Avance de temporada 2013-2014: New York Knicks

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Cuando un equipo decepciona en Playoffs y luego no se refuerza con nadie ilusionante, tendemos a descartarlo el año siguiente y ver su candidatura como menor, entre otros que sí cumplieron y lucen pujantes, o aquellos que han añadido savia nueva. Tras leer artículos, predicciones, tuits y demás parafernalia, los Knicks despiertan poco entusiasmo y es frecuente verlos situados en la quinta posición del Este, con 5-10 victorias menos que el año anterior.

Es verdad que el Este parece más fuerte este año, pero esta línea de razonamiento ha fallado en los últimos años con equipos como Dallas, San Antonio o Boston. Para descartar a un equipo que el año pasado ha estado muy bien y al que regresan casi todos los jugadores importantes, es mejor tener una buenísima razón. Y con New York, ¿la habrá? Kidd, Novak y Copeland fuera, Bargnani, World Peace y Udrih dentro, y sobre el papel, los Knicks no pueden lucir mal.

  • Radiografía de los Knicks

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Bipolaridad

Los Knicks fueron un equipo de dos caras y llevadas tan al extremo que a veces parece difícil que estemos hablando de la misma franquicia. Fueron el equipo que más posesiones acabaron con un aclarado y el segundo que menos asistencias dio. Por el otro lado, son el tercer equipo con más tiros tras pase y el que menos balones pierde. Entre unas cosas y otras, lideraron también la Liga en triples intentados en general y frontales. Individualidad a tope y juego en equipo a la vez.

Conociendo las personalidades de los jugadores importantes (Melo, JR o Felton por un lado, Kidd, Prigioni o Chandler por el otro), es más sencillo entender que exista semejante bicefalia. Lo que es fascinante es que hayan podido coexistir y llevar al grupo a ser el tercer mejor ataque de la Liga la temporada pasada, y el segundo equipo en el Este, por encima de, por ejemplo, Indiana.

Este año vuelve el equipo casi intacto, ya que de los ocho jugadores con 1.000 minutos (vamos a incluir a Shumpert que se nos quedaba fuera con 996), regresan 6, perdiendo sólo a Novak, un tirador acongojante que abre la pista pero no tiene ningún peso específico en cómo juega el equipo y a Jason Kidd, que enseñó sus 39 años claramente y fue el peor jugador NBA en Playoffs, pero… ¿y si fuera el bloque clave que mantenía en pie el Jenga?

Ese es el único miedo que me da esta plantilla. Cambiar a Kidd por Beno Udrih es una mejora en lo deportivo, pero con la salida de Jason se desequilibran el Yin y el Yang, sale el liderazgo del vestuario por la puerta, y entra la nueva encarnación de Ron Artest por la ventana. La identidad de este equipo era que tenía dos, y ahora, Venom se estará comiendo a Spiderman.

Buen caso de estudio va a ser este equipo en cómo afecta el liderazgo a un grupo de élite.

  • La plenitud de Melo

Ha costado lo suyo, pero las abalanzas a Carmelo Anthony ya han llegado a un nivel casi unánime, y es reconocido como una estrella legítima en sus mejores años. El mayor anotador el curso pasado, está un peldaño por debajo en eficiencia ante monstruos como LeBron o Durant, pero su 56% en tiro verdadero con un porcentaje de utilización tan descomunal como fue su 35%, sólo lo han mejorado King, Gervin, Jordan, T-Mac y Wade. Cuando tuvieron una carga de trabajo en ese rango, por ejemplo, KobeIverson, o Wilkins, su eficiencia fue inferior a la de Melo.

Por fin jugó de ala-pívot (un 72% del tiempo), e incluso de pívot, en los quintetos ultra-pequeños de New York, y su producción cuando jugó de 4 fue mejor, en lo personal, y en lo colectivo, ya que el equipo también era superior en 2 puntos por 100 posesiones con Anthony de ala-pívot que con él de alero. No es que su juego cambie mucho en función de la posición, ya que sigue utilizando la línea de 3, la media distancia y el juego de espaldas con una frecuencia parecida. Postea más, eso sí, (y frente a oponentes más grandes que en el pasado), aunque ha conseguido un mayor porcentaje de sus puntos desde el triple, y menos desde la pintura y de tiros libres que en el año anterior. Teniendo en cuenta que puede ser puesto en ambas posiciones del pick’n’rollCarmelo Anthony es para mí el mejor jugador en esta jugada en la Liga ahora mismo como anotador (LeBron le ganaría si incluimos pases a los compañeros, Harden si sólo tenemos en cuenta al bloqueado) y este año volvió a recuperar el acierto en las suspensiones que había perdido en su complicado año anterior.

