La próxima frontera

La vida de un hombre alto NBA en 2016 es dura. No le paran de pedir cosas para las que se supone, no está preparado. Primero fue tirar, luego defender en el perímetro. Y en esta transformación del pívot en, ummmm, jugador de baloncesto, la próxima frontera es el pase en espacio. Con casi toda la Liga implementando el spread pick’n’roll en sus sistemas, las defensas están tomando medidas en ese eterno juego de gato y ratón, y para doblegarlas, ahora los gigantes de la Liga tienen que (re)aprender a pasar.

En el spread p’n’r (bloqueo y continuación ¿estirado? ¿extendido?) la piedra angular del ataque es el dos contra dos entre un base, que idealmente amenaza tanto con el tiro como con la penetración, y un hombre alto preparado a continuar ferozmente al aro. Además, están muy bien rodeados por tres tiradores, apostados cual francotiradores, para dar el máximo espacio en el medio de la pista y castigar a la defensa si hace trampas. Es una manera también de ampliar el rango de acción del hombre alto (habitualmente no tirador), que se convierte en una amenaza efectiva aunque esté lejos de la canasta.

Esto se puede defender de muchas maneras,  pero el momento dorado que estamos viviendo en la NBA con los bases, prácticamente indefendibles cuando la zona está limpia, ha obligado a cambiar el enfoque y la opción preferida por las defensas. Además de los cambios en defensa (que también están creciendo en popularidad, pero necesitan de un personal bastante polivalente), hay entrenadores que prefieren arriesgar a que el pívot demuestre de verdad que es una amenaza lejos del aro. Como además raro es el equipo que de verdad emplea tres tiradores efectivos rodeando el bloqueo y continuación, la opción menos mala para muchos entrenadores es enviar ayuda extra cuando (y si) el base suelta el balón: un tercer hombre deja el perímetro para defender el pick’n’roll, llegando a proteger la última línea de defensa, e impidiendo la libre circulación al aro. El problema potencial para ellos es claro: un tirador queda solo en el lugar donde los tiros valen un punto más. Pero hasta que el rival demuestre estar preparado para castigarlo, haciendo llegar el balón ahí, y después convirtiendo el tiro, será la opción con la que las defensas estarán encantadas de vivir.

El arte del short roll (continuación corta en castellano, llamado así porque el pívot no avanza hasta el aro, sino que la pasa antes) no es inmediato para todo el mundo. Cuando la defensa decide protegerse con ese defensor extra en la zona, el hombre alto, para batirla, tiene que identificar primero de donde viene este (en muchos casos, sin poder estar atentos a la jugada, pues están preocupados de recibir primero ellos el balón) y ser capaz de hacerlo llegar rápidamente (para evitar rotaciones o recuperaciones) y en la mejor localización posible para su compañero (si la defensa es inteligente habrá elegido dejar al jugador menos diestro del equipo contrario en esta situación, no puedes pasarle a las rodillas y esperar que funcione). Todo esto lo tiene hacer sobre la marcha, en carrera, sin cometer pasos, y en muchas ocasiones, en un espacio limitado, tratando de evitar cargar en falta de ataque sobre el defensor que está esperando.

Hay quien lo hace bien, y penaliza a las defensas que lo practican, por supuesto:

Si has visto en el vídeo embeb… incrustado las decenas de short rolls perfectos que un buen samaritano ha compilado, parece hasta fácil. ¿Cómo es posible que una defensa esté dispuesta a permitir eso, si les están matando? Aunque jugadores como Draymond Green o Blake Griffin (su caso es aún más complejo porque los defensores que le impiden la continuación no han dejado libre a un tirador: son el propio hombre de DeAndre Jordan esperando tranquilamente) apoyados en las amenazas que sus equipos tienen fuera de la línea de tres, lo hayan perfeccionado, no resulta tan sencillo para muchos otros. Especialmente en casos de verdaderos 7-pies, con peor coordinación y mucha menos levedad, que tienen ya problemas desde el primer movimiento de la acción, que es recibir el pase de su compañero sin perderla. No todos los 5 de la NBA son Tim Duncan. Es por eso que entre los males que tienen para escoger, muchas defensas deciden arriesgarse a obligar a que el pívot rival haga la jugada y encuentre al tirador libre, en lugar de dejar el camino más o menos libre al mate del hombre alto, o permitir que los castigue el base (al que así puedes vigilar con dos personas: presionarle más o menos, esperarle arriba o abajo… ese es otro problema).

