Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablamos de EL PARTIDO entre Veletas y Guerreros, también de los Setentaiseises, del despido de McHale, de Fargo, conciertos y… limpiamos el ASK!
El primer recuerdo que tengo de NBA se data a 1988, cuando en la antigua UHF o más conocida como ‘La Segunda Cadena‘ oía a Ramon Trecet con aquello de Cerca De Las Estrellas retransmitir esa mítica final entre Pistons y Lakers, aquel fue mi inicio en esto de la NBA.
En estos casi 30 años ya he visto jugar a muchos jugadores, algunos tan míticos como Magic, Bird, Malone, Stockton, Barkley, Jordan, Pippen, Kobe, Shaq, Iverson, McGrady, Ricky Davis, Darius Miles… Algunos los he disfrutado más que otros, ya que aunque empecé a ver NBA desde hace bastante, eso no quiere decir que mi seguimiento de la liga haya sido como ahora lo es, donde casi intento ver un partido diario, no, no os voy a engañar diciendo que soy un erudito de la materia, ni mucho menos. Lo que sí puedo decir que durante todos estos años he disfrutado de pocos jugadores, de hecho creo que la cuenta acabaría 3 ó 4.
El que más sin duda, Kobe Bryant, un jugador diferente y que sin duda alguna se ha ganado un puesto en lo más alto. Siento deciros que la época de Jordan me pilló en una de esas fases en que no era habitual de la NBA, aún así evidentemente no me niego a su legado y a lo que era en la pista: un depredador.
Llegamos a 2015 y la diosa fortuna nos ha concedido la suerte de que uno de esos cometas que pasan cada poco tiempo por la tierra esté entre nosotros en forma de jugador de baloncesto, sí, me refiero al 30 de Golden State Warriors, Steph Curry.
Su nivel de jugonismo, NBA JAM, superioridad y incluso sobración, si se me permite la palabra, es digna de esos grandes jugadores que aparecen cada cierto tiempo. Tal vez el margen que llevamos de liga igual no es baremo para valorar actuaciones, y menos en una liga de casi 100 partidos contando los PO, pero me da igual, yo hablo de sensaciones y cada partido de Warriors es un acontecimiento único.
No sabes si la va a meter de medio campo, si va a dejar tumbado a su rival,si va a tirar un triple con un pivot de 7 pies delante, da igual, sabes que algo va a pasar, alguna va a hacer y ya no hablo del baloncesto como deporte, hablo de la NBA como arte visual para puro placer de los sentidos, y estos momentos cada partido de Curry debería estar en la cumbre de cualquier montaña de valoraciones.
De momento sus Warriors están rozando la perfección, no sabemos muy bien si espoleados por los comentarios de la suerte del anillo del año pasado, pero lo que está claro es que como aquellos Bulls del 72-10, donde Jordan se puso como objetivo pasar de las 70 victorias, este equipo tiene un objetivo en mente, que supongo que será repetir el anillo, pero algo me da que también en la hoja de ruta está supar lo del año pasado y demostrar a los escépticos que son el mejor equipo de la liga y que la suerte, que no nos equivoquemos, siempre juega su papel, es en este caso un tanto por cien pequeño de lo que realmente hay detrás, es decir, un equipo de baloncesto total con un jugador único de los que aparecen en ocasiones especiales.
Cada uno de la mejor forma que pueda, pero es momento de sentarse y disfrutar del baloncesto y de un MVP que a estas alturas debería llevarse el premio a jugador más mejorado, porque esa es realmente la sensación que da, este Curry 2.0 es mucho mejor al anterior, con todo lo que ello conlleva.
El pasado miércoles 11 de noviembre visitaba el American Airlines Center para vivir en directo un partido de la NBA. Como tantos otros trasnochadores europeos, más de una vez había soñado con poder vivirlo en persona. Y qué mejor manera de estrenarse que con la visita de Los Angeles Clippers con DeAndre Jordan tras su fichaje frustrado este verano por los Dallas Mavericks y la ya famosa guerra de los Emojis. Este partido lo viví como un aficionado más y sería ya el viernes contra Los Angeles Lakers cuando podría recorrer las entrañas del estadio gracias a la oportunidad que me ha brindado La Crónica desde el Sofá.
