1º cuarto de temporada

Un equipo con 10 caras nuevas va a tardar en funcionar y más si de esas 10 caras nuevas 5 son rookies. Dejar pasar 22 partidos es como mínimo una obligación.

El año pasado a estas alturas el equipo llevaba un récord similar con unas sensaciones bastante peores, rachas de muchos partidos seguidos ganando acompañadas de muchos partidos seguidos perdiendo no eran un buen indicativo, como se confirmó a principios de 2016, donde se hundieron para no volver a sacar la cabeza nunca más. Hay varios jugadores que están jugando por encima de sus expectativas, el primero de ellos es Rose, que hasta anoche simplemente podíamos decir que estaba jugando, algo que no esperábamos casi ninguno. El equipo no jugó ningún partido de pretemporada junto por lo que los primeros 5-6 partidos de la temporada han sido un acople general para todos. Los roles se han ido estableciendo, con Jennings acotado como microondas desde el banquillo, O’Quinn como trozo de carne útil, Kuzminskas como tirador suplente y Holiday como chico de los recados que hace un poco de todo (y todo bien). A partir de aquí, y salvo el resfriado de Noah, los jugadores han ido cumpliendo con sus deberes sin salirse de la cuadrícula. Entre Rose, Porzingis y Carmelo han ido tapándose las malas actuaciones ofensivas y entre todos han sumado poco a poco para ir mejorando en defensa, el principal agujero en los primeros partidos de temporada. Desde la defensa se han mantenido en partidos en los que empezaron con poco acierto, haciendo accesible la remontada del resultado una vez que la pelota empezó a entrar. En los back-2-back no hemos jugado bien, ni en Washinton, ni en Toronto, ni contra Hornets, Rockets o Cavaliers anoche. En esa situación se nota bastante que los rookies son rookies y Carmelo ya tiene una edad.

El récord es importante pero lo importante es que parece que conseguimos cerrar partidos contra equipos en teoría peores que el nuestro. Perder contra Rockets o Cavaliers es algo asumible y más con el equipo aún conociéndose, lo que duele son derrotas contra rivales en principio peores que solían ser habituales año tras año. Veremos la próxima gira contra rivales sencillos si son capaces de sacar un buen récord de vuelta. A nivel staff técnico se puede observar que por fin tenemos a un entrenador, con sus aciertos y sus desaciertos, pero sobre todo con liderazgo en el banquillo y en sus declaraciones a la prensa. De momento no le he visto salirse del tiesto en ninguna situación, siempre hablando con sentido común y coherencia. Eso es importante de cara a la confianza de los jugadores, no pueden salir a la pista a ejecutar el esquema de un tío en el que no creen. La elección de Rambis como especialista defensivo, algo que ya fue en los Lakers de Jackson, ha demostrado ser un acierto. La mayoría de los bases rivales tienen actuaciones contra los Knicks por debajo de sus promedios, a la mente me vienen la de Dennis Schröder, Kemba Walker o Damian Lillard. La evolución de este equipo depende de tantos factores que da miedo ponerse a evaluarlos. Derrick Rose es crítico en el devenir de este equipo. A pesar de que no es un base que defienda especialmente bien, es un jugador muy físico y atlético por lo que sus pares se tienen que esforzar en superarlo. Además es un jugador que desgasta mucho a su oponente en defensa con lo que el rendimiento de su par suele ser menor en ataque debido a este desgaste. El hecho de que Derrick Rose funcione implica que Brandon Jennings adopta su papel de suplente, algo muy necesario dadas sus carencias defensivas. Cuando Jennings juega contra segundas unidades es determinante tanto en defensa como en ataque porque generalmente juega contra un base mucho peor que el, físicamente más lento y que apenas le percute cuando le toca defender. Solo en este rol Jennings es capaz de ser determinante, si Jennings pasa a ser base titula entonces el base rival violará la defensa de New York de manera constante y el base suplente será el bueno de Sasha Vujacic, a quien solo con mencionarlo nos tiemblan las piernas.

