Se nota que ha empezado la NBA y hacemos un podcast medianamente serio donde estrenamos sección ‘Lo que más y lo que menos’, hablamos de Westbrook, del Warriors v Spurs, de Lillard, de los Baby Lakers y acabamos con nuestras recomendaciones semanales.
Este artículo se publicó en El Newsletter Desde El Sofá el pasado 3 de junio de 2016, De vez en cuando publicaremos alguno por la web, pero si no quieres perderte nada y leerlos antes que nadie, sólo tienes que subscribirte.
Estos días se ha hecho público que la portada de el juego más jugado de basket del planeta será Paul George. La gente de 2K ha elegido al jugador de Pacers para que sea su imagen para su próxima edición de el gran juego actual de baloncesto del mercado.
Durante la historia han habido mucho video juegos con el baloncesto como protagonista, ahora mismo el que domina el mercado es el NBA2K, como te hemos comentado y más que seguramente sabrás, atrás han quedado la mítica saga del NBA Live, el arcade hecho espectáculo de la mano del NBA JAM o el olvidado, pero extremadamente adictivo y molón (y uno de mis favoritos de siempre…) NBA Street.
Si seguimos tirando la mirada atrás podemos acordarnos del PC Basket, aquel manager que quería ser como su hermano, el mítico PC FÚTBOL, que estuvo bien, pero nunca llego a cotas tan altas como el deporte del balón de pentágonos.
Pero yo me voy a ir más atrás, bastante más atrás, me voy a 1987 y al primer juego de baloncesto que jugué, el Fernando Martín Basket Master para el grande, único e inigualable Spectrum.
Para nuestra fanaticada más joven, el Spectrum era un ordenador que se enchufaba a la tv y que en sus primeras versiones funcionaba con cintas de cassette (luego ya llegó la versión disket…), sí, las de música que probablemente tampoco hayáis conocido. El proceso de carga era medianamente sencillo: Metías la cinta, le dabas al play y tocaba esperar a que se cargara el juego, que a veces duraba más otras veces menos, si no se te fastidiaba antes, se cortaba o simplemente no se leía bien la cinta…cosas que solían pasar más pronto que tarde.
Una vez cargado, en este caso el Fernando Martín, te adentrabas en un juego que era un simple 1 vs 1, con jugadores muy cabezones y donde se podía hacer casi de todo, habían faltas, habían tiros de 3 y lo mejor tal vez de todo, habían mates y cada vez que hacías uno, había repetición, con zoom (al estilo Spectrum) de la jugada a cámara lenta, toda una brutalidad para la época de la que hablábamos.
El juego era puro entretenimiento.
Ni habían pantallas, ni niveles, ni modo historia, ni gráficos alucinantes (aunque para la época era la bomba), ni nada parecido, simplemente tu objetivo era ganar al rival, meter más canastas que tu oponente, que bien podía ser ‘la máquina’, la cual tenía un nivel de dificultad bastante aceptable, o bien se podían poner los dos jugadores.
Era diversión extrema y donde la combinación de QAOP y barra de espacio era la clave para poder moverte más que bien en la cancha.
En esta nueva edición de El Podcast Desde El Sofá, repasamos un poco la encuesta a los general managers de la NBA, hablamos de nuestras expectativas con la nueva temporada, tocamos hasta un poco de baseball y acabamos con sugerencias para todos…
Martes, 25 de octubre. Ha llegado la fecha que todo el mundo tenía tachada y fijada en el calendario. Hoy seguro que en muchas de vuestras agendas hay puesto lo de ‘NBA‘, ‘Inicio temporada‘, ‘Empieza NBA‘ y cosas similares. Porque sí, es el día, hoy empieza la NBA y como siempre en La Crónica Desde El Sofá, vamos a saludar al baloncesto como se merece.
Por delante quedan 1230 partidos de liga regular en los cuales vamos a vivir de todo, de todas esas cosas que nos gustan. Mates, triples, tiros libres, bandejas, tapones, bailes extraños, canastas extrañas, polémica, momentos de estos de saltar del sofá…todo eso es lo que siempre esperamos y recibimos de la NBA. Esta noche el show empieza con 3 partidos (Cavs v Knicks, Blazers v Jazz y Warriors v Spurs).
Siempre hay incentivos para ver la NBA y esta año no es la excepción, este año tengo ganas de…
Curry con KD
KD con Curry
McGee con KD
Warriors con KD
Jennings metiendo 50 en el MSG
La orgía de triples de Houston
Harden con la libertad de D’Antoni
La confirmación de Pornzingis
JR con camiseta
La anarquía de Nets
Linsanity en Brooklyn
Embiid destrozar los aros
Los Wolvs de Thibs
KAT siendo All-NBA
El probable nuevo duelo de mates entre LaVine y Gordon
Carter en el concurso de mates
El nuevo pabellón de Kings
Saber a qué equipo irá Cousins
Las camisetas retro de Nuggets
Las camisetas retro de Hawks
Las camisetas retro de Lakers
Steve Adams en pista
Los Spurs sin Duncan
Los Spurs con Gasol
Los Lakers de Walton
D’Angelo metiendo 40
Vujacic vs Dragic
Ver qué inventa Spo en Heat
El nuevo invento de Vivek
Las nuevas Kobe
Anthony Davis demostrando lo que todos esperan
Los misteriosos Jazz
La camiseta a lo Mambo de Utah
Las descargas en el League Pass
Wade de rojo Bulls
Paul demostrando que es el mejor base
La vuelta de Ben Simmons
La vuelta de Bill Simmons a escribir sobre NBA
El libro de Shea Serrano de basket
Las entrevistas a Popovich
Antetokounmpo de base
La pista de los Suns
El fadeaway de Dirk
Zaza en el All-Star
Alguna nueva forma de comerme un spoiler
Westbrook en modo MVP
Lillard en modo MVP
Curry en modo Curry
Aún recuerdo cuando mientras veía un partido de los PO sacaban la información de que Luke Walton era nuevo entrenador de Los Angeles Lakers. No podía salir de mi asombro la verdad, porque aunque había sonado en los rumores y quinielas de muchos, también lo había hecho para otras franquicias como Knicks o simplemente quedarse un año más al lado de Kerr para coger un año más de experiencias, pero no, no lo esperaba para Lakers.