La gracia de colocar a Anthony de 4 no está en que le convierta en mejor jugador o le acerque a la canasta: lo que cambia es el equipo. Permite a New York poner un tirador más en la pista, ensanchar el campo, y freír al rival desde el perímetro: con Melo de alero, jamás habrían superado el récord de triples en una temporada. Pierden un poco en defensa, pero el balance es extremadamente positivo. Este año, con las llegadas de World Peace y Bargnani, dos jugadores que pueden tirar de tres y defender cuatros (el italiano, molestar, más bien), es muy posible que juegue más en su posición original, por decir algo. Porque lo que importa no es tanto quién coge a quién y cómo clasificarle, sino tener cuatro triplistas (por lo menos) en cancha en todo momento.

Aunque esté en el momento más dulce de su carrera, Melo no tiene otra opción que seguir tirando de los Knicks. Porque si a este equipo le superan los Bulls, Pacers y Nets en el Este, volverá el rún-rún. Los odiadores profesionales están calladitos, pero todavía no han entregado las armas.

  • Otra vez muy profundos

Los Knicks vuelven a tener una rotación larguísima, algo que necesitan por la veteranía de alguna de sus piezas, el estado de salud de otras (qué pena, Amar’e), y la falta de defensa aquí y allá. Lo malo es cuando todo el mundo está listo, y tienes 11-12 hombres que merecen minutos. Woodson, un entrenador de esos que dicen de jugadores, supo navegar muy bien en la situación el año pasado, y hemos de confiar en él de nuevo para esta.

Pocos equipos cambiaron tantísimo como los Knicks, y viendo el reparto de minutos se observan muchas cosas curiosas. Por ejemplo, nadie jugó los 82 partidos, y su jugador con más minutos, no fue titular en ningún encuentro, mientras que un total de 15 hombres salieron de inicio alguna vez. New York fue un Mr.Potato (no sé cómo se nos ha podido ocurrir está comparación con un equipo entrenado por Woodson), que cada día tenía alguna pieza diferente al anterior, pero que siempre lució presentable.

De todos modos, esa profundidad, parece algo descompensada a priori. La situación del perímetro va a ser un polvorín, con 6 hombres, para en principio 2 puestos (y algo de propina cuando los Knicks pongan al equipo super pequeño): Felton, Shumpert, Smith, Prigioni, Udrih y su elección de primera ronda del Draft, Tim Hardaway Jr. (fíjate si el destino es juguetón, que el hijo de Mr.Crossover tuvo que acabar en New York). Es un grupo más o menos joven (sólo Prigioni, que está fresco tras años en Europa se sale del rango de edad típico), y Shumpert ya debería estar al 100% tras su terrible lesión, así que cuando se junten todos, alguien no va a estar contento con la situación. Pero las lesiones ocurren, y por lo pronto, JR no estará presumiblemente al inicio de temporada (y por lo pronto se tiene que perder 5 partidos de sanción a mayores), por culpa de esa misteriosa lesión que no conocimos hasta después de firmar su contrato. En los próximos días tendremos alguna noticia más de cuándo estará disponible, pero así es como se solucionan los atascos en una rotación.

El frontcourt sí que es algo más frágil. Woodson ha declarado que no tendrá un quinteto fijo ni mucho menos, pero es posible imaginar a World Peace, Anthony y Chandler de inicio con Stoudemire (limitado a unos 20 minutos por partido, y eso cuando esté), Bargnani y Martin desde el banquillo. Al inicio de la temporada Kenyon cumple 36, Metta 34, y Amar’e unos 31 que parecen 40. Aquí sí que será muy difícil verlos a todos a la vez, e incluso es posible que tengan que tirar de los Cole Aldrich o Jeremy Tyler cuando se agolpen los veteranos en la enfermería. Pero de entrada es un grupo con bastantes opciones, anotación en todo momento, banquillo incluido, y con algo más de tamaño que el grupo del año pasado.

