Contratos y novatadas

Vamos a repasar ahora las reglas de los contratos de los rookies, y la situación en la que se encuentran. Desde 1995, la temporada después de aquella en la que Glenn Big Dog Robinson pidió 100 millones de dólares, la NBA implantó una escala salarial para los rookies, que para los elegidos en la primera ronda funciona de la siguiente manera:

  • Los jugadores firman por dos temporadas, y el equipo tiene la opción unilateral de renovarlos para una tercera y una cuarta.
  • Los salarios están tipificados por posición en el Draft. Este año, la primera elección tiene asignado un valor de 4.29 millones, 3.84 la segunda, 3.44 la tercera… y así progresivamente hasta los 850.000 de la 30ª. Los equipos pueden ofrecer desde un 80 al 120% sobre este valor, es decir, por ejemplo, los Wizards este año podrían haberlo ofrecido a John Wall desde 3.429.520 hasta 5.144.280 dólares. La práctica habitual en toda la liga, es dar siempre el 120%, excepto si eres Memphis que este año ha intentado regatear esa diferencia a Xavier Henry y Greivis Vásquez ofreciéndola en concepto de (difíciles de lograr) incentivos. La escala para el segundo año del contrato es de nuevo entre un 80% y un 120% del 107.5% de la escala del primero.
  • El tercer y cuarto año, como ya hemos dicho, son opcionales para el equipo. Si se retiene a un jugador, habrá que pagarle la escala del tercer año, que es un aumento de un 106.9% sobre la escala del segundo año, y en el cuarto, el incremento es variable según posición: empieza en un 26.1% para la elección número 1, y acaba en un 80.5% en la 30ª.
  • Si el equipo no ejerce las opciones de tercer y cuarto año de contrato, se convierte al final de la temporada en agente libre no restringido, es decir, cualquier equipo podría ficharle, y su equipo de origen no tiene ningún derecho a igualarle.
  • Si el equipo ha hecho valer las dos opciones, el equipo tiene hasta el 31 de octubre, el tiempo en el que aproximadamente comienza su cuarta temporada, para ofrecerle una extensión. Esta extensión, que sería efectiva el año siguiente puede ser de hasta 5 años más, y puede ir desde el salario mínimo (992.680 $ este año en la NBA) hasta el salario máximo (13.603.750 en la 2010/2011) estipulado para jugadores de quinto año, que es cuando comienza la extensión, y a partir de ahí incrementarse (o reducirse) hasta en un 10.5% cada año.
  • Si el jugador no tiene una extensión al final del cuarto año, se convierte en agente libre restringido, es decir, cualquier equipo puede hacerle una oferta por cinco años que va desde el mínimo hasta el máximo para jugadores de quinto año, con aumentos (decrementos) del 8% cada temporada. Su equipo tiene derecho a igualar la oferta y quedarse con el jugador en los mismo términos que este hubiese firmado.
  • Otra opción al final del cuarto año es la llamada oferta cualificante, que un equipo puede extender a un jugador para una quinta temporada con ellos, al final de la cual, el jugador se puede convertir en agente libre no restringido. De nuevo, esto significa que el equipo de origen no tiene ningún derecho de tanteo sobre él.
  • Los equipos pueden pasarse del límite salarial para renovar a sus jugadores con contrato de novato (no hace falta que hayan sido drafteados por ellos, pero han tenido que ser traspasados a ese equipo mientras dicho contrato esté vigente), pero para fichar jugadores que terminan el contrato de novato con otros equipos, las opciones son más reducidas: lo máximo que podrían ofrecerle el primer año es el espacio salarial por debajo del límite que tengan, alguna de las dos excepciones de las que disponen los equipos por encima del límite: la excepción de nivel medio (5.765 millones en la temporada 2010-2011) o la bianual que solo se puede gastar cada dos años (2.08 millones), o acordar una firma-y-traspaso con el equipo origen, que lo firmaría con el contrato deseado (recordemos que el club de origen puede renovarlo por la cantidad que deseé hasta el máximo) y después lo traspasaría. Esta última opción tiene que contar, evidentemente, con el beneplácito del club de origen.