Una medida para contrarrestarlo sin recurrir al pase podría ser que el jugador desarrollara movimientos en carrera que pueda utilizar en el medio de la zona, algo muy visible, por ejemplo, en Anthony Davis. Si el hombre alto puede girar alrededor de su defensor, o parar en seco y sacar una pequeña bomba sobre rivales que serán habitualmente más pequeños que él, o incluso, simplemente, penetrar hacia canasta como un bajito, no necesita imperiosamente ese recurso del pase. Pero al igual que el ejemplo de Green y Griffin, no todo el mundo tiene tampoco esas condiciones y/o fundamentos para hacerlo, y más cuando sube el grado de dificultad, ya que las continuaciones comienzan cada día más lejos del aro (¿hasta dónde estira una defensa Lillard, por ejemplo?), lo que obliga al hombre alto que la quiera poner en el suelo a recorrer mucho más camino quizá del deseado.

Y otro problema este tipo de habilidades son diferentes a las que un hombre alto tradicional debería conocer o ha practicado. Un buen pasador en estático desde los postes, bien arriba-abajo a otros hombres altos, bien a cortadores, no tiene por qué ser capaz necesariamente de mandar latigazos en carrera a la esquina contraria del ataque. Es algo que seguramente resulte ignoto para todos aquellos hombres altos que no han sido tratados como exteriores en sus etapas formativas, y que no es tan obvio de practicar y añadir al juego como puede ser, por ejemplo, el tiro. No es una tarea repetitiva: además de la mecánica necesaria, la ejecución depende del desarrollo del juego y la posición de compañeros y rivales en la pista. Requiere una visión no muy lejana a la de los bases, y apenas se puede sacar partido de la ventaja atlética. Es complicado añadirlo al repertorio, pero aquellos que no han tenido suerte o ganas con el tiro, pueden probar: es algo valioso y diferente.

Pero eso no quita que el impacto en el ataque de sus equipos que van a tener el futuro jugadores como Hassan Whiteside, Steven Adams, Andre Drummond, Myles Turner, Cody Zeller, Clint Capela, Alex Len o incluso el ya mencionado Anthony Davis va a depender mucho de como aprendan o progresen manipulando defensas de frente, lejos del aro, con ventaja y balón. Incluso el anillo puede depender de ello quizá, con Tristan Thompson viéndose en esta tesitura cada vez más a menudo en este comienzo de temporada, después de que los rivales identifiquen que hacer a James e Irving soltarle el balón es una manera de hacer mortales a los Cavaliers.

Un buen ejemplo positivo de jugador que sin ser estrella se ha convertido a la fuerza en un maestro en este arte, y al que el resto de sus compañeros haría bien en imitar es Mason Plumlee, que ya es el mayor asistente de la Liga desde la posición de pívot. En su caso, no ha logrado esas magníficas cifras operando simplemente desde el spread pick’n’roll, porque el ataque de los Blazers no se basa en ello, sino que le da más opciones de buscar a cortadores desde el poste alto en estático. Pero como podéis ver en el siguiente vídeo, que recoge todo tipo de pases, su habilidad en los short rolls es notoria, y suelen desembocar con más frecuencia en triples para los Blazers, siempre más valiosos, que otras situaciones de pase (también las meterán con menos frecuencia que las bandejas)

Desarrollar esta habilidad, aunque no sea sencillo, va a ser fundamental para alguno de los equipos de la Liga este año. Whiteside y Adams son los que más lo necesitan, porque juegan en ataques congestionados frente a los que las defensas mandan hombres extra, a veces incluso más de uno. Sus bases son más peligrosos como penetradores que como tiradores, y el lanzamiento de tres del resto de sus compañeros es más que dudoso: lo que frente a otros equipos es un dilema, frente a OKC y Miami es dogma de fe. Y el progreso de uno y otro está en puntos muy diferentes.

Mientras que Adams lleva demostrando desde el año pasado que es capaz de ejecutar este tipo de pases y el problema tal vez sea otro (la falta de confianza en los exteriores para sacar provecho), la falta de apetencia de Whiteside por el pase ya ha sido más que documentada. Al menos esta temporada le ha visto las orejas al lobo y está haciendo sus pinitos pasando, pero todavía sólo desde el poste y cuando le doblan: aunque ya le hayamos visto algún pase al otro lado de la cancha, las condiciones para hacerlo en un short roll son muy distintas y llevará tiempo que lo veamos.