Mike, tu turno, que hay trabajo…

  • Los grandes manzanos

Todo el mundo ama a Raymond, y él a quien quiere es a New York. Felton ya ha decidido que sólo juega bien y se pone en forma allí. También, de todos los modelos que tenía para elegir, y todo lo que podía haber sido, quizá por afinidad entre Tar Heels, se quedó con Kenny Smith. Pero él sin anillos, de momento. A esta edad fue más o menos cuando los ganó The Jet, pero el Jordan de esta época no se ha retirado, ni parece que estos Knicks estén en la posición de capitalizar algo así como aquellos Rockets. A JR le mola el rollo aún más, disfruta de cada restaurante y cada club llegando todo feliz en su Gurkha F5. No tendría tanta gracia pasear por Milwaukee como si fuera Ahmadineyad.

Lo mejor que les podía pasar era acabar en un equipo en el que les dieran luz verde, que no tuviera miedo de aprovechar su inconsciencia. Al fin y al cabo, cuando les firmas un contrato, sabes lo que te van a dar, y el siguiente paso debería ser el pensar cómo les vas a aprovechar, no preparar la lista de cosas que les mandarán de vuelta al banquillo en cuanto las hagan. No puedes cambiar a Felton, menos a JR Smith, disfrútalos, a su juego y su carisma, o abandona.

Lo cierto es que aunque JR Smith sea el más popular, también por todas sus andanzas fuera del Garden, reconozco que casi me hace más gracia Felton. Seguramente tiene peor selección que Melo y JR aún, y eso que entiende mejor que ninguno de ellos el concepto de eficiencia: prácticamente sólo lanza de tres, o cerquita del aro, con la ocasional suspensión a los lados de la línea de tiro libre, cuando recoge el bote tras bloqueo directo. Tiene prácticamente la distribución de tiro alabada en Harden, pero en su caso es un rollo tróspido, con un porcentaje de tiro verdadero 10 puntazos por debajo del de barbita, e inferior a la media.

Los dos tiraron mucho, y metieron por debajo de lo esperado. Cinco como ellos, y el equipo está fuera de Playoffs. Pero la amenaza que suponen para el equipo rival obliga a estirar las defensas como ningún otro equipo hace en la Liga (LeBron en Miami, o Parker en San Antonio, más bien las encogen), y el resto de jugadores se aprovechan de la expansión.

Son un magnífico ejemplo de estos Knicks, en los que la temeridad acaba teniendo, de algún modo, recompensa.

  •  La defensa, hacia abajo

Tras ser el Mejor Jugador Defensivo en el año 2012, Tyson Chandler se perdió 16 partidos y jugó con molestias muchos otros, y la defensa de los Knicks cayó de la 5ª posición a la 16ª, pese a que no perdieron ningún defensor interior (menos minutos de Stoudemire, en lo que no es precisamente su mejor cualidad).

Los Knicks en defensa fueron la imagen en el espejo de su ataque, si este estuviera además dado la vuelta. Les atacaron mucho (y de manera muy efectiva) mediante aclarados, lo que despierta la pregunta sobre si fueron los Knicks los que contagiaban a los rivales o viceversa, y recibieron una gran cantidad de triples frontales. Cambiaban mucho en los bloqueos y lanzaban a menudo dos-contra-uno, pero una cierta falta de comunicación, y esquemas más sofisticados de lo habitual (rotaciones en un orden diferente al estándar) convertían la propuesta de Woodson en un doble o nada que a menudo acababa con un tiro rival solitario.

También es inevitable sacrificar la defensa al sacar un equipo más pequeño, y estos Knicks lo hicieron a varios niveles: utilizando dos bases una gran cantidad del tiempo, y colocando a Melo de ala-pívot, o incluso de 5. Este año, alguno de los refuerzos ayudarán a la tarea (World Peace todavía tiene impacto, Udrih puede defender escoltas si JR se pierde más tiempo del esperado y siguen utilizando dos bases, esperamos a un Shumpert sano), pero la mejora tendrá que venir con un nuevo cambio en las reglas y la vuelta al nivel de Chandler, una pieza clave en este equipo.

Tras Melo, quizá la que más.

  • Shumpert Alert

Shumpert se perfila como más que posible titular y jugador destinado a recibir muchos minutos en el perímetro de los Knicks este año, pero es fácil utilizar las estadísticas grupales sin contexto para reducir su aparente valor.