LAC@DAL
Tocaba tarde baloncestística en The big D y medios como TNT, que retransmitían el partido, se habían encargado de caldear el ambiente, y… ¡Vaya si lo consiguieron! Se vieron muchos carteles de aficionados haciendo referencia al poco valor de la palabra de DJ comparándola con el porcentaje en sus tiros libres y los abucheos estuvieron presentes en todo momento.
Nos juntamos un grupito de españoles y llegamos con tiempo al estadio para poder disfrutar de la previa y hacer las fotos de rigor para el recuerdo. Empezamos con visita a la tienda oficial que ya tenía a la venta la nueva equipación que se estrenaba esa noche (¡Genios del marketing!) con el skyline de Downtown que personalmente me gustó bastante.
Una vez dentro del pabellón ya habíamos podido observar alguna vista de la pista antes de llegar a nuestro sitio; pero al tener por primera vez una visión general de la cancha, el marcador, las gradas, las pantallas… La sensación fue una mezcla entre vértigo y Déjà vú, ya que te impresiona y te resulta familiar a partes iguales. De camino a tu asiento te das cuenta de lo bien montado que lo tienen todo; me explico, todo está listo por y para la comodidad y el consumo del espectador. Desde tu butaca modo cine con reposavasos y un surtido de comida a dos pasos hasta los baños con la ESPN de fondo cantando los resultados de la jornada. Realmente creo que esto ayuda a que el American Airlines Center funcione como negocio teniendo una agenda repleta de eventos, siendo la casa también de los Dallas Stars de la NHL y albergar múltiples conciertos y espectáculos.
En la pista algunos jugadores de cada equipo hacían sus calentamientos individuales de tiro hasta que a falta de 20 minutos de empezar el partido y con las gradas más pobladas salieron todos los jugadores. Los Angeles Clippers aparecieron primero con los primeros abucheos del público al ver a DeAndre, como bien contaba David en su visita al Madison Square Gardenaquí la gente grita «Boo» y no silva cuando quiere abuchear. A continuación, con el speaker anunciándolo y con el Ni**as in Paris de JAY Z & Kanye West de fondo, llegó la entrada de los Dallas Mavericks y el primer subidón de adrenalina de la noche.
A partir de ahí, últimos preparativos antes de lanzar el balón al aire con la interpretación del himno y las presentaciones de ambos equipos. El nivel de los boo’s a DeAndre ya iba incrementando y el vídeo motivador para la presentación de los locales metía de lleno en el partido a los espectadores. LAC llegaba con todo y los Mavs querían aprovechar el factor ambiente para mejorar la mala imagen dada la noche anterior en New Orleans.
Durante el partido me sorprendió el Hack-a-DeAndre que empezó ya a finales del primer cuarto y fuera del partido el bombardeo de shows, anuncios y otros entretenimientos que hay durante los descansos. El concepto de que el espectáculo no debe parar se lo toman muy enserio y sólo por esto ya merece la pena ir a ver un partido de la NBA si se tiene la oportunidad. Por otro lado, ahora entiendo por qué dicen muchos estadounidenses que se aburren cuando ven un partido de fútbol, Soccer quees como lo conocen aquí, ya que son 45 minutos seguidos de juego sin animadoras o Dance cam.
Uno de los momentos que recordaron a partidos de play-off fue cuando con 110-108 en el marcador para los Mavs y a falta de 1 minuto para el final Dirk metió un triple marca de la casa para acercarse a la victoria.
No voy a hacer un análisis del partido, pero sí diré que el guión de partido aguerrido y con presión ambiental se cumplió y estuvo igualado y disputado hasta el final. Dirk tiró de repertorio como en los viejos tiempos y con la aportación de Matthews la victoria se quedó en Dallas 118-108. LET’S GO MAVS!
LAS@DAL
Llegaba el viernes 13 y no era una peli de terror lo que se iba a ver en el American Airlines Center sino el segundo duelo angelino de la semana y el posible último partido de Kobe en este pabellón. Y digo «posible», no sólo por lo que parece va a ser la última temporada del #24, sino porque fue duda hasta el último momento por unos problemas en la espalda que le hicieron descansar durante los dos partidos previos a este enfrentamiento. Fue muy buena noticia poder ver jugar a una de las leyendas de la liga y estoy seguro que su figura y méritos se reconocerán todavía más cuando decida dejar de jugar.