Un elemento a mencionar en lo que llevamos de año es la capacidad para acabar los partidos con uno o dos jugadores de la segunda unidad que hayan dado un rendimiento por encima de lo esperado en un partido puntual. Tanto Lee como Noah son jugadores que no están haciendo un año brillante, lo que no quiere decir que estén jugando mal, sino que en los momentos finales si hay otro compañero que esta brillando de manera particular pueden acabar el partido en el banquillo para que juegue este o estos jugadores ‘on fire’. Lo hemos visto este año varias veces jugando contra equipos pequeños en donde Porzingis acaba jugando de 5 y las alas se las reparten entre Carmelo y Kuzminskas o Holiday. También hemos visto como Lee era sustituido por Jennings por poner otro ejemplo. Centrándome en Noah, ha recibido muchas críticas por su incapacidad para meter una canasta dado que en muchos momentos del partido estorba más que ayuda. Creo que Noah es el mayor gesto de inversión y reconstrucción que ha realizado Phil Jackson entorno a la figura de Porzingis. Joakim Noah es el jugador con más liderazgo con el que va a jugar el letón en los próximos años. Un ser humano capaz de tirar del equipo sin necesidad de meter una canasta, hacer vestuario y aportar un plus de energía que no se ve en casi ningún jugador NBA. Ese ejemplo es muy importante para Kristaps, un Porzingis que acabará jugando de 5 pero que todavía es muy débil para batirse contra jugadores como Tristan Thompson, Dwight Howard, DeMarcus Cousins o DeAndre Jordan. Porzingis necesita a un jugador así a su lado, que le quite presión defensiva y le enseñe a liderar un equipo.

 

Para resumir la temporada de los Knicks podemos hablar, además de sensaciones, de datos. Algunos de estos datos son bastante significativos y dicen bastante de lo que el nuevo staff técnico quiere de sus jugadores. Los Knicks son el tercer equipo más reboteador en ataque de la liga pero en cambio cuando vamos a los rebotes defensivos la posición actual es la número 17. Cuando tu hombre más alto apenas coge 7 rebotes por partido lo lógico sería pensar que no vas a lograr grandes cifras reboteadoras y sin embargo en ataque no dan un balón por perdido. En casa tenemos el cuarto mejor récord de la liga mientras que el récord fuera de casa nos sitúa en el puesto número 21, algo que claramente debemos mejorar en la próxima gira si el equipo quiere entrar en Playoffs. Porzingis va a más, rondando los 20 puntos por partido, pero se le debe exigir algo más en determinados momentos de los partidos. Su defensa es bastante mala y en ataque muchas veces se limita a coger y tirar con malos porcentajes, sin forzar desde dentro para sacar faltas o mejorar esos porcentajes. Todas las mañanas me levanto y le pongo una vela a Rose y Noah, si estos dos se parten adiós a la temporada. La durabilidad de los dos ex-Bulls junto con la de Carmelo serán críticas a partir de Enero/Febrero para saber a donde puede llegar el equipo. De momento están dando la cara, ese es el camino.

Pase lo que pase en el futuro y salvo derrumbe brutal inesperado lo ideal sería dejar a este grupo de seres humanos hasta la finalización del contrato de Carmelo Anthony, principal líder actual de esta plantilla. Rose debería ser renovado, pagando lo que el mercado exija, que será un pastón, y a poder ser por tres temporadas en vez de cuatro. De esta manera se acabaría su contrato a la vez que el de Noah y para entonces Porzingis ya llevaría 5 años en la liga con lo que se podría hablar de reconstruir alrededor del letón si el chico ha cumplido con las expectativas. Un proyecto de tres años con veteranos solventes y gente capaz en todas las posiciones, ese debería ser el objetivo, y no plantar dinamita en cuanto algo se tuerza. Por el momento la cosa va bien, que no es poco.

  • Adrià Tarrés

    Una gran reflexión. Muy a favor de formar un equipo alrededor de Porzingis una vez lleve 5 años en la liga. Para mi el equipo no solo tendría que tener a 2 o 3 jugadores clave, como tienen ahora. Ni mucho menos. Si quieren aspirar a títulos lo importante es tener una rotación de gran nivel y que se adapte a lo que necesite el equipo y ese es el trabajo que espero que Phil haga de la mejor manera.