Con él en pista, los Knicks eran 0.3 puntos mejores que su rival, y sin él, 6.7, una diferencia de 6.4  en su contra, que es la mayor del equipo. El +/- ajustado y normalizado también lo compara muy desfavorablemente con el resto del perímetro neoyorquino. Cuando juegan con los mismos 4 compañeros, el equipo es 11 puntos por 100 posesiones mejor si está JR Smith, 13 si estaba Jason Kidd o 14 con Ronnie Brewer, las comparaciones con más de 1000 jugadas en común.

Sacar números de quintetos tiene mucho menos poder significativo, por el constante jugueteo de Woodson: ningún grupo en New York contabiliza más de 269 minutos en pista por lo que estamos haciendo comparaciones en base a una muestra muy pequeña, pero los tres más repetidos incluyen a Felton, Kidd, Melo y Chandler, junto a un escolta, y es el quinteto de Shumpert, con un -6.5, el peor valorado (el excelente +26.9 con JR Smith es surrealista, y demuestra cómo estas muestras se van de madre a veces).

Los números de equipo cuentan la historia de que los Knicks eran peores en ataque cuando él estaba en pista, y por tanto, en general. En defensa, reconocen su valor, pero algo no cuadra en el otro lado del campo con él.

Y aquí es cuando tiene que intervenir el contexto y la situación: tras salir de una rotura de los ligamentos de la rodilla, Iman Shumpert tuvo el segundo peor porcentaje cerca del aro, un paupérrimo (43.8%), justo debajo de otro hombre con idéntica lesión, Ricky Rubio. El acierto fue de menos a más, alcanzado niveles más parecidos a lo que vimos en su año de novato a finales de abril y en Playoffs, pero en conjunto, la falta de explosividad según se recuperaba de la lesión le convirtió en un lastre en ataque, y en un jugador fallón en las penetraciones, algo que con buena salud, no se volverá a repetir.

Es más, su segundo año en ataque fue muy positivo, ya que el cartel de incapaz como tirador que tenía colgado, se cayó de golpe. Metió el 40.2% de los triples (y un 42.9% en Playoffs), y si mantiene un porcentaje por encima del 38%, se convertirá en un legítimo jugador 3D, de esos que justifican su tiempo en pista con defensa y el tiro justo y necesario. Además, puede atacar el aro en línea recta (de nuevo, queremos creer que lo del año pasado es un problema puntual por la lesión), algo que otros jugadores 3D, más limitados atléticamente no pueden hacer, añadiendo una dimensión más a sus posibilidades como secundario.

Shumpert sigue intentando ser un playmaker incluso, y se presentó a la Summer League a probar de base, pero esto ya es tensar la cuerda. Es magnífico que intente mejorar todo lo posible, y lo que añada a su repertorio a mayores nunca será malo, pero los Knicks actuales necesitan más que consolide las mejoras en tiro la pasada temporada, antes que el desarrollo de un juego tras bote o en la media distancia, de lo que ya van sobrados.

  • Esperanza con Bargnani

Los Knicks estuvieron agresivos, pese a que su situación respecto al tope salarial les daba muy pocas opciones de mejora, y se trajeron de Toronto a Andrea Bargnani, el pívot que no defiende ni rebotea, y que está más a gusto cuanto más lejos se encuentre de la canasta. En primer lugar, no olvidéis esa regla no escrita de no convertir en proscrito a un jugador hasta que no lleve un par de cambios de aires. Y en segundo, en el peor de los casos, Bargnani siempre puede sustituir a Steve Novak. Y aunque cobre el triple, que más os dará a vosotros, que no lo pagáis.

Bargnani cuesta a su equipo 2 puntos por 100 posesiones en defensa según el RAPM, y es el segundo jugador de la Liga de más de 2.08 que menos rebotes coge. Sólo un 7.6% de tiros fallados mientras él está en pista caen en sus manos, lo que da que pensar si todos ellos no llegan ahí de casualidad. Pero el primero en la lista es precisamente Novak, que sólo acorrala el 5.4%, y en defensa costó 3 puntos por 100 jugadas a los Knicks.