Ahora veamos los ejemplos de estas situaciones con los rookies que entran en su cuarto año de contrato, la clase de 2007. De los 30 jugadores de primera ronda, con 23 se han ejercido las opciones de tercer y cuarto año, y por tanto eran elegibles para una extensión hasta el 31 de octubre, que de no recibir, los convierte en agentes libres restringidos el verano de 2011. Las excepciones son Acie Law y Javaris Crittenton, a los que los Bulls y Wizards respectivamente no ofrecieron este verano el cuarto año de contrato, Alando Tucker que fue cortado en marzo por los Timberwolves sin llegar a completar su tercera temporada, Morris Almond al que los Jazz no ofrecieron el tercer año de contrato, Sean Williams al que los Nets cortaron antes de terminar su segundo año (sin ejercer las opciones del tercero y cuarto evidentemente), Tiago Splitter que al llegar esta temporada a la Liga, su primer año de contrato empieza a contar ahora, y Petteri Koponen que no ha jugado aún en la NBA.

De estos 23 jugadores en los que se ha ejercido la opción para una tercera y cuarta temporada, sólo cinco han recibido una extensión. Empezamos con el jugador al que le faltó tiempo para recibir una extensión: Kevin Durant. Como fue elegido en la sgunda posición, el salario que le correspondía en 2007 era de 3.476.000 dólares, pero los entonces Seattle SuperSonics le ofrecieron ese incremento habitual 20%, por lo que en su primer año cobró 4.171.200 dólares. El segundo año su sueldo subió un 7.5% (4.484.040 $), el tercero un 6.9% (4.793.438 $) y el cuarto, esta temporada 2010/2011 está cobrando el 126.2% del año anterior, 6.053.663 dólares. La extensión que entra en vigor el 1 de julio de 2011 está hecha por el máximo tiempo permitido, 5 años, hasta la 2015/2016, y comienza en el salario máximo para los jugadores de quinto año: 13.603.750 dólares. A partir de aquí su contrato se va incrementando un 10.5% al año: 15.032.144 $ (2012/2013), 16.460.538 $ (2013/2014), 17.888.932 $ (2014/2014) y 19.317.326 $ (2015/2016). Un total de 82.3 millones en 5 temporadas.

Otros dos que recibieron extensiones, con cifras bastante bien acogidas por los analistas y managers de la NBA fueron hombres altos: Al Horford y Joakim Noah. Elegidos 3° y 9° respectivamente por Atlanta y Chicago, recibieron la misma extensión: 60 millones de dólares por la longitud de extensión máxima, cinco temporadas. La estructura del contrato de Horford no la conocemos, pero si es la estándar, empezando en una cantidad baja, con subidas del 10.5% cada temporada, cobrará la próxima temporada 9.73 millones y acabará ganando 14.5 en la 2015/2016. Con Noah han sido más creativos, y en lugar de recibir incrementos anuales del 10.5%, el contrato está organizado de otra forma, cobrando 12 millones en la primera, y 13.4 en la última, oscilando el salario durante la duración del contrato. De esta manera, aunque los Bulls tengan que pagarle algo más el año que viene, se ahorrarán dinero y tendrán flexibilidad en las siguientes temporadas.

Otra extensión bastante razonable es la que los Phoenix Suns dieron a Jared Dudley: 22.5 millones por 5 temporadas, una media de 4.25 millones al año, por debajo del salario medio habitual en la Liga. Tampoco conocemos detalles de la estructura de la extensión, que con la forma estándar de subidas empezaría en 3.65 millones para acabar en 5.44.

La extensión polémica fue la última: 45 millones por 5 temporadas para Mike Conley. Teniendo en cuenta como hemos dicho antes, que la única manera de firmar a un agente libre restringido por encima de la excepción de nivel medio (que solo le daría a Conley 33.78 millones en el periodo) es con espacio salarial o con un traspaso, Memphis estaba simplemente luchando contra equipos que tuvieran 9 millones de espacio salarial el próximo verano.

Es decir, a día de hoy, asumiendo un límite salarial como el de este año para la próxima temporada (lo cual con la nueva CBA, es mucho suponer), sus rivales son Cleveland con Mo Williams y Ramon Sessions, Golden State con Curry o Ellis, Indiana con Collison, Minny con Flynn, Ridnour y Ricky esperando, Oklahoma con Westbrook, Sacramento con Tyreke, Toronto que añadiría un cuarto base a Calderon, Jack y Barbosa a los que ya paga 23 millones y Washington que tiene a Wall.

Otros equipos que podrían tener algo de espacio condicional son, Houston si no renueva ni a Yao ni a Brooks (y tendrían a Lowry en plantilla), New York y New Jersey si no se lo gastan antes en un ‘Melo, pero seguirían teniendo a Felton y Harris con contratos de larga duración, y Phoenix si no renovaran ni a Richardson ni a Hill, pero todavía contarían con Nash.