La cuestión es que la caja de Pandora se ha abierto y cada vez va a más. Se desempolvó primero como antídoto anti-Warriors y Draymond Green arruinó la diversión. Pero ya se ha corrido la voz de que no todos son como él, y que esta es la mejor manera de desbaratar los planes de muchos equipos. Cada vez se necesita demostrar más habilidades para ser efectivo dentro de una cancha NBA y por eso los hombres altos que lleguen a la próxima frontera estarán mucho más cotizados.

Episodio 96: El Podcast Irregular

En el episodio de hoy hemos empezado con nuestro repaso a lo que más y menos nos ha gustado esta semana, donde hemos hablado de la anarquía de los Kings, Brooklyn Nets, TJ Warren, Randle vs El Mundo y los triples finales del Hornets v Raptors. También hemos estado atentos a la colcha de Mario, mientras contestábamos al ASK y para acabar, recomendaciones (y no recomendaciones) con series, pelis y viajes!!!! Todo esto y mucho más en vuestro irregular podcast favorito de… NBA.

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Reconstrucción

Jun 7, 2015; Oakland, CA, USA; Golden State Warriors head coach Steve Kerr during the third quarter against the Cleveland Cavaliers in game two of the NBA Finals at Oracle Arena. Mandatory Credit: Kyle Terada-USA TODAY Sports

Este verano, más concretamente el día de la Independencia en Estados Unidos, la NBA recibía un terremoto en modo de decisión por parte de uno de sus principales jugadores. Kevin Durant decidía que el equipo que iba a tener sus servicios iba a ser Golden State Warriors, un equipo que venía de hacer 73-9 en la temporada anterior y que estuvo a nada de ganar el segundo anillo seguido. La NBA se tambaleaba.

Llegamos al inicio, ese principio de temporada donde todos teníamos ganas de ver al equipo en movimiento, pero no esperaban con que delante estuviera un equipo que es como un Ave Fénix, que renace cada vez que lo dan por muerto y que por esa mística, voodoo o magia oculta que sólo Popovich sabe hacer para de nuevo, poner patas arriba toda la NBA ya desde el primer día y demostrar que tiene un Demogorgon como jugador franquicia con nombre de fruta de Nueva Zelanda y apellido casi como una Tortuga Ninja. Pero otro día hablaremos de Lupita.

Después de esa derrota, todo la maquinaria del entorno NBA se puso a especular y hablar sobre unos Warriors que parecía, como su propietario dijo, a años luz, pero esta vez no del resto de los equipos, sino de lo que de ellos mismo se esperaba. Además, todo venía envuelto por un ambiente extraño después del artículo sobre Draymond Green o las cupcakes de Westbrook, todo era un poco extraño, pero sinceramente, para mi todo esto tiene una explicación: reconstrucción.

Vengo de dos super equipos. Me explico. En el pasado no muy lejano de Lakers, la franquicia de la familia Buss ha pasado por dos proyectos de super equipos que ambos acabaron en fracaso, uno más que otro. Por una parte, tenemos a aquel equipo de 2003 con Malone, Payton, Kobe y O’Neal, un equipo que estaba destinado al anillo y que probablemente lo hubiera conseguido de no ser por las lesiones en los PO y por encontrarse a un némesis en forma de Detroit Pistons en las finales… pero ese equipo a principio de año, con todos sanos (y aún con Kobe con todo el tema judicial detrás), molaba mucho verlo jugar. Se divertía y eso se notaba. Lo dicho, las lesiones evitaron un nuevo anillo.

La historia se medio repetía en 2012 con Howard, Nash, Kobe, Gasol y Ron Ron como equipo titular, pero esto si que fue mucho peor y desde un principio se vio que la cosa no funcionaba, con una pretemporada lamentable, con Mike Brown, ahora asistente de Kerr (ahí lo dejo…), como entrenador que nadie quería, con Nash viejo y Howard casi sin espalda, el equipo fue una rémora de lo que se esperaba entrando en PO casi de milagro y cayendo a las primeras de cambio con más pena que gloria.

Por eso, cuando todo el mundo hablaba de super equipo en La Bahía, un servidor lo tomaba con pinzas, ya que sí, está Curry, Thompson, Green…y ahora Durant, pero todo eso tiene que engrasarse y los cambios internos, sobre todo en la 2a unidad son casi vitales para este equipo.

