han demostrado la fortaleza mental para volver y volver a atacar sin rendirse de estos bravos Pacers, una de las sorpresas más agradables de la temporada.

Nadie fuera de Indiana confiaba en ellos esta temporada, pero han sido quintos en su conferencia (y muy cerca de arrancarles el título de la División Central incluso a estos mismos Cavs) y casi pasan a segunda ronda, poniendo las cosas muy difíciles (a lo largo de la eliminatoria, han anotado 40 puntos más) al equipo que les barrió sin compasión la pasada campaña, y al jugador que les ha sacado de Playoffs 6 veces en los últimos 7 años. Son un equipo de verdad, y es para que sus aficionados estén orgullosos, Si Oladipo mantiene el nivel, y los dos jóvenes que apatrullan su juego interior se siguen desarrollando, pueden dar guerra en un Este que se va a recrudecer si Boston, Philly o Milwaukee alcanzan su potencial.

Y de los Cavs, qué decir. Tienen al mejor en sus filas, pero la increíble ración de minutos que le han servido a lo largo de la temporada está empezando a hacer mella, y su incapacidad de finalizar un encuentro que ardientemente deseaba completar, es la última muestra que esta serie nos ha dado de ello. Kevin Love podría haber vuelto a sufrir una lesión en el dedo operado y/o otra conmoción cerebral, pero sigue adelante como puede. Tras siete partidos, hemos descubierto que alguien distinto a LeBron puede conducir un p’n’r, pero vete a saber cuando pueden perder a Hill otra vez. Han sido pasados por encima en dos ocasiones, remontados en ventaja tras ventaja, y todas sus victorias han tenido que esperar al último suspiro.

Y aún así, y por mucho que se los hayan «pedido»… no me creo que en Toronto duerman tranquilos esta noche.

Sofi del día: Ver a Doris haciendo las entrevistas a pie de pista duele… y uno diría que por su cara, a ella tampoco le ha hecho mucha gracia esta bajada de categoría.

 

PO Desde El Sofá (VI): Esto ya lo había visto antes

No se la de veces que hemos visto lo de anoche en el Fieldhouse de Indiana. Creo que de nuevo tengo la sensación de haber vivido todo esto antes y es que, ya son muchas veces en que la gente quiere intentar enterrar a LeBron James, empieza el partido y vemos lo de siempre.

Anoche Indiana Pacers tuvo la oportunidad de poder meter un 3-1, pero entre unas cosas y otras, y dos triples de Kyle Kover, la serie la tenemos en un bonito 2-2, que probablemente poca gente esperaba a estas alturas.

Cleveland Cavaliers saltó a la pista para no dejarse sorprender, para que no apareciera ningún Bogdanovic de turno para aguar la fiesta y fastidiar más de lo conveniente la serie entera, para ello, LeBron propuso algo que nos tiene acostumbrados, es decir, hacer mover el balón para que los compañeros tuvieran protagonismo en el partido, ya que nunca sabes cuando uno de ellos puede ser clave para la victoria. El turno fue de Korver.

El veterano tirador no empezó para nada fino durante los primeros compases del partido, pero sus dos triples que mencionamos al principio, fueron claves para sepultar la mini ventaja que había cogido Pacers para intentar ese deseado 3-1. Cavs tuvo el control y la manija tanto del tempo como del marcador durante gran parte del partido y no fue hasta bien entrado casi el final del partido cuando Pacers asomó mínimamente la cabeza, comandados por uno de nuestros favoritos, el gran Lance Stephenson que está claro que donde mejor rinde es con Pacers y en Indiana.

Ventajas tremendas de más de 10 puntos que pudieron hacer que el partido se acabara muchísimo antes, pero el arreón final de Pacers fue como nadar y ahogarse en la orilla, con esos dos triples seguidos de Korver que sentenciaban el partido.

Y bueno… James fue James, poco más que añadir, pero aún así, Pacers lo apretó bien, como hacía tiempo que no veíamos una defensa general contra él.

La jugada final con la lucha de Stephenson y Green fue extraña, como a veces el partido, los árbitros pitaron lucha y luego todo se saldó con una falta de Lance (que probablemente fue) y sin nada para Green… algo raro.