De todos los equipos que tendrían 9 millones para ofrecer a Conley, no veo a ninguno dispuesto a gastarlo en un base. Y si tienen 9 millones, y quisieran un PG, es muy posible que prefirieran dárselos en sus compañeros de promoción Rodney Stuckey y Aaron Brooks, en la misma situación contractual que él.

Por eso, aunque dentro de 5 años miremos en restrospectiva y Conley se convierta en un All-NBA, mereciéndose el contrato que le han dado y más (algo que ahora mismo parece improbable, pero, peores cosas se han visto), la extensión que ha ofrecido Memphis seguirá siendo lamentable. Porque luchaban contra ellos mismos, y nada más. Porque ningún equipo hubiera puesto más de 35 millones encima de la mesa. Porque esos 10 millones, por lo menos, que han regalado, les van a restar una tremenda flexibilidad a la hora de renovar este verano a Marc Gasol y Zach Randolph y O.J. Mayo el que viene.

Mike Conley era el que tenía el contrato de novato. Pero Memphis son los que pagan la novatada.

Medidas de eficiencia: Sobre e infravalorados

Vamos a continuar el artículo de la semana pasada sobre métricas de eficiencia anotadora, repasando como cambian los números de la pasada temporada al usar el Verdadero Porcentaje de Tiro (TS%). En la Tabla siguiente, te presentamos los 10 jugadores que más aumento experimentan al comparar su TS% con su FG%, es decir, los más infravalorados desde el punto de vista de la eficiencia de tiro.

Jugador Incremento (%)
James Jones 0.195
Chauncey Billups 0.183
JJ Redick 0.166
Rudy Fernández 0.161
James Posey 0.160
Jason Kidd 0.153
Jared Dudley 0.153
Danilo Gallinari 0.152
James Harden 0.148
Channing Frye 0.147

Como ya te comentamos, el uso del FG% es muy poco preciso para los tiradores, por tanto, no es ninguna sorpresa encontrarnos entre los más beneficiados al cambiar de estadística a gente como Rudy Fernández.

Vamos a ver esta situación de otra manera. En la siguiente tabla se representan los jugadores que más puestos han mejorado de la clasificación de FG% (331 jugadores, 500 minutos necesarios) a la de TS%.

Jugador Puesto en TS% Puesto en FG% Incremento
Chauncey Billups 31 252 221
James Jones 107 324 217
Jason Kidd 58 243 185
JJ Redick 27 210 183
Danilo Gallinari 63 246 183
James Harden 121 284 163
Anthony Parker 62 221 159
Rudy Fernández 154 312 158
Kevin Martin 98 254 156
Quentin Richardson 172 227 155

Impresionante el caso de James Jones, que mirando por FG% sería uno de los peores jugadores de toda la liga (324 de 331) pero que en realidad está de 107, bastante por encima de la media. Y en lo que llevamos de 2010/2011, estaría de 5º con los nuevos Heat. O los de Chauncey Billups y JJ Redick, que pese a aparecer alrededor del puesto 200 en FG% fueron de los jugadores más eficientes de la Liga la pasada campaña, situándose en los puestos 31 y 27 respectivamente en la clasificación de TS%.

Vamos a hacer lo mismo ahora pero al contrario, vamos a ver que jugadores están más sobrevalorados por el FG%. Para los jugadores que no tiran triples, la diferencia entre el TS% y el FG% es la eficiencia a la hora de tirar tiros libres, por tanto, los peores desde la línea son los más afectados. Para demostrarte el fenómeno vamos a poner al lado de cada jugador su porcentaje en tiros libres, y la posición que ocupan en FT% en la Liga sobre 331:

Jugador Incremento % FT% Puesto en FT%
DeAndre Jordan -0.034 0.375 328
Andris Biedrins -0.030 0.160 331
Kwame Brown -0.030 0.337 329
Josh Boone -0.016 0.328 330
Ben Wallace -0.015 0.406 326
Ronny Turiaf -0.008 0.474 325
Shaquille O’Neal 0.000 0.496 324
Kris Humphries 0.005 0.536 321
Darko Milicic 0.007 0.536 320
DeJuan Blair 0.008 0.547 317

Podemos ver como los 10 jugadores más sobrevalorados por el FT% ocupan prácticamente los 10 últimos puestos de peores tiradores de tiros libres. Hay una curiosa excepción, Sasha Pavlovic que ocupa la posición 327 en porcentaje de tiros libres, pero su TS% mejora en 0.059 gracias a sus tiros de tres, y al reducido volumen de sus tiros libres.