De la plantilla que sorprendió al mundo entero hace 2 años consiguiendo el anillo para la gente de Silicon Valley, sólo quedan 5 jugadores, es decir, así como siempre se ha dicho (y se ha visto) que las grandes dinastías han sido equipos que han perdurado durante años, aquí sólo Curry, Green, Thompson, Livingston e Iguodala permanecen, es decir, se han cambiado tanto dentro del quinteto, como, sobre todo en el banquillo.

Aunque las rotaciones de Kerr nunca han sido largas, sí es cierto que otros años jugadores secundarios han dado ese paso adelante para muchas veces salvar al equipo, quien no recuerda a David Lee en las finales o el año pasado la explosividad de Barbosa en algunos partidos. Ahora mismo todo eso ha cambiado.

Livingston de momento no ese jugador que salía y casi dominaba las segundas unidades, a Iguodala de momento no se le ve bien y parece que Kerr quiere confiar mucho más en Clark o si me apuráis en el veterano West, es decir, una rotación totalmente diferente a la estaba acostumbrado el equipo, ya no digo hace dos años, sino en la temporada del record.

Steve Kerr dijo este verano al respecto, que el inicio de temporada no iba a ser como la anterior, sino que este año iba a haber mucho experimento y personalmente pienso que aquí se refería a esa rotación, a ver como puede acoplar las piezas secundarias a esta máquina que todavía le falta bastante por engrasarse. Los titulares jugarán bien entre ellos, aunque a todos nos chirríe el próximo All-Star georgiano, pero el núcleo principal tiene que jugar bien sí o sí, por mucho que a Thompson lo haya gafado yo con la Fantasy o que Green toque menos balón, me da igual, está Durant y está Curry, y esto por si sólo ya vale, el problema de reconstrucción está detrás, en el banquillo, donde hay gente que es muy residual como Varejao o McGee, donde antes había gente que aportaba al equipo como Ezeli, Barbosa o Speights.

Toca reconstrucción en Warriors y aunque el otro día en Porland se empezó a ver como la cosa carbura, sobre todo Curry, toca tener paciencia si eres aficionado de Warriors y esperar un poco si eres aficionado en general a la NBA. Este equipo no va a ganar 82 partidos (técnicamente ya no puede, lo se), pero este equipo no van a ser Lakers de 2003 y ni mucho menos los de 2012.

Episodio 95: Podcast Serio

Se nota que ha empezado la NBA y hacemos un podcast medianamente serio donde estrenamos sección ‘Lo que más y lo que menos’, hablamos de Westbrook, del Warriors v Spurs, de Lillard, de los Baby Lakers y acabamos con nuestras recomendaciones semanales.

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Fernando Martín Basket Master

Fernando Martin Basket

Este artículo se publicó en El Newsletter Desde El Sofá el pasado 3 de junio de 2016, De vez en cuando publicaremos alguno por la web, pero si no quieres perderte nada y leerlos antes que nadie, sólo tienes que subscribirte. 

Estos días se ha hecho público que la portada de el juego más jugado de basket del planeta será Paul George. La gente de 2K ha elegido al jugador de Pacers para que sea su imagen para su próxima edición de el gran juego actual de baloncesto del mercado.

Durante la historia han habido mucho video juegos con el baloncesto como protagonista, ahora mismo el que domina el mercado es el NBA2K, como te hemos comentado y más que seguramente sabrás, atrás han quedado la mítica saga del NBA Live, el arcade hecho espectáculo de la mano del NBA JAM o el olvidado, pero extremadamente adictivo y molón (y uno de mis favoritos de siempre…) NBA Street.

Si seguimos tirando la mirada atrás podemos acordarnos del PC Basket, aquel manager que quería ser como su hermano, el mítico PC FÚTBOL, que estuvo bien, pero nunca llego a cotas tan altas como el deporte del balón de pentágonos.

Pero yo me voy a ir más atrás, bastante más atrás, me voy a 1987 y al primer juego de baloncesto que jugué, el Fernando Martín Basket Master para el grande, único e inigualable Spectrum.

Para nuestra fanaticada más joven, el Spectrum era un ordenador que se enchufaba a la tv y que en sus primeras versiones funcionaba con cintas de cassette (luego ya llegó la versión disket…), sí, las de música que probablemente tampoco hayáis conocido. El proceso de carga era medianamente sencillo: Metías la cinta, le dabas al play y tocaba esperar a que se cargara el juego, que a veces duraba más otras veces menos, si no se te fastidiaba antes, se cortaba o simplemente no se leía bien la cinta…cosas que solían pasar más pronto que tarde.