A partir de ese momento toda la franquicia cambia y todo se pone patas abajo en Lakers. Así que vamos a ponernos nosotros en esa misma postura y vamos a semi analizar, tampoco esperéis nada del otro mundo, qué podemos esperar esta temporada de Walton y sus chicos, nunca mejor dicho lo de sus chicos, pero vamos, en eso entramos más tarde.
El drafteo de Ingram
El primer paso en todo este proceso fue ver cómo se iba a gastar ese pick número 2. Este año el draft ha deparado pocas sorpresas y todos los moco draft previos se han salido con la suya y han semi acertado lo que iba a pasar, es decir, lo que todos vimos en junio en el Barclays Center: Simmons se iba a Sixers y Lakers se iba a por Brandon Ingram en el no.2.
Puedo decir que exactamente vi unos 0 partidos de Ingram en su época universitaria en Duke, pero leñe, todo el mundo hablaba maravillas de él. Que si el nuevo Durant, que si un talento por explotar, que si un robo de Lakers… vamos, las típicas hipérboles que siempre vais a leer en los momentos pre/post draft de esos jovenzuelos que realmente están más verdes que una botella de 7Up (que jugón era Fido Dido…), siempre lo mismo, super potentes y super tremendos…alguien recuerda el draft de Wiggins y todo lo que se dijo de él… alguien me dice el top 3 de memoria de ese draft? nadie?… pues eso, como siempre decimos en La Crónica, un draft se debe analizar 1 ó 2 años después, no cuando se hace y ni de coña antes… Pero no nos vayamos del tema. Ingram a Lakers.
A partir de aquí se abre un período donde todo el mundo buscamos vídeos del susodicho para ver que simplemente habíamos pillado a un tio con un físico a lo Durant cuando estaba en Seattle pero con los pelos de Nick Young.
Entramos en la época de la agencia libre, donde la verdad y por mi parte, tenía esperanzas 0 de conseguir nada digamos que medianamente potable, a pesar de mi paji-quinteto que solté en algún que otro podcast y que me valió alguna que otra reprimenda/comentario por esa red con un pollo azulado como logo.
En cambio Lakers se movió de forma extraña y levantando todo tipo de comentarios también dando un pastizal al amigo Timofey Mozgov, el cual durante una época se le recordó mucho en Los Angeles, pero no precisamente con algo relacionado con Lakers.
No, Mozgov no es el mítico Tsakalidis, el cual no ha querido comentar para este post, pero leñe, me mola lo de Danko Calor Rojo, es ruso con pinta de ruso, pero además puede aportar más de lo que todo el mundo piensa y ha escrito, bueno excepto Mark Jackson, al cual parece ser que le mola el movimiento.
Por otro lado, y fuera de las risas Mozgovianas, los Buss firmaron a Luol Deng, otro veterano que siempre había sonado para Lakers y que justo llegaba en una época donde nadie le esperaba y en una posición donde Ketchup se acababa de gastar un pick 2. Extraño, sí, pero ey… por otra parte, ya sin Kobe y con el amigo Ron Ron ron-dando por allí, te paras a pensarlo e igual no es tan mala idea que Ingram tenga a un currante y siempre provechoso Deng a su lado. Bien.
Luego tuvimos las firmas más que extrañas de Calderón y no lo digo por lo que puede aportar al equipo, sino por tener en el equipo un jugador ‘parecido‘ y con el mismo rol, pero bueno, de eso hablamos luego. Y la que tampoco cuadraba a nadie era el tema de Yi Jianlian, un jugador ya aparentemente fuera del circo de la NBA y que parece que le damos una segunda oportunidad, pero como con el tema Caldereta, luego iré con él.
El resto, gente que ya estaba o gente para rellenar el roster en el training camp.
Es decir, de nuevo había pasado una agencia libre y Lakers no había podido bailar con la guapa, de hecho, la guapa en cuestión, ni se le había acercado para darle turno ni nada, lo cual creo que ya estaba más que asumido antes de empezar la agencia libre y de ahí las firmas tempranas. Ya llegarán otros tiempos, ya…
Preseason
Y con todo esto nos metemos en la pretemporada, ese espacio de tiempo donde hasta los propios jugadores dicen que es demasiado largo y donde un servidor hasta este año prestaba atención 0 o menos a ella.
De hecho, puedo confesar desde esta líneas que normalmente suelo pasar mil de la pretemporada y no ver absolutamente nada, pero este año, no se si por el mono de NBA que ya tengo, pero me puse a ver partidos…y claro, puestos a ver bodrios pretemporadiles, pues me pongo a ver los de Lakers y al menos veo a la chavalada ganarse el pan.
Así que me puse a ello y tengo que decir que en el primer partido me dormí. Sí, es lo que hay en el baloncesto de pretemporada, que se parece a uno de ACB y claro, pasa lo que pasa. Así que nada, en ese momento me planteé si seguir con la idea de ver toda la pretemporada, pero decidí que sí, que tenía que ser fuerte y hacerlo. Todo sea por Luke.
Contada la historieta de cómo plantearse ver semejantes partidos, vamos a lo que he ido viendo en estos partidos y como lo semi extrapolo a lo que puede ser la temporada regular.
Más o menos queda claro que el quinteto titular de Walton, aunque ya ha dicho que igual lo cambia…o no, va a estar compuesto por Russell, Williams, Deng, Randle y Danko (sí, ya se queda con ese nombre, porque me apetece…). Esa es la idea, con Ingram saliendo del banquillo con Clarkson liderando esa segunda unidad, en un movimiento que la gente si lo hubiera hecho Byron Scott hubiera llenado teras y teras de burradas y emojis de color marrón con forma de helado…pero ey, lo hace Walton y la cosa es molona.
