Por qué ajustar el ritmo

Seguramente hayas leído alguna vez como se habla del ritmo (pace en inglés) o los números “por 100 posesiones” a la hora de analizar el rendimiento de equipos o jugadores, y te hayas preguntado el porqué de utilizar estos nuevos ajustes en lugar de los más tradicionales. Y la respuesta es, que reflejan un poquito mejor aún la realidad.

Vayamos con un ejemplo extremo: a día de hoy, los Rockets son el equipo que más puntos mete por partido, y el segundo al que más le meten ¿Tienen el mejor ataque y la segunda peor defensa? Intuitivamente, diríamos que no.

Hablar en términos de 100 posesiones en lugar de los números por partido, nos permite eliminar el efecto que tiene en las estadísticas jugar a un ritmo más rápido. Cuantas más posesiones haya en un partido, más se acumulan todos los números que genera un equipo. Así, el Índice Ofensivo (o Offensive Rating en inglés), que mide simplemente cuantos puntos mete un equipo por 100 posesiones en lugar de por 48 minutos, y el Índice Defensivo (Defensive Rating en la lengua de Chesapeake), que cuenta cuantos recibe, ofrecen una cantidad que no depende de la velocidad del juego. Con estas métricas, los Rockets a día de ayer eran el 7º mejor equipo en ataque, y el 16º en defensa, una posición muy diferente a la que tienen con las cifras por partido, debido a su ritmo de juego.

El equipo que más rápido juega en la Liga, Houston, como ya hemos dicho, utiliza un 10% más de posesiones por partido que el último ahora mismo, los New Orleans Hornets, con el resto de la Liga moviéndose entre medias de ese rango. Aunque 10 sobre 100 no parece una enorme diferencia, si nos fijamos en la escala en la que se mueven los números en la NBA (en las decenas o incluso las unidades, para estadísticas individuales, y como máximo en torno a la centena) sí lo es.

Y en las estadísticas de equipo, al final de la temporada todos han jugado 82 veces y (casi, por las prórrogas) el mismo número de minutos y la comparación por partido no está tan mal. Pero en caso de los jugadores, o para comparar la eficiencia de quintetos o combinaciones de jugadores entre sí, el uso de estadísticas por 100 posesiones es imprescindible, porque es una manera fácil y sencilla de dar los resultados en una misma escala, para poder comparar todo en la mayor igualdad de condiciones posible y establecer equivalencias con sencillez y precisión.

Así, viendo el Índice Ofensivo que tiene un quinteto jugando junto, o de un equipo en los últimos 5 minutos de partidos ajustado, podemos saber de manera inmediata que tal ha funcionado, sabiendo que la media está en torno a los 102-103 puntos por 100 posesiones, el líder suele encontrarse por encima de los 110 por 100, y los peores equipos por los 95-98. Sin embargo, si nos dicen que un grupo ha metido 240 puntos, aunque sepamos que ha sido en 120 minutos, tendríamos que echar cuentas, y sin conocer el ritmo al que juegan, no tendríamos referencia ninguna. ¿97 puntos por partido son mucho, o poco? Si hablamos de los Nuggets y su velocidad, el ritmo de anotación es malo, si es un quinteto de los sosegados Pacers, estaría por encima de la media.

Y las estadísticas ajustadas a ritmo no se quedan solo en estos dos índices. Por ejemplo, existe otra como el porcentaje o tasa de pérdidas (TOV% o TOR por Turnover percentage o ratio en inglés) que lo que hace es contar el número de pérdidas por 100 posesiones, y lo mismo para las asistencias con el AR (de Assist ratio). Así, los equipos que juegan más rápido no son tan buenos como parece en las estadísticas positivas, ni los lentos tan malos. De hecho, en asistencias por partido, los Rockets son 8º en la clasificación y los Hornets 21º, y cuando ajustamos a ritmo, New Orleans está justo por encima: 13º con 17.1 asistencias por 100 posesiones, con Houston 14º con 17. Las variaciones en el resto de la lista no son tan dramáticas, porque hemos cogido a los dos extremos, pero como veis, puede haber una gran diferencia juzgando a según que equipos.

Otra estadística tremendamente explicativa, que no solo ajusta a ritmo, y que por tanto no da resultados por 100 posesiones, es el porcentaje reboteador, REB% o REBR. Esta estadística calcula simplemente los rebotes que un jugador o equipo cogen sobre el total de los disponibles mientras están en pista. Así no se ajusta solamente a la velocidad del juego: también al número de fallos y oportunidades de rebote que ha habido.

Un ejemplo: el ritmo de Miami y Orlando es casi idéntico (93.8 y 94 posesiones por 48 minutos respectivamente). Pero mientras Miami pasa del 29º lugar al 25º, al cambiar los rebotes por partido por el REB%, Orlando apenas sube del 13º al 12º. Es porque en los partidos de Orlando hay más opciones de rebote por haber más tiros fallados (los Magic fallan 5 tiros más por partido que los Heat, un 12.5% más) y este tipo de diferencias alteran la clasificación. Así, Denver, que es 2º en rebotes por partido, es 6º en REB%, y los Grizzlies, que ocupan el 12º lugar si se mira la clasificación tradicional, es el 2º equipo que más balones recupera porcentualmente tras un tiro fallado.

Al ver los números de manera individual, y como se cuenta el porcentaje de rebotes sobre el total de las oportunidades, el REB% es totalmente independiente de los minutos del jugador. Así Reggie Evans, que con 8.7 por partido está muy lejos del liderato, es con un 26.2% el líder de esta clasificación. Y es mucho más explicativo saber que Evans coge uno de cada 4 rebotes, y alguno más, cuando está en juego, que ver unos números totales, en los que influye sobremanera que solo juegue 21 minutos por partido.

En definitiva, utilizar estadísticas ajustadas a 100 posesiones no es esnobismo, ni un concepto complicado para el que hagan falta difíciles fórmulas. Una vez que se conoce lo que representan, hay páginas en las que podéis ver las estadísticas como cualquier otras, sin tener que preocuparos de dónde vienen. Pero con la tranquilidad de saber que pintan un retrato mucho más fiel de la realidad de la Liga.

Si queréis ver las estadísticas que os hemos comentado, y otras más adaptadas a ritmo para las últimas temporadas, en la página de estadísticas de la ESPN, por ejemplo, puedes encontrarlas. Así, a día de hoy, Oklahoma City tiene el ataque más productivo de la Liga, pese a que Houston mete más puntos, e Indiana la mejor defensa, aunque Memphis reciba algunos menos por partido.

Anexo para los que no les importe hablar un poco más de números: Para comprobar si las estadísticas ajustadas a ritmo nos explican mejor lo que pasa, se puede hacer un pequeño experimento. Si vemos el coeficiente de correlación R² entre las victorias y el Índice Ofensivo y Defensivo, temporada a temporada, se encuentra consistentemente en torno al 0.6. Hay equipos que ganan siendo buenos en ataque, otros en defensa, y algunos en los dos, y por tanto, no hay correspondencia absoluta, pero los Índices parecen explicar una buena parte de la variación. Si utilizamos puntos anotados y recibidos por partido, sin ningún tipo de ajuste, vemos como el R² baja mucho. En la 2010-2011, última temporada completa de 82 partidos, los puntos anotados explican el 10% de la variación y los recibidos un 44%. El año anterior, de un 18% y un 35%. Aunque el coeficiente de correlación no sirve de prueba conclusiva, es indiscutible que ver la lista de los equipos que más puntos meten por 100 posesiones da mucha mejor información sobre su calidad que la de puntos por partido.