Una vez cargado, en este caso el Fernando Martín, te adentrabas en un juego que era un simple 1 vs 1, con jugadores muy cabezones y donde se podía hacer casi de todo, habían faltas, habían tiros de 3 y lo mejor tal vez de todo, habían mates y cada vez que hacías uno, había repetición, con zoom (al estilo Spectrum) de la jugada a cámara lenta, toda una brutalidad para la época de la que hablábamos.

El juego era puro entretenimiento.

Ni habían pantallas, ni niveles, ni modo historia, ni gráficos alucinantes (aunque para la época era la bomba), ni nada parecido, simplemente tu objetivo era ganar al rival, meter más canastas que tu oponente, que bien podía ser ‘la máquina’, la cual tenía un nivel de dificultad bastante aceptable, o bien se podían poner los dos jugadores.

Era diversión extrema y donde la combinación de QAOP y barra de espacio era la clave para poder moverte más que bien en la cancha.

Episodio 94: Noche de Reyes

En esta nueva edición de El Podcast Desde El Sofá, repasamos un poco la encuesta a los general managers de la NBA, hablamos de nuestras expectativas con la nueva temporada, tocamos hasta un poco de baseball y acabamos con sugerencias para todos…

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Hola Baloncesto Vol. 2016

Martes, 25 de octubre. Ha llegado la fecha que todo el mundo tenía tachada y fijada en el calendario. Hoy seguro que en muchas de vuestras agendas hay puesto lo de ‘NBA‘, ‘Inicio temporada‘, ‘Empieza NBA‘ y cosas similares. Porque sí, es el día, hoy empieza la NBA y como siempre en La Crónica Desde El Sofá, vamos a saludar al baloncesto como se merece.

Por delante quedan 1230 partidos de liga regular en los cuales vamos a vivir de todo, de todas esas cosas que nos gustan. Mates, triples, tiros libres, bandejas, tapones, bailes extraños, canastas extrañas, polémica, momentos de estos de saltar del sofá…todo eso es lo que siempre esperamos y recibimos de la NBA. Esta noche el show empieza con 3 partidos (Cavs v Knicks, Blazers v Jazz y Warriors v Spurs).

Siempre hay incentivos para ver la NBA y esta año no es la excepción, este año tengo ganas de…

Curry con KD
KD con Curry
McGee con KD
Warriors con KD
Jennings metiendo 50 en el MSG
La orgía de triples de Houston
Harden con la libertad de D’Antoni
La confirmación de Pornzingis
JR con camiseta
La anarquía de Nets
Linsanity en Brooklyn
Embiid destrozar los aros
Los Wolvs de Thibs
KAT siendo All-NBA
El probable nuevo duelo de mates entre LaVine y Gordon
Carter en el concurso de mates
El nuevo pabellón de Kings
Saber a qué equipo irá Cousins
Las camisetas retro de Nuggets
Las camisetas retro de Hawks
Las camisetas retro de Lakers
Steve Adams en pista
Los Spurs sin Duncan
Los Spurs con Gasol
Los Lakers de Walton
D’Angelo metiendo 40
Vujacic vs Dragic
Ver qué inventa Spo en Heat
El nuevo invento de Vivek
Las nuevas Kobe
Anthony Davis demostrando lo que todos esperan
Los misteriosos Jazz
La camiseta a lo Mambo de Utah
Las descargas en el League Pass
Wade de rojo Bulls
Paul demostrando que es el mejor base
La vuelta de Ben Simmons
La vuelta de Bill Simmons a escribir sobre NBA
El libro de Shea Serrano de basket
Las entrevistas a Popovich
Antetokounmpo de base
La pista de los Suns
El fadeaway de Dirk
Zaza en el All-Star
Alguna nueva forma de comerme un spoiler
Westbrook en modo MVP
Lillard en modo MVP
Curry en modo Curry

Nuevo ADN dorado y purpura

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Aún recuerdo cuando mientras veía un partido de los PO sacaban la información de que Luke Walton era nuevo entrenador de Los Angeles Lakers. No podía salir de mi asombro la verdad, porque aunque había sonado en los rumores y quinielas de muchos, también lo había hecho para otras franquicias como Knicks o simplemente quedarse un año más al lado de Kerr para coger un año más de experiencias, pero no, no lo esperaba para Lakers.

A partir de ese momento toda la franquicia cambia y todo se pone patas abajo en Lakers. Así que vamos a ponernos nosotros en esa misma postura y vamos a semi analizar, tampoco esperéis nada del otro mundo, qué podemos esperar esta temporada de Walton y sus chicos, nunca mejor dicho lo de sus chicos, pero vamos, en eso entramos más tarde.