Yo sinceramente no lo entiendo y no lo de Ingram, que me parece hasta cierto modo correcto para así no meterle toda la presión encima al de Kinston, sino lo de Clarkson, el cual es probablemente el mejor jugador de la plantilla…pero…
Russell desencadenado
D’Angelo Russell se ha quitado las cadenas y el mundo fuera de Lakers (y dentro) está empezando a ver el mega potencial que tiene este jugador que fue elegido también no.2 del draft en una sorpresa que nadie esperaba, ya que todo el mundo daba el pasado año a Okafor como 2…
D’Angelo está en su salsa con el sistema que quiere implantar Walton en estos Lakers, un sistema donde se va a correr todo lo que se pueda y más, donde el pick & roll va a ser la jugada clave y donde Russell tiene recursos para salir de ella para dar y tomar. Dicho esto y visto lo que puede dar en pista, ya se empieza a entender el movimiento de sacar a La Jefa de Animadoras desde la segunda unidad, aunque, como también el propio entrenador ha comentado, el quinteto no es algo fijo que tiene que ser estricto…así que algo me dice que Jordan volverá para ir intercambiando roles con Russell o simplemente jugar con dos 1s que pueden hacer lo mismo.
Durante estos partidos ha sorprendido mucho su tiro exterior, aunque dejó destellos la pasada temporada, al sophomore de Lakers se le ha conocido más por sus movidas en Snapchat y sus semi rajes del Ex-General-Capitan-General-Del-Tanque-Lacustre que otra cosa, y este año ha venido a jugar y vamos a estar todos de enhorabuena.
Pero claro, para ejecutar un buen P&R necesitamos no sólo al jugador que tiene la bola, sino también al que hace el bloqueo y aquí entra en juego Danko, para demostrar que su firma, tal vez sí, algo cara, tiene todo el sentido del mundo cuando buscas a un tio capaz de hacer eso (recordemos las finales de 2015 donde él fue el factor para ‘asustar’ mínimamente a Warriors en aquella final), un tio grande, con un tiro medianamente aseado y que puede entrar a canasta para acabar haciendo lo que le hicieron a él o moviendo la bola. También es una buena mejora de lo que se tenía antes, es decir, antes estaba ese Hodor a modo de jugador de baloncesto llamado Hibbert que molestaba más que otra cosa y ahora tienes a un tio que es capaz de hacerle esto a Durant:
Sí, me he venido arriba, pero leñe, no me digáis que el tapón no es molón? y cuantas veces bajó así la pista Hibbert el año pasado? Pues eso.
Luego tenemos al gran Nick Young, al cual este estilo de juego le viene que ni pintado y que parece que está medianamente centrado, con novia nueva a modo de cantante de R&B (os ahorro la búsqueda, ella es Paloma Ford y su EP es jugón) , y además está acertado que es lo importante. Así que podríamos decir que ha pasado de jugador más que cortable a ser una pieza que puede aportar mucho desde banquillo en momentos puntuales o aprovechar esos momentos donde Swaggy P (Uncle P ahora según él…) empieza a enchufar de todos los lados. Esperemos que al menos Gilbert Arenas no entren ningún día a su casa y lo lesione o algo similar. Además… parece que está mejor en defensa y todo, y eso sí que realmente sería un logro.
Vamos con el tema Huertas-Calderon. Dos jugadores los cuales creo que se chafan el uno al otro y que no entiendo que estén los dos en el mismo equipo y más en una posición más que cubierta con la dupla Russell-Clarkson. Me sabe mal decirlo, pero a día de hoy, el jugador extremeño sobra totalmente en estos Lakers, es lo que hay. Además por temas de lesión ha jugado poco en la pretemporada, así que por mi parte iría fuera, pero viendo el roster de Lakers y sabiendo que el chino está más fuera que dentro, tiene pinta a que habrá una dupla Huertas-Caldereta en el banquillo.
Dejo para el final dos jugadores con roles que en un inicio parecía que sería diferentes y que durante la temporada pueden tenerlo más que parecido. Hablamos de Randle y Nance.
Julius fue sin duda alguna el jugador más consistente el año pasado en Lakers, con unos números más que buenos y haciendo más dobles-dobles que ningún jugador de su clase (jugador de 2o año, aunque realmente fuera un rookie), con lo cual sabemos que el potencial está. Es un mini-Z-Bo, con todo lo que ello conlleva. Un jugador con mucho potencial, pero a veces una cabeza que se le va y le hace cometer errores dignos de su edad/experiencia, con lo cual debería seguir creciendo este año bajo el sistema de Walton.
Por otro lado tenemos a Larry Nance Jr, uno de los jugadores que todo entrenador le gustaría tener. Cumplidor tanto en ataque como en defensa, con mucho sacrificio y que muchas veces puede ser más productivo que el propio Randle. Además, tiene ese plus de poder hacer un mate de esos estratosféricos en cualquier momento, con lo cual probablemente lo haga más temible bajo el aro.
Personalmente creo que van a cambiar mucho entre ellos, ya que Nance podría ser un perfecto falso 5 para jugar ese small ball de la factoría Kerr que parece que Walton quiere para estos Lakers, aún así, creo que el potencial de Randle es tal, que a la mínima que siga creciendo, seguirá siendo del agrado de Walton, pero…y jugar con los dos en ese #LakersDeathLineUpDeLaMuerte??!?!?!?!?! imaginad un Russell-Clarkson-Ingram-Randle-Nance… sí, todo un agujero en defensa, pero más que divertido a la hora de atacar el aro. A ver si lo vemos durante al menos 37 segundos en la temporada.
A estas horas, mientras estoy escribiendo esto (lunes 24 por la mañana…), aún no estaban claro los 15 jugadores que finalmente harán el roster, pero vamos, como siempre decimos, los jugadores finales de banquillo están para eso, así que aunque estaremos pendiente de los cortes finales, la cosa es como es. Pero vamos, parece que Yi está fuera, con lo cual me ahorro hablar de él, porque la verdad, iba a hacerlo, pero sin ganas, así que mejor no y parece que la última plaza estará entre Robinson y Ron-Ron, el cual parece que quieren meter dentro del equipo técnico.
Está claro que el equipo es un agujero defensivo importante, pero bueno, habrá que ver como se mueve esto en temporada regular y si apuesta por algo a lo D’Antoni, donde ‘anotemos todo lo que podamos y más y nos dé un poco igual la defensa‘. No sería mal asunto y más viendo lo que hay, pero me cuesta pensar así de Walton, el cual claramente sabe que esto es algo a largo plazo y no para ganar ya.