Steve es mejor tirador (43.4% a lo largo de su carrera frente al 36.1% de Bargnani, tirando casi el doble por minuto), pero sólo sabe hacer eso, mientras que el italiano puede ponerla en el suelo ante una defensa a la desesperada y dejar al defensor volar mientras pasa por su lado, por lo que los defensores le tiene que respetarle lo mismo, o incluso más. Si no consiguen nada mejor de él, puede cumplir en el papel de ensanchador de campo que le ha dado 20 minutos por partido a Novak en New York.

¿Pero si por cualquier motivo vuelve el jugador de hace un par de años, el de antes de las lesiones, y ayuda a Stoudemire para que entre los dos le proporcionen a los Knicks un anotador interior desde el banquillo? ¿O si con él los Knicks pueden hacer más grande el quinteto titular, devolver a Melo al puesto de 3, y hacerlo sin perder una gota de tiro? Total, a los Knicks sólo les ha costado dinero.

  • Unas palabras para Priggie Smalls

Dudábamos mucho el año pasado que un Pablo Prigioni, al que la gente no veía marcando diferencias en la ACB, pudiera ser relevante a estas alturas en la NBA, pero el pase extra, que hacía contagioso y extensible al equipo, casi un 40% desde el triple e incontables (es un decir) robos de cartera en los saques en línea de fondo del equipo rival, le convirtieron en un favorito para los fans del Madison, que no se cortaron en corear su nombre a final de temporada.

Este año ha decidido continuar su aventura, y los Knicks saben que tienen en él un reserva de garantías para el puesto de base, aunque la llegada de Udrih puede recortar sus minutos. Pase lo que pase, su historia el año pasado fue bonita, y parecía ser la nueva versión del cuento de la Cenicienta en New York, que ya vivimos no hace mucho con Jeremy Lin. Este sí tendrá una segunda parte.

PO Desde El Sofá (XV): El Desconocido

No mentimos si decimos que de los 16 equipos que entraron en PO habían dos que eran digamos los ocultos, y para colmo se enfrentaron juntos… uno de ellos, Pacers es sin duda alguna uno de los mayores desconocidos en la liga y ayer, asaltó el MSG.

Anoche seguro que muchos de los que se sentaron en el Madison esperaban ansiosos una victoria fácil frente a esos de amarillo de Indiana, pero pronto se vio que nada de eso, Pacers venía agazapado, sin hacer ruido pero con uno de los equipos más compensados de la liga y sobre todo, con gente con mucha hambre. En cambio en NY parecía que todo se iba a dejar de manos de Anthony, hasta que hubo un gran problema: las faltas.

Melo se cargó y toda la responsabilidad ofensiva caía en Felton y sobre todo en JR, que parece que desde que le dieron el premio al 6o Hombre, se está medio-dejando llevar. Enfrente un quinteto comandado por Paul George y excelentemente secundado por gente como Hibbert y sobre todo por David West, una debilidad personal, destrozaron por dentro a los Knicks mientras que DJ Augustin, irregular a lo bestia durante el año, enchufaba de todo desde fuera.

El segundo y tercer cuarto fueron de dominio absoluto de los de Indiana y ni el arreón épico final de los Knicks pudo ya con una diferencia que parecía que siempre era corta, pero siempre estuvo ahí. Knicks va a tener que cambiar bastantes cosas ante un equipo que te puede hacer daño de fuera y dentro, es decir, no todo debe ser Melo y su juego exterior, porque si no están más que perdidos ante unos Pacers que aunque suelen de vez en cuando ‘irse’, si no pasa eso… son duros, muy duros.

Los Pacers son otro mini-Spurs como Grizzlies y van a dar muuuucha guerra… y sin Granger…

El Detalle: Que no os extrañe ver a Stephenson ultra motivado en estas series, fue una mega estrella jovenzuela de la zona de NYC…

PO Desde El Sofá (XII): Desenterrando fantasmas

Kenyon Martin encendió la mecha cuando la misma mañana del partido decía que los jugadores de Knicks debían ir vestidos de negro porque iban a asistir al funeral de los Celtics… pero todo lo contrario.

El partido empezó como casi Bruto Martin había predicho, con un parcial tremendo de 11-0 para los de la gran manzana y con unos Celtics ya más pensando en que isla paradisiaca pasar las vacaciones que en otra cosa. Además Melo iba con el modo MVP, así que todo iba cuadrando bien para la propecía de Martin. Pero no.