El drafteo de Ingram

El primer paso en todo este proceso fue ver cómo se iba a gastar ese pick número 2. Este año el draft ha deparado pocas sorpresas y todos los moco draft previos se han salido con la suya y han semi acertado lo que iba a pasar, es decir, lo que todos vimos en junio en el Barclays Center: Simmons se iba a Sixers y Lakers se iba a por Brandon Ingram en el no.2.

Puedo decir que exactamente vi unos 0 partidos de Ingram en su época universitaria en Duke, pero leñe, todo el mundo hablaba maravillas de él. Que si el nuevo Durant, que si un talento por explotar, que si un robo de Lakers… vamos, las típicas hipérboles que siempre vais a leer en los momentos pre/post draft de esos jovenzuelos que realmente están más verdes que una botella de 7Up (que jugón era Fido Dido…), siempre lo mismo, super potentes y super tremendos…alguien recuerda el draft de Wiggins y todo lo que se dijo de él… alguien me dice el top 3 de memoria de ese draft? nadie?… pues eso, como siempre decimos en La Crónica, un draft se debe analizar 1 ó 2 años después, no cuando se hace y ni de coña antes… Pero no nos vayamos del tema. Ingram a Lakers.

A partir de aquí se abre un período donde todo el mundo buscamos vídeos del susodicho para ver que simplemente habíamos pillado a un tio con un físico a lo Durant cuando estaba en Seattle pero con los pelos de Nick Young.

El otro pick fue para un jugador con nombre de Pokémon que encima parece que le gusta Pokémon y, qué cojones, tenía una camiseta de Bynum!!!! #LakersLegend.

Danko Calor Rojo

Entramos en la época de la agencia libre, donde la verdad y por mi parte, tenía esperanzas 0 de conseguir nada digamos que medianamente potable, a pesar de mi paji-quinteto que solté en algún que otro podcast y que me valió alguna que otra reprimenda/comentario por esa red con un pollo azulado como logo.

En cambio Lakers se movió de forma extraña y levantando todo tipo de comentarios también dando un pastizal al amigo Timofey Mozgov, el cual durante una época se le recordó mucho en Los Angeles, pero no precisamente con algo relacionado con Lakers.

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No, Mozgov no es el mítico Tsakalidis, el cual no ha querido comentar para este post, pero leñe, me mola lo de Danko Calor Rojo, es ruso con pinta de ruso, pero además puede aportar más de lo que todo el mundo piensa y ha escrito, bueno excepto Mark Jackson, al cual parece ser que le mola el movimiento.

Por otro lado, y fuera de las risas Mozgovianas, los Buss firmaron a Luol Deng, otro veterano que siempre había sonado para Lakers y que justo llegaba en una época donde nadie le esperaba y en una posición donde Ketchup se acababa de gastar un pick 2. Extraño, sí, pero ey… por otra parte, ya sin Kobe y con el amigo Ron Ron ron-dando por allí, te paras a pensarlo e igual no es tan mala idea que Ingram tenga a un currante y siempre provechoso Deng a su lado. Bien.

Luego tuvimos las firmas más que extrañas de Calderón y no lo digo por lo que puede aportar al equipo, sino por tener en el equipo un jugador ‘parecido‘ y con el mismo rol, pero bueno, de eso hablamos luego. Y la que tampoco cuadraba a nadie era el tema de Yi Jianlian, un jugador ya aparentemente fuera del circo de la NBA y que parece que le damos una segunda oportunidad, pero como con el tema Caldereta, luego iré con él.

El resto, gente que ya estaba o gente para rellenar el roster en el training camp.

Es decir, de nuevo había pasado una agencia libre y Lakers no había podido bailar con la guapa, de hecho, la guapa en cuestión, ni se le había acercado para darle turno ni nada, lo cual creo que ya estaba más que asumido antes de empezar la agencia libre y de ahí las firmas tempranas. Ya llegarán otros tiempos, ya…

Preseason

Y con todo esto nos metemos en la pretemporada, ese espacio de tiempo donde hasta los propios jugadores dicen que es demasiado largo y donde un servidor hasta este año prestaba atención 0 o menos a ella.

De hecho, puedo confesar desde esta líneas que normalmente suelo pasar mil de la pretemporada y no ver absolutamente nada, pero este año, no se si por el mono de NBA que ya tengo, pero me puse a ver partidos…y claro, puestos a ver bodrios pretemporadiles, pues me pongo a ver los de Lakers y al menos veo a la chavalada ganarse el pan.