Sofi del Día: Al aficionado grande de Pacers con el flamenco rosa que no paró de animar en todo el partido y creo que en más de alguna ocasión tuvo ganas de estamparle el flamenco a alguien…

PO desde el Sofá (V): Jaque al Rey

Los Pacers remontaron una desventaja de 17 puntos al descanso, gracias al mejor partido de la carrera de Bojan Bogdanovic (30 puntos, teniendo que defender a LeBron), y mantienen la ventaja de campo, pasando toda la presión a Cleveland, y convirtiendo en casi obligatorio para ellos ganar el próximo partido en Indiana.

En un partido con dos partes bien diferenciadas, la mejora en defensa de los Pacers en la segunda mitad, y su adaptación a la presión sobre Oladipo, les permitió salir como vencedores, y con la moral de que los Cavs no han demostrado ser mejores que ellos en ninguno de los tres encuentros: en el primero les dominaron claramente y los dos siguientes fueron monedas al aire.

Cleveland era de la partida con el mismo quinteto que en el segundo partido, el grupo más veterano, con Hill, Korver y JR acompañando a Love y LeBron. Empezaron muy bien los secundarios, que parecían llegar por fin a la serie (por la que sólo se había pasado un rato Korver) sobre todo George Hill, en un compás inicial en el que el trío arbitral pitaba falta al menor contacto. Ese arreón inicial puso al que sería héroe de la noche, Bogdanovic, con dos faltas a los dos minutos y medio de partido, dando a McMillan la oportunidad de redimirse de la decisión del partido anterior, en el que mandó al banco a su mejor jugador al minuto de contienda. Pero pese a los signos del croata para que le dejara en pista, Nate siguió al dedillo la regla del viejo libro de entrenador, y le mandó a recoger su toalla. Al menos Bogdanovic acabó el partido con cinco faltas y 36 minutos, no como Oladipo en el encuentro anterior, que no cometió una falta en toda la segunda parte, y acabó jugando 28 nada más.

Cleveland empezó bien, aprovechando la extraña configuración defensiva (de acuerdo a los cánones posicionales tradicionales) que los Pacers les mostraron en el encuentro anterior, con Turner defendiendo a JR Smith, para que Young pudiera marcar a Love. Así los Pacers tienen muy poca protección del aro, y los Cavs anotaban en la pintura, sin necesidad de exprimir a James como en el comienzo del encuentro anterior. Indiana supo responder, atacando sin respiro a Korver en defensa, y así vivimos, tras nueve cuartos de eliminatoria, que se dice pronto, el primer cambio de ventaja en el marcador, después de dos partidos dominados de cabo a rabo por el equipo vencedor.

Pero en cuanto LeBron se puso en modo anotador, motivado además por ser defendido por Lance Stephenson, los Cavs abrieron el primer hueco, tomando una decena de puntos de ventaja, que los suplentes liderados por Love lograron sostener al comienzo del segundo cuarto, lo que permitió a Lue extender hasta unos 6 minutos el tiempo de descanso de James. Los Pacers no estaban cómodos en ataque por los dos contra uno a Oladipo, y cometían bastantes pérdidas, algunas en las que al escolta local simplemente se le escurría el balón (si algo nos queda claro del final del partido anterior y de este es que Victor no usa el famoso Stick’um, desde luego), y otras moviendo el balón de manera desacertada en superioridad numérica. La estrella de los Pacers se marchaba al descanso con tan sólo 5 puntos en el casillero, y un enfado monumental por una falta de Nance sobre él no pitada en la última jugada, mientras que la ventaja de los Cavaliers se iba a descansar en su ápice: 17 de diferencia.

El parón sentó muy bien a Indiana, que reagrupó y volvió con las ideas más claras. Primero, fueron capaces de poner un poco en marcha a Oladipo haciéndole recibir de bloqueo indirecto y aprovechando mejor las contras. Y por otro lado, castigaron ellos también la falta de protección del aro local, con penetraciones de Collison, que, quizá no encontraban siempre aro, pero Young o Turner convertían en puntos en segundas oportunidades. Poco a poco la ventaja se iba reduciendo, sin que nadie liderará a los Cavs, ni siquiera LeBron, que tuvo a Bogdanovic abrazado a él toda la noche. Alguna vez incluso literalmente, como en la cuarta falta sin balón del alero, que tenía a James agarrado como si tratara de placarlo y levantarlo por encima.