Parsons volvía a la convocatoria de los Mavs
Tras recoger las acreditaciones e informarme en qué planta estaban las diferentes salas para la prensa, tocaba hacer un recorrido por las instalaciones para saber cómo moverse antes, durante y después del partido. Como llegué con bastante tiempo pude bajar a la cancha y ver calentar a Charlie V. y Parsons de los Dallas Mavericks y a Marcelinho Huertas ex del Barça y a Metta World Peace de Los Angeles Lakers. Tenía ganas de ver algún tiro a un pie de Marcelinho pero me quedé con ganas ya que no jugó ni un minuto.
Segundo partido de la semana en casa y segundo Soldout en las gradas que veo, y no es una casualidad, ya que la franquicia lleva una racha que se remonta a Diciembre de 2001. Pero esta vez fue con mucho aficionado oro y púrpura entre el público. El protagonismo iba a estar centrado en la figura de Kobe y así se reflejó en la ovación que se llevó cuando fue presentado y cuando metió la primera canasta del partido, por momentos aquello parecía el Staples Center. El primer cuarto lo lideró el equipo visitante hasta que a falta de 3 minutos un triple de Villanueva puso por delante a los Mavs. Ya no soltarían la ventaja en el marcador hasta el final del partido.
Una de las cosas que también me llamó la atención en ambos partidos fue el sonido que recogen los micrófonos en los aros, ya que a veces se oyen los gritos en la lucha por el rebote o las pedradas (que en este caso lideró el #37 de los Lakers MWP). En este partido los porcentajes de tiro de campo bajaron mucho respecto al partido contra LAC y así se reflejo en los parciales del 2Q y 3Q. Esto no impidió ver jugadas espectaculares como la de la foto de arriba donde Dirk se marcó un fade-away ante Kobe, un taponazo del mismo alemán e incluso un amago también ante Kobe que acaba con los dos rivales sonriendo.
Destacar los aplausos que se llevó al entrar J.J. Barea al campo, jugador muy querido aquí por la gente que se lo demuestra todos los partidos. A falta de 9 segundos para llegar al descanso, en un robo de balón de LAS que le cae a las manos de Kobe, él mismo arrancó una contra en la que acabó cometiendo falta en ataque y se escuchó un «Oh!» de decepción en la grada que esperaba ver una canasta de jugón. No sé si fue falta de frescura pero la verdad que a mí también me sorprendió. Antes del descanso todavía había tiempo para el espectáculo con un BuzzerBeater de Devin Harris para dejar el marcador en 48-40.
El tercer cuarto fue más de lo mismo: poca puntuación con corre calles por las pérdidas de balones de ambos equipos para acabar con un +9 para los Dallas Mavericks. Destacar que en este cuarto y durante el partido hubo varias jugadas en las que Kobe hizo gala de su señorío y saber estar en la pista ayudando a los rivales a levantarse en varias jugadas y, meritoriamente, acabándose de meter al público en el bolsillo.
El último cuarto el marcador se volvió a apretar llegando a estar Lakers a 1 punto 70-71 y a 3 puntos en varios momentos. En varias canastas angelinas y concretamente en un 2+1 de Lou Williams se hicieron notar los muchos aficionados rivales poniendo un poco de emoción al partido. Llegó hasta tal punto que en los tiros libres de Zaza Pachulia se escucharon boos que hicieron reaccionar inmediatamente al público local al grito de Beat LA! Llegaron al último minuto con 85-82 y los Mavericks sumaron los últimos 5 puntos ganando 90-82. Lo más destacado del final fue cuando Byron Scott cambió a Kobe a falta de 14 segundos y se llevó la ovación de la noche. Con este gesto, junto con la declaración del protagonista en rueda de prensa, se va confirmando que ésta será probablemente la última temporada que los aficionados puedan disfrutar de uno de los grandes.