De nuevo vamos a ver los jugadores que más puestos bajarían en el ranking de eficiencia anotadora cambiando la estadística:

Jugador Puesto en FG% Puesto en TS% Incremento
Kwame Brown 75 311 -236
Josh Boone 41 261 -220
Darko Milicic 92 285 -193
Chuck Hayes 95 281 -185
Ben Wallace 33 212 -179
Antonio McDyess 113 291 -178
Kurt Thomas 124 296 -172
Julian Wright 74 238 -164
Dante Cunningham 81 243 -162
Marcus Camby 127 277 -150

Viendo estos números se entiende porque, por ejemplo, pese a que Kwame Brown tenga un FG% muy superior a la media, no es muy buena idea darle el balón, porque realmente es el onceavo peor jugador de la Liga al conseguir puntos por cada posesión que mira al aro.

Vamos a repasar ahora el efecto de esta estadística en la élite, en los 10 mayores anotadores del año pasado.

Jugador TS % Jugador FG %
Amar’e Stoudemire 0.615 Amar’e Stoudemire 0.557
Kevin Durant 0.607 Chris Bosh 0.518
LeBron James 0.604 LeBron James 0.503
Chris Bosh 0.592 Dirk Nowitzki 0.481
Dirk Nowitzki 0.578 Kevin Durant 0.476
Danny Granger 0.564 Dwayne Wade 0.476
Dwayne Wade 0.562 Carmelo Anthony 0.458
Carmelo Anthony 0.548 Kobe Bryant 0.456
Kobe Bryant 0.545 Monta Ellis 0.449
Monta Ellis 0.517 Danny Granger 0.428

En esta tabla podemos ver como Danny Granger, el peor de los mejores anotadores de la Liga, y con diferencia, por FG%, sobrepasa a cuatro de ellos en TS%. Y como Kevin Durant pasa de la quinta a la segunda posición, no siendo solamente el máximo anotador, sino el segundo más eficiente.

En la próxima entrega analizaremos las mejores temporadas en términos de TS% de la Historia. Como adelanto, te diremos que entre los anotadores que más y con mejor eficiencia anotaron, se encuentran un pívot que pasó por cinco equipos, un histórico de los Celtics y uno de los analistas más polémicos de televisión.

Medida de eficiencia

El porcentaje de tiros de campo (TC%, o en inglés, field goal percentage FG%), que se calcula como cantidad de tiros de 2 y de 3 anotados, dividido por el número total de tiros intentados, ha sido tradicionalmente usado como la medida de eficiencia anotadora. Ríos de tinta primero, y de píxeles después, han corrido comparando jugadores y justificando quién es mejor y quién peor en función a este numerito entre 0 y 1. Pero el FG% es una herramienta horriblemente sesgada en contra de los tiradores para este tipo de comparaciones, por una sencilla razón. Un tiro de dos no vale lo mismo que uno de tres. Y la probabilidad de anotar un tiro de dos, no es la misma que la de anotar un tiro de tres.

Vamos a poner un ejemplo práctico. Si un jugador anota 20 puntos con 6 triples y una canasta de dos, lanzando a canasta 14 veces y otro jugador anota esos 20 puntos con 10 canastas de dos, lanzando 15 veces. ¿Quién es más efectivo? Claramente, han hecho los mismos puntos, pero el primero ha necesitado un tiro menos, por lo que lo elegiríamos a él. Calculad ahora el porcentaje de tiros de campo. El primero, 7/14 (0.500 FG%); el segundo 10/15 (0.666 FG%). Algo falla, ¿verdad?

Es por casos como este, que se han ido introduciendo poco a poco medidas que representan mucho mejor la realidad. El porcentaje efectivo de tiros de campo, EFG%, recoge esta diferencia, calculándose como

(FGM + 0.5 * 3PM) / FGA

donde FGM (field goals made) es el número de tiros de campo anotados, 3PM (three-pointers made) es el número de triples anotados, y FGA (field goalds attempted) el número de tiros de campo intentados.

En el ejemplo anterior, el EFG% del primer jugador es de (7+0.5*6)/14=0.714 y el del segundo al no anotar ningún triple es el mismo que el FG%, 0.666. El EFG% responde en parte a la noción a la que hacíamos referencia antes de puntos por tiro. En realidad, el EFG% se puede ver como la probabilidad de anotar 2 puntos por tiro de campo. Vamos al ejemplo, los 20 puntos en 14 tiros del primer jugador equivalen a 10 canastas de 2 en 14 tiros (10/14=0.714).

Pero estas dos métricas de eficiencia anotadora, se olvidan de una cosa… que con tiros libres también se anota. Es mucho más realista una estadística que nos de el número de puntos por posesión que el número de puntos por tiro de campo. Es por eso que mi herramienta preferida es el Verdadero Porcentaje de Tiro, o TS% (True Shooting Percentage), creado por John Hollinger.