Así que me puse a ello y tengo que decir que en el primer partido me dormí. Sí, es lo que hay en el baloncesto de pretemporada, que se parece a uno de ACB y claro, pasa lo que pasa. Así que nada, en ese momento me planteé si seguir con la idea de ver toda la pretemporada, pero decidí que sí, que tenía que ser fuerte y hacerlo. Todo sea por Luke.

Contada la historieta de cómo plantearse ver semejantes partidos, vamos a lo que he ido viendo en estos partidos y como lo semi extrapolo a lo que puede ser la temporada regular.

Más o menos queda claro que el quinteto titular de Walton, aunque ya ha dicho que igual lo cambia…o no, va a estar compuesto por Russell, Williams, Deng, Randle y Danko (sí, ya se queda con ese nombre, porque me apetece…). Esa es la idea, con Ingram saliendo del banquillo con Clarkson liderando esa segunda unidad, en un movimiento que la gente si lo hubiera hecho Byron Scott hubiera llenado teras y teras de burradas y emojis de color marrón con forma de helado…pero ey, lo hace Walton y la cosa es molona.

Yo sinceramente no lo entiendo y no lo de Ingram,  que me parece hasta cierto modo correcto para así no meterle toda la presión encima al de Kinston, sino lo de Clarkson, el cual es probablemente el mejor jugador de la plantilla…pero…

Russell desencadenado

D’Angelo Russell se ha quitado las cadenas y el mundo fuera de Lakers (y dentro) está empezando a ver el mega potencial que tiene este jugador que fue elegido también no.2 del draft en una sorpresa que nadie esperaba, ya que todo el mundo daba el pasado año a Okafor como 2…

D’Angelo está en su salsa con el sistema que quiere implantar Walton en estos Lakers, un sistema donde se va a correr todo lo que se pueda y más, donde el pick & roll va a ser la jugada clave y donde Russell tiene recursos para salir de ella para dar y tomar. Dicho esto y visto lo que puede dar en pista, ya se empieza a entender el movimiento de sacar a La Jefa de Animadoras desde la segunda unidad, aunque, como también el propio entrenador ha comentado, el quinteto no es algo fijo que tiene que ser estricto…así que algo me dice que Jordan volverá para ir intercambiando roles con Russell o simplemente jugar con dos 1s que pueden hacer lo mismo.

Durante estos partidos ha sorprendido mucho su tiro exterior, aunque dejó destellos la pasada temporada, al sophomore de Lakers se le ha conocido más por sus movidas en Snapchat y sus semi rajes del Ex-General-Capitan-General-Del-Tanque-Lacustre que otra cosa, y este año ha venido a jugar y vamos a estar todos de enhorabuena.

Pero claro, para ejecutar un buen P&R necesitamos no sólo al jugador que tiene la bola, sino también al que hace el bloqueo y aquí entra en juego Danko, para demostrar que su firma, tal vez sí, algo cara, tiene todo el sentido del mundo cuando buscas a un tio capaz de hacer eso (recordemos las finales de 2015 donde él fue el factor para ‘asustar’ mínimamente a Warriors en aquella final), un tio grande, con un tiro medianamente aseado y que puede entrar a canasta para acabar haciendo lo que le hicieron a él o moviendo la bola. También es una buena mejora de lo que se tenía antes, es decir, antes estaba ese Hodor a modo de jugador de baloncesto llamado Hibbert que molestaba más que otra cosa y ahora tienes a un tio que es capaz de hacerle esto a Durant:

 

Sí, me he venido arriba, pero leñe, no me digáis que el tapón no es molón? y cuantas veces bajó así la pista Hibbert el año pasado? Pues eso.

Luego tenemos al gran Nick Young, al cual este estilo de juego le viene que ni pintado y que parece que está medianamente centrado, con novia nueva a modo de cantante de R&B (os ahorro la búsqueda, ella es Paloma Ford y su EP es jugón) , y además está acertado que es lo importante. Así que podríamos decir que ha pasado de jugador más que cortable a ser una pieza que puede aportar mucho desde banquillo en momentos puntuales o aprovechar esos momentos donde Swaggy P (Uncle P ahora según él…) empieza a enchufar de todos los lados. Esperemos que al menos Gilbert Arenas no entren ningún día a su casa y lo lesione o algo similar. Además… parece que está mejor en defensa y todo, y eso sí que realmente sería un logro.