Una vez terminado el partido era hora de bajar a recoger las declaraciones de los protagonistas. Todo el grupo que estábamos en el Press Box bajamos directos a la sala de rueda de prensa donde en unos minutos apareció Rick Carlisle. El entrenador destacó la gran actuación de Zaza Pachulia que se convirtió en protagonista con un doble-doble 18 puntos y 16 rebotes siendo clave en la victoria. Con relación a estas declaraciones, también destacó que a veces se tiene que ser capaz de ganar sin jugar tan bonito y para esto tienen jugadores como Pachulia o Powell.
Ya en el vestuario local Chandler Parsons nos contó que va a ir progresivamente cogiendo más minutos, descansando en Houston (a pesar de tener ganas de jugar contra su ex-equipo) y espera jugar ya por encima de los 20 minutos en Filadelfia. Destacó la actuación de su compañero Zaza:
Ha estado genial esta noche, reboteando, defendiendo, en los bloqueos, metiendo los tiros libres, tiros de media distancia… Si te soy sincero, ¡no sabía que era tan bueno!
Por su parte, Wesley Matthews (destacado en el anterior partido y más discreto en éste) también piropeó la actuación del Georgiano y dijo que ante todo es un jugador de equipo que siempre aporta cosas positivas.
Finalmente, se hizo esperar pero mereció la pena. Ahí estaba Robin Hood Nowitzki, el hombre franquicia con su calma atendió a más preguntas que ningún otro jugador y dejó varias perlas. A la pregunta de qué opinaba sobre tantos aplausos de los aficionados de los Lakers dijo «Me parece que Mark Cuban estará contento porque han llenado el pabellón».
Como era previsible, le hicieron preguntas sobre las jugadas con Kobe Bryant que acabó anotando y ambos sonriendo, a lo que el alemán respondió que tras el bloqueo se emparejó contra él y que lo pasó bien en esa rivalidad sana.
También le preguntaron sobre el hecho de haber ganado sin jugar un baloncesto «bonito» y, al igual que el Carlisle, coincidió diciendo que hay que saber llevarse el partido cuando tu porcentaje de tiro no acompaña (36.6% en tiros de campo) basándose en la defensa y el rebote.
Sobre el próximo partido contra Houston Rockets, el cuarto partido en cinco días, le preguntaron sobre James Hardem y cómo podían parar su estilo de juego, a lo que él destaco que es un jugador con una habilidad especial para entrar a canasta y difícil de defender o quitarle la pelota de sus manos sin cometer falta.
Había visto y leído entrevistas post partido a los jugadores en el vestuario; y, como en la NBA los jugadores atienden a los medios con toda naturalidad (si han ganado mucho más amablemente, claro) me pareció increíble estar allí con algunas de las estrellas de la liga. Muy buena impresión del ambiente en general del estadio y de la afición de los Mavs que vio ganar a su equipo frente a los dos duelos angelinos de la semana.
Hoy seré breve. No se puede perder un partido como el de Hornets, es de los que tienes que cerrar y mas habiendo tenido tantas opciones. Me dan igual los árbitros, esas dos décimas de segundo que hubieran validado el triple de Porzingis, lo que hubiera sido de recibo es llegar al último minuto 8 arriba.
La primera pregunta es algo que parece que tiene fácil respuesta pero a mi no me resulta tan evidente ¿Son correctas las rotaciones de Fisher? Aparentemente parece que todavía esta probando, en muchos casos juegan 11 y 12 jugadores. Además no es la cantidad de jugadores que participan en los encuentros sino el tiempo que tarda en poner a los teóricos titulares en pista, especialmente en el último cuarto. Para mi la respuesta es mixta, por un lado esta bien que la mayor parte de los jugadores estén sobre la pista. Creo que es interesante además dejar claro a los suplentes que no tienen minutos asegurados, que depende directamente de su rendimiento. En contrapunto es complicado sacar partidos adelante si no entran tus jugadores más importantes cuanto antes en el último cuarto. El partido de Hornets se escapa por parcial que se sucede en el último cuarto bastante desagradable.