Los Pacers empataron a poco más de 8 minutos y medio para el final, y abrieron un poco de ventaja inmediatamente con el comienzo del show Bogdanovic: dos triples seguidos (uno con su +1 incluido) tras unos pasos de LeBron, que llevaron al Fieldhouse a la locura. James sólo había anotado 5 puntos en la segunda parte (en la que no descansó), y los Cavs pocos más, en un giro de 24 puntos desde el intermedio.

Pero el Rey no había dicho sus últimas palabras, y con dos triples sobre Sabonis, tras jugar a la selección de personaje en los cambios en los bloqueos con la defensa de Pacers, volvía a traer el partido a la igualdad. De nuevo la respuesta vino de los Balcanes: otros 5 puntos seguidos de Bogdanovic, con su triple desde las letras para más recochineo, al borde del final de dos posesiones en las que los Cavaliers habían sofocado a Oladipo, obligándole a desprenderse del balón tarde y mal.

Cleveland tuvo opciones de igualar pero Love, Smith,y LeBron no acertaron en tres intentos desde el triple (en posesiones diferentes) suficientemente librados para poder considerarlos buenos. A los Pacers al otro lado, las oportunidades se les estaban esfumando: las ideas para burlar la presión perfecta sobre Oladipo llevaban escaseando desde hace rato (y eso que ahora la defensa Cav no quería despegarse ni en broma de Bogdanovic, que llevaba 15 puntos en el cuarto, lo que les permitía utilizarle para espaciar la pista como hubiesen querido), y el único consuelo que tenían es que el tiempo que quedaba seguía bajando. Otra pérdida de Oladipo acababa en el otro lado en un cuarto intento fallido desde el triple, esta vez de Clarkson, pero a la vuelta, esta vez sí, los Pacers ejecutaron perfectamente el cuatro contra tres, con Collison deshaciéndose fácil de Love, para soltar un pase que permitió a Young anotar con facilidad, en lo que acabó siendo un tres contra uno. La ventaja era de 7, y el tiempo en el marcador era inferior al minuto.

A la quinta fue la vencida para Cleveland, con LeBron metiendo el triple mas complicado de todos los de la ristra, y en la siguiente posesión, pese a pedir el tiempo muerto para prepararla, los Pacers no tuvieron de nuevo nada preparado ante la negación del balón de LeBron a Oladipo, acabando la posesión al agotar el reloj. De nuevo decepcionante el equipo local y su entrenador en la ejecución (¡el Marca tenía razón!), pero el marcador, tiempo y resultado, seguían siendo sus amigos. Los Cavs tenían 13.5 segundos para recortar 4 puntos, y un triple de Love tras recoger el rebote del intento fallido de LeBron y correr a cascársela a la esquina, les ponía sólo un punto por detrás, dando comienzo al juego de los tiros libres con 7.6 segundos para el final.

Pese a que de no ver claro el saque lateral, los Pacers ya no tendrían más tiempos muertos para volverlo a intentar (gracias al gastado un poco antes para hacer la nada), los Cavs no parecieron ponerle picante a la presión, y un simple bloqueo de Turner a un Jeff Green en babia, liberaba a Collison para que recibiera muy fácil en su mitad del campo, y poco faltó para que se pudiera escurrir y gastar el tiempo sin ni siquiera tener que tirar. Lanzó y falló el segundo, y sin tiempos muertos, JR Smith tuvo el tiempo justo para pescar en el alboroto, cruzar la pista, e intentar un triple lejano y forzadísimo (el octavo seguido de Cleveland, para los que lleváis la cuenta en casa), que les hubiera dado el partido, pero que no entró. LeBron tenía sellado a Bogdanovic en el poste bajo, y una canasta de dos bastaba para forzar la prórroga, pero es muy posible que no hubiera habido tiempo para hacerle llegar el balón y que pudiera ejecutar una suspensión en giro por encima suyo.