Desde aquí no vas a leer una predicción de victorias derrotas ni nada al respecto, lo que está claro es que este equipo va a tener una dinámica diferente a lo que hemos visto en las anteriores temporadas, con un ritmo mucho más alto y con mucha más libertad para explotar esa plantilla joven que tiene Walton a su poder.
Anillo
Con lo cual el anillo está cerca, sí, más cerca que ayer y más cerca que hace 5 segundos cuando has empezado a leer esta frase y probablemente ahora te estés descojonando como si hubieras visto un capítulo de la segunda temporada de Helix.
Cimientos hay, ahora hace falta ver si son buenos y si se pueden poner bien en su sitio, para dentro de x años, el equipo siga creciendo como lo hizo Thunder, a partir del Draft y con esto tener opción o bien a algún agente libre o bien a, con estos jugadores, hacer algo sorprendente.
Empieza la NBA y Lakers tiene un nuevo entrenador que quiere inculcar en el equipo algo diferente, algo para crecer y con ello meter toda una filosofía diferente en el equipo.
Como veníamos anticipando desde que terminase la pasada temporada NBA el mejor videojuego del planeta basket venía cargado de novedades para esta temporada. Viendo la acogida del análisis del año pasado este año hemos decidido volver a traeros nuestra particular visión de este veterano videojuego que se presenta en su entrega número 17 con un montón de mejoras. La idea de este texto no es realizar un análisis al uso de lo que NBA 2K17 propone al usuario de videojuegos sino un análisis para aficionados al baloncesto en el que destacamos las virtudes baloncestísticas de este producto de entretenimiento. Dentro de esta perspectiva muy nuestra y particular avisamos desde un principio que todo lo relacionado con avances gráficos o polígonos nos da un poco igual, entendemos que el juego fluye de maravilla y es la versión más realista que hemos visto jamás pero no vamos a entrar a valorar si corre bien a 60fps o si determinadas animaciones son adecuadas o no, simplemente no es nuestro campo. Dicho esto y para el que no se quiera leer el resto del artículo, el juego es la bomba.
Vamos a empezar hablando de jugabilidad. Una de las características mejor valoradas de este NBA 2K17 de la que casi nunca se habla es la capacidad de entretener tanto a jugadores expertos que dedican horas al día a jugar, como a jugadores ocasionales que se ponen delante de la pantalla cuando encuentran un rato libre. Las distintas dificultades en los juegos no es algo nuevo ni mucho menos, lo que si es de agradecer es que tanto en la dificultad más básica como en la más complicada el juego siempre destila una sensación de realismo genial y tu rival se mueve o actúa como si fueran un grupo de chavales de instituto, o como si fueran esas estrellas pseudoperfectas que cobran salarios brutales en la NBA. Evidentemente no es muy realista ver a LeBron James comerse varias ‘puertas atrás’, pero si quieres bajar la dificultad no queda otra que hacerles ‘más humanos’. A la hora de hacernos con los mandos el desarrollo del partido es bastante similar a la versión anterior con dos excepciones muy marcadas y determinantes. La primera excepción es la mecánica de tiro, antes teníamos un medidor que debíamos detener en el medio del área indicada, área más o menos grande dependiendo de la capacidad de acierto de nuestro jugador. Este año la mecánica de tiro consiste en llenar una barra y dejarla lo más llena posible, una manera bastante mas intuitiva que la anterior y que además se ha incorporado a las bandejas para aumentar o disminuir el porcentaje de acierto en las mismas, sin llegar a ser plenamente determinante. De esta manera cuando entremos a canasta y delante se sitúe un jugador tendremos más oportunidades de anotar si realizamos correctamente el llenado de la barrita inferior, algo que en anteriores ediciones una vez que iniciabas el proceso de entrada a canasta ‘la suerte estaba echada’. El tiro en general ha cambiado el rango, el año pasado no era factible anotar desde ‘la distancia Stephen Curry’. Allen Iverson cambió las normas de vestimenta en la NBA, Stephen Curry cambió las normas de tiro en los videojuegos modernos. Ahora es posible, con jugadores muy contados y con un porcentaje inferior que si tirásemos desde más cerca, anotar un tiro en suspensión desde 9 metros por poner un ejemplo.
Otro aspecto de la jugabilidad que nos parece crítico y que acerca al juego a una realidad increíble es el uso de las extremidades superiores de manera independiente. Algo que suena surrealista y muy difícil de manejar es a la vez de las cosas más sencillas y automáticas de todo el juego. Cuando un jugador salta a taponar a un adversario en la vida real se coloca de la mejor manera posible, ya sea tanto alargando el brazo que mejor colocado le pille, como orientando el salto en la dirección en la que está, estará o piensa que va a estar la pelota y el rival. Hay distintos tipos de tapones, desde tapones uno contra uno al poste, donde con saltar y tapar espacio es suficiente hasta tapones en carrera donde hay que medir la inercia del rival e interceptarle. Esto que es física de cuerpos en movimiento llevado a un videojuego debe ser algo bastante complicado. En versiones anteriores los jugadores hacían por colocarse o ir hacia la pelota pero no siempre usaban los brazos de manera coherente, muchas veces daban ‘paladas al aire’ sin tener claro donde esta situada la pelota. Ya no se da esta situación, los brazos, de manera independiente el uno del otro, se orientan siempre hacia la pelota, evitando muchos momentos frustrantes donde el usuario leía perfectamente el ataque del rival, pero a la hora de conectar el tapón el jugador no realizaba ese movimiento coherente hacia la pelota e iba bastante al bulto, o simplemente no se sincronizaba. Con los robos pasa exactamente igual, en anteriores versiones el jugador se limitaba a introducir el brazo en una dirección y solo con alguna animación puntual se realizaban robos realistas. En NBA 2K17 esto tampoco pasa, el robo, ya sea con el brazo izquierdo o derecho del jugador, siempre va orientado hacia la pelota, ya esté en posesión del rival o sea un pase interceptado. Esta nueva física de brazos o de sentido común es muy adictiva porque recompensa el esfuerzo del jugador de manera inmediata, no tienes que intentar realizar varias acciones coherentes para que una de ellas ‘te salga bien’, se podría decir que las defensas en 1vs1 son mucho más efectivas sí te lo curras. Reiteramos, si te lo curras.