En esta estadística se recogen también los tiros libres, y tiene la siguiente fórmula:

PTS/(2*FGA+0.88*FTA).

Donde PTS (points) son puntos, FGA (field goals attempted) tiros de campo intentados, y FTA (free-throws attempted) tiros libres intentados. La fórmula la podéis encontrar escrita de manera algo diferente (esta es la forma que yo prefiero), pero da lo mismo, el resultado debería ser igual.

¿Qué hace esta fórmula, que por cierto, en realidad no es un porcentaje? Si os fijáis, si no se lanzan tiros libres, PTS/(2*FGA), es exactamente lo mismo que el EFG%, la probabilidad de anotar 2 puntos por tiro de campo, escrito de otra manera más implícita. Como en una posesión se lanzan dos tiros libres, hay que añadirle al denominador el número de tiros libres intentados, sin multiplicar por el factor 2, por lo que la fórmula quedaría como PTS/(2*FGA+FT).

¿Entonces, de dónde sale ese factor, 0.88, que multiplica al número de tiros libres intentados? Como ya hemos comentado antes, esta estadística persigue calcular el porcentaje de acierto por posesión, y según el criterio de Hollinger, tiros libres lanzados por técnicas o 2+1, son «extras» que no deberían ser tenidos en cuenta porque desvirtúan los dos tiros por posesión. A falta de tener información real (especialmente histórica, ya que ahora mismo no creo que fuera difícil recoger estos datos) sobre el número de tiros libres «extras», este 0.88 es una aproximación. Obviamente esta es la parte «fea» y discutible del TS%, a nadie nos gustan las aproximaciones, y más si las podemos comparar con métricas exactas, pero la variación que se produce es bastante pequeña.

Para introduciros la importancia que le veo yo al TS%, y la tremenda diferencia que puede llegar a tener con el FG%, dejadme poner un ejemplo: la temporada 2007/2008 de Kevin Martin. Si mirásemos el porcentaje de tiro de campo del (entonces) jugador de Sacramento esa temporada (0.456%), veríamos, como de los 300 jugadores que jugaron 500 minutos o más, ocupaba la posición 125 (37º entre bases y escoltas). Nada especial.

Pero Martin, un buen triplista (33º en la Liga, 0.402% de porcentaje de triple esa temporada, 0.603% si lo ajustamos para comprarlo con su tiro de dos) y un jugador superlativo yendo a la línea, el tiro más eficiente en baloncesto, (salvo por algún hombre alto) en donde además tiene un porcentaje excelente (15º en la Liga con su 0.869%, 0.987% si lo ajustamos por posesión con el factor 0.88), tuvo un TS% de 0.618. 0.618. Si te dijéramos como antes que fue 125 de 300 en la NBA en tiros de campo, pensarías que es otro jugador más que anota mucho porque tira mucho. Pero en realidad, por su TS%, Kevin Martin fue el 16º jugador que más probabilidades tenía de anotar puntos en cada posesión.

Comparando anotadores de volumen entre ellos, de los 31 jugadores que esa temporada metieron más de 20 puntos, Kevin Martin fue el tercero más eficiente, solo por detrás de Amar’e Stoudemire y Dwight Howard. ¿Mirándolo por FG%? El 21.

Esta semana seguiremos hablando del TS, repasaremos que jugadores se sobrevalorarían e infravalorarían en la Liga si se valorara solo al FG%, y repasaremos las mejores temporadas históricamente.

La Calculadora

En una calculadora lo más importante son los números, aquí en La Crónica Desde El Sofá tendremos nuestra propia Calculadora donde hablaremos sobre números, estadísticas y demás.

Como la temporada no ha empezado, por qué no hacemos un repaso a los dorsales?

Este año ha habido algún que otro cambio sonado en cuanto a dorsales, LeBron James abandona su 23 para vestir el 6 en los Heat. Gilbert Arenas cambia su mítico 0 al 9. Ron Artest deja su homenaje a Michael Jackson y se pasa del 37 al 15. O’Neal vestirá el 36 en los Celtics mientras que John Wall será el 2 en los Wizards.

El número más alto vestido por un jugador será el 92 del jugador de los Dallas Mavericks DeShawn Stevenson, mientras que sólo 5 jugadores vestirán un dorsal superior al 55, esto se debe a que en la liga universitaria (NCAA) está prohibido vestir un número mayor que el 55 de ahí que al muchos jugadores intentar heredar su número universitario o alguno similar, no hayan muchos casos  mayores al 55.