Vamos con el tema Huertas-Calderon. Dos jugadores los cuales creo que se chafan el uno al otro y que no entiendo que estén los dos en el mismo equipo y más en una posición más que cubierta con la dupla Russell-Clarkson. Me sabe mal decirlo, pero a día de hoy, el jugador extremeño sobra totalmente en estos Lakers, es lo que hay. Además por temas de lesión ha jugado poco en la pretemporada, así que por mi parte iría fuera, pero viendo el roster de Lakers y sabiendo que el chino está más fuera que dentro, tiene pinta a que habrá una dupla Huertas-Caldereta en el banquillo.

Dejo para el final dos jugadores con roles que en un inicio parecía que sería diferentes y que durante la temporada pueden tenerlo más que parecido. Hablamos de Randle y Nance.

Julius fue sin duda alguna el jugador más consistente el año pasado en Lakers, con unos números más que buenos y haciendo más dobles-dobles que ningún jugador de su clase (jugador de 2o año, aunque realmente fuera un rookie), con lo cual sabemos que el potencial está. Es un mini-Z-Bo, con todo lo que ello conlleva. Un jugador con mucho potencial, pero a veces una cabeza que se le va y le hace cometer errores dignos de su edad/experiencia, con lo cual debería seguir creciendo este año bajo el sistema de Walton.

Por otro lado tenemos a Larry Nance Jr, uno de los jugadores que todo entrenador le gustaría tener. Cumplidor tanto en ataque como en defensa, con mucho sacrificio y que muchas veces puede ser más productivo que el propio Randle. Además, tiene ese plus de poder hacer un mate de esos estratosféricos en cualquier momento, con lo cual probablemente lo haga más temible bajo el aro.

Personalmente creo que van a cambiar mucho entre ellos, ya que Nance podría ser un perfecto falso 5 para jugar ese small ball de la factoría Kerr que parece que Walton quiere para estos Lakers, aún así, creo que el potencial de Randle es tal, que a la mínima que siga creciendo, seguirá siendo del agrado de Walton, pero…y jugar con los dos en ese #LakersDeathLineUpDeLaMuerte??!?!?!?!?! imaginad un Russell-Clarkson-Ingram-Randle-Nance… sí, todo un agujero en defensa, pero más que divertido a la hora de atacar el aro. A ver si lo vemos durante al menos 37 segundos en la temporada.

A estas horas, mientras estoy escribiendo esto (lunes 24 por la mañana…), aún no estaban claro los 15 jugadores que finalmente harán el roster, pero vamos, como siempre decimos, los jugadores finales de banquillo están para eso, así que aunque estaremos pendiente de los cortes finales, la cosa es como es. Pero vamos, parece que Yi está fuera, con lo cual me ahorro hablar de él, porque la verdad, iba a hacerlo, pero sin ganas, así que mejor no y parece que la última plaza estará entre Robinson y Ron-Ron, el cual parece que quieren meter dentro del equipo técnico.

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Está claro que el equipo es un agujero defensivo importante, pero bueno, habrá que ver como se mueve esto en temporada regular y si apuesta por algo a lo D’Antoni, donde ‘anotemos todo lo que podamos y más y nos dé un poco igual la defensa‘. No sería mal asunto y más viendo lo que hay, pero me cuesta pensar así de Walton, el cual claramente sabe que esto es algo a largo plazo y no para ganar ya.

Desde aquí no vas a leer una predicción de victorias derrotas ni nada al respecto, lo que está claro es que este equipo va a tener una dinámica diferente a lo que hemos visto en las anteriores temporadas, con un ritmo mucho más alto y con mucha más libertad para explotar esa plantilla joven que tiene Walton a su poder.

Anillo

Con lo cual el anillo está cerca, sí, más cerca que ayer y más cerca que hace 5 segundos cuando has empezado a leer esta frase y probablemente ahora te estés descojonando como si hubieras visto un capítulo de la segunda temporada de Helix.

Cimientos hay, ahora hace falta ver si son buenos y si se pueden poner bien en su sitio, para dentro de x años, el equipo siga creciendo como lo hizo Thunder, a partir del Draft y con esto tener opción o bien a algún agente libre o bien a, con estos jugadores, hacer algo sorprendente.

Empieza la NBA y Lakers tiene un nuevo entrenador que quiere inculcar en el equipo algo diferente, algo para crecer y con ello meter toda una filosofía diferente en el equipo.