Pese al desenlace, el pronóstico de la eliminatoria sigue siendo incierto. Los Pacers han sido mejores y más vigorosos, y tienen ventaja, pero tras tres partidos, los Cavaliers parecen haberles cogido ya el punto en defensa: en Indiana no están preparados para que cortocircuiten a Oladipo, y esta vez Cleveland logró pararle por sus propios medios, sin ayuda de las faltas y el entrenador rival. Fue el mejor encuentro de la serie en esta faceta de los Cavs, pero por otro lado, a poco que los Pacers lleguen al cuarto partido preparados para salir de la presión, anotarán muy fácil: si esta defensa es ya terrible en igualdad de condiciones, imagina en inferioridad. Y los secundarios (Calderón, que no jugó anoche, parece ser el primer sacrificado) han ofrecido tan poquito, tan poquito en estos tres encuentros, que cualquier contribución positiva que dure un partido entero puede ser diferencial.

En cualquier caso, y visto lo visto, por primera vez el Rey peligra en primera fase. Y esta vez de verdad.

Sofi del día: Los que nos escuchéis en el podcast ya lo habréis oído por tercera vez con esta, pero: ¡qué bonita es esa equipación amarilla (perdón, dorada) de los Pacers!

Episodio 120 – Las 3 preguntas mitológicas

Hoy en El Podcast Desde El Sofá, realizamos tres simples preguntas para todo el programa y a partir de ella pues contamos nuestras cosas:

– ¿Qué pasa en Lupitalandia?
– ¿Puede este Lebron volver a llevar a Cavs a las finales?
– ¿Oportunidad de oro para Raptors/Rockets?

Si quieres conocer las respuestas que te haran mejor el día, no dudes en oirnos, además, acabamos con un par de recomendaciones, Mario nos recomienda NO ver Ugly Delicious de David Chang y David recomienda el podcast 326 de Bill Simmons con Scooter Braun.

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox y en YouTube. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

Los nuevos Cavs

Sin duda alguna a estas alturas de la película y sobre todo si estás leyendo esto ya sabes que el pasado jueves fue el final del mercado de traspasos de la NBA y evidentemente sabrás que el gran agitador de este final de mercado han sido Cleveland Cavaliers.

El equipo de Lebron James, básicamente ha hecho un PC Fútbol y ha cambiado gran parte de la plantilla, vamos a refrescarte la memoria por si acaso:

Entran: Clarkson, Nance, Hood, Hill
Salen: Thomas, Frye, Wade, Rose, Shumpert, Crowder

Vamos, lo que se dice una buena lavada de cara al equipo y bajar la media de edad, ya que los traspasados tenían una media de  30.3 años y los nuevos 26.5, con lo cual, la bajada de edad es importante.

Todo esto sobre el papel está muy bien, pero luego viene realmente lo divertido y la pregunta que todo el mundo se hacía: ¿Cómo Lue va a acoplar todo esto para que funcione desde ya?

Antes de seguir, supongo que la gran mayoría de los que seguís leyendo esto, sabéis que anoche, bueno, la noche del domingo 11 de febrero, Cleveland Cavaliers se merendó a Paul Pierce (y supongo que también a Antoine Walker) en el partido que les enfrentó a Boston Celtics, un partido mega esperado y que era la puesta de largo de los nuevos Cavs (y la retirada de la camiseta de Pierce, al final del partido!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!). Mucho se ha hablado ya de este partido y eso que fue hace un rato, sobre qué contento está Lebron, que si esto es otra cosa, que si mira que paliza, que tiemble el este, Clarkson MVP, etc etc etc, pero desde aquí vamos a intentar mirar todo esto con un poco más de perspectiva de ver qué puede ofrecer cada uno de ellos, porque como todo el mundo sabe, cuando la cosa entra, todos estamos contentos.

Empecemos por los jugadores de los que menos se ha hablado, de Hill y de Hood. Por una parte el de ex-Jazz siempre se ha visto como un muy buen anotador, uno de esos jugadores que te molaría siempre tener en tu Fantasy, ya que ves que siempre que juega contra tu equipo anota sin parar y es la máquina en ataque que te jode vivo, pero vamos a mirarlo desde el punto de vista contrario: ¿Por qué Utah se lo ha quitado de en medio (y quería quitárselo desde hace tiempo)?