Celtics poco a poco fue haciendo su juego y de una posible paliza se pasó a sólo una ventaja de 2 puntos al final del 1Q.

A los Knicks los triples no le entraban y teniendo en cuenta que buena parte de su juego se basa en el tiro exterior, esto no era buena señal. En la parte Céltica, Bass dominaba, Bradley sorprendía, y Pierce parecía el Paul que hacía una pareja letal con Antoine desde más allá de la linea de 3.

Mientras JR, seguía tirando mandarinas hasta llegar a un 0/10 tremendo, nada le salía y cual hormiguita, Boston seguía a lo suyo, anotando y sacando de quicio en defensa a los tiros desde fuera de los ‘Bockers.

Ni el arreón final de JR y Melo pudieron al final superar la ventaja y los miedos volvieron a salir en el MSG. Ahora la serie vuelve a Nueva Inglaterra, con unos Cs a punto de igualar la serie a 3 en su cancha y dejar todo para un épico 7o partido en el MSG el próximo domingo, donde tal vez esos miedos vuelvan a salir.

Doc Rivers al ser preguntado sobre el 3-0 y que ningún equipo NBA había remontado eso, dijo algo así como: “Me gustaría ser parte de algo bonito…“. Quien sabe si la negra vestimenta de calle de los Knicks fue para su propio funeral?

El Detalle: Mucho VIP en la sala, pero Woody Allen necesita urgentemente cambiar de gorra.

Lo Que Quiero Ver: Old York Knicks

Segunda entrega de lo que tenemos ganas de ver el año que viene y a nuestra mente llegan los New Old York Knicks que han cambiado bastante su roster, con más veteranía, pero también mejor plantilla…

Después de que finalmente los Knicks no hayan igualado la oferta de Rockets por Lin, ya más o menos tenemos el roster con el cual la franquicia de la Gran Manzana afrontará esta nueva temporada y lo primero que llama la atención han sido los movimientos que han sumado.

Llegan Kidd, Camby, Kurt Thomas, Felton y el gran Rookie Priogioni, mientras que te quedas con JR y Novak, dejando ir a Landry Fields, Lin, Bibby, Culopollo Davis y luego más morralla secundaria como Gadzuric o Jeffries… Lo primero que impacta es ver de vuelta a Camby, Thomas o el propio Felton, pero después lo que nos viene a la mente es la posición de base, donde Kidd parece que llegó para ser el maestro de Kidd, pero probablemente se quede como suplente de Felton, aunque desde aquí pensamos que van a pasar ambos mucho tiempo juntos en pista, tanto Kidd como Felton han jugado de 2 así que sin problema. Al que sí que se la han metido bien es a Prigioni que creo que no nos equivocamos cuando decimos que va a jugar lo mismo que tú y yo.

Camby todos sabemos lo que va a dar y Kurt Thomas lo mismo, con lo cual has ganado edad, pero también has ganado gente ya con muchas batallas en la liga y que si los sumamos a Melo y Amaré pueden hacer muchas cosas interesantes en NYC.

Falta ver como Woodson se manejará con todo esto, ver si los ‘roces’ que nadie dice que hayan pero que todo el mundo sabe que hay entre Melo y Amaré pasen a mejor vida y piensen en el equipo, que con Kidd/Felton en la dirección del equipo, Shumpert apretando en defensa y creciendo como jugador y la suma de Chandler en defensa, le queda a Knicks un quinteto más que simpático para hacer cosas, pero lo mejor está en el banquillo: JR Smith, Novak, Camby, Kurt Thomas, Felton/Kidd… es decir, mejor confección de plantilla que el año pasado y sobre todo, mejor que después del Melodrama.

Sobre el tema Lin… es otro historia y digna de otro post, pero no os vamos a aburrir con ello. Nos quedamos con el equipo actual y sí, va a ser interesante ver este año a estos Old York Knicks

Decisiones rocosas

Pinta una pretemporada muy movidita en Denver, que va a ser uno de los puntos de interés de este periodo de fichajes. Warkentien y Chapman fueron planteado el equipo para tener espacio libre y poder volver a reconstruir el equipo este verano, en 2011, en el que el colosal compromiso que el equipo hizo con Kenyon Martin terminaba, y Carmelo Anthony, Nene y Chauncey Billups entrarían en nuevos contratos. Ahora, ese plantel anda desperdigado: parte en New York, parte en China, parte en la agencia libre… Solo Chris Andersen permanece del equipo que hace solo dos años, por increíble que parezca, llegó a las Finales de Conferencia en el Oeste.