Para cerrar el capítulo de la jugabilidad nos gustaría hablar de la física de cuerpos. Han mejorado notablemente el choque entre seres humanos dentro del juego. Ojo, no hablamos de Malice in the Palace, que no nos malinterpreten, sino de cuando un jugador decide ir a canasta y otro jugador decide ponerse en medio. Con palabras poco se puede explicar de esta mejora, cuando juegas te das cuenta de como los jugadores rebotan contra otros de manera extremadamente realista o se acuestan para dejar una bandeja. No es lo mismo que Isaiah Thomas quiera entrar a canasta y choque contra Marcin Gortat a que Kevin Durant deje una bandeja delante de un defensor como Arron Afflalo, no tiene nada que ver y los modelos se comportan con un realismo tremendo acorde con lo que sucede día a día en las pistas americanas. Esta mejora se funde con la mejora citada anteriormente del uso de las extremidades de manera mucho más eficaz, por lo que a la hora de buscar el tapón no solo irás a por la pelota sino que posiblemente el impacto que el cuerpo del defensor provoque en el cuerpo del atacante sea mucho más realista. En ese tipo de entradas a canasta el contacto es mucho más determinante, la capacidad de taponar, dependiendo del defensor, es mucho más intuitiva y por tanto incorporar la barra de tiro para afinar a la hora de anotar bandejas esta mucho más justificada y es mucho más necesaria que nunca. Todo va unido, cada una de las principales mejoras se apoya en la otra para ofrecer una experiencia realista y adecuada. Entras a canasta, el defensor te pega un viaje considerable, el atacante reacciona de manera mucho más realista apoyándose en el defensor e impactando sobre el mismo, el defensor hace por taponar de manera mucho más eficaz y el atacante afina mucho mejor la bandeja dependiendo directamente del nuevo sistema de tiro. Una experiencia espectacular que notas desde el principio.
En materia de menús y opciones de juego vamos a ignorar las opciones on-line. Los dos principales modos en los que nos vamos a centrar son MyCareer y MyGM. Bien es cierto que con el tiempo modos clásicos como MyGM van quedando relegados a un segundo lugar ya que la gente disfruta bastante más en los modos en red, que ofrecen una competitividad mucho más dinámica. No es nuestro caso, consideramos que hay que dedicarle a los modos en red bastante más tiempo de juego que a los modos convencionales y que además de baloncesto como tal tienen lo mismo que el resto de modos y solo varía la dificultad del mismo. En el modo MyGM, el clásico modo en el que te dispones a hacerte cargo de una franquicia de la NBA desde el puesto de General Manager, han tocado muy poco. El calendario principal es muy similar al del año anterior, con un margen derecho para las actualizaciones ficticias de redes sociales y los cambios de humor de tus jugadores, que se iluminan si quieren hablar contigo de algún tema relacionado con su rol en el equipo, sus minutos de juego, la intensidad de los entrenamientos o los rumores de traspaso. El menú en cambio sí ha cambiado pero realmente es un lavado de cara puesto que las opciones son muy similares. Para los partidos siguen disponibles las opciones que te permiten jugar cada partido, o simularlo de varias formas. En la primera opción directamente recibes el resultado, en la segunda vía Simcast simulas el partido a una velocidad muy elevada pudiendo intervenir en cualquier momento y en la tercera el partido se juega sobre una pizarra pudiendo decidir sobre la misma desde cambios hasta estrategias, incluyendo también la posibilidad de intervenir en el partido en cualquier momento. A lo largo del partido han mejorado y ajustado el cansancio de los jugadores notándose mucho mejor el paso de los minutos sobre la pista del jugador, llegando a convertirse en un escombro si no rotas de manera adecuada con el banquillo.
En este aspecto tenemos una nueva herramienta que a nosotros nos ha parecido sencillamente genial. En otros años asignábamos el número de minutos a cada jugador dependiendo de nuestros gustos o dejándonos asesorar por los técnicos que previamente habíamos contratado (ojo con contratar paquetes en el staff técnico que luego te entra la risa floja). Este año además de asignar minutos podemos configurar en que momentos del partido nuestros jugadores van a disputar dichos minutos. Aunque suene políticamente incorrecto esta opción es simplemente la polla en vinagre. Es la opción que nos permite controlar perfectamente las rotaciones del equipo alternando jugadores y segundas unidades para no encontrarte parciales en contra cortesía de que la IA ha decidido poner a jugar a cinco leños del banquillo juntos. Otro de los problemas que evita esta configuración es acabar los partidos con los jugadores suplentes, algo que cuando estamos en simulación de Simcast, vemos que nos empiezan a remontar en el último cuarto y nos decidimos a intervenir nos llevamos las sorpresa al ver el quinteto en pista. Eso pasaba muchas veces, demasiadas, y ahora ya no pasa si le dedicas el tiempo necesario, que tampoco es mucho, a gestionar las rotaciones en pista. En la imagen se ve claramente de lo que hablamos, un avance maravilloso. Como ya sucedía el año pasado este año también podremos editar el libro de jugadas, tanto del equipo en general como de cada jugador de manera individual. Esta función nos permite encontrar jugadas sencillas pero muy funcionales, que en pista se ejecutan rápidamente y nos permiten desatascar nuestro ataque. De manera predeterminada las jugadas que tiene cada equipo y cada jugador se supone que son las óptimas para las características del mismo, pero bien es cierto que no se tienen porqué ajustar al tipo de baloncesto que nos guste a nosotros o que se nos de bien. Por poner un ejemplo, a nosotros no nos gustan las jugadas con balones al poste porque ralentizan todo el ataque y no se nos da especialmente bien atacar de esta manera, así que hemos configurado nuestro equipo para que juegue con bloqueos de los interiores hacia cortes de los exteriores y así liberar tiradores. Aunque todo esto parezca bastante complicado para el aficionado al baloncesto le resultará muy familiar y será bastante sencillo de configurar. Además no hay que realizar dicha configuración todos los partidos sino que se puede dejar como configuración general para toda la temporada. También existe la opción de plantear estrategias diferentes para cada rival pero esto sí que lleva bastante más tiempo ya que tienes que configurar 29 estrategias distintas, una para cada equipo, algo que consideramos accesorio aunque a alguien le pueda resultar interesante.