Esa es una gran pregunta y a parte del tema salarial, ya que es agente libre este verano y claramente iba/va a pedir un pastizal, la llegada a Utah de Mitchell le había robado un poco de protagonismo y a pesar de estar haciendo una muy buena temporada, estaba un poco en el club de hago 4 partidos buenos y luego desaparezco en 8, por eso, un entrenador como Snyder se lo ha quitado de encima, por esa acaparación de balón que estaba teniendo para intentar mitigar el nuevo foco de atención que estaba sobre el rookie y volver a recuperarlo.

Por otro lado tenemos a George Hill, o RL de Next, el cual estaba teniendo en Kings la peor temporada de su carrera, con una desidia digna de la franquicia de Sacramento, dejándose llevar claramente en defensa (lamentable) y con un contrato de estos a lo Deng o Mozgov, sí, Hill cobra 20 kilates anuales… ¿Cómo se os acaba de quedar el cuerpo?, un pastizal ultra mega brutal por un jugador que en esos momentos no era más que otro más del montón. Kings se lo quita de en medio por todo esto y por más…y leñe son los Kings, les da igual un poco todo. Pero el jugador que estuvo en Pacers en aquel mítico año con Hibbert y George poniéndole las cosas muy jodidas a aquellos Heat de James, Wade y Bosh, aquel jugador sí que se lo curraba en defensa y en ataque era el inicio de todo.

Con lo cual, tenemos dos jugadores, uno  que igual estaba en el lugar equivocado y que puede aportar mucho. A Cavs le hacía falta un base, más después de quitarse a Rose y Thomas, y Hill puede entrar muy bien en ese rol de jugador que puede llevar perfectamente el equipo que puede defender (si se acuerda de ello después de tantos años sin hacerlo) y que no tiene problemas de ceder el protagonismo anotador a James (como ya lo hizo con George en Pacers). Mientras el otro, viene en año de contrato, a seguir anotando probablemente en la segunda unidad, convirtiéndose en un nuevo JR Smith desde el banquillo, es decir, un anotador nato, para esos ratos donde James esté descansando presencial o mentalmente en el partido, eso sí, no le pidamos mucha defensa porque eso no lo va a ofrecer. Esto si lo vemos todo de forma positiva, pero si no es así, pues eso, Hill dejándose llevar por la pasta que va a cobrar sí o sí, y Hood un poco haciendo la guerra por su parte sin importarle muy bien el resto.

Y por último, vamos a hablar de los ya #LakersLegends. Como lacustre, puedo hablar bastante bien de lo que pueden aportar o podrían aportar tanto Larry Nance Jr como La Jefa de Animadoras.

A Larry Nance, le nombré hace unos cuantos podcasts (sí, volveremos!!) como un jugador que perfectamente podría acabar con su camiseta colgada del Staples, es decir, un jugador con rol secundario pero que a todos entrenadores gusta, que todos entrenadores meten en sus rotaciones, con grandes minutos y que a todos les gusta lo que aporta en pista. Un jugador con un tiro que va mejorando poco a poco con el tiempo, pero con una sensación de que lo deja todo en pista que gusta tanto a técnicos como a aficionados (y compañeros en pista). Luego tenemos el aspecto del showtime que puede ofrecer por esa capacidad atlética por hacer mates heredada, algo que le ha hecho hacer algunas de las jugadas más destacadas en las últimas temporadas (menudo robo el año pasado con lo de Mate del Año…). En definitiva, una buena pieza que puede encajar muy bien como jugador de intendencia para pelear todo balón habido y por haber y que la llegada de Kuzma a Lakers había reducido un poco su presencia en el equipo. También, podríamos decir que ha sido el gran perjudicado de tener que entrar como pack (como en su día Russell) de Clarkson.

Y hablando de La Jefa de Animadoras. Jordan Clarkson estaba cuajando en Lakers una más que decente temporada, saliendo de banquillo y siendo un buen candidato para el premio a mejor 6o Hombre de la temporada. Pero Clarkson siempre ha tenido un problema, es como lo que estaba siendo Hood en Utah, vamos, un jugador que igual tiene 5 partido tremendos, enchufando todo y más, pero luego desaparece por arte de birla y birloque durante otros 10, algo que en Lakers, pues vale, pues venga, pero que en la exigencia que demanda James en sus Cavs, igual no puede molar tanto, pero si está enchufado, lo podría ver haciendo 30 puntos en cualquier partido de PO de primera o segunda ronda.