La segunda pregunta es retórica ¿coincidirá en alguna fase de la temporada un banquillo que aporte y ofrezca garantías con un 5 inicial en forma? Se podría decir que los primeros partidos los sacaron a flote los suplentes. Era evidente que los titulares no estaban dando la talla, desde Calderón y Carmelo con porcentajes mierdosos hasta Robin Lopez que andaba perdido y Vujacic que pasó de ser el jugador número 12 a ser titular por las circunstancias. Ahora bien, Calderón parece un jugador de baloncesto semidecente aportando en ataque lo que se espera de él, es decir, eficiencia, sentido común y buenos porcentajes; Carmelo se ha puesto el mono de follador de aros; Robin Lopez parece que a veces se entera por donde le da el aire; Afflalo ha vuelto! y sigue pudiendo jugar al baloncesto ¡Milagro! y Porzigis empieza a levantar un ‘runrún’ por generar expectación positiva y no por resultar el pufo que muchos pensaban que sería. Ahora bien, desde el banquillo el único que esta dando la cara es Galloway puesto que como ya hemos comentado la semana pasada Grant ha bajado enormemente fallando los últimos 12 triples que ha intentado entre otras proezas; O’Queen parece el hermano malo de Kyle; Seraphin nos da minutos como los de New Orleans alternando con minutos nefastos; Williams no sabemos si sigue siendo jugador de baloncesto; Lance Thomas no pasa de ser un complemento peleón sin brillo y sin mucha capacidad;… Y me atrevería a decir que Lou Amoundson, con sus limitaciones, esta siendo de lo poco salvable de todo el banco. Creo que si el banquillo es capaz de volver al nivel de juego de los tres primeros partidos y el quinteto titular aguanta jugando al nivel que lo esta haciendo últimamente podríamos hablar de entrar en Playoffs rozando el 50% de victorias en la temporada. Si por el contrario varios jugadores siguen jugando de manera errática perderemos partidos como el de Hornets y se nos escaparán partidos como el de Cleveland, por paquetes, por lechones y por no saber cerrar los últimos cuartos.
La tercera pregunta es directa ¿En que cojones piensa el aficionado medio de los New York Knicks con respecto a Porzingis? El chaval esta haciéndolo bastante bien, eso es innegable, pero he leído comentarios de traspasar a Carmelo y rehacer alrededor de Porzingis. Esta pregunta deriva a otra: ¿Qué mierda es esta? Y no, para esta no quiero saber la respuesta. No tiene sentido querer reconstruir alrededor de un chaval de 20 años que ha demostrado en 20 partidos que tiene facilidad para tirar, que no para anotar puesto que sus porcentajes de tiro son los que son, y que le echa unos cojones bastante tochos. Es un número 4 del draft, es lógico que salga buen jugador, puede salir malo pero es relativamente fácil que por las mismas sea buen jugador. A mi todavía no me ha demostrado nada y pedir traspasar a Carmelo es para hostiar a mas de uno.
Y la respuesta es sencilla, además de inconexa con las preguntas, Carmelo Anthony sigue siendo un jugador top de esta liga. No me gustan los rankings y por tanto decir si es top3, top6 o top50 no me parece que tenga mucho sentido. Creo que la importancia de los jugadores se valora no por las estadísticas individuales sino por la capacidad de aportar en el momento y de la manera que lo necesita su entrenador. Así pues no se exactamente como catalogar el talento de Carmelo, lo que tengo bien claro vistos los últimos partidos es que Carmelo sigue siendo un jugador top, y me alegro dicho sea de paso. Salvo el pequeño apagón en los últimos cuartos contra Hornets y Cleveland, motivados principalmente por la incapacidad para mover el balón correctamente por parte del equipo, Carmelo ha demostrado que sigue siendo letal. Además contra New Orleans jugó bastante tiempo de ala-pívot y trincó 14 rebotes, algo que desde Woodson que no veíamos. No me gusta Anthony de cuatro, me parece que sufre más físicamente y eso es perjudicial a la larga pero es un recurso que puede hacer bastante daño.
Para cerrar, viendo el récord que tenemos y que todavía no terminan de encajar todas las piezas, sigo siendo optimista con respecto a entrar en Playoffs. El calendario ha sido duro, jugando contra equipos por encima de las 50 victorias el año pasado, lo que me dice que si todo se hace de manera coherente lo lógico sería que contra equipos mas asequibles mejoremos nuestro récord para seguir rondando el 50% de victorias.