Muchas de las novedades del modo MyGM vienen de la mano de la post-temporada. El año pasado al finalizar la temporada iniciábamos la siguiente temporada como si la vida siguiese igual, sin cambios en las normativas salariales ni en las reglas del juego. Eso a los fans de la NBA nos contrarió un poco dado que este verano con el aumento del límite salarial los equipos se movieron de manera distinta, sino que le pregunten al amigo Kevin Durant. La manera de solucionar esto que ha tenido la gente de NBA 2K17 es un apartado dentro de la post-temporada llamado ‘Reuniones de la liga’ en donde tu propietario te pregunta sobre determinadas cuestiones aleatorias para cambiar las normas. Es una manera de realizar cambios que aunque no se ajusten a la realidad le dan un toque más dinámico a las temporadas. A nosotros por ejemplo nos preguntaron el primer año que si queríamos subir el reloj de posesión a 45 segundos, disminuir las faltas a 5 para la descalificación de los jugadores o quitar los 3 segundos en zona. Independientemente de lo que nosotros decidiéramos los otros 29 propietarios también tienen su voto con lo que puede que la norma cambie sin nuestro consentimiento o que la norma no cambie por mucho que a nosotros nos haga gracia. Además este MyGM por primera vez te da la opción de vivir el ‘verano pasado’, esto es que en vez de empezar la temporada a finales de Octubre de 2016 empezaríamos la temporada a principios de Julio con lo que el periodo de agentes libres y draft quedaría expuesto y podríamos cambiar la historia. Y esto es algo que mola muchísimo, pero mucho muchísimo. En nuestro caso Kevin Durant acabó jugando en Atlanta por poner un ejemplo. La otra novedad importante es la posibilidad de empezar la liga con una expansión de la misma, desde creando tu mismo la franquicia que te apetezca o eligiendo una de las que están preconfiguradas y realizando el clásico draft de expansión que en su día se realizó, por ejemplo, cuando Bobcats seleccionaron a Gerald Wallace de los Kings por la patilla. Esto le da mucha vida a la experiencia y hace que empezar un MyGM a día de hoy no signifique que no te apetezca empezar otra partida distinta dentro de unos meses con una configuración totalmente diferente. Evidentemente jugar con los Cincinnati Strikers no es la opción más realista, pero es una opción más para el que le apetezca probar algo diferente, todo un detalle para los que añoramos a los Seattle Supersonics por ejemplo. Y hablando de los Seattle Supersonics, una de las opciones a la hora de comenzar una campaña MyGM es la de incluir franquicias históricas, no decimos nada más, no decimos nada menos, que cada uno le eche un vistazo a ver si esta la que le gusta o la que le hizo aficionarse a la liga. Como parte de este MyGM otra de las novedades que hemos observado es un indicador de interés en las negociaciones tanto de empleados como de jugadores. Esto es algo que se agradece, verlo de manera gráfica, antes se podía ver en las negociaciones con los jugadores pero una vez había recibido la oferta por nuestra parte. Ahora este indicador esta en la propia pantalla de negociación por lo que es más sencillo e intuitivo ver si estás afinando más o menos a la hora de firmar a la estrella de turno cada verano.
El otro gran modo de juego es MyCareer. De este vamos a hablar menos porque en general la estructura es la misma que en anteriores ediciones. Cada año optan por incluir una historia particular al principio para darle un poco de vida al personaje que nos creamos. La historia del año pasado a nosotros particularmente nos encantó ya que, entre otras cosas, somos bastante aficionados al cine del señor Spike Lee. Eso sí, al resto de jugadores parece ser que no le gustó tanto lo que Lee les propuso. Este año han contado con Aaron Covington, guionista de Creed, y con Michael B. Jordan como actor principal. Lo bueno de esta historia es que no es tan invasiva en cuanto a nuestro personaje se refiere, por lo que si nos creamos un rubio de 2.30 de ojos azules o un enano de piel amarilla y ojos marrones no va a desentonar ya que todo gira en torno a la amistad con Justice Young, el personaje de Michael B. Jordan, y nuestra adaptación a la NBA. Añadir también que este año desde el la aplicación móvil puedes escanear tu propia cara y, hemos de decir, que queda bastante bien el escaneo, mejor que el año pasado con diferencia. No vamos a destripar nada de la historia pero hay una nueva característica que desarrollamos con nuestro compañero por la cual la interacción entre ambos jugadores es diferente y la jugabilidad cambia. También cambia bastante la manera de organizar el tiempo libre. Una de las principales características es la ocupación de nuestro tiempo, puedes asistir a las citas con los patrocinadores pero eso te impedirá asistir a los entrenamientos libres con lo que el margen de mejora no aumentará. La estructura del jugador esta creada para que no pueda haber jugadores perfectos, si eliges un perfil de jugador tirador nunca podrás subir hasta el máximo atributos como mate en contacto, bandeja, rebotes o defensa dado que el perfil de tu jugador es otro. Para solucionar estas limitaciones NBA 2K17 te propone que entrenes más de lo habitual. Esto significa que si tu tiempo libre lo empleas en el gimnasio con mucho esfuerzo y dedicación irás desbloqueando casillas que según el perfil de tu jugador no deberían estar desbloqueadas. La manera de justificar esto es sencilla, solo los jugadores que más trabajan y que más se esfuerzan pueden llegar a ser superestrellas y lo ejemplifican con dos sujetos fuera de toda duda, Michael Jordan y Kobe Bryant, dos auténticos obsesos del gimnasio y del entrenamiento que han llegado a lo más alto. El concepto es simplemente genial y totalmente realista, además es en el gimnasio donde sucede parte de la historia con tu colega Justice Young. La premisa es clara, si quieres ser el mejor, entrena el que más. Como detalle curioso a la hora de solicitar el traspaso puedes solicitarlo de manera conjunta con Young o de manera individual, lo que suponemos cortaría cualquier nexo con la historia. También añadir que en el primer año han suprimido la Summer League, lo que le da un toque menos realista pero ayuda a entrar en la historia de manera más rápida dado que el periplo universitario ya sirve para entrar en contacto con la dinámica del modo.