A día de hoy, los Nuggets tienen bajo contrato 7 jugadores, más otros dos que tienen que firmar, sus elecciones de primera ronda este año. Los bases Ty Lawson y Andre Miller (que regresa a casa después del traspaso con Portland en la noche del Draft), Danilo Gallinari y el novato Jordan Hamilton en el puesto de aleros, y el juego interior, que ahora mismo lo forman Chris Andersen, Al Harrington, Timofey Mozgov, Kosta Koufos y el rookie Kenneth Faried es lo que queda en un plantel que en abril parecía el más completo de la NBA, y ahora mismo está lleno de agujeros: solo el puesto de base parece doblemente cubierto.

Los contratos garantizados que suman 29.7 millones más los 2.4 millones que cobrarán este primer año Hamilton y Faried, dejan al equipo con 25.9 millones de espacio salarial para rellenar los 6 huecos en la plantilla, de los que tendrán que gastar, obligatoriamente, como mínimo 17.2 para llegar al suelo que impone el nuevo convenio colectivo para este año, un 85% del tope salarial. Y podrían liberar aún 5.7 millones más utilizando la nueva cláusula que permite cortar a un jugador, si la utilizan con Al Harrington.

Parte de ese dinero está reservado para volver a traer a casa a Arron Afflalo, que rellena un hueco (el equipo está sin escoltas) y es agente libre restringido, por lo que los Nuggets pueden (y deben) igualar cualquier oferta, salvo que algún equipo vea en él una mezcla de Kobe Bryant y Ray Allen, y actúe en consecuencia. No creo que cueste más de 7~8 millones traerle de vuelta, en el peor de los casos. Debería firmar por menos.

Y estoy seguro que no les importaría lo más mínimo gastar buena parte o toda la hucha en uno de los cuatro agentes libres que formaban parte de su disciplina, Nene. El problema es que tanto él, como el resto, están muy lejos de las Rocosas. Solo uno de ellos, Wilson Chandler, es agente libre restringido, y para más inri, a día de hoy, está atado a China hasta marzo, junto a otros dos viejos conocidos: Kenyon Martin y JR Smith. Pero el auténtico golpe bajo lo ha dado Nene, ha dicho que se siente decepcionado porque el equipo no le ofreciera la extensión deseada el año pasado, que quiere ganar y que va a probar las aguas del mercado. ¡Ouch!

Denver, ahora mismo, y contando que Afflalo renovará, no necesitaba tanto, y tienen el dinero para conseguirlo. Una pareja ala-pivot/pivot de nível titular y un escolta reserva es lo único que necesitan. Chandler no es imprescindible, y con Gallinari tiene la posición cubierta, creo que les gustaría más traer de vuelta a Smith, al que Karl ya la he debido coger hasta cariño, pero es reemplazable, y en Faried esperan los Nuggets haber encontrado un jugador con personalidad en la pintura para los minutos de Martin, que por cierto, según las malas lenguas, no le tiene mucho cariño a un tal Andre Miller que acaba de entrar por la puerta. Líos de faldas. Bueno, una sola falda. La de la mujer tiempo ha de Kenyon.

Con Nene solucionaban uno de sus problemas, y la posición de pívot (sigo creyendo que Nene daría un salto de calidad como 4) tiene varios jugadores interesantes en esta cosecha: una intentona de forzar la mano de otras franquicias con Marc Gasol o DeAndre Jordan, tratar de seguir montando la buena suerte de Tyson Chandler, o aprovechar que hay flexibilidad económica para tragarse un posible error y apostar por la posible vuelta en enero de Greg Oden son las opciones que podrían darle la pieza que le faltaba a los Nuggets en un Oeste más abierto que nunca.

Un quinteto Lawson/Afflalo/Gallinari/Nene/Fichaje con Miller y Harrington (que jugarán muchos minutos juntos, ya que se complementan perfectamente) anotando y Andersen y Faried (que debería ser el prototípico ala-pívot de finales de primera ronda/principios de segunda que luego todos los equipos lamentan no haber elegido antes de este año) trabajando desde el banquillo, suena más que bien. Suficiente en teoría para Playoffs en el Oeste, y luego, los emparejamientos y los estados de forma dirán.