Hemos probado la nueva y flamante zapatilla de John Wall y como no podía ser de otra manera en las próximas líneas podréis encontrar nuestras impresiones. Una vez más abrimos El Laboratorio, esta vez ponemos a prueba las adidas J Wall 2.
No sabemos muy bien por qué, pero la intro del programa se ha comido unos segundos, de ahí el inicio extraño, peroooooo hoy hemos hablado de la D-League, de la DeAndre Jordan Bowl, de camisetas, de Warriors, de Pistons y de Grantland…
Esta pasada semana Lakers, ese equipo que aunque parezca que no sigue jugando la NBA, hizo su ya anual gira por la costa este, sobre todo por la parte del norte. Esta gira siempre ha sido más tirando a febrero, justo antes del All-Star, pero por arte de Silver y su nuevo calendario sin tantos back-to-backs los partidos en La Gran Manzana han pasado a principios del mes de noviembre.
Con lo cual, el equipo de El Capitan Almirante del Tanque Byron Scott visitó tanto el Barclays Center como el Madison Square Garden.
El partido en el nuevo duplex de lujo de Brooklyn daba una sensación de ser un partido en el Staples, todo lleno de camisetas doradas, púrpuras, negras y blancas, pero casi todas ellas con un denominador común: el 24 (ó el 8) como número. Todos con Kobe Bryant.
Mucho se está hablando en esta 20a temporada de Kobe sobre si va a ser su última o no, desde que Jim Buss le firmara ese contrato tan bonito y lustroso de 2 años, todo el mundo está especulando de qué pasará después, sobretodo ya que el propio Bryant nunca ha dejado nada claro al respecto, dejándolo todo a las sensaciones que vaya teniendo durante la temporada para hacer su decisión más adelante. Una cosa sí parece haber dejado caer en varias ocasiones, de Lakers no se va a ningún sitio, pero este tipo de cosas son esas que hasta que no lo ves no quieres creerlo.
Toda esta incertidumbre hace que cada partido fuera de casa de Lakers sea como una despedida del 24, la última vez que visita esa ciudad o ese pabellón…y esto en los partidos contra equipos del Este se ve todavía más acentuado.
El encuentro del otro día en BKN fue un claro ejemplo, esa gente que estaba con su camiseta de Lakers, no sólo quería ver a su equipo, querían ver el último partido de Kobe allí, una ocasión única, algo casi de turismo y claro ejemplo de eso fue una ocasión en que Bryant sacó de banda y por detrás una horda de aficionados enchufaban sus móviles para captar el 24 en todo su esplendor.
Al cabo de los dos días la cosa se multiplicaba por mil. Madison Square Garden, uno de los pabellones más míticos de la NBA, probablemente el que más, con mucha historia, de la cual Kobe Bryant también ha formado parte siendo el máximo anotador allí con 61 hasta que Carmelo metiera uno más ante los Bobcats. Pero el MSG siempre ha sido especial para Bryant y siempre lo será.
También lo es para mi. Allí en un día de febrero de 2011, tuve la ocasión de ver a Lakers, de ver a Kobe jugar (y destrozar) a los Knicks, con un primer cuarto orgásmico del 24, de esos que sabes que puedes tener la ocasión de ver y que ahora mismo desgraciadamente (y de momento) se han quedado en cosas del pasado.
Al acabar el partido, muchos abrazos, muchos saludos, muchas despedidas en lo que parecía que era su último partido en el MSG y más viendo como va su temporada actual.
Quién sabe, igual todo esto son simple elucubraciones y a saber cuando sabremos la decisión final sobre su futuro, pero viendo el nivel actual de Lakers y demás, los partidos fuera del Staples Center, van a ser una mezcla de melancolía y fiesta para ver (tal vez) por última vez a uno de los mejores jugadores de la historia.
Tendremos que esperar a ver si es la última o si tendremos una 21…
Mala semana para el equipo. Yo no se quién ha sido el sádico que ha diseñado el calendario pero me da la sensación de que tenemos bastantes partidos complicados a inicio de temporada, algo que no ayuda a coger impulso y generar química en la pista. Evidentemente con equipos como San Antonio no generas ni química, ni entendimiento, ni nada, te destrozan y a otra cosa. Aún así el equipo ha intentado dar la cara que no es poco, no ha bajado los brazos como el año pasado. Además, contar con ganar a Cleveland o San Antonio es ridículo así que en ese sentido seguimos con el plan.