Las estrategias publicitarias no servirían de nada si el producto final no tuviese un acabado tan brutal como este NBA 2K17. Por eso en este análisis hemos decidido no publicar vídeos asombrosos ni fotos chulas, no queremos que se pierda el foco, lo importante es el juego, que es brutal, no los videomontajes, ni las ediciones limitadas, ni las promociones. Lo importante es hacerte con el mando y disfrutar de esta maravilla, ponerte en la piel de un rookie de la NBA o de un GM de tu equipo favorito. De otros apartados como el musical, o el sonoro en general poco o nada vamos a decir. El esfuerzo de esta gente por generar una experiencia inmersiva es total, cada pabellón tiene grabados sus propios efectos de sonido y la banda sonora varía cada año para ofrecer música actual pero sobre todo de calidad. Por comentar algunas características que provocan que el juego sea realmente redondo mencionaríamos detalles como los equipos europeos, que por primera vez vienen con las plantillas actualizadas; las actualizaciones de ratings de los jugadores que según avanza la temporada NBA y van jugando mejor o peor van subiendo o bajando; las zapatillas de los jugadores que han sufrido un lavado de cara fenomenal; los comentaristas que son dinámicos en cada pabellón, con conexiones con comentaristas locales; la aplicación para el móvil que es casi otro juego en sí mismo proporcionando una experiencia adicional que complementa y te ayuda a conseguir monedas virtuales, y que luego puedes usar en el propio juego; y un sin fin de modos de juego que ni teniendo todo el tiempo del mundo daría tiempo a explorar al 100%. Detalles de este tipo son los que demuestran el esfuerzo por obtener un resultado brillante. Lo que nos parece realmente curioso de esta saga de videojuegos es que después de aniquilar a su rival no han caído en el conformismo y a pesar de ser la única franquicia de videojuegos que realiza una entrega anual sobre la NBA se esfuerzan cada año en conseguir un resultado extraordinario para los más exigentes, y lo consiguen a la perfección. Nos atrevemos a decir que este juego es el mejor juego de deportes que se ha realizado hasta la fecha sin lugar a dudas, superando con creces la entrega del año pasado.
Como ya anunciamos en su día el juego lleva a la venta más de un mes y es el complemento perfecto para la temporada que empieza el día 25, esperamos con este análisis haber completado de manera más técnica lo que otros pasan por encima, explicando de manera concreta donde es realmente fiel a la realidad.
Ni un solo partido de pretemporada con todos los integrantes del roster disponibles, eso evidentemente será preludio de lo que nos vamos a encontrar esta temporada. Señores, señoras, seres incorpóreos y otros no humanoides, vuelven los Knicks.
Aunque en la Temporada 2016/2017 todos los focos están en el Nuevo Orden, como en El Imperio Contraataca, a la NBA no le faltan historias paralelas, y el principio de curso, con todos los cambios aún parte de la imaginación, se acumulan. He aquí algunas de las muchas cosas en las que fijarse en este principio de curso a lo largo y ancho de la Liga.
A o B
La llegada de Howard y la marcha de Horford y Teague han cambiado por completo la cara de Atlanta, y si en ataque tenemos claro que van a ser muy distintos a las anteriores encarnaciones del equipo, en defensa (que fue lo que realmente sujetó al equipo la temporada pasada) las cosas también van a cambiar mucho. Budenholzer ha sido de los entrenadores más agresivos en temporadas pasadas mandando a los hombres altos al pick’n’roll, aprovechando la movilidad de Millsap y Horford para acorralar a los conductores de balón y tratar de forzar pérdidas. Pero su nuevo pívot, discípulo de SVG y Clifford, está acostumbrado, y además disfruta, de lo contrario. Dwight quiere estar cerca del aro para dedicarse a intimidar, poner sus tapones y coger sus rebotitos, y la pérdida de capacidad atlética tras las lesiones es un motivo más para quedarse en casa. La Liga en general también está retrocediendo en el uso de dos-contra-unos, con firmes defensores de la táctica como Rivers o Spoelstra abandonándola, por lo que esperamos que los Hawks también se hagan más conservadores… ¿manteniendo el éxito del año pasado?
B o A
Y aprovechando la linde anterior… los Celtics tienen en su plantilla a dos de los mejores hombres altos de la Liga en el dos-contra-uno defensivo, con la llegada de Horford para unirse a Amir Johnson, además de unos bajitos agresivos y de manos muy largas, y un pasado reciente de marcada agresividad con Doc y Garnett en sus filas. Si un equipo en la NBA podría nadar río arriba ahora mismo, ese es Boston. Stevens, a falta de protección de aro hasta ahora, ha elegido especular, porque además, su juego exterior le permite forzar toneladas métricas de pérdidas sin mandar al hombre alto al horizonte. Pero habida cuenta que entre las muchas virtudes de Horford la protección del aro y el tablero no están entre las destacadas, y que puede haber más minutos de quintetos pequeños con Crowder como 4, quizá sea hora de tirar la casa por la ventana y convertir la defensa de los Celtics en puro rock’n’roll. Aunque una cosa que ya funciona, mejor no tocar.
A correr, a correr
Cuando Bird se deshizo de Vogel, todos recordamos las múltiples ocasiones en las que el Pájaro había pedido que el equipo jugara más rápido y pequeño. Parecía evidente que el nuevo entrenador vendría con la orden de aplicar la visión. ¿Quién podría liderar este proyecto camino al futuro? ¿D’Antoni? ¿McHale? ¿Paco Jémez? Frío, llegó McMillan (enemigo del Reino de España como los indepes, Pepe Botella o Gamal Al-Ghandour), que de hecho, ya estaba en casa. Pese a su fama hay que decir en su descargo, que en el último periplo llevó a los Blazers al number 1 en eficiencia ofensiva en 2009 (Brandon Roy, sniff…), pero lo hizo a ritmo de caracol contracturado. Las incorporaciones posteriores (Teague, Young) seguían en su mayoría la línea oficialista (Jefferson debería salir desde el banco como en Charlotte), y tras lo visto en pre-temporada… este no es el viejo Nate. Los Pacers han salido a correr, hablan de que podrían conseguir 115 puntos por partido… y cuando empiecen los partidos que cuentan, habrá que verlo.