Pero para poder pensar en ello, hay que pasar primero por la pretemporada, que para empezar gira en torno a un solo punto.

Nene no quiere renovar, si hacemos caso a sus declaraciones, ya que se siente mal porque los Nuggets prefirieron esperar al último minuto, tratando de ver en que quedaba el nuevo convenio, antes de garantizarle dinero.

Pero él no es nadie para reprochar a esta franquicia. Es más, debería estarles muy agradecido. En 2006 le dieron un contrato con 60 millones garantizados después de jugar solo 3 minutos la temporada anterior por culpa de una terrible lesión en la rodilla, y perderse 27 partidos en su penúltima temporada por lesiones. Aunque el contrato a día de hoy parece bastante justo, en su momento todos los analistas se tiraban de los pelos: ¡cómo han podido los Nuggets cometer tal locura! Pues sí, lo hicieron, y además cuando era un agente libre restringido: se podrían haber sentado tranquilamente a esperar a igualar ofertas que jamás iban a superar la que ellos hicieron.

Dar un buenísimo contrato a un agente libre restringido, en una posición en la que una franquicia tiene prácticamente todo el control, es una enorme muestra de compromiso, y más teniendo en cuenta las dos temporadas de las que salía Nene. Confiaban en él y pusieron el dinero donde declaraban sus intenciones.

Es más, no es que no le ofrecieran renovar este año, todo lo contrario. Le pusieron 50 millones por 4 años encima de la mesa antes del cierre patronal, que a 12.5 millones por año es una oferta muy cercana a la que va a acabar firmando, y mejoraba los 11.3 millones que cobraba. Era una oferta al alza, en un momento en el que se temía que el nuevo acuerdo sería aún peor para los jugadores. No era para nada una mala extensión, no era irrespetuosa, no demostraba falta de compromiso.

Pero según él, el problema es que se la habían ofrecido tarde. Que durante la temporada la hubiera firmado. Pero que en julio, ya no, porque le toco esperar y vivir con incertidumbre el verano. Pues vale.

Y la segunda parte: ahora ya no es problema de dinero, si no de ganar, dice. Jugar para un equipo que opte al campeonato. Que es incompatible con ganar dinero. Si bien es verdad que el brasileño ha dicho, palabras textuales, que el dinero no importa, que ha ahorrado y que se podría retirar mañana, pasar de un contrato de 12~15 millones a uno de 3 o 5 que le podrían ofrecer los equipos en la lucha por el título, que es lo que implica con sus palabras, es algo que simplemente no va a suceder. Como declaraciones son muy bonitas, pero si tan poco le importaran las caras de los presidentes en papel verde, no habría negociado una extensión con Denver, y no se habría cabreado porque llegara tarde.

Y para recochineo, los equipos que andan detrás de él, en teoría, son Houston, que solo está más cerca que Denver de la playa, Indiana, que está aún más lejos, y los Nets que aunque a día de hoy no sean nada, es la única opción que al menos parece tener futuro. Es por ello, que salvo que realmente tenga fe ciega en el proyecto Prokhorov, la decisión no tendrá nada que ver con ganar. Sorpresa.

Pienso que si los Nuggets ponen encima de la mesa lo que Nene pide, lo tendrán de vuelta. Es tan simple como eso. El jugador decidió esperar y jugársela en la agencia libre, y le ha salido bien, su contrato debería estar en una horquilla entre 50 y 60 millones que mejoraría lo que le ofrecieron. Es comprensible que en Denver haya escalofríos recorriendo espaldas, porque la última vez que alguien allí esgrimió argumentos parecidos e igual de peregrinos, acabó en la Gran Manzana, haciendo planking en todos los millones que por supuesto, no iba a dejar escapar, pero esto no es lo mismo.

No hay que tener en cuenta todavía las palabras de nadie, porque en el periodo de agencia libre todo el mundo juega al póker. Nene se ha tirado un farol, mientras dejaba las cartas al descubierto para que todos se las viéramos. A los Nuggets les vendría muy bien renovar a un jugador de su talla antes de tapar el resto de grietas, pero este va a poner un precio mínimo para sentarse a jugar. Que por cierto, a lo mejor no lo vale.

Ya veremos como acaba la partida.