Con lo cual, son dos buenos jugadores, pero no dejan de ser jugadores de nuevo de intendencia que Lakers, sobre todo en el caso de Clarkson, quería quitarse para hacer hueco salarial, buscando El Dorado este verano, pero vamos, eso es otra historia.

Así serían las nuevas piezas que tiene Cavs, unos jugadores que en sus equipos básicamente no quería o no necesitaban ya, que entran como nuevas caras, como una buena ráfaga de aire fresco a un equipo que semanas atrás parecía hundido y lleno de miseria.

Habrá que ver con el tiempo, si lo visto en Boston va a ser lo normal, o simplemente ese primer partido donde todo el mundo quiere agradar y hace lo mejor que puede, me viene a la mente el primer partido de Nick Young en Warriors donde era poco más que DIOS vestido de jugador de basket. Sólo nos queda esperar, pero tal vez Cavs no haya ganado más incorporando a estos jugadores, sino simplemente abriendo la puerta a los que se han ido, como cuando tienes un virus, te pones bueno y el día siguiente abres todas las puertas y ventanas para ventilar, pues básicamente eso ha hecho Cavs, ventilar la casa.

Veremos cómo sale todo.

¿Qué pasa en LA?

Verano 2017, momentos antes del Draft. Lakers con el segundo pick. Era un secreto a voces, pero Lonzo Ball se iba a convertir en el nuevo base del equipo de Luke Walton, días antes, la franquicia ya había hecho ese camino con el trade que llevaba a D’Angelo Russell (y Mozgov) de camino a Brooklyn. Magic le daba las llaves del equipo.

A partir de ese momento, los niveles de optimismo en LaLaLand subían hasta niveles donde algunos se aventuraban a hablar hasta de los PO, en algo que al cabo del tiempo se ha visto que ni por asomo.

Acabamos 2017 y Lakers se encuentra siendo actualmente uno de los peores equipos en la NBA y además, sin pick, pero todo el mundo se pregunta, ¿qué está pasando en LA?

La respuesta es fácil y a su vez extremadamente compleja. Debido a las movidas salariales y demás, Pelinka & Magic han confeccionado una plantilla este año no pensando en esta misma temporada, sino en qué va a pasar en verano de 2018, con todo el riesgo que ello conlleva.

La idea que tienen es sencilla, tener todo el margen salarial posible para poder atraer a dos agentes libres por el máximo, los rumores hablan de LeBron James y Paul George (JASDJFSDHFJHSGJHSHJFJHFJSDFJHASJHDFJHSDF….), pero claro, para hacer semejante hueco hay que hacer una buena limpieza antes. Esa limpieza pasa por liquidarse los contratos de Mozgov y Deng, las últimas herencias de la era Ketchup, uno ya lo has hecho, y el otro sigue en el equipo, aunque no aparezca por ningún lado. Por otra parte, un par de fichas clave en estos jóvenes Lakers tienen su futuro difícil para seguir con el plan: Jordan Clarkson y sobre todo Julius Randle.

Además y para seguir cuadrando números, este año has firmado a Kentavious Caldwell-Pope por un mega pastizal y diciendo que va a ser tu referente en defensa, además de un movimiento más para hacer un guiño a James, ya que ambos pertenecen a la misma agencia de jugadores. También, López llega en el último año de su contrato, otro más que no estará.

Con ello, te encuentras con una plantilla dónde realmente la gente de los despachos no está pensando en este año, sino en el próximo dónde quitando de los Rookies/Sophomores y Larry Nance, el resto van a ser carne de otro equipo. Mal tema.

Obviamos todo esto, pero no lo perdáis de vuestra cabeza y nos metemos en el inicio de temporada, dónde el ritmo alto que quería ya Walton desde que llegó a Lakers le viene como anillo al dedo a Ball y sus alegrías en ataque con el movimiento de balón.

Con esto, Lakers se ha convertido en este inicio de temporada en un equipo alegre, molón de ver en pista, ya que no aburre y encima tiene el toque irreverente de los jóvenes, con Kuzma a la cabeza, Ball con su ritmo frenético y con un Ingram creciendo de forma notoria en este su 2o año de profesional.