Un mucho de Spurs en Utah
Las llegadas de Boris Diaw y George Hill a Utah son de las que más me ilusionan esta temporada: Quin Snyder utilizó el pasado año la motion offense de San Antonio más que los propios Spurs y que el discípulo aventajado Budenholzer, pese a que no tenía el personal para ejecutarla correctamente ni de lejos. Con ellos la cosa cambia. Simplificando un poco, en este ataque, un hombre alto estacionado en el poste alto (altísimo) suele recibir el balón para iniciar la jugada, y suyo es el primer pase con intención. Esto lo hacían el año pasado con Gobert y Favors, y el resultado era la intrascendencia más dolorosa, el tiempo de posesión perdido, y la acumulación de pases sin sentido. Aunque a Boris sólo le quedarán los minutos que dejen los jóvenes líderes del equipo, y quizá con segundas unidades, pocos jugadores mejores que él se me ocurren para explotar un sistema que además conoce bien. Y Hill, otro versado en la motion offense, también se adapta como un guante a lo que pide a gritos este equipo y sistema: un base que no necesita el balón y pueda acompañar a los excelentes creadores de las alas, Hood y Hayward. Los Jazz lo tienen todo para dar un salto de canguro, pero aquello que no pueden controlar, las lesiones, ya se está empezando a cobrar piezas.
Hablando de lesiones
Atención al inicio de los Pistons, porque la baja de Reggie Jackson puede ser muy sensible, y se les están acumulando sustos en la enfermería. Más allá de su increíble talento como director y anotador, su presencia y talla permitía a los Pistons soltar en los bases de élite a Kentavious Caldwell-Pope y comprar palomitas. Su reemplazo temporal, Ish Smith, puede suplir convincentemente la parte distribuidora, y reemplazar anotación y distancia de tiro por velocidad. Pero siendo como es, uno de los jugadores más pequeños de la Liga, defender escoltas noche tras noche está fuera de su alcance, salvo en casos muy especiales. Los Pistons habían pegado un salto a la zona decente de la eficiencia defensiva, y el tener que reordenar las piezas les puede pasar mucha factura.
Harden como base
¿Y? ¿Dónde está la novedad?
Harrison Barnes como estrella
Durante los últimos años, siempre que estaba dispuesto a dar por perdido a Barnes sucedía algo. Un par de triples, un buen ataque con bote, una sobresaliente acción defensiva… lo suficiente para volver a ganarse un poco de crédito, y dejar de pensar que es un jugador mediocre al que hacían (mucho) mejor sus compañeros. Hasta los últimos Playoffs, en los que Barnes dejó de meter monedas cuando la máquina las pedía. Aún así, y aunque sólo fuera porque en algo había que gastarlo, estaba claro que alguien le iba a hacer las tarjetas de visita Harrison Barnes, Max Player, y tendría que imprimir muchas para recuperar la inversión. Su siguiente paso está en Dallas, con uno de los mejores entrenadores de la Liga, un ala-pívot legendario, un conocido en la última línea de defensa… sigue en un buen entorno, pero ahora tiene responsabilidad. Si sigue siendo el jugador timorato en ataque pero recio en defensa que vimos en los Warriors, la posición de 4 es la perfecta para aprovecharle al máximo, pero con Nowitzki en Dallas tendrá que producir como alero. No hay más.
Una teoría muy loca sobre Westbrook
Sentaos y acompañadme mentalmente. Igual este año, aprovechando que está con un grupo lleno de jóvenes exuberantes y enérgicos (Oladipo, Roberson, Adams), y que a veces es mejor ser muy muy bueno en algo que ir tirando en muchas cosas, ¿y si Westbrook decidiera soltar ese pepinazo nuclear que sabemos que tiene preparado en defensa? OKC podría ser un equipo terrible, que haría miserables a sus rivales noche tras noche, y por fin conoceríamos al Russell Defensor Dominante que sospechamos que tiene dentro pero nunca ha querido sacar. Si usa esa energía extra en esto en lugar de chuzarse cuaren…
No me lo creo ni yo.
Quinteto funkorro
El quinteto con mejor +/- repetible la próxima temporada en la Liga está en Toronto: en 85 minutillos de Lowry, DeRozan, Ross, Patterson y Valanciunas, por cada 100 posesiones los Raptors sacaron 30.2 de ventaja. La versión pro, con Carroll por Ross, dio menos caña (+5.7), pero en más minutos, y en Playoffs. Si no empiezan a caer como moscas, esos cinco juntan en la pista un poco de todo, no les falta nada, y están en la edad perfecta: 24 años con la experiencia internacional tempranera de Valanciunas, 27 para DeRozan y Patterson, y unos 30 jóvenes de Lowry y Carroll, que tardaron años en sumar 30 minutos por partido. Si Sullinger no lo estropea, este es el mejor quinteto que en realidad no importa mucho a nadie.
Quintetos contra natura
Siempre apetece fantasear con aquellos quintetos en los que jugadores fuera de posición o incompatibles, pero extraordinariamente talentosos, coinciden. Muchas veces, el mejor quinteto aposicional no coincide con el lógico. Pero este año… los GM han montado bastante bien las plantillas. Pocas combinaciones raras este año en papel entre los titulares: destaco que me gustaría ver el frontcourt Gordon/Ibaka/Biyombo, el Pondexter/Hill/Davis (básicamente, poner Davis de 5 y dos tiradores más: podría ser Chicho Terromoto uno de los otros), el quinteto de los Celtics con Smart de 3 y Crowder de 4 y, finalmente, Bledsoe, Knight, Booker juntos, y esperemos que no revueltos en Phoenix.
Hechos el uno para el otro
Otro incentivo para los primeros días: ver a jugadores llegar a equipos que parecían llevar años esperándolos, por unas cosas u otras: Jennings en New York, Pau en San Antonio, Dwight en Atlanta, y RyanAnderson en Houston. También siempre divertidos son los casos contrarios: Rondo en Chicago, Parsons en Memphis y Deng en Los Angeles. A más medio plazo, porque siempre se necesita tiempo para adaptarse, nos seguirá sorprendiendo ver a Wade de rojo toro, Horford de verde, Rose y Noah de azul, e Ibaka de azul con rayas… y al número 35 ya sabéis donde…