Como se pensaba a inicios de campaña y al comenzar la pretemporada se disimuló bastante bien, tenemos un problema en anotación. No contentos con que la mayor parte de la plantilla no sea capaz de generar una canasta por sí mismos de manera consistente el jugador principal a la hora de realizar ese trabajo esta jugando de pena. Salvo por el partido contra Washington Anthony esta desaparecido. Me gustaría que también se realizasen jugadas para Porzingis, no es que le considere el nuevo Nowitzki como he leído por alguna parte pero parece un tío solvente capaz de anotar si recibe de acara al aro en una posición ventajosa y es algo que deberíamos explotar. Añadir también que tampoco le considero el nuevo Bargnani, le pone bastante más ahínco. Los puntitos de los secundarios cada vez son menores, el aporte de los jugadores menos importantes ha quedado bastante reducido. Además solo hay que mirar los puntos por partido de los tres primeros partidos y de los siguientes.
Contra Lakers Calderón jugó uno de esos partidos que esperas que sea capaz de realizar con mayor frecuencia. Defensívamente no fue un lastre puesto que sus oponentes no eran jugadores brillantes, aún así Williams, Young, Clarkson y Russell no pasaron apuros. Lo que sí hizo bien José Manuel fue anotar los tiros cómodos, algo que es fundamental en la figura del base, cuya principal característica además de organizar los ataques es su alto porcentaje de acierto. Ojalá sea un punto de inflexión en la temporada y sea capaz de mantener este acierto en los setentaytantos partidos que quedan por delante. López es otro que parece que se ha entonado atrás. No se debería buscar en él un arma ofensiva válida, algo que sospecho Fisher intenta deliberadamente, pero está acertando en ayudas en defensa y momentos puntuales. Debe mejorar a la hora de intimidar, en los pick & roll defensivos y en el uno contra uno, sigue bastante lejos de lo que se espera de un pívot titular.
El tempo de partido esta en el debe de Fisher, como muchas otras cosas por cierto. En ocasiones, y pienso ahora mismo en el partido contra San Antonio, los jugadores aceleran sin pensar en que sus porcentajes bajan de manera alarmante, convierten el partido en un correcalles en el que un equipo veterano, capaz de analizar que situación es ventajosa y cual no, te puede meter en 3 minutos un parcial de 11-2 y sacarte del partido. También vengo observando que hay jugadores que están perdiendo el impulso inicial. O’Queen por ejemplo ya no sale tan activo ni es tan rentable como parecía en un principio. Grant sigue penetrando y asistiendo bien pero tirando fatal, por no hablar de que detiene el movimiento de balón y por tanto perjudica los esquemas ofensivos. Derrick Williams no es el de la pretemporada ni el del partido inaugural, tiene destellos pero no esta anotando con solvencia, también se nota la labor de scout de los equipos rivales.
El punto negro más preocupante de esta semana es sin duda el partido contra Bucks. Estuvimos muy fallones en el tiro y no supimos defender a piezas secundarias como O’Bryant. Si aspiras a entrar en Playoffs un partido como el de Lakers hay que controlarlo desde el principio y no remontarlo en los últimos 3 minutos. Si aspiras a entrar en Playoffs un partido como el de Bucks hay que ganarlo por dos motivos, porque está dentro de un rango realista de objetivos a nada que realices bien tareas como controlar secundarios, cerrar el rebote y realizar transiciones defensivas en condiciones y porque añades una derrota al casillero de un rival directo por un puesto. El ejemplo mas evidente lo tenemos en el ya famoso triple anotado por Anthony Davis contra OKC el año pasado, ese partido les metió en Playoffs al final de la temporada. Todo esto claro, suponiendo que aspiramos a entrar en Playoffs, algo que espero que ni se piensen puesto que no tenemos ronda este año.
Ahora mismo me surgen dos dudas, [y con esto ya termino]. Si Phil Jackson será capaz de reconocer su error, despedir a Fisher y contratar a un ser humano capaz en su puesto y si Arron Afflalo se ha despedido de sus familiares por carta o por teléfono. A mi me gustan las cartas, me parece mas romántico.