Pero una temporada NBA es muy larga y como siempre llegan los bajones, las lesiones, las derrotas y la cosa ya no fluye como antes y el jijijajaismo de hace unos meses se empieza a convertir en frustración y un mal ‘body language’ en pista que llaman los americanos. Llegan los rumores de traspaso de Randle, un jugador del cual se esperaba mucho y que no se sabe muy bien cada vez se le ve más estancado y habiendo declarado que va a salir a la agencia libre, con lo cual, no sabemos si por estos rumores o simplemente por su bajo rendimiento, sus minutos disminuyen en pista y de nuevo hay caras y malos rollos. KCP ahora es Convict-Pope y básicamente sólo juega los partidos de casa porque está en una especie de arresto domiciliario y sus partidos son lamentables. López fuera un mes. Clarkson bajando sus porcentajes de tiros. Kuzma se le ve cansado…

Para colmo se lesiona Ball. Lesión menor, una semana de descanso, pero en ese momento se ven todas las carencias de Lakers, quién lo iba a decir!!! Toda la prensa, fans de otros equipos y Twitterfauna en general rajando del 2 de Lakers por sus malos (sí, lo son) números en cuanto a tiro y de repente sale de la rotación lacustre y todos, absolutamente todos lo echan en falta y ya Lakers no juega a nada, recordando a otros tiempos donde el Capitán General Superior del Tanque Lacustre era entrenador del equipo.

La gota que definitivamente ha derramado el vaso ha sido esa reunión que ha tenido toda la plantilla donde parece ser se han dicho cosas bastante claras entre ellos y sobre la franquicia y su futuro, vamos, recordad lo que decíamos al principio del post, sí, eso justamente, jugadores alegando que el año que viene no van a estar, que tal jugador va a ocupar su posición, etc etc. Vamos un caldo de cultivo maravilloso para de nuevo sacar los tanques un año más… pero este año no hay pick y ya no se saca tanque, se pierde un año.

Entre todo este desaguisado extraño que ha surgido en LA hay una figura que de momento, a pesar de alguna que otra extraña decisión en cuanto a las rotaciones, nadie toca ni pone en duda, y ese es Luke Walton, lo cual me parece perfecto, ya que cargarle las culpas al entrenador de una mala planificación no tiene ningún sentido y más cuando el equipo está medianamente sano y centrado, da muestra de que se está cociendo algo interesante para el futuro.

No tengo ni idea cómo va a seguir la temporada, ni cuántos partidos le quedan a Lakers por ganar o Randle jugando de amarillo/purpura, pero lo que si tengo claro es que el equipo ni es tan malo como parece ahora, ni tan bueno como la gente pensaba, lo que si tal vez se debería hacer es dejar las cosas claras y potenciar aquello que quieres mostrar a esos futuros agentes libres, vamos, tienes que venderte bien, y queda media temporada para hacerlo, porque sino, acabará Lakers pagando un pastizal por el Amaré Stoudemire de turno y habiendo perdido otro año más.

Pensamientos impuros antes del quinto

Antes que nada os tengo que decir que esto que vais a empezar a leer no es para nada una previa del quinto partido de LOS FINALES, no, son simplemente una serie de pensamientos, en su mayor parte impuros, de cara al partido que vamos (bueno, vais o van…quienes lo vean en directo) a vivir esta próxima noche en La Bahía con 3-1 por delante para Warriors. Dicho esto y hecha la aclaración vamos para allá hasta que la inspiración se acabe.

3-1. Eso es lo que ahora mismo probablemente tengamos todos en mente. Muy familiar, misma situación que el año pasado donde recordemos que primero ganó, medianamente fácil Warriors los dos primeros, para volver a Cleveland donde Cavs ganó el primer partido en The Q, metiendo en 2-1. Luego llegó el cuarto partido, todo el mundo esperaba el 2-2 y entonces ganó el equipo de Kerr y pasó esto:

¿Os acordáis? Por esa jugada, bueno y por los precedentes que había tenido ya Green, la NBA decidió sancionar al jugador de Golden State con un partido de sanción. El consenso general es que Warriors no cerró la serie y con ello el anillo debido al impacto que tuvo en el equipo esa jugada, esa sanción… lo que pasó después, todos lo sabemos ya.

