Algo pasa con Evan

Evan Turner, la elección número 2 del Draft de este año, está decepcionando en su primer año en la Liga. Está claro que todavía es muy pronto para sacar cualquier tipo de conclusión, pero de Turner se esperaba más, mucho más. De hecho, uno de los atributos que más se reseñaba en los informes de los ojeadores, era su capacidad para contribuir desde el primer día en la Liga. Lo más preocupante no está siendo el hecho de que su temporada, tanto estadísticamente como estéticamente, esté siendo mala, algo que ha ocurrido a muchos rookies, incluso a algunos de los mejores jugadores de la Liga, sino que su progreso ha ido en retroceso, algo mas difícil de asumir.

Doug Collins, tras darle la titularidad en la séptima jornada y ver como respondía con un 14/10 y un 15/8 jugando 35 y 38 minutos respectivamente (con Andre Iguodala lesionado, por cierto), empezó a alternar partidos buenos con otros en los que era incapaz de anotar o asistir, luciendo desamparado en la cancha. Tras 12 partidos de titular, un 1/2/3 en 19 minutos le volvió a mandar al banquillo, para poner a Jodie Meeks. Este mes, incluso, en tres partidos, ha visto su tiempo sobre el parqué reducido a menos de 10 minutos. Y la última jornada, en la que Igoudala no jugó por problemas en su tendón de Aquiles derecho, Collins prefirió poner en el quinteto inicial a Andres Nocioni, en lugar de tirar de Turner como hizo cuando Iggy se perdió 5 partidos en noviembre.

Las tres primeras causas del diagnóstico de lo que le sucede a Turner, son claras: Evan necesita tener el balón en las manos para crear y en los 76ers Igoudala monopoliza la bola, su tiro más allá de 4 metros necesita un par de años de trabajo, y Turner es un jugador que tarda en coger confianza para asumir su rol en el equipo.

La solución en el primer caso pasaría por traspasar a Iguodala, que se solapa en juego con él, o esperar a que Turner utilize sus capacidades para jugar eficientemente de otra manera. Los números respaldan la incompatibilidad: en los 6 partidos que Andre no ha jugado, ET ha promediado 11.5 puntos, 8.2 rebotes y 2.5 asistencias en 35:35 minutos. ¿Con él? 4.9 puntos, 3.4 rebotes y 1.7 asistencias en 20:48 minutos. Ajustando los números a 36 minutos, Turner anota 3.1 puntos más, recoge 2.3 rebotes más y da 0.4 asistencias menos los días que no coincide con el otro AI en el campo. Igoudala, con 26 años ya parece haber llegado al máximo de su potencial, y los 76ers podrían conseguir un buen valor por su traspaso. Pero que dos jugadores no sean capaces de coexistir ahora mismo, no quiere decir que no tengan un futuro juntos.

Lo que nos lleva al segundo problema. Turner jugaría mejor sin el balón… si tirara mejor. Su paupérrimo 0.143% de tiro de tres (2 de 14 intentos), y su no mucho mejor 0.384% de tiros de campo para un horrible 0.438% TS%, está luciendo peor en la NBA de lo que hacía en la NCAA cuando sus porcentajes eran más que respetables (0.502% FG, 0.362% 3P). Si miramos a sus porcentajes de tiro con una mayor profundidad, vemos como en el aro finaliza bien, algo que le suele resultar muy difícil a un rookie, con un FG% de 0.667%. Entre tres y cinco metros, convierte un 40.6% de los intentos de los cuales el 46.2% son asistidos. El problema es que el tiro que más realiza, es altamente ineficiente: solo anota un 30% de 5 metros para detrás, donde es asistido en un 85.7% de las ocasiones. Evan está tirando más en una posición que no le es habitual para él, a 5 metros, y sin crear él mismo el tiro. Su tiro de tres también es asistido en un 50% de las ocasiones, y pese a no encontrar datos similares de su paso por la universidad para comparar, por lo que recuerdo de las ocasiones que le vi jugar en Ohio State, los porcentajes de balones asistidos que le llegaban era inferiores.

Así que los 76ers se encuentran en una encrucijada. Tienen dos jugadores que necesitan el balón en sus manos, para hacer cosas diferentes (Andre para crearse su tiro y atacar la pintura, Evan con más rango y más gusto de crear para sus compañeros) y ninguno de los dos es capaz (de momento) de ser un anotador eficiente a la salida del bloqueo, el prototipo ideal para colocar al lado de un dominador del balón. Me cuesta creer que un jugador que es capaz de anotar con eficiencia y determinación con la pelota en sus manos, le cueste tanto hacerlo sin ella, pero creo que el papel de Turner no tendría que ser el anotador en la pareja, sino que deberían aprovechar su excepcional sentido del juego en la posición de point forward. En Philadelphia están esperando lo contrario, que Evan redescubra la forma de su tiro, y aprenda a jugar sin balón. Sea como fuere, si siguen con esta pareja en el futuro, algo de talento se va a desaprovechar, por coincidente. Tal vez, uno de los dos sea capaz de reinventarse y hacer más pequeña la extensión de la incompatibilidad. Un recambio más indicado para el puesto pero inferior en calidad, que será lo que consigan si malvenden con premura a AI9, haría inferior la suma de las partes. El tiempo, como siempre, ayudará a la decisión, si hay paciencia.

El tercer problema puede ser de confianza. Asociado indiscutiblemente a los otros dos, a nadie se le escapa la pinta de buenazo que tiene Evan, y como en una situación así puede jugar en su contra. Su entrada en el equipo hasta ahora ha sido piano piano, falta de agresividad y ambición, con un claro afán de agradar a todos sus compañeros. Al contrario que, por ejemplo, Brandon Jennings, que el año pasado en Milwaukee decidió tirar de descaro y liderar al equipo, aunque algunas veces lanzara a canasta demasiado, Turner tiene respeto, mucho respeto, por el ya mencionado hasta la saciedad Iguodala o Elton Brand, e incluso por jugadores con menos galones como Thaddeus Young. No sé si por decisión suya, del entrenador, o del GM, los 76ers no son su equipo, y él no va a tomar las riendas sin que nadie se las ofrezca. En la universidad le sucedió algo parecido, en contraste con otros jugadores que lideran durante toda su estancia, su protagonismo creció año a año, sin forzar, de manera totalmente orgánica. En su instituto, el St. Joseph’s de Illinois, por el que pasó Isiah Thomas , también se tomó con calma eso de destacar. Indicios hay de que Turner se toma su tiempo para salir de la crisálida, y tal vez, lo único que le suceda sea eso.

La comparación más clara para Evan al salir de OSU era la de Brandon Roy, y yo creo que va a llegar a su nivel. Uno sabe que más allá de los detalles, el símil es muy bueno, cuando el apodo del número 7 Blazer, “The Natural” sirve como un guante también para definir a ET. De hecho, le ayudaría más un alias con los pies en la tierra, que el extraterrestre personaje de Spielberg que va a juego con sus iniciales. Pero en Philly pueden estar tranquilos. Doug Collins sabe perfectamente lo que significa ser una elección altísima del Draft (además, curiosamente, en Philadelphia) y hacer un primer año discretito. Así que nadie mejor para ayudar a Evan.