Ahora todo es diferente, probablemente (y si no hay sorpresa de aquí a la madrugada) Draymond Green jugará y Kevin Durant seguirá jugando en Warriors… Todo cambia.

Pero de nuevo todos tenemos en mente lo que pasó el otro día, cuando justamente en todas nuestras mentes estaba la escoba y el 4-0 en ella. Cleveland Cavaliers hizo un partido histórico, así de claro y brutal. Números que no se habían visto antes en PO, números que o bien haces eso o bien no puedes contrarrestar el equipo que tienes delante. ¿Qué probabilidad hay de repetir eso o mejorarlo? Las matemáticas y las experiencias previas nos dicen que es complicado, difícil y todo lo que queráis pensar, pero no imposible y sí, puede volver a pasar. Si esto fuera así, los fantasmas volverían a aparecer y se volvería a Cleveland igual que el año pasado, 3-2, las espadas en todo lo alto y con la sombra de otro Game 7 a la vuelta de la esquina… Esto es como el tenista que lleva el set 5-0 y empiezan a remontarle… llega el 5-4 y tienes más posibilidades de perder que otra cosa.

Con lo cual hay que pensar muy impuramente en que probablemente esta noche sea EL PARTIDO para Golden State. Si gana hoy, está claro, campeones de la NBA, si lo pierde… es muy probable que asistamos a ese momento que tanto nos gusta llamado Game 7, o el tie break del ejemplo anterior. Por eso, un servidor piensa que vamos a ver a unos Warriors muy parecidos a los dos primeros partidos, sobre todo a las partes finales de estos, donde van a intentar cerrar todo.

¿Qué hará Cavaliers? Aquí lo tengo bastante claro. Van a intentar que el G5 sea la combinación del partido de la otra noche en Cleveland, tirando mucho de 3 y esperando que entren y seguir dejándolo todo a la inspiración de Irving. De James ni hablo, va a hacer partidazo pase lo que paso tanto en su equipo como en el otro.

Intentar controlar el ritmo va a ser clave. En el cuarto partido vimos un ritmo totalmente diferente, más lento, con Cleveland llevando ese tempo que tanto querían y no vimos a los jugadores de Cavs asfixiados como fueron en los dos partidos anteriores, eso tiene que mantenerse esta noche si Cleveland quiere llegar al final del partido con opciones de conseguir devolver de nuevo la serie a Ohio. Si por el contrario, Warriors corre como quieren van a tener mucho recorrido, pero para esto van a tener que dominar el rebote defensivo para así poder salir rápidamente a la contra y en los dos últimos partidos Kevin Love y en menor medida Tristan Thompson estaban llevando mucho de los rebotes en la zona de Cavs.

Los secundarios de Cavs. JR Smith volvió a ser jugador de baloncesto en los partidos en The Q. Para que las posibilidades de Cleveland, los cuales siguen sin ganar ningún partido en el oeste contra equipos de PO, de ganar algo en el oeste suban, nacesitan mucha aportación por parte de los jugadores de banquillo o por decirlo de otra forma, por parte de los que normalmente no aportan, como pueden ser JR o si me apuráis el propio Love, Korver o incluso Shumpert, así como Thompson en el apartado de coche escoba, recogiendo todo lo que cae en el rebote. Pero también la gente de Warriors debe dar un paso adelante y no hablo tampoco de los 4 que tenemos todo en mente, sino que los minutos de Pachulia no sean un caos, que Iguodala meta su tiro y que Livingston no amase tanto el balón cuando lo tiene para no bajar el ritmo que debe coger Warriors.

Todo esto es muy bonito, sobre el papel el ambiente que se va a vivir esta noche va a ser tremendo, cómo lo fue el año pasado este 5o también disputado en el Oracle, este año Warriors va a tener para el primer match ball a Green y sobre todo a un KD que está a un nivel sobre humano y casi por encima del bien y del mal. Pero en el G4 vimos como Jefferson le defendió medianamente bien y digo medianamente pq siempre que quería Durant se iba de él, pero ey, algo es algo y como siempre he oído, más vale esto que nada.

Pensamientos muchos y seguro que de aquí a mañana que vea el partido se me ocurre algo más… como a lo mejor no ponerme ninguna camiseta de ninguno de los equipos para no gafarlos, como (confieso) pasó en el G4, ahí lo dejo…